miércoles, 25 de junio de 2008

PROYECTO DEFINITIVO PARAMO DE LOS CONEJOS

PARAMO DE LOS CONEJOS PROYECTO DEFINITIVO
ESTUDIO ETNOGRAFICO DEL PARAMO DE LOS CONEJOS MERIDA VENEZUELA
Este proyecto educativo está en permanente cambio y construcción, si usted desea participar en él, mediante la inclusión de su experiencia en el tema: anécdotas, leyendas, suministro de información al respecto, fotografías u otras que ud considere relevante, por favor envíalas por eagronet0101@hotmail.com o eagronet0101@yahoo.com la incluiremos con mucho gusto y agradecidos por su deferencia y atención.

PROYECTO DEL PARAMO DE LOS CONEJOS MERIDA VENEZUELA

AGRADECIMIENTO
Se hace efectivo el agradecimiento a las personas e instituciones que hacen posible la realización del proyecto, en especial a los autores de textos, de los que con el mayor respeto se han tomado textos que son pertinentes para la investigación y que le dan soporte y significancia a sus contenidos; es imposible dejar de agradecer el aporte que de diferentes maneras efectúan los habitantes de la comunidad de Las González, aporte invalorable que ofrece al trabajo agregándole el elemento humano, el calor de lo social, de lo cultural que es el pilar fundamental de la labor de investigación. A organizaciones comunales que alimentan con su apoyo y colaboración el buen desarrollo del trabajo.

RESUMEN
Lo que a continuación se expone forma parte de una investigación en desarrollo sobre las dimensiones: histórica, social, cultural, económica y ambiental en los procesos culturales del Páramo de Los Conejos en los Andes venezolanos. En el artículo se presenta un preámbulo del estudio de las representaciones sociales de tiempo y espacio a partir de la reproducción de la vida material y espiritual de los habitantes del páramo de Los Conejos. Se señala el proceso de transformación cultural que se produce cuando los parameros comienzan a migrar de los altos páramos hasta los centros urbanos, la zona de habitación pierde o disminuye la capacidad de sustentación de las personas en esas áreas. Desde el método, se introduce un modo de organizar los datos aportados por la conversación y el contacto con la gente del lugar a partir de dos ejes (temporal y espacial) cuya ruta va formando un mapa de vida.
Palabras claves: historia del páramo de los conejos, espacio del páramo de los conejos, representaciones, ambiente, ecodesarrollo, agricultura natural, ecoturismo, educación ambiental, ecología

INTRODUCCION
El proyecto de investigación de la realidad social, económica, cultural de la aldea Las González en el Páramo de Los Conejos, se efectúa en línea en el ciberespacio, en el que se posibilita la participación de las personas interesadas, coordinados por el responsable de la investigación; se promueve principalmente la incorporación de la comunidad del páramo de Los Conejos en los proceso de ecodesarrollo que se proponen para mejorar el nivel de calidad de vida de los habitantes, también el cuidado y fomento del ambiente.
La investigación propicia propuestas que propendan mejorar la calidad de vida en el área mencionada, la que según definición de distintos autores: la calidad de vida de una comunidad, está relacionada directamente con las necesidades humanas y la satisfacción de las mismas, lo que puede generar en muchos casos cierto grado de bienestar humano.
La conceptualización teórica de esta investigación, parte del principio que considera que el páramo merideño, tiene sus propias cualidades, no solo como paisaje natural sino también como población de tradiciones y cultural. Mediante la investigación científica etnográfica se pueden encontrar respuesta a las interrogantes sobre la verdadera percepción que tiene la calidad de vida para sus habitantes y como se contextualiza ese concepto a través de: sus tradiciones, sus costumbres y sus propias vivencias como pobladores andinos.
Se utiliza la metodología para la investigación científica, del tipo proyecto etnográfico en la que el objeto y fin del trabajo es la población de la zona de impacto.




CAPITULO I.
TEMA O PROBLEMA
La problemàtica que se presenta en el páramo de los Conejos tiene en su conformación diferentes y complejos elementos de carácter humano con diversos aspectos de carácter social que constituyen la calidad de vida, que en la mayoría de los casos no han sido resueltos entre los que resaltan los educativos, de salud, vivienda, acueductos, vias de penetración, deporte, recreación, electrificación, pozos sépticos. Las condiciones de vida de las personas está estrechamente ligada con las condicones económicas cabe destacar la inexistencia de fuentes de trabajo con la merma y desaparción de la agricultura y ganadería que por siglos fue la base de la economía de la Aldea; la incapacidad de enfrentar la situación económica mencionada con alternativas como la agroindustria, la artesanía, el ecoturismo.
Aunada a la situación social se presentan graves problemas que afectan el ambiente con la tala indiscriminada, la caza irracional e ilegal de especies, la explotación de la hanadería bovina de forma indiscriminada, la afectación intensa y en incremento de las cuencas de los rìos que abastecen de agua a los acueductos de importantes centros urbanos aguas debajo de las nacientes, la ausencia de vigilancia para el control del paso de los turistas por la Sierra de La Culata y del uso inadecuado de los recursos ambientales por algunos habitantes de la zona.
La cuenca del río Las González tiene un gran valor estratégico como abastecedora de agua para consumo humano, destinado a poblaciones localizadas en la zona semiárida de la cuenca del río Chama, destacando Lagunillas, capital del Municipio Sucre y, en el mismo, San Juan de Lagunillas, alcanzando para el año 2.001, en conjunto, una población de 24.000 hab. En el Municipio Campo Elías, dentro de la misma zona semiárida abastece, a través del acueducto de Las Canalejas, a 16.000 personas, habitantes de 23 comunidades rurales o de rasgos urbanos, en las parroquias Matriz, La Mesa y Montalbán; este acueducto fue objeto, en el año 2.006, de ampliaciones y refacciones con una inversión de 2.300 millones de Bolívares. En el último municipio señalado, se abastecen 3 sistemas de riego que cubren 134 ha y benefician a 103 agricultores. Este servicio ambiental adquiere mayor relevancia si se considera que, para la zona semiárida del Estado Mérida, sector de expansión poblacional del Área Metropolitana de la ciudad de Mérida, no existen fuentes alternativas para satisfacer la creciente demanda de agua para estas y otras poblaciones. '
1: El sostenimiento en el tiempo de estos servicios depende, en buena medida, de la garantía de un uso sostenible de la cuenca alta, por lo que es imprescindible e impostergable el establecimiento de programas y proyectos en marcados en la noción de desarrollo rural sostenible, que a la par de garantizar una mejora sostenida de la calidad de vida de los habitantes de el Páramo de Los Conejos, mantenga inalterada la disponibilidad hídrica, en cantidad y calidad suficiente para sustentar los actuales y futuros desarrollos en la zona semiárida de la cuenca del río Chama.



OBJETIVOS.
OBJETIVO GENERAL

Proponer un plan de trabajo que contemple los requerimientos necesarios para lograr la satisfacción humana de los habitantes del sector Páramo de Los Conejos, municipio Campo Elías, Mérida Venezuela, para entregar a las agencias del Gobierno, con el objeto de encontrar respuestas acordes con los mejores índices en la calidad de vida de la población, sustentado en el ecodesarrollo.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Efectuar el diagnóstico situacional de cada uno de los aspectos significativos; recursos y humanos, que contribuyan a fortalecer la calidad de vida para los habitantes del sector Páramo de Los Conejos del municipio Campo Elías Mérida Venezuela, considerando la calidad ambiental.
Analizar a través del estudio científico-metodológico de campo, del tipo estudio etnográfico, descriptivo, investigación acción el patrón de comportamiento humano que caracteriza la comunidad en estudio y su acción sobre el ambiente en el área de impacto.
Considerar las variables objetivas (Necesidades Básicas) de la población, en la búsqueda del verdadero concepto de calidad de vida y ambiental en el Páramo de Los Conejos en el municipio Campo Elías, Mérida, Venezuela.
Configurar los criterios que son la base de la investigación para establecer la conceptualizacion del plan de trabajo para el ecodesarrollo del páramo de Los Conejos, Mérida, Venezuela.
Describir la influencia de la red de caminos que atraviesan el Páramo de Los Conejos sobre la calidad de vida de las personas y ambiental.
Proponer un plan operativo que le brinde seguridad a las personas, los bienes y al ambiente del Páramo de Los Conejos



JUSTIFICACION DE LA INVESTIGACION

La calidad de vida en nuestros días se ha convertido en motivo de muchas interrogantes, las cuales surgen de la búsqueda de soluciones reales que sirvan para el mejoramiento de las condiciones de vida de muchas personas. En el caso de las áreas rurales se hace mas evidente la necesidad de una verdadera respuesta que lleve a soluciones acertadas, que permita identificar aquellos elementos que no son perceptibles (elementos subjetivos), pero que de alguna manera forman parte de la vida y el entorno de muchas personas y que pueden mejorar la calidad de vida en aquellas poblaciones rurales, donde el entorno suele ser precario, pero a la vez se siguen conservando valores significativos propios de su población.
Cuando se habla de mejorar la calidad de vida es rápido definirla en conceptos tan sencillos como dotación de servicios, mejores condiciones ambientales, satisfacción de necesidades básicas, derecho a tener una vivienda confortable y por ultimo pertenecer a una sociedad consolidada en su calidad humana, que le permita al individuo un desarrollo integral como ser humano, sin embargo, estos conceptos pueden extenderse hacia términos mas subjetivos, sobre todo cuando se trata de espacios rurales que conservan valores humanos, características del pasado, tradiciones, creencias y tipologías arquitectónicas.
Esta situación permite realizar una investigación enfocado hacia el estudio de factores determinantes, que sirvan de base para encontrar el verdadero sentido de calidad de vida en las áreas rurales, particularmente en el páramo merideño. La intervención de factores como el clima, paisaje, agricultura, propios de la zona, puede resaltar y revalorizar el potencial que se encuentra presente; ofreciendo así una respuesta acorde con las necesidades existentes sin tener que alterar su verdadera esencia como área rural.
La red de caminos en este caso será el acercamiento mas próximo a esta respuesta y formara parte integral del conocimiento de las necesidades existentes en la zona y el mejoramiento de la calidad de vida, tomando en cuenta los valores culturales presentes en el páramo de Los Conejos en la Sierra de La Culata, Mérida, Venezuela.





ALCANCES Y LIMITACIONES





CAPITULO II.
MARCO TEORICO
La aldea Las González se encuentra en el páramo de Los Conejos, en la Sierra La Culata, en la Cordillera de Los Andes en el estado Mérida, Venezuela:
Latitud de:8.721389 Longitud de:-71.215 Latitud de(DMS):8°43N Longitud de (DMS): 71° 12' 54 W

UBICACIÓN GEOGRAFICA DE LA ALDEA LAS GONZALEZ EN LA SIERRA DE LA CULATA. La aldea Las Gonzalez, está situada en el páramo de Los Conejos, Sierra de La Culata, estado Mérida, Venezuela. Es uno de los lugares más hermosos de los paramos venezolanos, se encuentra a 3100 msnm y se puede llegar a esta aldea, por diversos caminos, que parten desde áreas estratégicas de la ciudad de Mèrida y sus cercanías; los medios de transporte empleados para el desplazamiento de los visitantes: caminatas, bestias, moto, vehículos 4X4.
La aldea se caracteriza por estra ubicada en un amplio valle, que se prolonga longitudinalente por varios kilómetros, cuenta con flora diversa y vistosa, con abundantes riachuelos y el río Las Gonzalez, que está poblado por truchas arco iris. El páramo de Los Conejos cuenta con un conjunto amplio de lagunas, màs de 60 a las que se llega por senderos serpenteantes.
Se arriba a la aldea Las González, ubicada en la Cañada de Las González páramo de Los Conejos, en la Sierra de La Culata en la Cordillera de los Andes venezolanos, Mérida, República Bolivariana de Venezuela, por diferentes rutas: Manzano Alto, La Pedregosa, Loma de Los Ángeles, Jaji, El Macho-Capaz.

Caracterización General.
El Sistema de Humedales Cuenca Alta del Río Las González se encuentra en el Municipio Campo Elías del Estado Mérida; en la Región Andina al occidente de Venezuela, siendo la ciudad de Mérida, capital del Estado, la localidad de mayor importancia, ubicada en las proximidades del área, específicamente al sur de la cuenca.
La totalidad del área (4.977,08 has o el 56,41 % de la cuenca) se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional Sierra de La Culata (1990 - 200.400 ha) y de la Zona Protectora de la Subcuenca de la quebrada Las González (1980 - 11.200 ha).

ALTURAS IMPORTANTES DE LA SIERRA DE LA CULATA
Prm.de El Salado
4.486 m
Prm.de La Culata
4.487 m
Prm.de Los Osos
4.566 m
Prm.Piedras Blancas
4.762 m
Prm.Mina de Piedra
4.522 m
Prm. Pan de Azúcar
4.620 m
Prm.del Micarí
4.400 m
Prm.de Mucumaná
4.585 m
Prm.de Micanon
4.676 m
Prm. Los Caracoles
4.736 m
Prm.de Mucumpis
4.529 m
Prm.de El Tambor
2.916 m
Prm.de Los Conejos
4.250 m

Monumento natural del estado Mérida: Chorrera las González:Está ubicada en la sierra de la Culata; al Oeste del Estado, sobre la carretera que conduce a Jají. Tiene una superficie de 126 Hectáreas, su creación mediante el decreto data desde el 08 de Mayo de 1980. El ecosistema que aquí se protege es el siguiente: Bosques nublados, quebradas y caída de agua de gran belleza que forman lagunas en algunos sectores, musgos y plantas epifitas, su fauna la representa la pava andina, el paují copete de piedras, conejo de monte, ardillas y lapa.
ALTITUD.
La mayoría de los sitios de páramo se encuentran por encima de los 3000 m de altitud. Sin embargo, en el sur del estado Mérida, en el centro-sur de Táchira y en los límites de Trujillo-Lara, muchos de los sitios de páramo comienzan cerca de los 2500 m de altitud.
CARACTERÍSTICAS CLIMÁTICAS
Según la clasificación de Kopen, el clima de los páramos de Venezuela corresponde al tipo H, fríos de alta montaña tropical. Como es característico, presentan regímenes casi isotérmicos en los diferentes pisos ecológicos, disminuyendo la temperatura media mensual con la altura (gradiente altotérmico de 0,6 grados C aprox. Por cada 100 m de desnivel). Las diferentes altitudes condicionan diferencias en la media anual, con 10,0 grados C aproximadamente en el páramo andino hasta zonas de páramo desértico a 4.765 m con medias de -0.4 grados centígrados y un número creciente de días al año que experimentan heladas al ascender en el gradiente altitudinal. Existe un amplio rango de precipitaciones, desde páramos húmedos con más de 1500 mm hasta páramos secos con valores por debajo de los 700 mm de precipitación media anual. La distribución de la precipitación está fuertemente influenciada por el relieve. En la cordillera de Mérida, las laderas orientadas hacia la vertiente del Lago de Maracaibo (Noroeste) presentan un régimen bimodal de precipitaciones, con dos mínimos, uno a principios de año y un segundo mínimo entre junio y agosto. En contraposición, las vertientes y valles expuestos al SE, orientadas hacia los llanos occidentales de Venezuela, presentan un régimen unimodal, con un máximo entre junio y agosto y un mínimo en Enero.
Está conformado por el sector de la cuenca del río Las González localizado entre los 2.400 msnm y los 4.400 msnm que representa el límite altitudinal máximo, donde se encuentran secciones de bosque denso húmedo (selva nublada) y en mayor proporción, páramo.
Clima influenciado principalmente por la convergencia intertropical y localmente por el efecto orográfico de las corrientes convectivas de aire ascendente "y húmedo que proviene del Sur del Lago de Maracaibo, a través de la cuenca del río Chama. la precipitación media anual para la cuenca es de 1.172 mm., con régimen pluviométrico bimodal, con dos picos máximos en abril-mayo y en agosto­-octubre. En el área se presentan las zonas de vida Bosque Muy Húmedo Montano (Bmh-M), Páramo Pluvial Subandino (Pp-SA) y Tundra Pluvial Andina (Tp-A).
La ocupación humana está concentrada en el fondo del valle, conformada por 26 familias, distribuidas de manera aislada unas de otras, dedicadas a la producción agropecuaria muy extensiva bajo el sistema agrícola tradicional familiar.

Geología y Geomorfología
El área se ubica en el gran núcleo estructural de la Cordillera Andina Venezolana, en la denominada Sierra de La Culata. Su naturaleza montañosa la dota de una gran diversidad geológica, tanto en lo estructural como en lo litológico. La cuenca presenta diferentes formaciones, correspondiendo, en orden cronológico, a las siguientes: Sierra Nevada (Precámbrico), Aguardiente (Cretáceo), Apón-Río Negro y acumulaciones del Cuaternario.
En general, este sector de la cuenca del río Las González tiene un relieve típico de montaña. Las formas de la tierra corresponden, en la mayor proporción, a las derivadas del modelado glaciar (afloramientos rocosos, circos glaciares, morrenas y valles en forma de U), que han dado lugar a la presencia de gran cantidad de lagunas y otros humedales. Dentro del área propuesta, se distinguen los sectores: Monta,",as Altas: localizadas en las partes superiores de la cuenca, sobre los 3.200 msnm, correspondiendo con las cabeceras y vertientes altas en los páramos de Los Conejos, El Salado, El Campanario y La Paloma; la topografía es muy abrupta, con pendiente general superior al 50%, exceptuando los valles glaciares suspendidos que, al igual que la presencia de rocas aborregadas y numerosas lagunas, generalmente asociadas a circos, son evidencia del modelado glacial y periglacial; las cumbres y crestas son predominantemente agudas, producto de la gelifracción. Montañas Medias: Corresponde a la porción comprendida entre los 2.400 y los 3.200 msnm, predominan las cuestas de buzamiento, con manto rocoso superior de arenisca expuesto o con suelos muy delgados; además, escarpes de falla; la geodinámica está caracterizada por movimientos de masa (desprendimientos y derrumbes) asociados a los escarpes y a la dinámica de diaclasamiento presente en la roca. Acumulaciones Cuaternarias: Se presentan en las cabeceras del valle de origen fluvioglacial, con formas de U o artesas, paredes empinadas en sus inicios, con pequeños derrubios y sistemas de cárcavas activas; en el fondo del valle, dispuestas longitudinalmente, morfoestructuras producto de la deposición: terrazas, conos de deyección y morrenas, mayoritariamente entallados por los cursos de agua que drenan la zona.
Hidrografía
El río Las González es tributario del río Chama cuya cuenca es, por extensión y valores socioambientales, la de mayor, importancia en el Estado Mérida. la Cuenca de las González cuenta con un sistema de 23 lagunas mapeables a escala 1: 100.000, cuya ocurrencia es de origen glaciar, localizadas entre los 4.000 y 4.200 msnm, que representan un inestimable reservorio hídrico, entre las que se destacan Las Iglesias, Los Puentes, La Estrella, El Medio, Bolsico, Cuatro Brazos, Violín, Boquerón, Pozo Azul y La Escondida.
El recorrido del cauce principal tiene sentido noreste - suroeste; los cursos de agua que lo alimentan, son todos de régimen permanente y carácter torrencial. Asociados a los cursos de agua y a las lagunas, ocurren otros humedales: turberas, pantanos y céspedes.
Importancia Ecológica
El Sistema de humedales Cuenca Alta del Río Las González, forma parte de la Ecorregión Terrestre Prioritaria “Andes Tropicales", la de mayor diversidad de vida del planeta (Mittermeier). Incorpora ambientes de páramo y selva nublada, considerados parte de la Biorregión Páramos de los Andes del Norte, representativos de las unidades de vegetación de la alta montaña tropical y del Corredor de Conservación Norandino en Venezuela (Birdlife International), una de las áreas importantes para la conservación de las aves en los Andes Tropicales. Dentro de este sistema se presenta el relieve glaciar y periglaciar con una relativa riqueza florística.
Como producto de las interacciones entre clima, orografía, litología y pedología, se presentan una serie de formaciones vegetales en la cuenca, desde el espinar, en la zona baja semiárida, hasta el páramo periglaciar. Para el área existen las siguientes formaciones: Bosque Bajo Denso y Bosque Bajo Ralo (Bbd y Bbr), Matorral Denso y Matorral Ralo (Md y Mr), Bosque Medio Denso (Bmd),.Matorral Paramero Denso y Matorral Paramero Ralo (Mpd y Mpr), Páramo Secundario (Ps) y Páramo Desértico Periglaciar (Pp).
El Sistema se localiza dentro de la Región Fisiográfica Andes, donde se presentan elevados niveles de biodiversidad vinculados a las zonas montañosas altas, estimadas entre 4.500 a 5.000 especies según Steyermark, citado en el Libro Rojo de la Flora Venezolana (2.003), en el que, a su vez, se califica a los bosques montanos andinos en la categoría de En Peligro, de acuerdo a su estado de conservación.
La Cuenca Alta del Río Las González sólo cuenta con inventarios preliminares para algunos grupos de fauna. Por extrapolación de información disponible para áreas aledañas, con características ambientales similares, y por reportes verbales de los habitantes locales, se puede señalar o inferir que allí se encuentran especies reportadas en las listas internacionales y nacionales como especies en peligro (EP), vulnerables (V)/ casi amenazadas (CA), de menor riesgo (MR), o insuficientemente conocidas (IC). En términos generales, y como ya se ha señalado, las áreas asociadas a este sistema de humedales y los páramos en general, son áreas con alto nivel de especialización y endemismos. Un mamífero emblemático de los andes venezolanos y que es residente de áreas de este Sistema, el oso frontino (Tremarctos ornatus), es una de las especies que presenta el mayor nivel de amenaza, encontrándose En Peligro de Extinción, según se indica en el Decreto N o 1.486 del lll de Septiembre de 1996/ publicado en Gaceta Oficial de la República de Venezuela N° 36.062 del 10 de Octubre de 1996/ debido principalmente a la destrucción y fragmentación de su hábitat.
En su contexto general este sistema de humedales sirve de hábitat a especies de fauna características de la alta montaña tropical, que enfrentan diferentes niveles de amenaza, como son el puma (Puma concolor), el ratón musaraña de Los Andes (Caenolestes fuliginosis), la musaraña (Cryptotis meridensis meridensis), el zorro guache paramero (Nassuella olivacea) y el venado matacán andino (Mazama bricenii). la vegetación presente en los humedales de este sistema, ofrece recursos alimenticios en épocas de sequía para los venados, el zorro guache paramero y la lapa de montaña (Agouti taczanowski) presentes en estas áreas.

PISOS ECOLÓGICOS Y FORMACIONES VEGETALES
El páramo de Venezuela varía a lo largo del gradiente altitudinal conformando pisos ecológicos con características particulares. En el piso Andino (2500 a 3300 m) corresponde a la selva nublada montana alta en zonas de alta precipitación y a formaciones de páramo en áreas con precipitaciones menores. Las formaciones vegetales son heterogéneas e incluyen rosetal-arbustal, arbustal-rosetal, hasta arbustales puros y bosques parameros. En el piso Altiandino (3300 a 4100 m) se encuentra el límite superior de la agricultura paramera. La cobertura vegetal es menos densa e incluye una gran diversidad de formaciones vegetales de rosetales, arbustales, pastizales, pajonales y bosques Altiandinos. En el piso Periglacial (por encima de los 4100 m), se presenta un ciclo marcado de congelamiento nocturno y descongelamiento diurno. Dos formaciones vegetales dominan este piso: el páramo desértico y el desierto periglacial. Su flora es de un alto grado de endemismo, desarrollando estrategias y formas de vida espectaculares como las rosetas gigantes del género Espeletia.
PÁRAMOS EN ÁREAS PROTEGIDAS
Un 79% de la superficie calculada de los páramos de Venezuela se encuentran dentro de áreas protegidas (Parques Nacionales y Monumentos Naturales), unas 238 mil hectáreas. Estos incluyen 11 Parques Nacionales, entre los cuales destacan Sierra Nevada, La Culata, Páramos de Batallón y la Negra, Perijá y Tamá, Guaramacal y Dinira y el Monumento Natural Teta de Niquitao-Guirigay. De estos 11 Parques Nacionales un promedio de más del 16% de la superficie corresponde a áreas de páramos. Estos Parques Nacionales fueron creados en un período comprendido entre 1952 (P.N. Sierra Nevada) y 1993 (Tapo-Caparo). Las figuras de protección legal en los páramos de Venezuela, han contribuido, en combinación con otros factores como su topografía escarpada, a que muchos de estos ambientes se encuentren en un relativo buen estado de conservación. Si embargo, actividades como la expansión de la frontera agrícola, la intensificación, el aumento de la demanda de agua de riego y el incremento del turismo, han sometido a los páramos, tanto fuera como dentro de las áreas protegidas, a una creciente presión, presentándose áreas puntuales con problemas serios de degradación (sobrepastoreo, presencia de agricultura intensiva altamente contaminante, secado de humedales, etc.).
FAUNA Y FLORA FLORA: Las condiciones climáticas y físico-naturales determinan la existencia de ecosistemas muy particulares en la región, algunos de carácter único en nuestro país. Esta situación ha permitido el desarrollo de especies vegetales de carácter endémico como el frailejón (Coespeletia timotensis) en el páramo de Piedras Blancas. PECES: Entre 20 y 25 especies, siendo la más importantes la trucha (Salmo gairdnerii y Savelinus fontinalis) la cual es Paramera, Ciote: pájaro negro con pecho amarillo_ copetones, golondrinas, una variedad de colibríes cola larga, pico largo, cola de hoja, aves torcazas montañeras, águilas, gavilanes, pericos y una variedad de buhos miracielo o pájaro similar a la perdiz, papatori, trigueñito y otras aves desconocidas por la ornitología, como la viuda de la montaña, airón de la especie (Pharomacrus Auricéps). El águila azul, las garzas. LAS MARIPOSAS: Abundan en los páramos, las montañas y los jardines. Las hay azules, blancas, celestes, rojas, moradas, amarillas y algunas bien matizadas son bellas. La ronda de las mariposas es preciosa. Abundan las flores silvestres, las orquídeas montañeras son hermosas. Hay jazmines, frailejones, el huesito, rosas rojas, claveles, trinitarias, margaritas, lirios, crisantemos, además de variadas hierbas medicinales que alivian diferentes malestares. VIVORAS Y SERPIENTES DE LOS ANDES: Existe la Coral del Llano y la Coral Montañera de la especie (Micrurus Mipártitus), tigramariposá (Semipar-titus). Hay una variedad de mapanares y víboras cazadoras de la especie Bothrops (Venezolano), tarántulas polleras matacaballo de la especie (Xenestis S.P.). Algunas culebras jardineras tierreras de los géneros (atractus), (dipsastyphlops). ORNITOLOGIA: Es muy variada la existencia de las avecillas, y loros en El Vigía y Mérida los Trogones, muy parecidas a las aves de Costa Rica y Guatemala. Aguaitacaminos, patos guariríes, perdices, tucusitos, aves cucaracheras. La piedreta de la especie (Paraulata) introducida. ANFIBIOS: Alrededor de 40 especies, ranas en su mayor parte. REPTILES: 2,15 y 30 especies. AVES: Alrededor de 400 especies. En ellas se pueden incluir una especie muy interesante, el Cóndor Andino (Vultur gryphus) que los registros oficiales dan como desaparecido, pero que conocedores insisten en haberlo detectado y visto en un número muy reducido en los últimos tiempos. Pero gracias a una gran labor ambiental que ha ejecutado INPARQUES, esta ave ha vuelto a surcar el cielo de nuestros páramos, a través de su reintroducción en el valle de Mifafí, Parque Nacional Sierra de La Culata. Los depredadores las matan por deporte. MAMÍFEROS: Aproximadamente más de 60 especies, desde los grandes cérvidos y úrcidos, hasta los minúsculos roedores y murciélagos. Debe destacarse que la fauna del Sur del Lago era muy rica y variada, los depredadores acabaron con todo ANIMALES QUE HABITAN: Algunos especímenes están en vías de extinción por la caza indiscriminada. El más conocido es el oso frontino de la especie (Trenaretus Ornatus). • Picure de la especie: (Dasy procta punetalla sarcoraphus). • Cóndor de la especie: (Vulthur griphos). • Paují Copete de Piedra: (Pauxipauxi). • La Gallina de monte. • El Rey Zamuro de la especie: (Sarcoramphus papa). • Cáchicamo Montañero de la especie: (Dasiphus Noencinsis). • Puerco Espín de la especie: (Coendou prc.hcnsilis). • Gualí de la especie: (Aburria, aburrí) • (Familia Crazidae) ó (Toph Rynerobusta). • Puma de la especie: (Steymarkil himantapuí). • Matacán o Lucho, venado pequeño (Enano) de la especie: (Mazama Rufina). • Los venados en El Vigía eran hermosos, más grandes. • La lapa paramera de la especie: (Agoutitaczanoshi). • Sapito amarillo de la especie: (Artelapus oxyrtynchs: Carbonurensis). • Musaraña paramera de la especie: (Cryptotis-Thumasi). • Tamndlla parameras de la especie: (Bolitogloss orestes). • Conejo paramero: Cenizo Pava criolla rabipelao – cuchicuchi • Alacranes y escorpiones montañeros y del llano son desconocidas por la ciencia. ANIMALES PUMA (FELIS CONCOLOR) Felino de mayor distribución en América, desde Canadá hasta Argentina. En Venezuela desde el nivel del mar hasta los 2.000 mts. Ágil y capaz de pasar desapercibido, el color rojizo de su pelaje le mimetiza, mide 2 mts. de largo (80 con cola) pesa más de 70 kgs. Se reproduce cada 2 años luego de una gestación de 90 días, nacen de 1 a 5 crías de piel manchada y patas negras. Rara vez ataca al ganado, sólo cuando su hábitat es destruido y le es difícil conseguir el alimento. ONZA (FELIS Y ÁGOUÁROUNDI) Gran parecido con los gatos domésticos, lo único es que es más grande en El Vigía (1.20 cm.), más de 50 cm. de cola, su coloración varía entre el gris y rojizo. Es arisco, difícil de observar y su hábitat son sabanas, selvas húmedas, bosques deciduos y áreas xerófilas, es activo tanto diurno como nocturno. Se alimenta de mamíferos, aves y reptiles que caza con mucha agilidad. La Onza está en peligro por la caza indiscriminada y la destrucción de su hábitat en vías de extinción. CACHICAMO O ARMADILLO (DACIPUS NOVENCINTUS) Ampliamente distribuido en toda América y Venezuela, se encuentra en El Vigía Torondoy y zonas boscosas, viajando solitario o en pequeños grupos. Mide casi un metro de largo, su peso puede superar los 5 kgs. De caparazón marrón claro y 9 bandas óseas, llegando en algunos hasta 11. Posee una dentadura rudimentaria comprendida por 30 dientes, con sus patas delanteras escarba en el suelo para así hacer madrigueras y consumir su alimento. De hábitat nocturno, son muy territoriales, los machos marcan dicho territorio con orina. Amenazado por la caza indiscriminada en algunos sitios, están vías de extinción. PAUJI COPETE DE PIEDRA (PAUXI PAUXI) Se dispersa por toda el área de las zonas boscosas de El Vigía y parte de Torondoy. • Búho orejudo (Búhi Virginianus) • Lechuza de Campanario (Tyo Alba) • Lechuza listada • Súrrúcúco común (Otús Choliva) • Surrucuco garganta blanca (Otús Watromi) • Parita Andina (Glasidiúm Gardini) • Aves de presa carroñeros • Oripopo (Cathartes Aura) • Zamuro (Corangis Atratus) • Gavilán abado • Gavilán cola corta • Halcón primito • Cemicalo • Ponchitas (Gallinas de monte) • Águila real • Paloma turca • Loro real • Perico Cabecirojo • Loro verde • Tangaras ESPECIES • Semillero capa negra • Semillero blanquinegro • Garza resnera • Garza real • Tara o Corocoro negro • Martin Pescador traqueador • Chocolatero • Cucarachero • Golondrina blanca y negro • Loro verde • Aguaita camino serrano • Azulejo • Cardenal avispera • Tucán verde • Correporsuelo • Querrequerre • Quetzal cola blanca • Guacharaca • Pava de monte • Paují de monte • Reinita • Palomita rojiza • Golondrinas
http://albertoadriani-merida.gov.ve/portal-alcaldias/el_municipio.html
GENTE
La base cultural de los páramos de Venezuela es diversa. Mientras que en la sierra de Perijá existe una fuerte presencia indígena (Yukpas, Barí y Guajiro), en la Cordillera de Mérida se ha asentado una sociedad agraria poliétnica y modernizada, predominando la iniciativa privada. En la cordillera de Mérida, la mayor parte de la población está integrada por campesinos, cuyo origen ha resultado del mestizaje entre españoles procedentes de la colonización con indígenas de la zona, así como también inmigrantes más recientes y descendencia directa Española. La principal actividad económica es la agricultura, tanto de autoconsumo e intercambio (principalmente cereales y variedades de papa de ciclo largo) como comercial (papas y hortalizas). De manera complementaria se practica una ganadería extensiva, principalmente con bovinos. La agricultura presenta dos tipos de sistemas: intensivo de valles altos (dependiente de un paquete de agroquímicos y extensos sistemas de riego modernos) y campesino paramero (agricultura con descansos). La población de los principales municipios con alguna superficie de páramo asciende a los 1.619.260 habitantes (proyección al año 2000), siendo Mérida, Táchira y Trujillo, los estados con mayor población en el área de los Andes Venezolanos. Casi la totalidad de esta población se localiza en los centros urbanos de estos municipios (incluyendo grandes centros urbanos como San Cristóbal, Mérida y Valera), en la mayoría de los casos por debajo de los 3000 m de altitud. Las densidades más altas en parroquias con páramo corresponden a Timotes (105 ha/km2), Pueblo Llano (96 ha/km2) y Bailadores (93 ha/km2) en el Estado Mérida, La Grita (128 ha/km2) en Táchira y Boconó (127 ha/km2) en Trujillo. En las parroquias que tienen una alta proporción del territorio en ambientes de páramo las densidades de población oscilan entre los 5 y 20 ha/km2 (como La Toma, San Rafael y Mucuchíes en el Estado Mérida).
http://www.condesan.org/ppa/Vzla.htm
REVISION DE LA REDACCIÓN
ANTECEDENTES
La Guía Operativa para la Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial define a los paisajes culturales como los lugares que combinan el trabajo de la naturaleza y el ser humano, y que son ilustrativos de la evolución de la sociedad humana y del uso del espacio a lo largo del tiempo, bajo la influencia de limitaciones físicas y/o oportunidades presentadas por el medio natural y de sucesivas fuerzas sociales, económicas y culturales, tanto externas como internas (UNESCO 1997).
UBICACIÓN HISTORICA DEL PROCESO DE POBLAMIENTO Y DESARROLLO SOCIO ECONOMICO CULTURAL DEL PARAMO DE LOS CONEJOS
Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela
Las investigaciones arqueológicas efectuadas en la Cuenca del lago de Maracaibo referidas por Wagner (1978:329-342) han permitido establecer la importancia que tuvo esta zona lacustre, durante el largo período anterior a la conquista y colonización hispánica de América. El Lago de Maracaibo fue un espacio geográfico que permitió el desarrollo de continuas relaciones comerciales y culturales entre las poblaciones aborígenes ribereñas. Además sirvió de ruta para las conexiones que se establecieron entre las que ocupaban el occidente de Venezuela y las que habitaban las regiones norte y este de Colombia; con base a la información arqueológica, es posible inferir que existieron dos rutas fundamentales de interrelación cultural y comercial entre las poblaciones del norte de Colombia y de la Cuenca del Lago de Maracaibo.
En el trabajo se plantea la hipótesis que propone el hecho de que, los conquistadores y colonizadores europeos utilizaron para su invasión y penetración en el continente, en nuestro estudio la incursión al territorio de lo que es hoy el estado Mérida y al páramo de Los Conejos, desde 1534 los extranjeros incursionaron por los diversos sectores y rutas que constituían la red de caminos existentes en el páramo de Los Conejos, construidos y consolidados, en primera instancia por el comercio y el tráfico desarrollado por los aborígenes, con data de varias centurias, anteriores al arribo de los conquistadores europeos, entonces la infraestructura de caminos, de albergues, provisión de alimentos es un indicador sustantivo de la existencia de asentamientos permanentes de aborígenes en esta área de la Sierra de La Culata, anterior y posterior a la llegada de los españoles a la región andina.
Con base a lo expuesto se describen diversos aspectos y procesos que caracterizaron a las sociedades tribales de estas montañas desde mucho antes de la llegada de los europeos a los Andes de Venezuela.
Según Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes. Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. Asamblea Legislativa del Estado Táchira. Caracas. 1967.

Es tarea muy difícil para el hombre contemporáneo trazar al detalle un cuadro de las sociedades indígenas para el momento en que atracaron en nuestras playas los veleros españoles. Los aborígenes venezolanos por carecer de escritura, se desplazaban aun en las nebulosas de la prehistoria.

En esta región estaban asentados grupos étnicos. Perfectamente definidos, a los cuales se le da el gentilicio de Timoto-Cuicas. Por sus características somáticas, por la raíz de sus vocablos y por sus tradiciones se les considera descendientes de los Muiscas y, a mayor distancia, de los mayas. Rodeando a esta comunidad en una especie de cerco, se hallaban otros grupos aborígenes de diverso origen; asentados en las llanuras circundantes de la Cordillera, los que habían logrado escalar ya ciertas alturas y valles.

Los aborígenes se hallaban diseminados en parentelas a todo lo largo del espinazo de montañas. Sus viviendas estaban construidas siempre a la orilla de algún río o quebrada; muy cerca de sus viviendas aparecían sus cultivos.

Vivían en ranchos construidos en lugares de manera caprichosa, los materiales de construcción provenían en su mayor parte de las palmas y de junco de lugares anegados. Las paredes aparecían formadas por una red de cañas, amarradas con bejucos, cubiertas por una capa de barro y de paja. Los pisos eran de tierra endurecida. En torno a las viviendas se levantaban, hasta un metro de alto, cimientos de piedras superpuestas. Aun cuando la mayoría de estos ranchos servía de alojamiento para una sola familia, los había también multifamiliares.

Muy escaso el mobiliario que podría hallarse dentro de estas habitaciones. Los asientos eran trozos de madera, los utensilios culinarios consistían, uno en envases hechos de barro cocido y otros del fruto del totumo. En algún lugar a la vivienda se encontraba la piedra de moler maíz y debajo de una enramada, protegida del agua y de la brisa, el fogón con sus tres piedras y el budare.

Por la noches se encendían mecheros elaborados con cera de incinilla y con manteca de cacao; los aborígenes regaban ceniza sobre el piso que les servía de cama, en algunos lugares empleaban palmas e incluso esteras.

Usaban los hombres mantas de algodón que pendían de los hombros. Las mujeres usaban túnicas de cuero, desde las axilas hasta la rodilla, sostenidas por tirantes que cruzaban los hombros, completaba el ajuar con mantas en el período de intenso frío. No conocían el calzado.

Dentro de estas colectividades primitivas no existían clases sociales. Observaban un gran respeto por los vínculos sanguíneos; existía entre ellos el matriarcado o sea la estructura familiar en la cual prevalece el nexo con la madre. La parentela adquiría suma importancia, estaba constituida por la asociación de los parientes de la madre en línea directa y colateral; protegía a sus miembros no sólo contra la fuerza de la naturaleza y de las colectividades enemigas, integraban un sistema económico, mediante el cual se procuraba la alimentación, la vivienda y se satisfacían otras necesidades sociales. La parentela ocupaba determinadas tierras, almacenaba alimentos, sembraba, cosechaba. Actuaba organizadamente sobre el medio físico y además establecía relaciones con los grupos vecinos. Para cada tarea colectiva se asignaba un Jefe (Chacoy), tomándose en cuenta la capacidad por la experiencia, por el valor o por destreza según los casos.

Los diversos núcleos familiares mantenían vínculos y relaciones en proporción a la vecindad. Con suma frecuencia diversas tribus se unían en cayapas para realizar tareas como la cosecha y la siembra, para trazar acequias para el riego, construir estanques y adoratorios.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.
Para lograr la total sumisión de indígena, los colonizadores buscan y logran aliados dentro de la clase explotada. Con tal fin se ingenian en crear un tipo de funcionario aborigen que sirva de intermediario entre el encomendero y los integrantes de los resguardos; estos son el Cacique, el Mandón y el Capitán, en orden jerárquico descendente. Los tres funcionarios indígenas desempeñan funciones de comisarios, como ejecutores de la voluntad del encomendero. Por los grandes servicios que prestan alas autoridades coloniales y a la oligarquía territorial, el Rey les concede ciertas prerrogativas; primero les pone en sus manos el bastón del cacicazgo, como un símbolo de la autoridad; para 1778 los eleva a la categoría de españoles distinguidos, con el derecho de llevar el título de Don.
ECONOMÍA INDIGENA EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS.
Muy someramente puede enunciarse el enmarañado sistema impositivo de la Corona. Los numerosos impuestos quedarían comprendidos en cuatro grandes grupos: EL primero sería el de los que se cobran por cabeza de población, es decir los que gravan a las personas, aquí estarían ubicados los tributos Reales. El segundo grupo reúne las contribuciones que pechan la propiedad, como serian los diezmos y otros gravámenes por concepto de renta, pagados en dinero o en especie. El tercer grupo comprendería las contribuciones indirectas, que integran la mayoría, como son el de alcabala, el de tierra, y mar, el de almojarifazgo, el de pulpería, el de uso de caminos y de bestias, etc. El último grupo estaría formado por los monopolios reales o estancos; los más importantes son el de la sal, la pimienta, los naipes, el tabaco, el aguardiente y el guarapo.
Los bienes de la naturaleza eran comunes. Muy variadas eran las especies frutales: aguacates, mamones, piñas, guayabas; el objetivo principal de la siembra era la producción de maíz, caraotas, auyamas, papa, apio, batatas, ñames, ocumo, malanga, ají. Estos frutos sumados a la carne de: venado, lapa, conejo, picure, cachicamo, pavas constituían la dieta regular del aborigen. Entre todo, el maíz aparecía como el alimento básico: cocinado con ceniza, lavado luego y, por último molido en la piedra, se convertía en la masa originaria de las arepas y de la chicha.

Con el cacao, llamado por ellos “cire” elaboraban el “chorote”, muy semejante a nuestro chocolate, pero sin azúcar. Conocían también el efecto de algunas plantas sobre el cuerpo humano y las utilizaban para fines medicinales o simplemente estimulantes; el ditamo real concedía, según ellos, la longevidad, el vaporón, les eliminaba la sensación del hambre y una hierba que llamaban “bayo” les quebrantaba la sed, de las hojas molidas del tabaco extraían el chimó.

Sus vías de comunicación eran angostas veredas, que serpenteando sobre faldas de montaña, descendían a las corrientes de agua o se estiraban hasta los poblados vecinos. Las relaciones con las naciones aborígenes del Lago y de los Llanos eran comúnmente amistosas y tenían por objeto los trueques mercantiles; algunas veces eran hostiles; en tiempos de paz proporcionaban sal, pescado, cacao, y recibían de los de la montaña papa, maíz, frutos, tejidos. Aquí se consigue otro argumento para suponer la presencia permanente de grupos organizados de aborígenes en la cimas del páramo de Los Conejos, por cuanto el lugar era el sitio de cruce y tránsito obligado de aborígenes y mercancías de la cuenca del Río Chama, del pie de monte de Barinas, la zona Sur del Lago, cientos de años anteriores a la llegada del español a la región.

LAS MANIFESTACIONES DE LA CULTURA ABORIGEN

Muy poca información ha podido llegar hasta nosotros sobre la cultura de los habitantes originarios del área en estudio, el largo proceso de cristianización y de hispanización a que fueron sometidos estos grupos humanos durante casi tres siglos, impidió que aquella cultura primitiva sobreviviese en su forma original. El dogmatismo y la intolerancia llegaron incluso a impedirles bajo pena de azotes, que utilizaran sus propias lenguas.

Las creencias religiosas de estos indígenas eran muy similares a las que predominaban en otras regiones del país. Creían en las facultades sobrenaturales del Sol (Ches) y de la Luna (Chia o Zhue), entes estos extraterrenales, plenos de bondad, cuya protección imploraban; adoraban a la naturaleza. En complemento de sus ritos religiosos, desarrollaron los aborígenes algunas artesanías y arte, como la cerámica, la música, el encanto y la danza; también un conjunto de experiencias medicinales. En cuanto a cerámica, elaboraban figuras de pequeño y gran tamaño, que representaban formas de hombres, de animales o de algunos objetos por ellos conocidos. La música con sus cantos y sus danzas. Los monótonos cantos eran acompañados por todo un conjunto instrumental, formado por la chirimía, la guarura, la quena, la flauta, tambores y las maracas. Al compás de sus ritmos y bajo el estímulo de la chicha, danzaban ininterrumpidamente.

EL PERIODO DE LA COLONIA EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS

Desde 1558 hasta 1786 el territorio del actual estado Mérida, incluido el páramo de Los Conejos dependía en lo administrativo y lo político del Virreinato de Santa Fe (Colombia).

Los primeros conatos de penetración hispana en la zona partieron de la provincia de Venezuela, pues en el año 1534 uno de los Welser alcanza a llegar al poblado indígena que existía en el páramo de Santo Domingo; posteriormente, en 1547, Juan Pérez de Tolosa, quien era para entonces gobernador de El Tocuyo, mandó a su hermano Alonso a explorar la región divisada desde lejos y que denominaban provincia de las Sierras Nevadas; esta incursión no llega a su término debido a las dificultades de acceso que presentaban los Andes.
En el caso de los territorios que no eran cabeza de provincia, como Mérida entre 1558 y 1622, se ¿nombró para dirigir el poder político a un alcalde mayor o corregidor, elegido por el rey para un período de tres años.
El corregidor era además justicia mayor de Mérida, y sus funciones eran: inspeccionar los territorios, reducir los indígenas, fundar ciudades e incrementar el comercio de los productos de Mérida a través del Puerto de Gibraltar; además, tenía la facultad de escoger y nombrar sus subordinados regionales. El rápido crecimiento de la población y de las actividades comerciales originó muchas peticiones en el sentido de transformar el corregimiento en provincia.
La configuración del espacio económico colonia de la provincia de Mérida durante los siglos XVI y XVII, se centro en la fundación de villas y ciudades como punto inicial en la ocupación del espacio, lo cual originó las redes y circuitos económicos representadas en las rutas de comunicación y comercio, y la evangelización de las comunidades indígenas con la instrumentación de pueblos y rDentro de los términos fijados a cada ciudad se efectuaría el doblamiento organizado de los indígenas, en concentraciones de población aborigen que fueron llamados pueblos de Indios, y que quedaban enclavados así dentro de la jurisdicción de las ciudades. Estos pueblos deben distinguirse o clasificarse en dos clases: Pueblos de Misión y Pueblos de Doctrina Hasta 1573 los descubrimientos y conquistas se atuvieron a las disposiciones de 1556. Pero en el año citado se da vida a una nueva instrumentación legalesguardos d Dentro de los términos fijados a cada ciudad se efectuaría el doblamiento organizado de los indígenas, en concentraciones de población aborigen que fueron llamados pueblos de Indios, y que quedaban enclavados así dentro de la jurisdicción de las ciudades. Estos pueblos deben distinguirse o clasificarse en dos clases: Pueblos de Misióny Pueblos de Doctrina

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Hasta 1573 los descubrimientos y conquistas se atuvieron a las disposiciones de 1556. Pero en el año citado se da vida a una nueva instrumentación legal. Estaba en la referida década del 70 al frente del Consejo de Indias Juan de Ovando, quien tras una visita e inspección al mismo, inició la codificación de las leyes dictadas para las Indias. Fue formando un corpus, que en proyecto parece que tendría siete Libros o Partes; los dos primeros estarían dedicados a la Gobernación Espiritual y a la Gobernación Temporal. Dentro de este último apartado había un título consagrado a los descubrimientos. Dada la necesidad de esta reglamentación, Ovando estimó oportuno desglosarlo y darlo a conocer adelantadamente. Así aparecieron las denominadas ordenanzas ovandinas u Ordenanzas de descubrimiento, nueva población y pacificación, promulgadas por Felipe II en Segovia a 13 de julio de 1573.
Ciudades: Son fundadas con todas las formalidades y se ajustan al plan urbanístico (Leyes de Indias-1513; Ordenanzas de Descubrimiento, Nuevo Poblamiento y Pacificación-1573). Tienen desde sus comienzos estructura jurídico-administrativa. Villas: Fundadas para servir de base de penetración. Amparadas por privilegios especiales en cuanto a tributos, pertrechos, etc. No tenían la misma jerarquía de las ciudades, pero debían erigirse con ceremonial apropiado y nombramiento de Cabildo (2 alcaldes y 4 regidores). Lugar: Asiento donde los conquistadores levantaban un poblado más o menos permanente mientras se conocían los alrededores. El asiento tenía nombre, la ranchería no. De acuerdo con las disposiciones de 1573, el procedimiento normal de la fundación de una ciudad, villa o asiento de españoles era que un núcleo de población ya existente cediese una parte de sus habitantes a fin de crear la nueva colonia. Los asientos y villas de los españoles no nacían sólo a base de éxodo de colonos oriundos de alguna otra población española, como lo querían las ordenanzas de 1573. En realidad, a veces sólo se recogían a los elementos “españoles” que ya moraban o solían pasar algún tiempo en la comarca.
Ver: Francisco, Morales Padrón. Teoría y Leyes de la Conquista. Madrid: Ediciones de Cultura Hispánica, Centro Iberoamericano de Cooperación, 1979.
En 1854 los propietarios andinos aseguran el trabajo de las peonadas mestizas e indígenas a sus plantaciones y crías a través de los contratos de servicio. Las Diputaciones provinciales o Legislaturas, en manos de la oligarquía territorial, promulgan ordenanzas que le dan vida legal al vasallaje.

RESGUARDOS DE INDIOS CON INFLUENCIA DIRECTA E INDIRECTA SOBRE LA CONFORMACION SOCIO HISTORICA DEL PARAMO DE LOS CONEJOS
La Sabana: La Sabana, Chiguará de Los estanques; Capaz y Holleros.
Ejido: Mucuhay, Aricaguas
Xaxi: estuques, Iricuy, Ticacoque, Mucutacuo; Curos, Ladera, Mucusuhú, Jajajuy, mucunanó
Tucán Tomomos, y Tucani
En 1658 la corona española confió el encargo de civilizar y cristianizar a los indios no reducidos, a sacerdotes religiosos llamados misioneros. Al principio, los encomenderos no veían con gusto el establecimiento de las reducciones, puesto que en ellas los indios iban a ser sometidos sin dificultad a la autoridad de corregidores y párrocos. Las características más resaltantes de la misión son: Ubicación en una zona geográfica que no formara parte de las ciudades de españoles y de los pueblos de indios de doctrina. Exclusión de españoles y negros. Se rigen bajo un régimen especial transitorio, teóricamente de 20 años libres de toda encomienda y pago de tributo en indios.

Cardozo, Arturo. (1967).Proceso de la Historia de los Andes. Biblioteca de Temas y Autores Tachirenses. Asamblea Legislativa del estado Táchira

El régimen de las encomiendas es sin duda alguna un paso de avance, puesto que surge para reprimir la tendencia a la explotación abusiva de los aborígenes; sobrevive hasta 1687. Concluye cuando una Cédula Real le pone fin para impulsar la organización política. Religiosa de las Doctrinas, convertidas después en Parroquias. Esta fecha es importante para realizar el seguimiento del área en estudio a partir de ese momento histórico a través de la figura administrativa política de las Parroquias.

Investigar si las tierras del páramo de los conejos se considera solar o ejido debido que esta categoría reglamenta su uso y propiedad hasta el día de hoy.

En cuanto a la propiedad privada de la tierra en los Andes de Venezuela se tiene la fecha de 1591 cuando el 1 de septiembre de ese año una Real Cédula pasa a ser la primera disposición legal que consagra en la Cordillera la institución de la propiedad individual sobre inmuebles rurales. El Rey autoriza la venta de tierras a los vecinos españoles, residentes en las colonias americanas y excluye de este comercio solamente los Ejidos y los bienes propios de las ciudades y villas y las áreas poseídas por las comunidades indígenas. Es necesario precisar la categorización legal de las tierras del páramo de Los Conejos para ese período.
Autor Idem al anterior
Averiguar si en el área del páramo de los Conejos se ubican tierras asignadas a las instituciones religiosas.
En 1791 mediante la real Cédula, tiene por objeto incrementar la colonización de los dominios e América.
Autor Idem al anterior
Demás está recordar que en todas estas negociaciones sobre tierras están excluidas las clases sociales inferiores: los indios y la peonada mestiza. Cuando se habla de vecinos, el concepto queda limitado a los residentes peninsulares y a sus descendientes.


Mérida fue el centro económico de sus términos como ciudad; conformaba una economía autónoma, complementaria internamente y con vínculos comer-
ciales con otras regiones. Dentro de su jurisdicción como ciudad estuvieron en proceso de conformación hasta 60 pueblos de indios, un puerto sobre la Laguna de Maracaibo, de precaria existencia y sin rango civil alguno, el puerto de Mérida, y desde su fundación en 1592, la ciudad de Gibraltar Con la fundación de Mérida se creó la necesidad de abrir caminos desde el interior del Nuevo Reino hasta el Lago de Maracaibo para buscar salida al mar, pues la vía lacustre resultaba más expedita a los fines propuestos que la del río Magdalena dada su mayor distancia.
38.“…Las largas jornadas a través de tupidas selvas, las características del clima local, las dificultades del
terreno, escarpado en unos lugares, cenagoso en otros, y los ataques de diversos grupos indígenas, motivaron a que cada cierto trecho de camino se construyeran lugares… donde viajeros y recuas se detenían para descansar… La importancia de Gibraltar se hizo notoria en corto tiempo; se obliga a los habitantes del Corregimiento a comerciar por este puerto, se instituye una serie de ordenanzas con el objeto de reglamentar las transacciones, se controlan pesas y medidas que pendencia de Mérida estuvo sometida a permanentes contradicciones. En Mérida, el trinomio rutas – poblaciones – puertos, forjó la infraestructura de la red comercial en torno a los centros poblados que producían rubros agrícolas para la exportación, como es el caso del puerto de Gibraltar que nació como puerto de salida de la producción merideña. La mayor dificultad de los productores merideños era colocar sus productos en los puertos de la laguna, condición exigida por los comerciantes. La escarpada cordillera del norte se convirtió en un obstáculo muy difícil de salvar con la tecnología vial de la época. En línea recta, el valle del Chama está a sólo 30 kilómetros del lago de Maracaibo, pero superarlos con mercancías por los caminos de la época, significaba 8 ó 9 jornadas.

Los productores de la zona del páramo y del valle del Motatán preferían la ruta al puerto de Moporo, a más del doble de distancia del puerto de Mérida, pero por un camino mejor. Los calificativos de fragosos y ásperos fueron corrientes para los caminos andinos de la época. Muchos de los caminos transitados por los españoles ya estaban trazados desde antes de su llegada, como consta en las numerosas referencias sobre los caminos que encontraron los participantes en la incursión inicial al territorio merideño. El mantenimiento de los caminos estaba a cargo de los encomenderos, que lo hacían con los indios encomendados, por orden del cabildo o directamente del teniente de corregidor. Por un camino de las características de los merideños del siglo regularán el creciente mercado situado a orillas del Lago.” Magaly Burguera. Historia del Estado Mérida. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la Republica, 1982, pp.86-89. “…constituyó una ruta de vital importancia para las poblaciones de la provincia de Mérida, debido a que por allí se acarreaban los productos de sus tierras para ser embarcados desde Gibraltar rumbo al puerto de Cartagena de Indias, o bien, se transportaban las mercaderías procedentes de Castilla a estas mismas localidades...” Ileana Parra Las comunicaciones en el occidente venezolano: rutas, pueblos y puertos (Siglos XVI y XVII). Maracaibo: Universidad del Zulia, Facultad de Humanidades y Educación, 1983, (Cuadernos de Historia, N º 14), p 61.

En 1602 los arrieros del pueblo de Mucurubá declararon que en ir y venir del puerto tardaban 15 días. (AGN Traslados AHN.) Ciudades de Venezuela. R. 13. “…Los españoles, en efecto, no se desplazaban en los terrenos tan accidentados y peligrosos de la Cordillera sino siguiendo los caminos ya trazados por los indios. Caminos llamados hoy caminos de los indios al mismo tiempo que caminos reales. No se aventuraban en otras partes. Los indios lo sabían, y tenían mucho cuidado en no trazar nuevos caminos que pudiesen llevar a sus regiones de refugio. De modo que, para llegar ahí, hubiera sido preciso ser andinista, deporte que aparece en nuestra Cordillera sólo en la segunda mitad de nuestro siglo. (Algunas zonas de refugio fueron por ejemplo los altos cerros y páramos entre el páramo de Las Gonzáles y el de Los Conejos, entre éste y la Culata, entre la Culata y el Páramo de Mucuchies, en Piñango, en el Páramo de Timotes, en el de Chachopo, en los cerros de la zona de la Cordillera).” Jacqueline Clarac de Briceño.

Identidad étnica y arqueología de rescate cordillera de los Andes, Venezuela. En: Boletín Antropológico. Mérida, N° 13, julio- diciembre, 1987, pp.39-40. Rodrigo Téllez fue muy activo en el mantenimiento de los caminos reales; incluso dirigió personalmente la construcción de un puente. (AGN Traslados AHN.) Ciudades de Vene, un arreo podía recorrer por jornada entre 4 y 4,5 leguas (22,29 y 25,08 km), de Mucuchíes a Mérida, uno de los caminos en mejores condiciones, un arriero tardaba día y medio.
En la Descripción Geográfica de la Ciudad de Nueva Zamora, su término y Laguna de Maracaibo, realizado por Rodrigo de Argüelles y Gaspar de Párraga, por orden del gobernador Juan Pimentel, se expone:
“Hay en esta laguna un puerto que se desembarcan para ir a Trujillo, y otro puerto que se llama el de Mérida... Los puertos de esta laguna están muy abastecidos de agua y de leña, porque la laguna es dulce hasta la barra, y por la una costa y por la otra. En este pueblo y puerto hay falta de refrescos por ser la tierra nueva, recién poblada... Así mismo en los puertos de Trujillo y de Mérida, pueden adquirirse y traer los bastimentos y refrescos, y de los dichos pueblos, Trujillo y Mérida, ya han salido navíos cargados de harina y bizcocho, tocinos y jamones, y ajos y cordobanes y bandanas y otras cosas.”
El relato anterior nos permite observar como en 1579, se reconocía la existencia de puertos por parte de Trujillo y Mérida en la costa sur del lago de Maracaibo, con el intención de promover el desarrollo económico y comercial de estas ciudades con la metrópolis española y con la demás provincias americanas.

En la Relación Geográfica hecha por Diego Villanueva y Gibaja de la Gobernación de Venezuela, los Corregimientos de La Grita y de Tunja, y la Gobernación de los Mussos del año de 1607, se expone sobre Mérida:
“... tendrá unos 150 vecinos, 60 de ellos encomenderos, y tendrán en encomienda unos 3500 indios que están poblados a 3, y a 4, y hasta 10 y 12 leguas en el contorno de dicha ciudad. Es la tierra áspera y fría. Conservándose los indios más que en otros partes, y sirven a sus encomenderos, como los de la gobernación de Venezuela, en las gran. El colonizador introdujo el caballo, la mula y el asno, factores de carga que obligaron a rehacer los caminos y a construir puentes. La prolongada pluviosidad dio lugar a que los caminos de los valles se empedraran debido a que por ser terrosos, acumulaban el agua y se convertían en vías fangosas e intransitables. De estos caminos empedrados aún quedan vestigios en el valle del Chama, avanzando más o menos paralelos con las carreteras.
Rodrigo de Argüelles y Gaspar de Párraga. Descripción Geográfica de la Ciudad de Nueva Zamora, su término y Laguna de Maracaibo. jerías que tienen, que son: lienzo, trigo, cordobanes, azúcar, conservas, quesos, jamones, hilo de pita, alfombras y carpetas, fieltros para caminar, crías de ovejas y de cabras, y ganado mayor; sayales, fraza-
das. Tiene su contratación con la laguna de Maracaibo, por el puerto de Gibraltar, que dista 30 leguas del dicho lugar, por caminos...”
La descripción hecha por Diego Villanueva y Gibaja nos ratifica la comunicación constante entre la ciudad de Mérida y su espacio, con la laguna de Maracaibo por el puerto de Gibraltar, saliendo por éste una diversidad de productos como consecuencia de la amplia producción que los indígenas elaboraban para los encomenderos y que éstos se encargaban de comercializar.

Ya en 1788 los cabildantes de Maracaibo se quejaban de que Mérida era un lugar:
“…mal temperado por dominarle por las tardes especialmente el destempladísimo aire de la Sierra Nevada, ser escasa de todos víveres y mas de carnes de que se hace uso de la salada que se lleva de Barinas mala y costosa … el agua aunque muy abundante por los cuatro ríos que la circulan, de mala calidad para la salud, demostrándolo el que su uso a poco tiempo produce hinchazón de garganta, que vulgarmente titulan coto, el que a mas de imperfeccionar a los hombres los reduce a continuo
aflicto de pecho … el viaje de Maracaibo a Mérida duraba al menos diez o doce días de transito de Laguna, navegando tres, cuatro, cinco y hasta seis según las estaciones, y si se hace la ruta por la Aduana de Moporo o desde Gibraltar”
Con esta carta del cabildo de Maracaibo del 24 de abril de 1788, se pueden observar las rivalidades entre los vecinos de la ciudad de Maracaibo y Mérida ya para finales del siglo XVIII, donde descalifican el clima merideño, la carestía de alimentos, la mala calidad del agua para la salud, entre otros.
Según el Informe sobre la Provincia de Maracaibo, Mérida y Trujillo, cuya producción era objeto de comercio, extendía ampliamente su circulación por el lago de Maracaibo y sus márgenes donde llegaban a
través de la navegación de sus ríos. Se puede concluir que durante el siglo XVI al XVIII, Mérida tenía una presencia vital en el sur del lago, con la fundación de puertos cuya supervivencia dependía de la producción y exportación de la ciudad de Mérida, es decir, que desde ese período Mérida ha tenido jurisdicción ribereña en el lago de Maracaibo, la cual ha sido mantenida de forma consuetudinaria hasta nuestros días, ya que Mérida, desde su fundación en 1558, nunca ha vivido de espaldas al sur del lago, es decir, que su emplazamiento ha tenido como eje de circulación natural de su producción, el sur del lago de Maracaibo.

LA EVOLUCIÓN POLÍTICO ADMINISTRATIVA
DE MÉRIDA Y EL DOMINIO Y JURISDICCIÓN
DEL SUR DEL LAGO
Claudio Alberto Briceño Monzón(*)
BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
En el momento de la fundación y repartimiento de los indígenas merideños, ya la encomienda indiana estaba perfectamente reglamentada y habían tenido
un intento de eliminación (Leyes Nuevas de 1541-42). Sus efectos sobre el despoblamiento indígena habían sido comprobados en toda América, creándose una opinión muy fuerte en su contra, que había calado en los centros de toma de decisiones metropolitanos. No obstante, los intereses creados en América habían hecho imposible su eliminación, introduciendo una serie de condicionamientos que la hacían más llevadera para la población indígena. Pero en la región merideña, bajo la explicación de la pobreza de la tierra y la imposibilidad de los indios de satisfacer el tributo de otra manera, la encomienda se jurídicamente a la Corona de Castilla, se fundamentó en la Provincia, término legal para la unidad política primaria del Estado de Derecho en toda la América española, la cual era un
territorio determinado, constituido políticamente en Gobernación y Capitanía General. Las Indias tenían una compleja administración en parte trasladada de la Metrópoli, y en parte creación original dada por el descubrimiento y la colonización. La capitulación fue el título jurídico, a través del cual se nombraron Adelantados, Gobernadores, Corregidores, Alcaldes
Mayores, Capitanes Generales y Alcaldes de Fortalezas, para la conquista y colonización.

tradujo en el trabajo de los indígenas en las propiedades de los encomenderos durante casi toda la semana, que aún a los bajos salarios de entonces, equivalía a un tributo desmesuradamente alto. Ante la patente violación del ordenamiento legal por parte de los encomenderos de Mérida, la Audiencia de Santa Fe intentó en varias oportunidades tomar medidas y reglamentar la encomienda merideña a través de las disposiciones de los jueces visitadores enviados expresamente. De alguna manera tienen que ver con la situación de los indígenas las visitas de Bartolomé Gil Naranjo en 1586, Francisco de Berrío en 1593, Juan Gómez Garzón en 1594, Pedro de Sande en 1601 y Antonio Beltrán de Guevara en 1602. En la primera mitad del siglo XVII, la visita por antonomasia fue la de Alonso Vásquez de Cisneros en 1619, suficientemente documentada, donde se pusieron en evidencia todas las irregularidades de las relaciones blancos-indígenas y que dio origen a cuantiosas multas a los encomenderos merideños y a las famosas Ordenanzas de Mérida, verdadero código de trabajo indígena.

Maracaibo fue poblada y conquistada por los gobernadores de la Provincia de Venezuela, que estaba sometida a la Audiencia de Santo Domingo; mientras Mérida fue poblada y conquistada por el gobierno de Nueva Granada, sometida a la jurisdicción de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá. Los límites jurisdiccionales de estas dos Audiencias en esta región, demarcan al mismo tiempo los territorios del Zulia y Mérida.

Las necesidades de comunicación con Santa Fe y el lago de Maracaibo, junto con las de producción agropecuaria dieron lugar a la fundación de nuevos pueblos que habían de contribuir, desde sus respectivas regiones, a facilitar el desarrollo de las actividades comerciales. Las poblaciones fueron originadas por la necesidad de asegurar el tránsito a la capital del Reino y al lago. En consecuencia, la cuenca lacustre resultó dividida en dos áreas jurisdiccionales: una al norte, que incluía a Maracaibo y su reducido ámbito territorial, y la otra al sur que correspondía a Mérida.

El 1 de mayo de 1607, fue creado el corregimiento de Mérida del Espíritu Santo de La Grita, por orden de Juan de Borja, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada, el cual separó el territorio de la gobernación del Espíritu Santo de La Grita y Cáceres del corregimiento de Tunja, para constituir este nuevo Corregimiento. El mismo abarcaba las jurisdicciones de las ciudades de Barinas, Gibraltar, La Grita, Mérida, Pedraza y San Cristóbal, y se designó como sede a la ciudad de Mérida.

El 3 de noviembre de 1622 se expidió la real cédula que dio origen a la provincia, gobernación y capitanía general de Mérida , formada por la unión de las jurisdicciones de las ciudades de Barinas, Gibraltar, La Grita, Mérida, Pedraza y San Cristóbal, que hasta ese momento formaban el corregimiento de La Grita. Por real cédula del 31 de diciembre de 1676 dirigida al presidente de la Audiencia de Santa Fe y a los gobernadores de las provincias de Venezuela y Mérida, “Después de múltiples solicitudes, en 1622 se creó la Gobernación de Mérida, y en 1624 Juan Pacheco Maldonado pasó a ejercer las funciones de Gobernador y Capitán General hasta 1634, cuando le sucedió Alonso Fernández Valentín, a pesar de habérsele concedido el cargo a perpetuidad según los términos de la capitulación firmada con la Audiencia de Santa Fe.”
Maracaibo asumió el control hegemónico del occidente venezolano en lo económico y administrativo. Por más de 2 siglos y medio, se convirtió en el centro de intercambio, coordinador y distribuidor de 2 extensos circuitos comerciales: el del interior de la región lacustre y andina y el exterior, el Caribe y el Atlántico, movilizados ambos sobre la base de los cultivos nativos y los europeos de reciente introducción. A Maracaibo arribaban diariamente embarcaciones menores procedentes de los puertecillos de Gibraltar, Tomoporo, Moporo, Puerto Zulia, Los Cachos y San Faustino, cargadas con el algodón, lienzos, cacao, trigo y bizcochos de las jurisdicciones de Trujillo, Mérida, Guanare, San Cristóbal, Pamplona y Salazar de las Palmas; el tabaco de Barinas y Pedraza; jamones, tocino, cueros, cordobanes y badanas de Trujillo y Mérida. Parte de esta producción cubría la demanda local y el grueso se reexportaba hacia Cartagena de Indias,
Santo Domingo, Veracruz y Sevilla. En retorno, se abastecían Maracaibo y su región de ropa.

Un segundo ciclo de la actividad económica que se prolongo durante dos tercios del siglo XV (1600 – 1660) para la consolidación del espacio económico colonial de la provincia de Mérida y de sus circuitos económicos, fue posible por la instrumentación de una nueva política de control de la mano de obra indígena, en virtud del valor que recién entonces comenzó a adquirir un recurso cuya extinción amenazaba seriamente el flujo de riquezas sobre el cual descansaba el poderío de la colonización americana. P. 14

El nuevo proyecto colonizador descansó en el asentamiento y reducción de comunidades indígenas en pueblos y resguardos de indios que se insertaron en el marco global del espacio del espacio económico colonial. Esta articulación de poblados generadores de una producción económica para el autoconsumo e intercambio en el mercado local, dentro del sistema general que respondía a los estímulos del mercado de exportación, se valía de la natural simbiosis concertada entre localidades ubicadas en diferentes pisos altitudinales ( Murra 1975)
El tráfico comercial de los renglones agropecuarios obtenidos en estos núcleos fundamentales de producción, fue canalizado a través de los circuitos económicos que se formaron por la integración de los mercados locales y los mercados eternos, los circuitos a su vez, dieron forma definida a la red de comunicaciones, de transporte y comercio que hizo posible la acumulación considerable de capital para la formación de la economía del monocultivo tanto del tabaco como del cacao.

En el marco de este segundo ciclo es posible apreciar la importancia de los circuitos económicos en la especialización de zonas productivas. Para ello se valían del control y usufructo de la tierra a lo largo de los diversos pisos altitudinales, la localización estratégica de las encomiendas, y de los movimientos periódicos de la población indígena, desde sus pueblos y resguardos de indios hasta las estancias de los encomenderos.
Velásquez Nelly. 1995. Población Indígena y Economía. Mérida Siglos XVI y XVII. Universidad de los Andes. CDCHT. Venezuela.

Se ordena la exposición sobre el trayecto de vida de los pobladores del Páramo de los Conejos, entendiendo que es más trayecto que proyecto, siguiendo tres vertientes de análisis:
A. Algunas consideraciones epistemológicas previas, y por tanto científicas, en torno al tiempo, el espacio, el ambiente.
B. Algunas inflexiones históricas tomadas de la vivencia del tiempo y del espacio en la gente del Páramo de los Conejos, es decir, desde el sentir de sus pobladores.
C. Los posibles aportes de una metodología en términos de mapa de vida para ilustrar el tiempo, el espacio, las comunicaciones y la organización económica.
El 16 de septiembre de 1810 Mérida se separa de la provincia de Maracaibo y se adhiere a la declaración de la independencia decretada en Caracas el 19 de abril del mismo año. Maracaibo, no obstante, se mantuvo fiel a la corona española hasta 1823, en tanto el poderío militar español se concentró finalmente en esta ciudad. La flota española ocupó Todo el lago de Maracaibo frente a las provincias sediciosas; como tal se declaró ocupante del territorio sur del lago y, por ende, del puerto de Gibraltar. La ruina de Gibraltar fue por la falta de comunicación con los pueblos de la cordillera y su ocupación por tropas realistas garantizó la posesión por parte de Maracaibo hasta el año 1823, fecha en que esta ciudad fue liberada de la dominación española por las fuerzas militares patriotas.
En este ensayo analizaremos la evolución política administrativa de Mérida y el dominio y jurisdicción del sur del lago, concibiendo el proceso de transformación en la administración política jurídica, en el dominio y conformación del territorio, desde la fundación de Mérida en 1558 hasta la posición actual en el siglo XXI.

BASES TEORICAS
JUGO BURGUERA, Luís.2005. Ríos y Municipios como Proyectos Socio-Ambientales. Mérida. Venezuela

CADA RIO, CADA MUNICIPIO: UN PROYECTO SOCIOAMBIENTAL EL CASO DE MERIDA Y EL RIO ALBARREGAS.

Según su longitud hay ríos de distintos calibres. La redes que arman los cursos de las aguas, cruzan el territorio desembocando en ejes fluviales –como el Apure-Orinoco _. Lagos, como el de Maracaibo, o el mar.

Generalmente hay en nuestros municipios micro cuencas, subcuencas, y cuencas compartidas con otros municipios. He allí el fructífero campo de acción para relacionar los municipios a través de mancomunidades, para enfrentar en equipo, la complejidad de los problemas urbanos y rurales: deterioro ambiental, escasez de fuentes de trabajo, crisis educacional, política y socio-económica.

Cada río que cruza una ciudad podría convertirse en el eje para un nuevo tipo de urbanismo: humano y sustentable. He allí una tesis por la humanidad. En Mérida, el río Albarregas y su cuenca es el eje local de desarrollo sostenible. Receptor principal de las aguas negras de la ciudad, es una cloaca abierta desde mediados del siglo XX. Valorado su potencial recreacional y paisajístico para la ciudad, es decretado Parque Metropolitano en los años setenta. Hoy, se reclama un gran proyecto socio-ambiental, enfrentando su saneamiento, educando a la población, estudiando su biodiversidad, conservando el potencial ecológico en la urbe, retando el trabajo interinstitucional, interdisciplinar y transdisciplinar.

JUGO BURGUERA, Luís.2005. Ríos y Municipios como Proyectos Socio-Ambientales. Mérida. Venezuela.

El sustrato de este trabajo arranca de la convicción de que todos los ríos y municipios son potenciales proyectos socio ambiental. Esta tesis lleva a identificar en cada espacio municipal, elementos de aulas ambientales que representen cada sector de ciudad, campo y naturaleza, reconociendo alas comunidades con sus conflictos y posibilidades, promoviendo y enseñándoles la auto elaboración de planes de resolución y acción a corto, mediano y largo plazo y practicando con ellas su ejecución. Implica consolidar programas efectivos de educación, salud y animación ambiental en la sociedad civil. Este es extracto general, el aporte que queda del avance de la investigación – acción realizada sobre la ciudad de Mérida y el río Albarregas en los últimos año. Del trabajo del caso ha salido un planteamiento general aplicable a las municipalidades de un Estado (y de un país), para formar la estrategia estadal (y nacional) al desarrollo sostenible. Entre Estado y Gobernaciones deberán surgir las estrategias regionales, cuya suma forma lo nacional (así como entre bloques de países van surgiendo estrategias continentales regionales). Todos en síntesis deben estar en consonancia con la Agenda 21 y orientados por este compromiso mundial de la Conferencia de Río sobre Ambiente y Desarrollo.

Después de la tesis inicial, este informe se refiere a la Ciudad Educativa (Sociedad Educativa o Sociedad de Aprendizaje, por acepción inglés de Learning Society) Es el planteamiento para el futuro de la educación, que se complementa con la noción de Educación Permanente, contenidos en el informe “Aprender a ser” para la UNESCO en 1972. Títulos sugestivos que representan un reto considerable para las disciplinas, los profesionales, el sistema educativo y las universidades.

La ciudad capital del municipio Campo Elías, que hoy conocemos con el nombre de Ejido, fue fundada el 14 de julio de 1650 por el capitán Buenaventura de Bustos Baquero, con el nombre de San Buenaventura de Ejido. La fundación se hizo en un asentamiento indígena que junto a varias familias de Mérida formaron el primer núcleo poblacional, convirtiéndose pronto en una tierra que se destacó primor


EVOLUCION HISTORICA DEL MUNICIPIO CAMPO ELIAS ESTADO MERIDA VENEZUELA

En 1705 fue elevada a parroquia eclesiástica. Luego en 1811 fue declarada villa por el Gobierno Republicano y en 1830 se convirtió en cabecera del cantón de Ejido. Hacia 1864 el cantón quedó integrado por la villa de Ejido y las parroquias La Mesa, Jají y Acequias. En 1868 se le dio el nombre de Departamento Sutherland al cantón de Ejido y su capital fue llamada Villa de Campo Elías, en honor al coronel Vicente de Campo Elías, héroe de la gesta independentista. A finales de ese año se le llamó departamento de Campo Elías, modificándose el nombre de la capital por el de Ejido.

El 28 de diciembre de 1876 Ejido fue elevada a ciudad capital del distrito Campo Elías. En el año 1986 el referido distrito se convierte en municipio conociéndose con el nombre de municipio autónomo Campo Elías y su capital siguió siendo la ciudad de Ejido. Es este mismo año, específicamente el 16 de febrero, se crea la parroquia Ignacio Fernández Peña de la ciudad de Ejido. Por último, en 1992 adquiere su denominación actual como municipio Campo Elías y está conformado por siete parroquias, a saber: Fernández Peña, Matriz, Montalbán, Acequias, Jají, La Mesa y San José.
www.ipc.gov.ve/censo/cat
La Carbonera
A medio camino entre la población de La Azulita y Ejido, muy cerca de la población La Carbonera, existía un camino empedrado que era la vía principal entre estas comunidades y era denominado Camino Real. Se cuenta que poseía de 3 a 4 m de ancho y cuando el camino era atravesado por alguna quebrada se improvisaba un puente con troncos de árboles. Se dice que el Camino Real de La Carbonera salía de Ejido, pasaba por La Mesa, subía hacia Jají y en el ramal que se desviaba hacia San Juan de Lagunillas pasaba por el alto de La Carbonera y continuaba bajando hasta llegar a La Azulita. En todo el trayecto había casas destinadas a servir como posadas y La Carbonera se originó a partir de una de estas casas. Era muy común encontrar un Camino Real como principal vía de comunicación y transporte de cargas entre los poblados. Incluso se comenta que inicialmente el Camino Real de La Carbonera no comunicaba en sus inicios con Ejido, Jají y La Azulita, sino que era la vía de penetración hacia La Grita. Luego el tramo se dejó de usar, conectando a La Carbonera con extensiones de los caminos de las otras poblaciones aledañas ya mencionadas.

Se dice que era muy común ver caravanas de arreos de mulas transitando por estas vías cuyo uso fue prominentemente comercial. Muchas sirvieron como tránsito tanto para la causa libertadora como para las tropas realistas. Ocultos por la vegetación circundante, a veces emergen tramos del camino que pasaba por La Cabrera.


Las necesidades de los indígenas de las tierras frías se distinguían de los de las tierras calientes por el tipo de cultivo, vestimenta y el tipo de casas que construían. Las casas de los indígenas de estas tierras frías eran construidas a base de piedras, a veces sólo hasta la mitad y otras hasta el techo.

GIBRALTAR
Cardozo arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.
Arenales y Torondoy darìan al comercio de Mèrida pronta salida al lago Fue fundada por el Capitán Gonzalo Piña de Ludueña en 1598. Su establecimiento fue motivado por las siguientes razones:
- El auge alcanzado por la productividad agrícola y pecuaria de la provincia de Mérida, con anterioridad a la fundación de Gibraltar, los pobladores de Mérida ya utilizaban esa zona como entrada y salida de mercancías.
- La cercanía de Gibraltar a la desembocadura del río Zulia en el Lago de Maracaibo, esta privilegiada localización geográfica le permitía canalizar el comercio desde Pamplona, al disponer de un sitio de desembarque de géneros y de un lugar de abastecimiento, reparación y construcción de navíos.

En su conjunto, estos factores fueron fundamentales en la reactivación del tráfico mercantil que se realizó a través del Lago de Maracaibo con otros puertos americanos y con la península (Parra, 1984: 174) Paralelo al esfuerzo colonizador que tenía su epicentro en el Nuevo Reino de Granada, hubo el interés de la gobernación de Venezuela por consolidar el tráfico comercial a través del río Zulia y del Lago de Maracaibo, procurando de esta forma afianzar las vinculaciones gubernativas con Santa Fe de Bogotá. Un intento explorador en esta dirección fue realizado por Alonso Pacheco en 1569, quien llevara a cabo la repoblación del área por medio de una actividad refundadora de la actual Maracaibo, la cual fue denominada para entonces “Ciudad Rodrigo”. La campaña contó con el apoyo de la Real Audiencia de Santo Domingo (1525) entidad interesada en fomentar el comercio entre las islas antillanas y los pueblos de tierra firme. El proyecto fue retomado por Pedro de Maldonado y condujo al definitivo asentamiento de Maracaibo en 1574 (Parra, 1984: 91-96)
Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela
Durante la primera mitad del siglo XVII, el puerto de Gibraltar adquirió gran importancia como centro de comercialización de los diversos géneros procedentes de Castilla, los cuales se intercambiaban por productos agrícolas y derivados pecuarios de la provincia de Mérida. Las operaciones mercantiles se realizaban en la “Ferias Francas” anuales que tenían lugar durante los meses de mayo y octubre. Cabe señalar que estas transacciones de productos efectuadas en un mercado ocasional, estaban exoneradas del impuesto de alcabala. Las ferias de Gibraltar fundamentaron su importancia en la afluencia de afamados productos que se transportaban desde los diversos pisos altitudinales hasta el puerto localizado en las riberas del Lago. Las ferias coincidían con los ciclos de cosecha de la región y el volumen y la calidad de sus productos fue indicativo del progreso agropecuario de la provincia (Parra, 1984: 277 – 279). A partir de la segunda mitad del siglo XVII, el puerto de Gibraltar entró en franca decadencia y fue sustituido progresivamente por el mayor ascendiente político, administrativo y comercial ejercido por Maracaibo. La privilegiada ubicación geográfica de Nueva Zamora ( Maracaibo), localizada en la barra del Lago, más cercana del mar, le permitió canalizar el comercio que se efectuaba en las zonas portuarias de la cuenca lacustre y controlar las operaciones mercantiles tradicionalmente efectuadas con Cartagena, Las Antillas y la metrópoli. El afianzamiento de Maracaibo, logrado a expensas del progresivo debilitamiento de la provincia de Mérida, terminó por consolidarse a partir de la mitad del siglo XVII cuando el puerto detento el rango de Gobernación.

Gibraltar puerto al sur del Lago ha sido habilitado por la Corona para la exportación. DE este puerto merideño empiezan a salir sin demorar en Maracaibo, los productos andinos con rumbo a la Habana, a Cartagena y a España.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.




Formación De Los Mercados Regionales.
Los esfuerzos de exploración y conquista dirigidos desde el Nuevo Reino de Granada y la Provincia de Venezuela con el objeto de fijar rutas comerciales a través del Lago de Maracaibo, condujeron al establecimiento de las bases político-administrativas y económicas necesarias para la formación de un intenso comercio regional en la provincia de Mérida desde los comienzos desde los comienzos del siglo XVII.
Modalidades Comerciales
Dos modalidades de intercambio comercial se establecieron en la Provincia de Mérida durante el siglo VXII. Cada una de ellas dio origen a un tipo de mercado distinto. Por una parte se fue conformando interior a partir de establecimientos de las relaciones mercantiles entre las diversas comarcas de la provincia. Por la otra, el intercambio de mercaderías exportadas a otras regiones de América, permitió la inserción de la Provincia de un mercado orientado a las necesidades externas.

La primera modalidad de intercambio se organizó con base en la especialización productiva generada por la diversidad ecológica de los pisos altitudinales y la consolidación de los pueblos de indios y sus resguardos. La segunda modalidad se organizó a partir del establecimiento de las villas y pueblos de blancos y las ciudades portuarias. Ambas modalidades de comercio coincidieron con el inicio de la actividad mercantil en la región, pero tuvieron desarrollos posteriores diferentes. En un primer momento el mercado interno y la constitución de relaciones comerciales de exportación hacia otras regiones de la América, se originaron sobre la base del intercambio de productos de los pisos altitudinales fríos y templados.

Las dos redes comerciales (interna y externa) estuvieron íntimamente relacionadas y sentaron en siglo XVII, las bases para el establecimiento de la economía del monocultivo y del comercio trasatlántico en gran escala. Este último período constituyó un segundo momento de la actividad mercantil orientada en ese momento a la exportación hacia la metrópoli de los productos cultivados en las zonas cálidas no sólo de la provincia de Mérida, sino también de la Gobernación de Venezuela( D´Ascoli, 1973)
Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela
El tercer circuito estaba constituido en torno al puerto de Gibraltar en la desembocadura del río Chama, a través del cual se realizaba el intercambio comercial de las ciudades de Mérida y Barinas, así también cierto volumen del comercio de La Grita y San Cristóbal. Dos vías fundamentales siguieron el comercio que se produjo desde la ciudad de Mérida hacia el puerto de Gibraltar. Por un lado, la vía fluvial por el río Chama y el camino de recuas que partía desde Mucuchíes, atravesando los páramos y el pueblo de Torondoy, hasta llegar a Gibraltar en la costa del sur del lago de Maracaibo (Parra,1984:122-124).
Por otra parte, el camino que comunicaba a Mérida con Barinas y que constituye una de las bifurcaciones del camino real en el sitio de Apartaderos. Fue la vía seguida por el tráfico comercial que se efectúo desde Barinas y Pedraza a través del puerto de Gibraltar. También por este puerto se realizaba ocasionalmente el intercambio comercial desde La Grita y Pamplona. Este tráfico se produjo a través del camino real que comunicaba estas ciudades con Mérida.
PRODUCCION AGROPECUARIA Y ARTESANAL DE LA PROVINCIA DE MERIDA TRANSPORTADA POR LOS CAMINOS QUE ATRAVIESAN EL PARAMO DE LOS CONEJOS
La actividad comercial que se efectúo en la provincia de Mérida durante la primera fase del desarrollo de la economía colonial, se realizó a partir de la intensificación de la producción de géneros agrícolas autóctonos y la producción de géneros agrícolas y pecuarios foráneos adaptados a las condiciones ambientales de la región. Los principales renglones que se comercializaron durante esta etapa primaria de la actividad agrícola fueron los siguientes.
El Trigo (triticum spp)
Las semillas del trigo llegan a Los Andes con los españoles y arraigan tan velozmente en las tierras frías, que en los pocos años, ya la producción de harina se convierte en el prior renglón de exportación. Mantiene su vigencia durante toda la colonia y penetra pujante en la era republicana, para empezar a declinar a mediados del siglo pasado, ya en la era del café, desde ese momento sobrevive decadente hasta la aparición del petróleo zuliano. Su cultivo se extiende prácticamente por toda la cordillera, quizás parece más fácil determinar las zonas n las que el cultivo no prosperó.
Cerca de los trigales se instalan los molinos para elaborar la harina. Las haciendas más importantes tienen molinos propios, los pequeños productores pagan el servicio de molienda, común en especie.
Pero lo más importante para la economía andina es la demanda foránea de harina. En la reacción de Alonso Pacheco fechada en 1579, ya figura la harina y los bizcochos entre los renglones de exportación a Maracaibo. Para este mismo año Mérida contrae contre con los comerciantes de Maracaibo el compromiso de colocar en Gibraltar 1000 arrobas de harina, a su vez surte de harina a Coro, a Cartagena y también a La Española, el trigo es pues el producto fundamental de la Cordillera, con él, se amasan las primeras fortunas.

Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.
En 1840 en la rama agrícola prevalece la producción de tabaco, de cacao y de trigo. El cacao empieza a decaer y algunos años después desaparece totalmente: el cultivo del tabaco toma gran impulso a partir de 1830, inmediatamente después de la eliminación del estanco, solo decae cuando la era del café está en todo su esplendor; en cuanto al trigo que es el cultivo más importante de esa época, su producción es ascendente; para 1839 la cosecha andina de harina llega a 440000 sacos de 100 libra, la provincia de Mérida llega a tener 57 molinos de trigo. En 1850 Los Andes exportaran harina a través de Maracaibo, mientras el resto de Venezuela está consumiendo harina norteamericana. La navegación por el Lago de Maracaibo y por algunos ríos andinos se intensifica a medida que la producción agrícola aumenta en a cordillera. Primero son los Gobiernos provinciales y Concejos Cantonales quienes prestan atención al mejoramiento de los caminos que conducen a las costas del Lago; los Gobernadores regionales dotan alas parroquias de instrumentos laborales; luego las municipalidades promulgan ordenanzas en las cuales se obliga a los vecinos a trabajar en las obras públicas, si salario, durante un determinado número de días al mes. La oligarquía no concurre a estos trabajos a cambio paga en dinero una contribución especial.

El trigo respaldo a la mayor parte de productores alineados con el partido Conservador y a toda la política y acciones llevadas a efecto por estos. Para que los productores de trigo contrarrestaran la ofensiva de los políticos liberales por más de diez años, antes de pactar con los dirigentes vencedores del liberalismo nacional, el número, área de producción y cantidad de producción fue importante hasta más allá de los años cincuenta.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.

En la región de los Andes, durante la primera mitad del siglo XVI, la producción de este cereal y sus derivados (harina, bizcochos), se vio favorecida por un conjunto de factores importantes: 1. La demanda del mercado externo localizado en Cartagena, Santo Domingo y Las Antillas. 2. La adaptación de variedades de trigo favorecidas por la diversidad climática y altitudinal; y 3. La disponibilidad de una fuerza de trabajo indígena tributaria, conocedora de la agricultura intensiva. La producción y exportación de trigo en la región experimentó un marcado descenso durante la segunda mitad del siglo XVII debido al desplazamiento del cereal por la producción de otros renglones, especialmente el tabaco y el cacao. Este acontecimiento marcó el reemplazo progresivo de una economía fundamentalmente doméstica por una economía de monocultivo signada por la exportación en gran escala y por el régimen de gran hacienda o latifundio. Debido a este viraje, la producción triguera experimentó un repliegue considerable en su demanda, cubriendo a duras penas el mercado interno de la región.
Cardozo, Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.
Cronológicamente el cacao y el algodón son los primeros frutos andinos para el comercio exterior, los españoles a su llegada los encontraron silvestres y en plena producción. Cardozo Arturo. Principiaos de la Historia de Los Andes.

El Algodón (Gossypium spp)
Otro renglón agrícola importante en la actividad comercial que se desarrollo en la provincia de Mérida durante el siglo XVII fue el algodón. El aprovechamiento inicial de este producto se relacionó con la actividad semi manufacturera del algodón, la cual tomaba cuerpo en la elaboración de hilo y lienzo. Estos géneros auspiciaron el comercio efectuado a través de las redes de intercambio que se establecieron entre los diversos pisos altitudinales, constituyendo un factor determinante en el surgimiento de los circuitos económicos en la provincia. Además estos rubros fueron fundamentales para el intercambio de productos semifacturados y elaborados que se realizaba en los puertos marítimos de la cuenca del Lago de Maracaibo; posteriormente, la economía de monocultivo vio transformar estos productos semi manufacturados de la confección del algodón, en géneros más sofisticados: alfombras, tapetes, carpetas, fieltros para caminar y cojines (Parra, 1984:210)
El algodón blanqueaba en los niveles medios de la cordillera. La decadencia del cultivo de algodón obedece a la preferencia de los comerciantes alemanes por el café cuyo valor internacional es mayor. Las telas que produce la artesanía cordillerana, resultan incapaces de competir en su calidad y precio con las que ofrecen las casas alemanas. Los telares andinos se paralizan frente a la invasión de la mercancía extranjera introducida por los compradores de café; el cultivo de algodón se extingue y son sustituidos por los cafetos. Lo mismo ocurre con los cultivos de la diversidad de rubros menores. La caña y el azúcar resisten la avalancha porque los climas y los suelos en donde se los cultiva no son aptos para la siembra de café. En 1880 los precios internacionales del café tienen una prolongada depresión por lo que decae

LA CRIA DE GANADO MAYOR Y MENOR
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes
Nuestros aborígenes desconocieron prácticamente la cría. Las carnes que consumían eran obtenidas a través de a caza y de la pesca. Es el español quien lleva las aves de corral y los animales de pastoreo. A medida que la colonización avanza, van llegando los cerdos de Castilla, los ganados vacuno, caballar, cabrío y bovino, así como también los perros, los gatos, las gallinas, los gansos. Para fines del siglo XVII la cría de vacunos y de equinos prospera en todos Los Nades. El consumo de carne en las poblaciones es muy reducido. Muy halagüeña resulta la cría de ovejas; su incremento es notable, sobre todo si se toma en cuenta la demanda que tienen sus lanas para la artesanía textil. La cría de cerdos también toma mucho auge porque los extremeños son expertos en charcutería y en preparación de carnes, la elaboración de jamones es una de las industrias más prosperas durante la era colonial y uno de sus renglones de exportación.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los andes
Hay otro agente destructor que frena el proceso de desarrollo económico en la Cordillera de los Andes, las crónicas guerritas entre señores feudales que paralizan y en mucho de los casos, aniquilan altos porcentajes de la riqueza regional. Los caudillos con sus ejércitos campesinos se desplazan por todas las poblaciones andinas, constituyeron un azote para el comercio por los empréstitos forzosos que imponen, el saqueo de tiendas y haciendas. Se produjo el éxodo de campesinos para dedicarse al ejército
Los derivados de la actividad pecuaria también fueron un importante rubro en el sistema de explotación económica y de mercado que se generó en la provincia. Durante la primera fase de la actividad mercantil en Mérida, fundamentalmente se comercializaron los cueros y el cebo. No obstante, una variedad considerable de productos derivados de la mencionada actividad: cueros, cordobanes, jamones y carne salad; también era procesados y vendidos en otras regiones vecinas. A partir del siglo XVIII el comercio de estos productos se intensificó hacia Sevilla y otros puertos de la Península Ibérica.


EL TABACO (NICOTIANA TABACUM)


El tabaco es una planta autóctona, Los Timoto Cuicas la utilizaban antes de la conquista para elaborar el chimó y para ciertos usos medicinales. Entre los españoles son los Jesuitas quienes primero se interesan en cultivarlos; eran los momentos en que toda Europa descubría el deleite del tabaco y empezaba a fumar. A mediados del siglo XVIII, las hojas de tabaco adquieren gran demanda en los mercados internacionales y por ello, la Compañía de Jesús incrementa su cultivo en la Hacienda de Estanques.
La calidad del tabaco andino no es tan notable como la del los barines, pero sumamente solicitado por el comercio de Maracaibo. Resulta productivo para la Real Hacienda y a partir de 1621 empiezan las regulaciones de su producción en los días de la Compañía Guipuzcoana en la Provincia de Venezuela. Paralelamente a la producción legal del tabaco crece la producción clandestina y las exportaciones de contrabando. Al tabaco lo desplaza el café.
Este renglón también tuvo un significativo papel en la formación de la red comercial que se estableció entre los diversos pisos altitudinales de la región durante el siglo XVII. Su importancia puede colegirse de la diversidad de lugares a los cuales se enviaba el producto, al compararse con las otras mercancías de la provincia. Este cultivo supero rápidamente los tímidos inicios de fines del siglo XVI, de manera que gran parte de la producción del tabaco, especialmente el de Barinas estuvo dirigida a satisfacer la demanda de los puertos de la metrópoli. El auge de esta exportación fue el factor que más solidamente conectó a la provincia de Mérida con el comercio trasatlántico. Dicha relación estimuló a su vez la expansión del mercado interno en la región y contribuyó a galvanizar sus circuitos económicos. Durante el siglo XVII la producción tabacalera se extendió hacia otras localidades: Pedraza, Mérida, La Grita, Gibraltar, Pamplona y Salazar de Las Palmas (Parra, 1984: 217) Conservando Barinas la primacía en el cultivo de la variedad más apreciada en Europa: el tabaco varinium. El progresivo aumento de la demanda del producto en la provincia de Mérida durante el siglo XVII, favoreció la acumulación de capital, la concentración de la tierra y el control de la mano de obra. Condiciones fundamentales para el desarrollo de la economía de monocultivos que floreció a lo largo del siglo XVIII.
EL CACAO (THEOBROMA CACAO)
El cacao se presentaba en formaciones de bosques en las zonas circundantes del Lago y ascendía por las orillas de los ríos y quebradas de las zonas cálidas.
Los timotoCuicas lo utilizaban para elaborar el “Chorote” y para alumbrarse, quemando la grasa. Este fruto fue para el español una revelación: toda Europa paladeó con deleite el chocolate. A parir del siglo XVII se convierte el cacao en el primer producto de exportación de la cordillera: Son los Jesuitas, precisamente, quienes dan gran impulso al comercio cacaotero al concentrar en su patrimonio las tierras en donde crecían silvestres la planta. El cacao de Estanques se hace famoso en Europa.
La explotación cacaotera resultó halagüeña para los dueños de tierras por su bajo costo, y sobre todo porque, su recolección es fácil, no ha tenido que sembrar las plantas. Ni esperar su crecimiento, el trabajo se limita a extirpar la maleza y recoger el fruto. De antemano los mercados europeos están asegurados. La decadencia del cultivo del cacao en los andes es manifiesta desde 1764 con la expulsión de los Jesuitas. Las constantes invasiones de los Motilones. Las inundaciones acaecidas a fines del siglo XVIII.

La producción cacaotera desarrollada en la región durante la primera fase del comercio interno (1610 – 1650), sirvió a las necesidades del consumo doméstico en calidad de valor de cambio en las transacciones económicas. El cacao se integró a la red de circulación de productos entre los diferentes pisos altitudinales característicos de la geográfica de la región. De igual manera, el cacao constituyó uno de los principales productos de exportación remitidos hacia los puertos del Caribe y la Península, llegando a Cartagena a fungir como enclave de distribución del cacao que se despachaba a esos lugares (Parra,1984:212) Durante el siglo XVI, las áreas de
Cultivo de cacao se localizaban en Mérida, Gibraltar, Pedraza, Barinas y paulatinamente se extendió a las localidades cercanas a Maruma (Trujillo), Pamplona y Salazar de las Palmas (Parra,1984:212). En Mérida, los cultivos de cacao que gozaron de mayor auge estuvieron representados en las plantaciones ubicadas en la costa del Lago de Maracaibo y muy especialmente en las inmediaciones de Gibraltar y la desembocadura del río Chama.
Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela

LA CAÑA DE AZUCAR(SACCHARUM OFFICINARUM)

La caña de azúcar, llevada por Colón a La Española, se esparció por toda la zona tropical del continente, Son notables los tablones de Ejido. Triturando las cañas están los trapiches para dar lugar a la panela (papelón) y la azúcar moscabada. Además se generaliza el alambique para la producción de aguardiente catalán, llamado caña
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.
La miel derivada de la explotación de ese producto constituyó un renglón importante en el comercio interno de la provincia y en la red de circulación organizada a partir de los diferentes niveles altitudinales. La producción de caña de azúcar se efectuó en Mérida, Gibraltar, San Cristóbal, La Grita y se extendió a otras localidades como Trujillo, Barquisimeto, El Tocuyo, Pamplona y Salazar de las Palmas (Aguado, 1963: 405)


El Café
Aun cuando el cultivo del café durante la colonia carece de importancia para Los Andes, toda vez que es introducido en sus postrimerías, vamos a referirnos a él, para dejar constancia de sus orígenes en el suelo cordillerano, Las primeras plantas son huéspedes de los jardines; esto acontece en Las Cruces de Mérida durante el año de 1777. Allí es donde el cafeto hace su primer contacto con la tierra andina.

REDES DE COMERCIO Y COMUNICACIÓN
Las modalidades de comercio que hemos venido reseñando (interno y externo), se establecieron a partir de un sistema de transporte y comunicación terrestre, fluvial y lacustre que se fue formando en la cuenca del lago de Maracaibo. Sobre este sistema se configuraron tres redes de comercio y comunicación que actuaron en torno a los principales puertos de la cuenca lacustre (Parra, 1984:170)
La segunda red comercial tenía como centro el puerto de Gibraltar, localizado en la cercanía de la desembocadura del río Chama. Por esta vía se realizaba el intercambio comercial de los poblados de Mérida y Barinas, incluyendo el tráfico de mercaderías procedentes de La Grita, Cúcuta y San Cristóbal. El comercio de mercancías entre Mérida y Gibraltar se canalizaba a través de dos vías de comunicación: la vía fluvial a través del río Chama, y la terrestre conformada por el camino de recuas que saliendo de Mucuchíes atravesaba el páramo, comunicaba el pueblo de la sal ( Piñango) Torondoy y llegaba hasta Gibraltar ( Parra, 1984: 122-124) Este camino real enlazaba a Mérida con Barinas y se bifurcaba en Apartaderos, donde uno de sus ramales canalizaba el tráfico comercial que desde Barinas y Pedraza se dirigía al puerto de Gibraltar. Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela
Barbacoas (Moporo) es el primer puerto andino
Cardozo Arturo
Bobures.
Pero no es solamente el tabaco andino el que sale por los puertos del Lago, también lo hace parte del que se produce con gran fama en Barinas: es conducido a través del piedemonte hasta Mérida y de allí, en penosas jornadas, hasta el Lago.


MEDIOS DE TRANSPORTE Y COMUNICACIÓN
La relación simbiótica que hemos venido describiendo entre circuitos comerciales y pisos altitudinales, se afianzó mediante un eficiente sistema de medios de transporte y comunicación. Este sistema fue organizado por los colonizadores aprovechando los conocimientos que los indígenas habían conservado sobre el particular. La infraestructura comunicacional fue adaptada a la nueva economía de mercado, realizándose progresivamente mejoras sustánciales y haciéndola cada vez más apta para el comercio en gran escala.
En cuanto a las redes de comunicación de origen prehispánico las evidencias indican su utilización reiterada por parte de los colonos europeos. Un buen ejemplo es el de la cuenca hidrográfica del Lago de Maracaibo, que sirvió de vía de comunicación para el comercio que realizaron los indígenas que habitaban la cuenca lacustre. Velásquez Nelly.1995.Población Indígena y Economía. Universidad de los Andes. Mérida. Venezuela

EL SISTEMA DE TRANSPORTE A VAPOR EN EL LAGO DE MARACAIBO Y SU EFECTO SOBRE EL COMERCIO Y TRANSITO POR EL PARAMO DE LOS CONEJOS
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.
El comercio extranjero de Maracaibo incrementa su interés por el transporte lacustre. Para 1874, la firma H. L. Bolulton Jr y Cìa tiene ya en servicio una línea de vapores, enlazando los distintos puertos del Lago. Años después, los Roncajolo entran en el negocio con varios barcos, participan un grupo mercantil de Maracaibo-Cúcuta que cubren todas las exigencias del transporte lacustre.












EL SISTEMA DE TRANSPORTE POR FERROCARRIL Y LA INCIDENCIA SOBRE EL COMERCIO Y TRANSITO POR EL PARAMO DE LOS CONEJOS
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.
La primera empresa de este tipo es la del Ferrocarril de la Ceiba, en el transcurso de los quince años siguientes se van poniendo en servicio los diferentes tramos de Santa Apolonia, El Horcòn, Sabana de Mendoza, El Dividive hasta concluir en Motatàn. El proyecto preveía la posterior extensión de las líneas hasta Valera y Timotes, pero estos propósitos no se cumplen. Para el sistema de vías férreas en el Táchira se otorgan varias concesiones: en 1882, la que enlazaría LA Fría con un brazo del río Zulia y la que uniría a San Cristòbal con Puerto Nutrias del estado Barinas, ninguna de ellas cristaliza. Para Mérida en 1893 se otorga una concesión para una línea que iría de El Vigía a Mérida hasta el Lago. Finalmente la única vía férrea establecida en el suelo merideño resulta ser la que une El Vigía con Santa Bárbara puesto en servicio en 1893.
El primer efecto del transporte ferroviario se manifiesta en la rebaja de los tradicionales fletes a lomo de bestia, la reducción alcanza hasta un tercio de los mismos, a lo cual se agrega la celeridad y el cómo desplazamiento por regiones insalubres.
El primer efecto del transporte ferroviario se manifiesta en la rebaja de los tradicionales fletes a lomo de bestia. La reducción alcanza hasta un tercio de los mismos, a lo cual se agrega la celeridad y el cómodo desplazamiento por regiones insalubres.
También se observa un mejoramiento de los caminos de recuas que conducen a las estaciones ferroviarias y abreviar las distancias mediante la construcción de nuevos caminos. Tal es el caso de los comerciantes merideños que, desesperanzados de lograr líneas férreas en su jurisdicción, abren a su costo un camino desde Mérida hasta el Puerto de Arenales sobre el río Guachì; concluida esta obra proceden a canalizar el hasta su desembocadura en el Lago. Logran acortar la distancia de tal modo, que el viaje hasta Arenales se reduce a una jornada.
De este modo descuellan, frente a las vías férreas las poblaciones de El Vigía, como ciudades mercado aceleran su crecimiento Tovar.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes









EL SISTEMA DE CARRETERAS Y SU INFLUENCIA SOBRE EL TRANSPORTE Y TRASLADO DE PERSONAS POR EL PARAMO DE LOS CONEJOS
Los primeros vehículos a la ciudad de Mérida fueron introducidos en 1915.

La carretera Mérida- Valera se empezó a construir.
La carretera Mérida- El Vigía
La carretera Mérida Barinas
La carretera Bailadores- Tovar- Santa Cruz- La Victoria
En este mismo orden de ideas las carreteras que se comenzaron a construir a partir de 1910 en el piedemonte Andino-Llanero desde Barinas- San Cristóbal y Barinas- Guanare- Acarigua- Barquisimeto influyeron disminuyendo el flujo de bienes y personas por las antiguas rutas de arreos a través de la Sierra de Mérida hasta el Lago de Maracaibo.
La Venezuela petrolera consolida a la Región Norte – Costera en la zona concentradora de la población, los centros de decisión política- administrativa; los centros bancarios y comerciales del país. Lo que conllevo a que se aligerarán la construcción cada vez más y de mejores carreteras hacia los puertos de La Guaira, Puerto Cabello, Maiquetía.
Este cruel infortunio plantea por primera vez al hombre de Los Andes un dilema angustioso: o se abraza al terruño, hasta desfallecer o emigra. Desde el inicio de la Restauración muchos ya habían partido impulsados unos por una aspiración burocrática y otros por un temperamento guerrero. Muchos años después los andinos vivirían la ilusión del salario petrolero. Miles de artesanos y de campesinos marcharan sobre los vagones ferroviarios y sobre las ”piraguas” del Lago hacia un nuevo horizonte. La s compañías del petróleo pagan el fabuloso salario de cinco bolívares y hay trabajo para todos. Hacia aquella tierra de promisión marchan hombre, familias y hasta poblaciones enteras.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.
Así declina la Cordillera: ulcerada por la erosión, tostada por la sequía de sus fuentes y empobrecida por la reducción sus cultivos. Durante este siglo le han faltado horas para asistir a la despedida, sin retorno, de sus hijos; ya han sido varias las generaciones que han visto alejarse por el camino de lo desconocido.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de los Andes.

INFLUENCIA DE LA HACIENDA EN EL DESARROLLO DE LOS CAMINOS EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS
Hacienda
La hacienda es una forma de organización económica típica del sistema colonial español y se utiliza para describir un sistema de producción amplio en su sustentación orientada al monocultivo.
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El sistema de la hacienda era un sistema de grandes latifundios que constituían un fin en sí mismo como símbolos del estatus social, que producían para la exportación, poco para el consumo local, lo cual conducía al autoabastecimiento en todo excepto en artículos de lujo, de ostentación, que se destinaban para el grupo de gente en el círculo de confianza del patrón.
Las haciendas tienen su origen en concesiones, generalmente realizadas a nobles menores, dado que los Grandes de España no estaban motivados para abandonar la península, y la burguesía tenía poco acceso a los dispendios reales. En Mérida, el sistema de la hacienda surgió a partir de 1558, cuando la corona española concedió a Juan Rodríguez Suárez dispendios Reales, el cuál suponía una porción de tierra. Significativamente la concesión incluía a todos los indios que vivían de la tierra, y el poder sobre la vida y la muerte de las almas que habitaban en esos dominios. No había jurado de apelaciones gobernando la hacienda. A partir de fuentes de archivo, revelando la naturaleza y operaciones del sistema de haciendas, sus esclavos, su sistema de tenencia de la tierra, los trabajos de su aislada, completa e interdependiente sociedad.
El propietario de una hacienda era generalmente llamado el hacendado. Aparte del pequeño círculo en la elite de la sociedad de la hacienda, el resto eran conocidos como peones (trabajadores de a pie ("pe")) o montados. Los peones trabajaban la tierra que pertenecía al patrón. Los campesinos trabajaban en minifundios y donaban una porción al patrón. La economía del siglo XVIII era principalmente un sistema de trueque, por lo que poca moneda circulaba en la hacienda.
La acumulación de reservas era central en las haciendas. Donde la hacienda incluía minas en funcionamiento, el patrón podía ser inmensamente rico.
En Sudamérica, la hacienda subsistió al colapso del sistema colonial a principios del siglo XIX. En algunos lugares, el fin del colonialismo significó la fragmentación de las grandes plantaciones en miríadas de pequeños minifundios de subsistencia.
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http://es.wikipedia.org/wiki/Hacienda
ORIGEN DE LA PROPIEDAD DE LAS TIERRAS PARA LA CONFORMACION DE LA HACIENDA.
De La Plaza; en su Obra “El Problema de la Tierra”, habla como en la práctica los encomenderos fueron extendiendo las áreas geográficas donde tenían su asiento, utilizando los indígenas encomendados, e incentivando el desarrollo de la gran propiedad territorial agraria que luego se convertiría en el latifundio colonial representado en la gran hacienda de plantación y en el hato ganadero. Alrededor de estas tierras, las antiguas moradas de los indígenas se constituyeron en apéndice de las grandes haciendas y hatos para después muchas veces ser absorbidas por la fundación de pueblos de blancos quedando el indio como esclavo de estos o tener que huir a otros lugares.
Estos hechos se vieron reforzados con la autorización que obtuvieron los Cabildos de dar tierras a aquellas personas españolas o blancos criollos que desearan integrarse a los pueblos o ciudades recién fundadas, que eran obtenidas muchas veces de las reservaciones indígenas facilitando a los recién llegados el tomar como suya las poblaciones de indios y convertirlas en mano de obra esclava.
La justificación legal de la gran propiedad de la tierra, estuvo por mucho tiempo representada por los indicadores ya expuestos, para luego definirse bajo la figura jurídica de la Composición, Confirmaciones y Remates, que sirvió de herramienta para la legalización de las grandes “propiedades” resultado muchas veces del fraude, de los artificios y argucias legales, que permitieron monopolizar grandes porciones de tierra en una sola persona y a quien las nuevas disposiciones lo benefició legalizándole la tenencia y otorgándole el Titulo de propiedad. Por esta vía, la tenencia y la propiedad de la tierra se fue incrementando, constituyendo el soporte en esencia de la riqueza y el poder económico – político de la colonia.
Existe una manera de darle cierta explicación al fenómeno ocurrido con la repartición de tierras y los graves problemas que causaron tanto a la Corona como aquellos que fueron víctimas del constante avasallar del terrófago español, quien debido a su manipulación, bien sea por la vía de las mercedes reales o por las encomiendas que siempre estuvieron “ajustadas” al libre albedrío de sus aspiraciones e intereses individuales les permitió tomarse las tierras de mayor fertilidad y aquellas cercanas a los centros poblados, de acopio, de distribución y en especial a los puertos costaneros.
De La Plaza, Salvador. 1976. El Problema de la Tierra. P. 12.
Éstas tierras desde luego constituían una porción muy pequeña si se comparaba con el resto de los territorios conquistados, haciéndose harto difícil su control por parte de las autoridades locales y regionales una veces por falta de personal y otras por simple complacencia. En ese sentido Brito Figueroa Dice:
" En el estudio de los orígenes de la propiedad agraria en las colonias hispanoamericanas, el aspecto más significativo no lo constituía la superficie de la tierra que legalmente podía adquirir los conquistadores, sino las extensiones ocupadas de hecho e incorporadas por esta vía al dominio privado, fenómeno que se manifestó desde la segunda mitad del siglo XVI... Se observa, en efecto, que hasta 1591 las mercedes tuvieron carácter gratuito, no oneroso, pero desde aquella fecha comenzaron a venderse, surgieron las adjudicaciones en pública subasta al remate del mejor postor y las composiciones como instrumentos para legalizar la situación de las tierras usurpadas, se ordenó, igualmente la restitución de aquellas, cuyos poseedores no justificaran el dominio con justos títulos"
Muy en el fondo, los controles de la Corona española se vieron afectados por su misma situación, ya que al término del siglo XVI, España se encontraba sumergida en un profundo problema económico, cuyas deudas la mantenía casi al borde de la quiebra. Obligando a la Monarquía a aumentar los impuestos en el nuevo mundo, y a "legalizar" por medio de la composición la tenencia y propiedad de la tierra, que en su mayoría estaban en manos de los terrofagos españoles, y que sirvió para paliar en mucho el desorden financiero en que estaba sumergida la Corona Española; estampostura le dio más fuerza y hasta sirvió de perdón a aquellos conquistadores que se apropiaron a la mansalva de grandes territorios pertenecientes en su mayoría a los indígenas y a españoles de muy bajos recursos económicos, que al ser compuestas dichas tierras, fueron despojados ya legalmente de ellas.
Más tarde, con la diversificación agrícola, se hicieron necesario la búsqueda de nuevas tierras ubicadas desde luego en la periferia de los centros poblados cercanos a las grandes haciendas de plantación y de comercio colonial, causando un gran desplazamiento hacia el interior territorial donde se llegaron a fundar con los mismos métodos anteriores y con la ayuda de los religiosos, hatos para la cría del ganado vacuno, caballar, mular etc. La cual constituyó la ocupación de un macroespacio que abarcaba gran parte del territorio conquistado multiplicando aun más los problemas existentes y arrinconando a las poblaciones indígenas, Arcila Farias Eduardo y Brito Figueroa, Federico. 1997. Política Colonizadora y Desarrollo de la Propiedad Territorial en Venezuela .ULA. Consejo de Publicaciones. Mérida. P. 67.
obligándolos a sumarse como esclavos al patrón blanco o a tener que huir de sus antiguas tierras. Ante toda esta incongruencia y ante el desbordamiento de sus propias Leyes, la Corona española opto por hacerse a la vista gorda.
El cambio soterrado de la Corona española tuvo mucho que ver con los aspectos económicos del comercio exportador e importador haciendo un silencio cómplice que trajo como consecuencia un gran asalto a las tierras reservadas para los indígenas y la iniciación de un nuevo proceso de conquista hacía las tierras incultas que existían en la América española, como verbi gracia las ubicadas al sur de Venezuela especialmente en los suelos llaneros, al igual paso con las tierras andinas (mediados del siglo XVI). Para ello como ya se dijo utilizaron a la religión y su evangelización, dejando sin vigencia las normas, procedimientos y métodos utilizados hasta ese momento para contrarrestar la avalancha de invasiones y desafueros de que eran víctimas los naturales de América y Venezuela.
Como bien se ha expresado, los procedimientos utilizados por el español, no constituyó acciones aisladas por el contrario formo parte de la nueva metodología que utilizó luego la Corona española en su afán de controlar y dirigir el mercado de exportación e importación de todos aquellos productos que en el comercio internacional tenían gran receptividad. Rojas de Lo Porto, aduce: “Que el monopolio sobre la tierra se fortalece y la dominación de clase se ejerce a través del poder absoluto que vino a estar representado por los propietarios de tierras que habían tomado el poder político. Bajo esa oligarquía se formaron las grandes haciendas de cacao, café y los hatos de ganado”.
Así se reafirma, hacía donde se dirigía el desarrollo social, económico y político de la sociedad colonial, el cual era interpretado y determinado dentro de una estructura basada en leyes fundamentadas en la relación de producción y en el dominio de clases y que llego a tener una duración casi de tres siglos (final siglo XVI, XVII, final siglo XVIII). Al final del siglo XVI, en muchas regiones de la América española la economía indígena fue suprimida por la economía española y desde allí se da inicio a la propagación territorial de las haciendas y hatos ganaderos, excediendo de manera desenfrenada los antiguos linderos señalados por las mercedes reales y las encomiendas.
Rojas De Lo Porto, Blanca. 1981. La Estructura Agraria Venezolana. P. 29.
A tal efecto, los conflictos radicados en las diferencias que existían entre los poseedores (hispanos) y los antiguos dueños (indígenas) de las grandes extensiones de tierra y los linderos caminantes que se iban extendiendo en pro del crecimiento de sus haciendas y hatos, a costa de apropiarse de las tierras del indio, se vinculaba expresamente a la ambición y el egoísmo fundamentado en la “necesidad” insaciable de concentrar el poder social, político y económico en una o pocas manos.
La permanencia de tan conspicua actitud, llevó a concretar una figura jurídica como lo expresa Brito Figueroa 20 y lo confirma, al explicar el desarrollo de la propiedad territorial agraria en todas sus manifestaciones partiendo de una Merced de tierra, generalmente de límites imprecisos, o de la simple ocupación y sin documento legal alguno.
Los poseedores de tierras procedían a extender sus propiedades a costa de los suelos reservados a las comunidades indígenas y muchas veces apropiándose de tierras que estaban en manos de mismos españoles de menor rango y sin ningún poder, de los terrenos realengos o de los ejidos y baldíos. Basados en su poder económico, los amos de la tierra utilizaban el 19 De La Plaza, Salvador. 1973.Venezuela País Privilegiado.p. 10.
20
Brito Figueroa, Federico. 1979. Historia Económica y Social de Venezuela. Tomo 1. P. 87.
soborno, el cohecho y la intimidación, para que escribanos y componedores de tierras les otorgaran los títulos de propiedad o procedieran a la ampliación de los originales mediante el pago de los "derechos de composición".
Esto sin ninguna duda trajo como consecuencia dos grupos sociales entre los mismos españoles, unos basados en el poder económico y político que se manifestaba en que parecieran ser predestinados a dominar y obtener las riquezas producto muchas veces del saqueo y explotación de los aborígenes y luego de los esclavos negros en el proceso de producción agrícola y los otros (españoles o criollos) se caracterizaban por ser subalternos de los primeros funcionando la mayoría de las veces como cuerpos armados y entes administrativos bajo las ordenes del gran terrateniente o feudo.
Uno de los aspectos de poder más demostrativos que existieron en las haciendas de plantación y en los hatos ganaderos fueron sus infraestructuras físicas, entre las que se conseguían, en primer lugar, la iglesia factor coadyuvante del sometimiento subliminal a que eran sometidos bajo el temor de Dios los esclavos, indios y demás personal pertenecientes a éstas, los edificios administrativos, la casa grande donde habitaba el terrateniente y su familia, la caballeriza, en la periferia, las casas, ranchos o bohíos donde habitaban el capataz, personal administrativo, los peones, indios y los esclavos.
En este sentido la gran fuerza de trabajo estaba asegurada bien por las razones ya expuestas de la religión o por la vía de la violencia que controlaba el rendimiento y la producción esclava en las grandes haciendas (hacienda es sinónimo: de bienes, posesiones, y riqueza material) y de los hatos ganaderos, imponiendo el dominio sobre las fuerzas de trabajo, tierras, aguas, bosques etc., y sobre el mercado local y regional.
Por ese camino, los naturales de la América fueron perdiendo sus tierras y su poder de producción hasta llegar a constituir pequeños grupos incapaces de autoabastecerse, obligándolos a buscar el sustento de ellos y su familia en las haciendas y hatos, asegurando éstas la mano de obra barata, servil y suficiente que les permitió bajar los costos de producción a niveles ínfimos, logrando expandirse aún más hasta llegar a arrebatarles las tierras de cultivo pertenecientes a muchas poblaciones y comunidades blancas que llegaron a quedar dentro de las tierras de estas haciendas y hatos.
Este fenómeno, que se dio con mucha fuerza en el siglo XVIII, causo grandes enfrentamientos. Entre los pueblos afectados y los terratenientes “dueños” de las grandes estancias, originándose posiblemente los primeros encaros por la tenencia de la tierra en el nuevo mundo. Es muy importante dejar claro, que dichas luchas se dieron entre mismos españoles y blancos criollos que a falta de títulos de propiedad de la tierra buscaban defender sus bienechurías y acciones de los terrófagos de su misma raza. De allí se puede desprender que el avance y crecimiento de las grandes haciendas y hatos ganaderos hicieron aparecer el fenómeno del latifundio y por ende el del minifundio conformado por las pequeñas parcelas y, o conúcos.
Es evidente que en la sociedad colonial que se implanto en la América española, la estructura socio - política obedecía, a la configuración de un plano jurídico exclusivamente basado en principios y concepciones pertenecientes al sistema socio - económico feudalista europeo de esa época. Barnes, al hablar del feudalismo, considera que su desarrollo se fundamento en la destrucción de otro sistema social más primitivo. Estas razones contribuyeron de manera poderosa al desarrollo del feudalismo, en él, se integra el entrometimiento del extranjero europeo y de allí la importancia en el desenvolvimiento de éste.
El feudalismo fue una mezcla de elementos personales, económicos y políticos cuyo núcleo (feudo) estuvo en la gran metrópoli y desde allí se proyecto a la América española, donde el vasallo europeo, transmitía su feudo a cambio de definidas y bien reconocidas cotas de poder, obligaciones de carácter personal y militar que debía a su señor. Esa estructura no tan solo se mantuvo en el tiempo colonial sino que fue copiada y adaptada hasta bien entrado el siglo XX en muchas regiones de países como Venezuela, en especial, en las zonas llaneras y de los Andes venezolanos, donde existían hatos ganaderos y grandes haciendas de cacao, café, etc.
Allí, el “patriarcado” ejerció su autoridad absoluta, impartiendo su poder más allá de su propiedad. Por eso se destaca con mayor trascendencia histórica en la región andina - llanera, el problema de la tenencia de la tierra y la propiedad territorial. La dimensión espacial desempeñó una función muy relevante en la ideología del montañés y del llanero. Desde la época hispánica hasta el momento actual, éste ha sido un problema de significativa importancia, debido a que se trata de la evolución de la estructuración del espacio geográfico. En esa construcción, se han armonizado los hombres, con sus concepciones, con el momento que viven, con la interrelación social, en fin, con la dinámica histórica.
Quiérase o no los primeros instrumentos ( capitulaciones, mercedes y repartimientos) acentuaron de hecho, el controvertido proceso de la tenencia y propiedad de la tierra en todo el nuevo mundo, reforzado más adelante por las composiciones, dando píe a uno de los fenómenos que más a perdurado y que más vicios a mantenido en el tiempo histórico – social, llegando al presente con la misma fuerza y las mismas artimañas causando variados conflictos de nunca acabar.
En Venezuela, después de la economía de subsistencia indígena, le sucede la economía agrícola colonial (1545 con la fundación de las primeras haciendas de plantación) mucho después, de haber llegado los colonizadores (1498) a nuestro territorio. De allí se desprende todo un proceso de dominación mucho más cruda y violenta que en el principio, en contra del natural y sus tierras, el afán de acaparamiento de buenos suelos aptos para proseguir el cultivo de rubros como el cacao, maíz, algodón, tabaco, etc., propios del sistema agrícola prehispánico, mantuvo a los invasores europeos ocupados; pues lo primero que buscaron fue arrebatarles a lo indígenas las tierras sembradas por estos y que le habían servido a los conquistadores para sobrevivir en los primeros años donde la minería era su principal motivo económico.
Al advenimiento y aparición de esta nueva estructura económica, la anterior (indígena) fue siendo desplazada e integrada a las grandes extensiones de tierras como parte de las haciendas de plantación que conjuntamente con sus métodos modernos de trabajo (nuevas herramientas y procesos) fueron arrinconando hasta sacar a los antiguos moradores, convirtiéndolos en simple apéndice de estas. Esto trajo una novedosa forma de producción y la aparición del fenómeno del "Latifundio (españoles) apoyados en los referidos instrumentos de las capitulaciones, mercedes, repartimientos, etc., y minifundio (indígenas) en los suelos venezolanos.
Desde allí se inicia con más fuerza la problemática de la tenencia y propiedad de la tierra en el norte y oriente del país, extendiéndose lentamente en el tiempo por todo el territorio. Arcila Farias, precisa este cambio económico cuando dise:
"Otro fenómeno que es necesario registrar es la coexistencia de la agricultura primitiva con la colonial. Comunidades indígenas subsistieron en la colonia, incluso protegidas en sus derechos, y llegaron hasta Producir para el mercado, además de proveer al consumo de los propios productores. Se produjo la Agricultura de conuco dentro y fuera de los linderos de la plantación colonial. Aún en nuestros días se encuentra esta última forma de cultivo, estimulada por el latifundio"
17
En esos términos, Arcila Farias, define el cambio estructural y el desplazamiento en el tiempo y en el espacio venezolano de las culturas primigenias por la cultura del recién llegado, "el conquistador", quien a partir de 1545, con el fomento del cultivo de plantación, deja su estatus de conquistador y se convierte en el colonizador del hoy territorio venezolano. Este fenómeno, se impone acarreando todos los elementos y controversias que trajo como consecuencia la implantación de métodos y practicas aberrantes ya explicados en la problemática de la tenencia y propiedad de la tierra en la América española y en nuestro territorio del presente trabajo.
En ese cambio estructural, los primeros en sufrir en carne propia las consecuencias desdeñables y atroces del colonizador europeo, fueron los indios venezolanos que pasaron de ser antiguos dueños por naturaleza de las tierras cultivadas por ellos mismos a esclavos de estas, perdiendo todo derecho y potestad sobre esos suelos. Esto no fue todo, el sometimiento del indio por el colonizador constituyó el mecanismo más infame y sórdido que exista en la humanidad, llevándolos posteriormente al aniquilamiento sistemático de pueblos completos con la única finalidad de domarlos para ser esclavos, apropiándose de sus tierras que eran sumadas a las haciendas de plantación como un todo sin importarles el derecho de humanidad de estos seres.
No por llegar tarde a Venezuela el colonialismo europeo fue más benigno. La destrucción de las culturas indígenas en el territorio fueron tan inmisericorde como fue en México, Perú, Colombia y en el resto de la América; la destrucción implacable que se dio en el país constituyo el piso fundamental que dio inicio al "derecho de tenencia y propiedad" de la tierra en la colonia. Esta destrucción masiva del indígena repercutió en el tiempo en contra de los mismos exterminadores que al conseguirse sin mano de obra, les toco importar esclavos negros africanos para poder atender los grandes sembradíos de sus latifundios. Arcila Farias, dice que a raíz de la destrucción de la población indígena se dan los primeros pasos por la Corona española para tratar de contrarrestar los múltiples desafueros cometidos por sus súbditos; señalando lo siguiente:
"La destrucción de la población indígena afectaba la empresa de la colonización, y del convencimiento de esta situación surgió el régimen de la encomienda indiana. El establecimiento de este régimen en Venezuela tuvo lugar hacía 1545, tardíamente, según hace notar Arcila Farias (El régimen de la
encomienda en Venezuela, Sevilla, p. 5.) los indios reducidos eran puestos bajo una especie de tutela del Encomendero, evitándoles los malos tratamientos y los abusos que habían tan generalizados durante La etapa de la conquista. El encomendero contraía además, con la Corona la obligación de la
defensa Militar, como en el régimen feudal"
Este mecanismo además, pretendía humanizar la vida del indio y su familia, "obligando" al amo español a guardar respeto y consideración ya no con sus esclavos sino con sus "encomendados" los indígenas, a cambio éste debía trabajar las tierras de la hacienda patronal por un termino de media jornada y la otra la utilizaba el indio en su propia labranza. Estas y otra obligaciones las expone Arcila Farias cuando dice:
"El encomendero, a su vez estaba gravado con obligaciones de índole fiscal y religiosa que implicaban cargas económicas: la media anata, pensión para la Infantería de Marina del puerto de la Guaira, limos nas de vino y aceite para los conventos, obras pías y un año de vacante. En la mayoría de los casos, la encomienda tenía una duración determinada, medida en términos de vida del encomendero y sus descendientes, y así se otorgaban encomiendas por dos, tres o más vidas; pero muy raramente a perpetuidad"
En cuanto al sistema de encomienda, su principio y fines se establecían al igual que en todo el nuevo mundo, desde la Corona Española, y su espíritu era el equivalente al mencionado por Arcila, sencillamente intentaba contrarrestar y aminorar el maltrato infame de que eran víctimas los indígenas por parte de los colonizadores. Esta metodología no incluía ningún derecho de propiedad de la tierra; bien es sabido, que para esos momentos (1545) la Realeza Española se constituía en la única dueña de los continentes descubiertos por ella, pues a eso se le hizo caso omiso, su legado tuvo muy poca efectividad siendo en gran parte desconocida por los que tenían la obligación de hacerla cumplir, y antes de constituir factor de equilibrio, se convirtió en elemento oportuno para el manejo proteccionista con que contó el colonizador español para seguir cometiendo toda clase de abuso y seguir ampliando las nacientes haciendas de plantación ubicadas en su mayoría en el centro - norte y oriente de Venezuela.
La tenencia y propiedad de la tierra en la Venezuela colonial, se empieza a encubar desde el mismo momento en que el español transgrede la ordenanza Real, basada en uno de los primeros mandamientos como fue la encomienda. Lo que si se debe tener claro sobre la encomienda es que como sistema, jamas incluyo la propiedad de la tierra en su metodología; al contrario su espíritu formaba parte de criterios fundamentados en el sistema económico feudal, que imperaba para esos momentos en España. El Feudo como núcleo social, imponía un estado único de propiedad de la tierra junto con su producción, el vasallo dependía directamente de él, y bajo el manto de su poder se acogía conjuntamente con su familia. Barnes, al tratar sobre ese tema, dice:
"El patrocinium y el comitatus se combinaron en la institución de la encomienda (commendatio) para constituir el vasallaje del feudalismo medieval, que no sólo envolvía protección, sino también obligaciones militares. Desde el punto de vista económico, comenzó con el precarium romano.
Consistía éste en que los hombres libres sin protección entregaran sus tierras u otras propiedades Al señor local para que, con este incentivo material, les otorgase su ayuda"
La diferencia, entre el vasallo del sistema económico feudal de Europa y los vasallos que conquistaron a la América, fue, que estos últimos al verse libres del tutelaje de sus feudos quisieron imponer sus propias normas y conceptos en las tierras del nuevo mundo, aplicando metodología nada ortodoxas, basadas en el asalto, el cohecho, el crimen y la explotación del indio; con la única finalidad de conseguir y concentrar sus más oscuros intereses. En Venezuela, particularmente se dio en principio, con la explotación del indígena en la minería, luego la esclavisación del indio y la comercialización de éste a las Antillas y España, hasta convertirlos por último en la fuerza de sangre conjuntamente con la del esclavo negro para la producción agrícola colonial determinada en la hacienda de plantación y en el hato ganadero (latifundio).
En Venezuela, la merced de la encomienda se obtenía en principio como ya se dijo, desde la Corona española, más tarde los Cabildos asumieron tal responsabilidad, y por medio de esta merced se le otorgaba al encomendero (colonizador español) las tierras, los indios y las riquezas en ella habidas para su "protección y cuidados", entrando en ello, todas las disposiciones y mecanismos de producción, administrativos, de impuestos etc., que desde España se imponía como norma jurídica y que había que cumplir. Este beneficio (la merced de la encomienda), según Brito Figueroa, fueron considerados por los encomenderos como beneficio plusproducto creado por sus encomendados, aportando las bases para el Barnes Harry Elmer. 1973. Historia de la Economía del Mundo Occidental. Unión Tipográfica Editorial
Hispano Americana. México. P. 116. desarrollo de una categoría social de propietarios que se orientaron hacia el monopolio de la tierra y demás condiciones naturales de la producción.
Reinaldo Rojas, en su Obra: "Historia Social de la Región de Barquisimeto en el tiempo Histórico Colonial. 1530 – 1810", explica los inicios de la propiedad territorial de Barquisimeto, dividiendo al fenómeno en dos vertientes muy importantes, como hechos fundamentales en la aparición y conformación de la propiedad territorial de ese espacio determinado. La primera vertiente, la establece el autor, en el siglo XVI, con la repartición de tierras por vías de la encomienda en el año de 1552, la segunda fue en el año de 1596 de ese mismo siglo, pautada desde el Cabildo de Barquisimeto con el Título de ejidos. En tal sentido apuntala lo siguiente:
"... El primero, nos coloca ante la ocupación inicial de un basto territorio alrededor del centro urbano Barquisimeto, cuyo proceso de organización como espacio económica regional transita de una fase Minero – extractiva (oro – cobre) entre 1552 y 1620, al desarrollo de una diversificada actividad Agropecuaria levantada sobre cultivos como el cacao, la caña de azúcar, el tabaco y algodón entre Finales del siglo VXII y principios del siglo XVIII. (...) En cuanto al segundo, se trata de la formación De la propiedad territorial urbana en el espacio menor del centro urbano establecido en las terrazas y en Los fértiles valles del río Turbio, los cuales serán objeto de un permanente conflicto desde 1596 hasta Nuestros días".
Al visualizar el presente fenómeno del principio de la propiedad territorial, concretamente el del territorio de Barquisimeto dicho por Rojas, se puede señalar, que el proceso de la tenencia y propiedad de la tierra en Venezuela, tiene múltiples variables, y que responde a situaciones muy sugeneris como lo es: el tiempo, la región histórica y el momento socio –económico que vivió geohistóricamente ese y los otros espacios geográficos nacionales. Por tanto, este proceso no fue único, ocurrió con los otros territorios que conforman el amplio espectro venezolano, entre los que se encuentra la región andina, en especial la tachirense, que envuelve una maza de ingredientes que exceden a cualquiera de los procesos ocurridos en el territorio, no tanto por su propia ubicación, sino por los Rojas Reinaldo. 1995. Historia Social de la Región de Barquisimeto en el Tiempo Histórico Colonial. 1530 – 1810. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Caracas. P. 28.
contrastes topográficos, climáticos y extraterritoriales que hicieron muy difícil la integración de éste al resto del país. Esta tardanza, no fue casual, pues desde mediados del siglo XVI, dichas tierras fueron visitadas por grupos expedicionarios formados por españoles provenientes unos desde el Tocuyo en Venezuela (Alonso Pérez de Tolosa. 1545) y otros desde Pamplona, Colombia (Juan Rodríguez Suárez y Juan de Maldonado 1558), que lo hicieron en primer momento en búsqueda de minas y otro tipo de riquezas que al no hallarlas perdían el interés en ellas. La dinámica comercial que se habrío después de la
fundación de el Tocuyo en 1545 en Venezuela y Pamplona en 1548 en Colombia forzó, a la búsqueda y construcción de caminos obligando con el tiempo a desarrollar estancias, puntos de descanso, haciendas y hatos a lo largo no tan solo de estas dos ciudades sino entre otras ciudades y estas; como Barinas, Apure, La grita, Mérida, El Socorro, Tunja, Bogotá etc.
Trayendo consigo, el proceso de la tenencia y propiedad de la tierra, que aunque tardía no dejo de ser menos violenta que la del resto del país. Estos indicadores, propiciaron y mantuvieron por mucho tiempo graves discrepancias entre estos dos países, ejerciéndose desde el Virreinato de Santa Fe de Bogotá, un tutelaje sobre la región andina, Zulia y Barinas por más de dos siglos (XVI – XVII – y mediados del siglo XVIII) que permitió que la problemática de la propiedad territorial de estas zonas venezolanas se dirimieran desde Santa Fe, estableciéndose, un fenómeno único de tenencia y propiedad de la tierra que permanece vivo en gran parte de estas regiones, en especial el caso estudio "El Gran Globo del Uribante", situado al Suroeste del Estado Táchira, y que hasta el presente mantiene la diatriba de la problemática de la tenencia de la tierra en su más empinada dinámica como es el caso de la "Comunidad Morales".
En definitiva, el haber dilucidado, ciertamente, los principios y fines de la encomienda como método de "trabajo" y habernos paseado por sus orígenes, no la excluye del comportamiento que se le dio aquí en la América y en Venezuela. Cuando Arcila Farias, comenta sobre los ingredientes de la tenencia y propiedad territorial agraria venezolana, señala a la encomienda, proporcionándonos un elemento de juicio para definir como fue utilizado este sistema económico feudal en nuestro territorio. Y además lo sustenta cuando dice:
"Desde luego, la encomienda como la esclavitud fueron medios de acumulación primitiva de capital. Por otra parte, ocurriría con alguna frecuencia, que la propiedad territorial de los encomenderos Creciera a costa del despojo de la propiedad de los indios encomendados, como pudo ocurrir, p. ej., En el valle de Chuao. En conclusión, puede señalarse que si bien la encomienda y la propiedad eran Derechos distintos, existía una complementariedad entre ellos, en virtud de las necesidades de la Explotación agrícola, Ya que durante mucho tiempo la única fuente de fuerza de trabajo para los Hacendados consistió en la población indígena bajo encomienda o enfeudada. La transmisión de la Propiedad territorial, sin embargo, no podía conllevar, por lo menos jurídicamente, la de la encomienda"
Es así, y por tanto consideramos, que el fenómeno de la tenencia y propiedad de la tierra en Venezuela y el Táchira, tuvieron su principio, en primer lugar en la invasión, el despojo y sometimiento de los antiguos moradores del territorio. Y que el primer argumento utilizado para reafirmar la "la tenencia y propiedad de la tierra" fue las capitulaciones, la merced y el repartimiento otorgada por medio de la "encomienda". En este indicador, se consigue inmerso las tierras pertenecientes al Estado Táchira, y por ende a las tierras del "Gran Globo del Uribante", donde persiste tal problemática y se mantiene con toda la fuerza inicial sumada a las contradicciones e intereses de los tiempos actuales. En segundo lugar, la fundación de pueblos y ciudades que llevo a introducir otros mecanismos tales como: la composición, donde se concentro el inicio de la urbanización y desarrollo de las actuales ciudades venezolanas.
Las capitulaciones como mecanismo de la Tenencia y Propiedad de la Tierra en Venezuela.
Bajo la potestad de la Corona Española, y con el advenimiento de la conquista del nuevo mundo, los inmensos territorios del continente Americano descubiertos por España, trajeron como consecuencia la inmediata necesidad, de organizar y proveer a sus súbditos de tierras que les garantizara su estadía en esos lejanos parajes. Desde esos momentos, la metrópoli española, implemento los primeros dispositivos que condujeran a solventar el derecho que por conquista tenían los hombres que junto a Cristóbal Colón habían conquistado a ese basto territorio. Brito Figueroa, manifiesta que uno de ellos estuvo presente con las capitulaciones, y refiere
lo siguiente:
"Desde los primeros años de la conquista el Estado Metropolitano se orientó a fundamentar ese derecho de propiedad territorial; la Real Provisión dictada el 10 de abril de 1495 ordenaba que los expedicionarios tuvieran " para si e por suyo propio e para sus herederos, o para quien de ellos oliere cabsa, las casas que fizieren, e las tierras que labraren, e las heredades que plantaren, sigund que allá (...) es serán señaladas tierras e logares para ello", cuya propiedad absoluta adquirirían después de un periodo de ocupación y residencia que oscilaba entre cuatro, cinco y hasta ocho años. De acuerdo con esa doctrina Cristóbal Colón fue autorizado el 22 de julio de 1497 para repartir entre cada uno de los vecinos de la Española" .
No obstante, dice Brito Figueroa, la entrega de las capitulaciones, no fueron tan apegadas a los principios de la Corona, ya que algunas de estas se otorgaron sin el requisito de la residencia. Y pone de ejemplo, que el 1° de febrero de 1504, Juan de la Cosa obtuvo el privilegio de vender y arrendar, sin aquella condición, las tierras adquiridas por derecho de conquista; al igual sucedió con otros conquistadores que fueron beneficiarios de las capitulaciones y que Brito Figueroa señala cuando dice:
"(...) Privilegios similares les fueron concedidos a Alonso de Ojeda, en 1508; en una capitulación fechada en 1515, se ordenaba al descubridor que de las tierras repartidas "pudieren gozar las personas a quien le repartiéredes, según y de manera que lo podrían gozar si en estos Reynos lo heredasen, e ovieren por justa subvención de sus patrimonios y que como tal pudieren hazer de ellos lo que quieran".
En la capitulación firmada en 1520 con Bartolomé de las Casas, destinada a colonizar el Oriente Venezolano y con la aspiración de desarrollar "un régimen económico distinto del basado en repartimientos Y encomiendas" se observa que se apela a un nuevo tipo de argumento para justificar la propiedad de la Tierra"
En todo caso, este mecanismo al igual que los que le antecedieron, poco sirvieron para frenar el apetito voraz del terrofago español en estas tierras de la América española. Y uno de los afanes del colonizador, era el de seguir descubriendo tierras dentro de los inmensos territorios conquistados con el único deseo de poder adjudicarse grandes extensiones de suelos fertiles, bien para la agricultura o para la ganadería como paso en Venezuela con la ocupación de los llanos centro – occidentales, Barineses y apureños; logrando con el tiempo hacerse a ellas por vía de los repartimientos, encomiendas, capitulaciones y las composiciones, cada una de ellas en su momento fomentaron e hicieron posible la tenencia y propiedad de las tierras tomadas bien por asalto o en consecuencia aquellas producto del trabajo doctrinero que hacían los curas con los indios habitantes de estos suelos "ablandandolos" y sometiéndolos por medio de la religión y que el conquistador aprovechaba para hacerse de estos, sin mayor esfuerzo fundando grandes hatos y haciendas cuya mano de obra era fácilmente cautiva y controlada por los frailes que servían de punta de lanza a los, colonizadores españoles.
Otra forma fue el derecho de posesión que la Corona impartió en el nuevo mundo, siendo estrictamente reglamentada por ésta, y que sirvió a la fundación y poblamiento de ciudades, la que mayor vigencia tuvo, vigilada y resguardada celosamente por la Corona y sus representantes. En esta vía podemos observar la metodología que se utilizó para tal fin en toda la América española y en especial en Venezuela recopiladas en el ‘Proyecto Ven II” y que dice lo siguiente: “ya hemos visto al tratar del trazado de las ciudades el orden que seguía en la asignación de tierras: primero para las Iglesias, plazas y calles; segundo, para edificios públicos y “propios de la ciudad” y ejidos: tercero, se repartía “por suerte a los pobladores; y finalmente, “las que restaren quedan para ser merced de ellos a los demás que fueran a poblar, o lo que la nuestra merced fuere”.
En este sentido, y en consecuencia la regulación estaba sujeta a Reales Cédulas como la del 14 de Noviembre de 1507, donde al Rey se le informaba el repartimiento de solares tanto a labradores como a la gente común como a otras personas principales; y por haber sido estos causa de que no se hicieren buenos edificios, ordenaba que en “adelante los dichos solares que se señalaren e dieren sean moderados a calidad de las personas Proyecto Ven. II. 1971. Urbanización en Venezuela. p.50. e dando a cada uno conforme a lo que nos pareciere que merece o pueda tener e oviere menester”.
Siguiendo lo pautado por la Corona, en la Ordenanza 103 se establecía que los Gobernadores debían otorgar tierras a los pobladores en la cantidad que estos se obligaren a edificar, con tal que no se dieran más de cinco peonías a los soldados de infantería ni más de tres caballerías a los soldados de a caballo. Esto condujo en principio a mantener un cierto control por parte de las autoridades coloniales para que se cumplieran dichas decisiones haciéndose con el tiempo harto difícil mantenerlos ya sea por motivos “políticos”, “personales”, o por la falta de hombres que se ocuparan de ello, por tanto tuvieron que hacerse a la vista gorda dejando proceder a su libre albedrío aquellos poseedores de tierras que basados en el predominio político y económico aumentaron de manera desproporcionada sus linderos, bien sea para aumentar sus cultivos, bien para aumentar y concentrar población (indígena) para su servicio o simplemente para concentrar aun más el poder personal y político que esto conllevaba.
Es muy importante insistir en que las fundaciones de pueblos y ciudades en la América, se mantuvo estrictamente apegada a las ordenanzas de la Corona española, ellas se llevaron a cabo por vía de las capitulaciones y los acuerdos pautados entre la metrópoli y los gobernadores de las provincias ya existentes en el nuevo mundo, dándosele dicha responsabilidad a hombres experimentados pertenecientes estos al poder militar y civil de la Corona en la América colonial. Von Wobeser al referirse a la metodología que se siguió en la fundación de pueblos y villas coloniales explica lo siguiente:
“Después de haberse elegido el lugar para el nuevo centro de población, se delimitaba una extensión de tierras adecuada para dehesas y ejidos, otra para propios y el resto se dividía en cuatro partes, de las cuales una eran para el que había obtenido la capitulación y los tres restantes para suerte igual que se repartían entre los pobladores. (...) Se diseñó un modelo para la traza de las villas y los pueblos que tenía como centro una gran plaza con la iglesia principal y los edificios administrativos, y a partir Von Wobeser, Gisela. 1989. La Formación de la Hacienda en la Época Colonial. Universidad Nacional de México. México. P. 14 - 15. de dicho centro, hacia “los cuatro vientos”, se disponían las calles en forma simétrica, formando ángulos rectos. Sólo en aquellos sitios donde las condiciones geográficas constituían un impedimento, como Por ejemplo en las zonas montañosas, este esquema no se respetó, siguiendo las calles y las casas el curso dictado por el capricho de la naturaleza”.
Estas reglamentaciones para el poblamiento se cumplieron en casi todas las colonias que España tenia en la América, al igual que las Ordenanzas para el proceso de fundación que frenaban las aspiraciones de los conquistadores por hacerse fundadores de pueblos y ciudades sin permiso de nadie cosa que estaba prohibido so pena de muerte, como fue el caso de Juan Rodríguez Suárez y la fundación de Mérida en 1558 que sin autorización alguna ejerció esa tarea poniéndose en contra y rebeldía de las decisiones de la Corona. Esto le acarreo graves problemas con el Virreinato de Santa Fe de Bogotá quienes dieron orden al Capitán Juan de Maldonado para que lo arrestara y lo devolviera a este Virreinato cuestión que fue cumplida cabalmente por éste.
Modos del Uso de la Tierra a partir del Latifundio y Minifundio en Venezuela.
Todos los sistemas agrarios que fueron implementados por la Corona española en el territorio venezolano desde que se inicio la colonización, fueron implementados bajo un control férreo pautado desde el sistema económico de la época feudalista; estos criterios o mandamientos de la Corona, se limitaron a formar las unidades de producción que les asegurará al máximo el mercado de exportación de aquellos rubros de mayor consumo a nivel mundial, sin importarle los medios que se utilizaran para el logro de tal fin. Estos sistemas fueron puestos en marcha con la implementación de las dos unidades latifundistas de producción agrícola y pecuario sostenido en la hacienda de plantación y en el hato ganadero desde donde manejaron, las disposiciones de control de la tierra indígenas, emanadas desde la metrópoli (España) aplicándolas a su libre albedrío y en su beneficio particular para así poder justificar de manera "legal" la rapiña, la invasión y la apropiación indebida de las tierras de los indígenas venezolanos que dio como resultado la tenencia de la tierra; que con el tiempo se convirtió en "propiedad de la tierra".
Se puede decir, que desde la aplicación de la encomienda, se produjo toda una serie de mecanismos que llevaron a concentrar aun más los grandes espacios geográficos que el conquistador español había arrebatado a los originales habitantes de Venezuela. No porque así lo decidiera la Corona; por el contrario la aplicación de éste método llevaba intrínseco el frenar el asalto, la barbarie y la apropiación indebida que hacían estos españoles contra los indígenas, sus conúcos y su producción agrícola; más se hizo caso omiso y se convirtió en un instrumento que al tiempo fomento lo que iba a ser más adelante la gran "propiedad de la tierra". Rojas de Lo Porto, al comentar el inicio de la propiedad agraria dice:"En las encomiendas se encuentra el gérmen de la propiedad privada. Sin embargo, ciertos investigadores señalan que, la encomienda aún cuando no dio origen directamente a la propiedad privada de la tierra el encomendero tuvo el derecho, por título de gracia o de compra, a adquirir tierras fuera de las encomiendas- es evidente que la violencia de la apropiación fue un proceso que la colonización desencadenó para someter la población indígena a quien se les excluyó del acceso a la tierra, y en esta situación, la propiedad agraria va a dominar la estructura de la producción agrícola".
Ese fue el inicio, también no fue la única, pues las mercedes Reales como instrumento dieron aun más que la encomienda posibilidades al conquistador para asumir el "derecho y la autoridad" para avasallar y destruir a pueblos enteros en pos de arrebatar la tierra para luego convertirla en parte de su latifundio (hato – hacienda de plantación). Las mercedes sirvieron de vehículo tanto a los colonizadores como a la iglesia para justificar la apropiación indebida de territorios donde habían asentamientos de pueblos indígenas como los ubicados en los llanos apureños, barineses etc., donde por un lado la iglesia "amanso" con el evangelio y por otro el conquistador arraso a pueblos enteros.
Bajo estas condiciones se va estructurando la cultura agraria venezolana, a la vez, aparecen rasgos muy bien definidos que nacen precisamente con la consumación de la esclavitud y en la aparición del salario, las tiendas de raya y el peón de hacienda o hato, que traen nuevas formas y nuevos instrumentos como son: la aparcería, la medianería, los arrendatarios y los conuqueros entre otros van a darle mayor presencia a los grandes latifundios y seguridad a sus linderos; unas veces por las mejoras que introducían con su trabajo estos hombres y sus familias y otras por la vigilancia que existía en el compromiso pautado con los presuntos dueños y quienes tenían que trabajar sus tierras apegados a las cercas divisorias colindantes de la hacienda y, o, del hato ganadero.
Rojas de Lo Porto Blanca. La Estructura Agraria Venezolana. Ensayo de Análisis En La Región Central de Venezuela. 1981. UCV. Instituto de Economía Agrícola y Ciencias Sociales. Maracay. p27.
La aparcería y la medianería, fueron algunos de los sistemas que sustituyeron al método esclavista que predominó en la época colonial. Bajo esta estructura se disfrazó el derecho y la individualidad del hombre campesino, aun más antes de sentirse libre de ataduras, el peón de hacienda o del hato ganadero, adquiría compromisos con el patrón que los llevaba a convertirse de nuevo en esclavos de estos; ya no por la potestad de "propiedad" que el latifundista tuvo sobre ellos, sino por las deudas que el campesino adquiría con éste y que estaba obligado a pagar con el producto de su trabajo, al cual jamás podía cumplir por cuanto la deuda no paraba de crecer y la producción jamás alcazaba para cancelarla.
Una de las formas de atar al medianero y al aparcero al latifundista de por vida (mucha veces esto lo heredaban los hijos) fue la creación de las llamadas pulperías o tiendas de raya, donde estaban obligados a asistir para adquirir los comestibles y demás artículos de manutención para sus familias; esto llevaba inconfundiblemente a mantener un endeudamiento de nunca acabar con el dueño de dichos abastos que no eran otros que los propios dueños de haciendas o hatos, además, el nombre de tiendas de raya no es por casualidad, pues este se debe a la forma de llevar las cuentas en estos negocios con los acreedores, que era marcando sobre una tabla o papel la deuda con ciertas "rayas" que según su tamaño representaba la deuda y desde luego eran guardadas muy "celosamente por sus dueños", quienes hacían crecer sus interese descomunalmente para mantener a estos "socios" siempre dentro de sus predios.
De La Plaza, refiere que tanto la aparcería como la medianería actúan siguiendo conductas muy parecidas, siempre en beneficio del terrateniente y nunca para favorecer al campesino, y dice: "El 'aparcero' tenía que entregar al propietario de la tierra parte de la cosecha que recogiera –el 1/3, la 1/2 o el !/4- según la región o si el propietario suministraba semillas o bestias de labor. Mediante el 'contrato de medianería', verbal o escrito, el propietario de la tierra entregaba al 'medianero' un lote de montaña para que lo talara y sembrara de cacao o café, con la condición de que las matas que fueran sembradas se repartieran de por mitad al estar en producción obligando al medianero a vender las suyas al propietario de la tierra a su requerimiento, y a realizar, como también los 'aparceros', por exiguos salarios, las labores que en el fundo les fueran encomendados".
De La Plaza Salvador. El Problema de la Tierra. 1976. Volumen V. UCV. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Caracas. pp49-50.
Con la presencia, de ésta metodología, el propietario de la tierra o latifundista lograba introducir nuevas mejoras y bienechurías a sus predios, muchas veces utilizaban a estos mismos hombres (medianeros o aparceros) para que invadieran tierras fuera de sus linderos y por supuesto que no eran de él, haciendo que las trabajaran y luego las anexaban a sus dominios. En los términos sociales, el hacendado o dueño de hato (esto se dio con frecuencia en los llanos y andes venezolanos), hacían todo lo imposible para mantener y a la vez hacer crecer la fuerza de trabajo en sus tierras, llegando con estos métodos a lograrlo, y si no, preñaban a las mujeres del servicio con la finalidad de que los bastardos fueran sus obreros constituyendo con esto una forma de coerción por medio de la sangre.
Asumir que esto quedo en el pasado, es sencillamente un engaño. No es que todo siga igual, la tenencia y uso de la tierra, en la actualidad responde a infinidad de criterios distintos, muchos de ellos a los pautados en la época republicana; pero en esencia muy poco han variado en sus intereses, pues el principal ingrediente permanece inalterable como es el caso del poder económico, social y político que produce el ser propietario latifundista. Razón por la cual, antes de desvanecerse se mantiene con mucho vigor ante los planteamientos de la actual Reforma Agraria (5 de marzo de 1960) que ha servido de instrumento para mantener los grandes latifundios y crear otros tantos como los situados en la Reservas Forestales del Occidente de Venezuela (Caparo, San Camilo, Turen y Ticoporo).
http://209.85.215.104/search?q=cache:45mn8KUkZywJ:servidor-opsu.tach.ula.ve/ascen_acro/maldon_h/cont/capitulo_2parte2.pdf+las+haciendas+de+cafe+y+cacao+en+ejido+merida+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=15&gl=ve


Emila Troconis de Veracoechea
La arquitectura del siglo XVI en las provincias que luego formaron la nación venezolana fue el reflejo de su situación económica. De allí que no hubo en esas construcciones ninguna manifestación de riqueza ni ostentación, puesto que los recursos limitados y la carencia de mano de obra especializada eran factores determinantes en la sobriedad de los resultados obtenidos.
En ningún momento podría compararse nuestra arquitectura a la de los Virreinatos de Nueva España y Perú: primero por la disponibilidad de recursos con que contaban esas dos regiones y segundo porque los artesanos europeos que pasaban a América obviamente preferían instalarse en aquellas áreas que les prometieran una vida holgada basándose en la especialización de su trabajo.
En estas tierras la arquitectura fue muy sencilla, sobre todo en sus comienzos. La armadura de horcones con paredes de bahareque y techo de paja fueron los elementos característicos de las primeras casas coloniales. Esto era válido tanto para las casas urbanas como para las de haciendas en los campos adyacentes a las ciudades. Pero en la medida en que fue mejorando la situación económica de las provincias, así mismo se notan los cambios en las construcciones de las casas de habitación.
http://www.analitica.com/art/1999.06/habitat/00007.asp

Aunque en la hacienda hubo casi siempre un cultivo principal, se practicaron otros complementarlos de menores proporciones; tampoco faltaron las actividades vinculadas a la ganadería. En las haciendas cañeras, por ejemplo, era frecuente el cultivo del café y, en las de café, el cultivo de la caña de azúcar. El cultivo del café se hacía en laderas colinosas no aptas para la caña; por lo tanto, fue la configuración del terreno la que, en última instancia, determinaba las superficies a cultivar y establecer el tipo de cultivo. En las haciendas de cacao también hubo frutales menores. Los tres tipos de cultivo, caña, cacao y café, son los que motivaron al hacendado la construcción de una casa residencial con todas las
dependencias de servicios, talleres, depósitos, establos, trapiches, patios, y espacios para procesar y almacenar las cosechas. Hubo, naturalmente, otros tipos de haciendas menores, principalmente en el área andina, dedicadas al cultivos simultáneo de trigo, papas, maíz y frutales.
Las haciendas cañeras se ubicaron preferentemente en los valles de los Estados Aragua, Miranda, Lara, Guárico y Sucre. Las haciendas de café más importantes se encuentran en los Andes, en los Estados Trujillo, Mérida y Táchira; le siguen los Estados Monagas, y Sucre y, por último, la zona central en los Estados Aragua, Carabobo y Distrito Federal. Las haciendas de cacao se ubicaron cerca de la costa, destacando el área Chuao-Choroní en el Estado Aragua, Barlovento en el Estado Miranda y el Distrito Benítez del Estado Sucre.
http://www.analitica.com/art/1999.06/habitat/00007.asp


En la organización y desarrollo de la hacienda y la agricultura en las áreas de impacto del páramo de Los Conejos en la Sierra La Culata es necesario revisar los procesos socio-históricos que se desarrollaron en estos lugares en el período prehispánico que son base para la organización de la hacienda que es trasplantada de España a Hispanoamérica. Varios cultivos autóctonos generan las grandes haciendas en Venezuela, en el caso de Mérida ocurre lo mismo, que se repite en las áreas de influencia del páramo de Los Conejos, es el caso del cacao y el tabaco.
La agricultura en la antigua gobernación de Venezuela se desarrolló a partir de los productos indígenas que hallaron en estas tierras los primeros pobladores españoles. El principal, por ser el más común y de mayor abundancia, el maíz, que constituyó la base de la alimentación no sólo de los nativos, sino de los mismos europeos que lo apreciaron desde el primer momento; adaptándose a su empleo en las distintas formas que solía usarse a manera de pan, y en adelante se constituyó en el fundamento de su dieta, tal como ocurrió en el resto de América, de donde fue llevado prontamente a Europa. En las primeras expediciones emprendidas por los Welser desde Coro, a partir de su arribo en 1529, encontraron plantaciones y aun grandes depósitos de maíz, como el que describe Jorge Spira en 1535 en un pueblo indígena al pie de la cordillera, con más de 1.500 fanegas (70.000 kg aproximadamente). Otro de los productos que entraron inmediatamente en la dieta de los descubridores y conquistadores, fue el casabe obtenido de la yuca (Manihot utilissima). El desarrollo de la demanda hizo pronto insuficiente la producción local, pues en el Primer libro de la Hacienda Pública aparecen 2 registros por un monto de 70 cargas introducidas en Coro en 1534, evidentemente procedentes de regiones costeras muy próximas, pues a corta distancia de Coro había plantaciones. Otros 2 productos que encontraron los europeos en Venezuela y que más tarde adquirirían gran importancia en los mercados continentales y sobre todo de Europa hasta nuestros días, fueron el algodón y el tabaco. El primero se daba silvestre y con su fibra los indígenas fabricaban los toscos paños que les servían «Épara cubrir sus vergüenzasÉ», y un artículo de uso doméstico que más tarde tendría también por parte de los españoles un uso muy común y difundido: la hamaca. Al principio quedó limitado a los bosques naturales, pero cuando la industria textil europea generalizó el empleo del algodón americano, surgieron las nuevas plantaciones y la aplicación de métodos modernos para su cultivo e industrialización de la fibra. Fue tan considerable el aprecio en que se le tuvo, que los rústicos hilados de algodón circularon a la manera de monedas naturales aun ya entrado el siglo XVII. En cuanto al tabaco, aunque conocido desde muy temprano por el recién llegado europeo, la difusión de su empleo en aquel continente y la formación de un mercado con una demanda en creciente expansión, tardó un poco más y llegó a convertirlo en el más precioso producto venezolano de las primeras décadas del siglo XVII, y hacia los últimos años del siglo XVIII dio a la Tesorería española una de sus más sólidas y gruesas rentas. La cocuiza (Fourcroya humboldtiana) fue otro producto nativo que se integró a la economía y a los usos españoles, sobre todo en cordelería y el calzado popular, la típica alpargata que no sólo se empleó localmente, sino que fue objeto de pequeñas extracciones hacia Margarita y otras islas vecinas y la fibra entró como tal en el comercio foráneo de Venezuela: en 1601-1605 el valor de la cocuiza extraída montó a 10.500 maravedís y en el quinquenio siguiente de 1606-1610, alcanzó a cerca de 69.000 maravedís. Dos productos nativos tuvieron aplicación industrial como colorantes y fueron el palo brasil (Haemataxylon campechianum) y el llamado sangre de drago (Pterocarpus officinales), utilizándose éste además como astringente. El producto de la medicina aborigen de mayor difusión y permanencia dentro del comercio colonial, fue la zarzaparrilla (Smilax), empleada como eficaz sudorífico y depurativo, que alcanzó importancia en el comercio foráneo de la gobernación en el siglo XVI y sobre todo en el siglo XVII durante el cual en ciertos períodos (1611-1615 y 1616-1620), resultó por un valor equivalente a casi el 5% de las exportaciones. En el primero de esos quinquenios la exportación fue de 907.000 maravedís; en el segundo se aproximó a esa cantidad, y en el período de 1631-1635, pasó de 1.096.000 maravedís. Sin embargo, el fruto más importante y sobre el cual se fundó toda la economía colonial venezolana, fue el cacao (Theobroma) que según diferentes testimonios, siendo oriundo de América, existió silvestre en algunas regiones de Venezuela. Los primeros pobladores españoles encontraron abundantes arboledas en la región de Mérida, cuyos aborígenes extraían del grano aceite para encender lámparas votivas en homenaje a sus dioses, atribuyéndole también cualidades medicinales; pero también preparaban la conocida infusión que tomaban endulzándola con miel de abeja.
A los anteriores productos originarios de América y particularmente del suelo venezolano, se agregaron desde muy temprano los de origen europeo, que hallaron en el medio físico local condiciones para su desarrollo, integrándose a la economía agrícola colonial introducidos y desarrollados por los primeros pobladores españoles. Entre esos productos citaremos como principales el trigo y la caña de azúcar. Plantaciones de trigo se hicieron primeramente en El Tocuyo, desde donde se extendió a las regiones vecinas trascendiendo a Trujillo y sobre todo a la provincia de Mérida donde alcanzó relativa extensión, pues desde ahí se extrajo para el Nuevo Reino de Granada. Pasó hacia el tercio final del XVI al valle de Caracas y zonas inmediatas, al punto de regarse cosechas abundantes que abastecieron a Cartagena de Indias y a casi todo el Caribe insular, alcanzando su comercio el primer lugar en la década final de ese siglo y sobre todo en el primer quinquenio del XVII, en el que alcanzó el 63% del valor de todas las exportaciones de Venezuela. Posteriormente declinó bajo el impacto del comercio del cacao, a partir de la tercera década, aunque se conservó como parte de la economía de subsistencia de relativa importancia, con una demanda local cada vez mayor. Paralelamente al trigo, se desarrolló el cultivo de la cebada, aunque ésta no alcanzó un desarrollo significativo. La caña de azúcar no aparece citada en las relaciones de 1578; sin embargo debió haber sido introducida posteriormente, en la década final del siglo XVI, pues hay extracciones de azúcar en el quinquenio de 1601-1605, montantes a 343 arrobas; las plantaciones debieron desarrollarse con extrema rapidez, pues en el quinquenio siguiente de 1606-1610, el valor de la extracción pasó de 11.600 maravedís a 235.000, y en el quinquenio de 1616-1620 alcanzó a casi 2.000.000 de maravedís. A partir de esa fecha comenzó a declinar la exportación hasta desaparecer enteramente, pues el consumo interior absorbió toda la producción y los agricultores por su parte, perdieron interés en este cultivo, volcándose hacia el del cacao que hacía mucho más rentable el empleo de la mano de obra esclava ocupada en los cañaverales y trapiches. La economía agrícola colonial americana y en este caso la de Venezuela, tuvo su principal fundamento en las especies aborígenes, que constituyeron el más valioso aporte a la civilización occidental, además del efecto motor de las grandes remesas de metales preciosos que aceleraron la actividad mercantil y en particular la economía monetaria. Las grandes plantaciones de caña de azúcar ocurrieron en el siglo XVIII, estableciéndose en el área insular del Caribe que recibió un tratamiento prioritario por parte de España, lo que permitió el gran desarrollo de la industria azucarera. Otros cultivos foráneos, entre ellos el café, llegaron a Venezuela y en general a América muy tarde, correspondiendo su desarrollo mercantil a la segunda mitad de ese siglo. El añil fue introducido también en las postrimerías del régimen español y tuvo una vida precaria y corta por el advenimiento del colorante químico. No sucedió lo mismo con los cultivos frutales, en los que se advierte la más apreciable contribución de España y de otras culturas europeas. En las relaciones geográficas de mediados del siglo XVI, se citan como frutas nativas, el aguacate, la guayaba, mamones, la guama, la piña, guanábana y uvas de la mar; los totumos, aunque no servían para la alimentación, sí se usaban como vasijas y para proteger partes delicadas del cuerpo; plátanos, el mamey, el corozo y la cañafístola, además de los frutos del cactus y de las palmeras, y muchos otros silvestres. Procedentes de España, las relaciones de 1578 citan otras frutas, tubérculos, granos y foliáceas, además de otros productos ya citados: garbanzos, habas, cebollas, lechugas, rábanos, berenjenas, coles, nabos, perejil, hierbabuena, anís, ajos, cilantro, berros, mostaza, eneldo, melones, pepinos, hinojo, el mastuerzo, la manzanilla, el arroz; uvas de parra de las que recogíanse 2 cosechas al año, aunque sólo para comer, pues no llegó a fabricarse vino, que se traía abundante de la metrópoli; higos, granadas, limas, limones, cidras; llantén, verdolagas, albahaca, cominos, orégano, zanahorias. Y flores de todos colores y clases, entre ellas rosas y claveles de Andalucía. En los bosques había abundancia de grandes árboles que daban excelentes maderas, entre ellos cedros de 2 a 3 géneros, muy gruesos y olorosos y «Éhácense de ellos mesas, arcas y puertas y es el mejor árbol silvestre que aquí hayé» Muchos nogales y almendros y robles «Éque sirven de vigas para casas y son recios y buenosÉ» Las ceibas de las que «Élos naturales hacen canoas»; y el guayacán. El jobo, que además de la fruta como ciruela, se utilizaba también en la fabricación de esas pequeñas embarcaciones. Al llegar a su término el primer siglo de la presencia española, los productos de la agricultura que Venezuela exportaba con destino a España, Cartagena de Indias, Canarias y territorios insulares del Caribe, alcanzaban una variedad de 13 especies, que añadidas a los derivados de la ganadería, a los tejidos y la sal, componían un cuadro de 28 efectos. Pero en el curso de la primera mitad del siglo XVII ese amplio espectro del comercio foráneo se redujo aceleradamente y ya en 1650 dominaba casi absolutamente el cacao con el 78,5%, siguiéndole los cueros con el 19,1%. Los demás productos habían desaparecido; sólo quedaba el tabaco, apenas, el 0,4%; la zarzaparrilla, el 1,5% y un poco de harina de trigo, el 0,1%. Al finalizar el siglo XVIII ya era firme la posición del café que disputaba al cacao el primer lugar, y nuevamente el cultivo del tabaco había tomado impulso al amparo del estanco que difundió en Europa el tabaco Barinas haciéndolo famoso, por su calidad el primero, seguido del Guaruto en las proximidades de Valencia aunque destinado sólo al consumo interno de la gobernación y de los dominios hispánicos.E.Ar.F.
Siglo XIXDurante este siglo, la agricultura venezolana reafirmó rasgos que ya se advertían desde la segunda mitad del siglo XVIII, entre los cuales cabe destacar: la vocación monoproductora, su orientación predominante hacia el mercado externo y su dependencia de éste, así como las dificultades para mantener rendimientos crecientes. Circunscrito a un ámbito geográfico de escasas proporciones en relación con la disponibilidad de tierras, para la primera década del siglo XIX la agroexportación afianzó su predominio en el cuadro de la producción, bajo el liderazgo del cacao y con la participación de otros bienes, como el tabaco, el café, el añil y los cueros de res. Con la desorganización de la base productiva como consecuencia de la Guerra de Independencia, esta expansión se frenó y la agricultura entró en una situación de estancamiento de difícil y lenta superación hasta los años de 1870, cuando, al atenuarse los factores críticos, se produjo una nueva expansión de la producción que mantuvo su impulso hasta el cierre del siglo. Aunque al redefinirse la agroexportación, esta vez bajo el predominio del café, se amplió la frontera agrícola, la persistencia de la carencia de capitales y de la escasez de mano de obra contribuyeron a mantener sin muchos cambios las formas de producción. El latifundio se consolidó como el patrón fundamental de organización del espacio agrario, pese a que la producción familiar amplió su alcance geográfico y su importancia en la actividad para el mercado externo.
La producción en la primera década:Entre 1800 y 1810, el cultivo del cacao continuaba en ascenso alcanzando mayor importancia en la provincia de Caracas, seguido muy de lejos por las de Maracaibo y Barcelona y finalmente por la de Cumaná·, de incorporación tardía. Alejandro de Humboldt estimaba que durante el período 1800-1806 la producción de cacao de la capitanía general de Venezuela era de 193.000 fanegas, a la cual las provincias contribuían en 77, 10, y 2% respectivamente. El cacao superaba con mucha distancia a otros bienes de exportación que, incorporados en un momento más reciente, parecían abrir mejores opciones frente a las desventajas que presentaba dicho producto. A juicio del mismo Humboldt, los problemas residían en la rápida descomposición del fruto y las dificultades para almacenarlo más allá de un cierto tiempo, así como al largo período entre siembra y cosecha. Asimismo, François Depons destacaba el constante ataque de insectos, aves y otros animales y los bruscos cambios climáticos. A pesar de ello, la producción de otros cultivos, aunque creciente, se mantuvo en niveles limitados, obedeciendo sobre todo a las condiciones del mercado y a las políticas metropolitanas. Bajo los auspicios de la Compañía Guipuzcoana desde la década de 1770, el añil se había extendido particularmente en los valles de Aragua impulsando el crecimiento de Maracay, La Victoria y Turmero. Sin embargo, su auge cesó rápidamente y en la última década colonial ya era notorio el decaimiento de su cultivo que Humboldt atribuía al empobrecimiento de los suelos ocasionado por la planta, a las dificultades de su comercio por las guerras y a la competencia de la producción asiática. El algodón, que se exportaba desde la década de 1780, se cultivaba principalmente en los valles de Aragua, aunque también se había expandido hacia las provincias de Maracaibo y Cumaná. En la década siguiente, el café comenzó a cobrar significación favorecido por ciertas medidas de liberación de su comercio. Su mayor rentabilidad comparada con la del cacao y su adaptación a tierras hasta el momento sin valor económico, contribuyeron a difundir rápidamente su cultivo en los valles de Caracas y Aragua, así como a intentarse en otras zonas del país. El tabaco, a pesar de su importancia fiscal, seguía teniendo escasa presencia en las exportaciones y, sometido al control del Estado, su cultivo se localizaba en determinadas zonas en las provincias de Barinas y de Cumaná. Aunque la caña de azúcar se encontraba bastante difundida en el espacio agrícola, se destinaba mayormente al consumo interno con exportaciones ocasionales y de escasa magnitud. Más importancia tenía la exportación de productos ganaderos, principalmente cueros, a pesar de que, desde fines del siglo XVIII, parecía experimentar un descenso, del cual podía ser responsable en gran medida el abigeato. Junto a estas producciones, se hallaba una extendida actividad agropecuaria de subsistencia orientada hacia el mercado interno que, aunque de difícil cuantificación, debió ampliarse en el período considerado, tanto para atender la alimentación de la mano de obra vinculada a la agroexportación, como para suplir el consumo de los principales centros poblados. A Humboldt le llamaba la atención que, en el valle de Caracas, «manzanas y membrillos» fueran reemplazados por «maíz y legumbres» al «aumentar el número de negros labradores» con el café.
Impacto de la Guerra de Independencia en la producción:El prolongado enfrentamiento bélico que afectó con mayor intensidad las provincias de Caracas y de Cumaná contrajo considerablemente la producción agropecuaria y las exportaciones. El cultivo del café, cuyo descenso fue menor que el experimentado por los otros productos de exportación, alcanzó en 1830 niveles similares a los de inicios del siglo, logrando desplazar al cacao en el primer lugar de las exportaciones. Durante la década de 1830, dichos productos representaron entre el 50 y el 60% del valor total de las exportaciones. Aunque incompleta, la información recopilada por la Sociedad Económica de Amigos del País en su Anuario de la provincia de Caracas permite advertir la importancia que en esos años llegó a alcanzar el cultivo del café, ya que señala la existencia de 701 gs de cultivo con 7.364 matas, y 356 de cacao con 7.197 matas en promedio. Junto con el cacao, cuya producción de acuerdo con Agustín Codazzi en 1840 alcanzaba a la mitad del nivel de 1810, la de añil, algodón y tabaco también decreció en los años que siguieron a la guerra y el deterioro sufrido a la ganadería llevó a que, en 1826, se prohibiese la exportación de caballos, yeguas, mulas y asnos. Igualmente fue afectada la producción agropecuaria para el consumo interno, lo cual agravó los problemas de desabastecimiento sobre todo en la provincia de Caracas y originó la subida de precios en bienes de la dieta diaria de la mayoría de la población, como ocurrió con la carne, el maíz y otros granos. El agudo desabastecimiento de éstos y otros bienes de consumo alimenticio y el aumento de los precios ocurridos en 1837 reflejan la persistencia del problema.
Recuperación de la producción:A partir de la década de 1840, la producción agropecuaria comenzó a recuperarse lentamente, pero no fue sino hasta fines de la década de 1860 cuando logró expandirse. La producción de café ascendió, estimulada por el alza de los precios en los mercados internacionales, llegando a multiplicarse por 5 entre 1840 y 1866 al ampliarse las extensiones cultivadas principalmente en los valles de la provincia de Caracas. Mientras tanto, el cacao se mantuvo estancado a la vez que disminuyó su significación en el panorama agroexportador, llegando en 1860 a representar un 6% del valor de las exportaciones, mientras que el café aportaba el 50% del mismo. Entre 1866 y 1889, período de franco proceso expansivo, el café duplicó su producción, mientras, en esa última década, el cacao logró cierta recuperación que le permitió alcanzar los niveles de la última década colonial. Otros productos vieron menguada su participación en las exportaciones, reafirmándose la condición fuertemente monoproductora de la agricultura venezolana. El cultivo del tabaco, en lo esencial orientado al consumo interno, prácticamente desapareció como bien de exportación desde mediados del siglo. Otro tanto ocurrió con el algodón, aunque con un fugaz repunte entre los años 1860 y 1870 como consecuencia de la Guerra de Secesión en Estados Unidos. Asimismo, decayó el cultivo del añil al comenzar a imponerse el uso de colorantes químicos desde la década de 1830, de tal manera que su participación en el valor de las exportaciones, que en esos años había sido del 10 al 15%, descendió a 1 y 2% a mediados del siglo. La caña de azúcar, incapacitada para competir con la producción de otras áreas del Caribe, con más altos rendimientos y bajo costo, continuó dedicada al consumo interno, mientras que la exportación de bienes ganaderos, si bien estuvo en ascenso desde fines de la década de 1830 decayó nuevamente debido a los efectos de la Guerra Federal. Con el cultivo del café, se amplió considerablemente el espacio agrícola ya que, si bien se sembró en áreas antes dedicadas a añil, algodón y caña de azúcar, sobre todo en los valles de Aragua, más importante fue su expansión en tierras incultas tanto por la utilización de laderas y vertientes en los linderos de las haciendas o la dedicación de parte de la tierra de la producción familiar como por la ocupación de nuevas áreas que, en algunas zonas, implicó una suerte de proceso colonizador, como en los estados andinos, particularmente en el Táchira y en el macizo Oriental. Aunque en la zona centro-costera seguían manteniéndose los núcleos principales de la agricultura de exportación, con el auge del café, otras zonas del país se vincularon activamente al mercado internacional, como el caso de los Andes, cuya producción alcanzó niveles significativos a partir de la década de 1870 y el macizo oriental, si bien con un desarrollo más tardío y de menor alcance. A partir de la información que trae el Annuaire Statistique des États Unis du Vénézuéla de 1884, se estima que el café llegó a ocupar el 20% de la superficie cultivada y el cacao un 5% aproximadamente. El resto del área agrícola se dedicaba a caña de azúcar, maíz, granos y frutos menores, particularmente dentro de la economía de subsistencia que debió también experimentar una cierta expansión considerando el incremento de la mano de obra ocupada, producto de la limitada recuperación demográfica, evidenciada por el aumento de los poblados de más de 3.000 h. La ganadería extensiva se dispersaba en la amplia zona de llanos bajo formas precarias de ocupación del territorio, mientras que una actividad ganadera más intensiva de ganado vacuno y mular, pero más limitada, se desarrollaba en intersticios del área agrícola estimulada por las demandas de la agroexportación. La expansión de la agricultura produjo una sustancial modificación del paisaje en todo el arco montañoso costero, la cual fue apreciada por distintos viajeros que dejaron su testimonio. En los valles, desaparecieron casi completamente los bosques para dar paso a la caña de azúcar, frutos menores y, no en poca medida, al café, mientras en las laderas y vertientes, se extendían bosques secundarios reconstruidos por la acción del hombre.
La carencia de capital:La destrucción de propiedades, la fuga de capitales, la confiscación de bienes, los empréstitos forzosos y el debilitamiento de las fuentes crediticias, ocasionados por las prolongadas guerras civiles que asolaron al país, agravaron las dificultades para la obtención de capitales que había sido una constante de la agricultura colonial. La Iglesia, principal proveedora de créditos durante ese período, se encontraba imposibilitada de seguir actuando como tal, afectada por el estado ruinoso de la agricultura. En estas circunstancias, necesitados de crédito, los productores sólo podían recurrir al capital disponible, el cual, en manos de los comerciantes, se movilizaba en condiciones onerosas. Hacia fines de la década de 1820, eran normales tasas de interés del 2 y 3% mensual, aunque no era raro encontrar tasas de 5% mensual, como bien señalaba Fermín Toro en sus Reflexiones sobre la Ley del 10 de abril de 1834. Esta ley favorecería la actuación del capital usurario al eliminar cualquier restricción en cuanto a sus operaciones. Si bien este tipo de crédito tendió a debilitarse con la eliminación de la ley a fines de la década siguiente y una cierta moderación de las tasas de interés, la carencia de capitales para la agricultura se mantuvo en niveles críticos hasta mediados de la década de 1860, cuando comenzó a cobrar importancia un crédito menos riesgoso y a más bajo interés, suministrado por las casas comerciales con garantía de la cosecha y no de la propiedad. Asimismo, en la década siguiente el decreto de abolición de los censos y de toda forma de crédito otorgado por la Iglesia contribuyó a aligerar las cargas que pesaban sobre los agricultores desde el período colonial. Con todo, el problema persistió, afectando particularmente a los pequeños y medianos productores quienes se mantuvieron dependiendo, en buena medida, del crédito usurero y de los comerciantes intermediarios. La obtención de capital líquido y de créditos a largo plazo y a bajo interés que se «radicaran en la propiedad territorial», como se lee en las «Seis cartas de un agricultor» al periódico El Correo de los Estados (1893), siguió siendo prédica permanente de los agricultores, quienes vieron frustradas sus aspiraciones de obtener un mayor apoyo del Estado a través de la creación de un Instituto de Crédito Territorial o de un Banco Agrario que garantizara condiciones de financiamiento más apropiadas.
La escasez de mano de obra:Con la ruptura del nexo colonial, el problema de la mano de obra en la agricultura se impuso de manera alarmante debido a la desaparición de cerca de una quinta parte de la población, por las dificultades para reincorporar a la producción a los esclavos, fugados durante la contienda emancipadora o alistados en alguno de los bandos, o la población libre movilizada durante los enfrentamientos. Las leyes de manumisión de 1821 y 1830 contribuyeron a disminuir la resistencia de los esclavos y la población libre comenzó a vincularse a las haciendas, obligada por las necesidades de subsistencia, pero no menos por las medidas contra el vagabundeo, cuyas primeras expresiones se encuentran en las Ordenanzas de Llanos dictadas durante la Primera República. Pese a ello, la escasez de trabajadores subsistió, presionada por la creciente demanda del cultivo del café y el drenaje de población por las continuas acciones bélicas. La abolición de la esclavitud en 1854 y los resultados de la Guerra Federal, al consagrar legalmente la libertad y la igualdad, terminaron por debilitar la resistencia de la población trabajadora y, aunados a una cierta recuperación demográfica, favorecieron el incremento de la oferta de mano de obra en el último tercio del siglo. Esta oferta, sin embargo, no fue suficiente para responder a las crecientes necesidades de una agricultura en expansión, cuya demanda de mano de obra, dadas las condiciones tecnológicas en que operaba el cultivo del café, se triplicaban durante los meses de cosecha, momento en el cual la escasez de trabajadores se tornaba aguda. Como es de suponer, las quejas de los agricultores eran continuas, así como abundaban las reflexiones acerca de las causas del problema y las recomendaciones para su solución. Guillermo Delgado Palacios en su Contribución al estudio del café en Venezuela, publicado en 1895, destacaba la posibilidad que tenían los trabajadores de cultivar conucos libremente con lo cual podían garantizar su subsistencia y no se veían obligados a contratarse. Este es un planteamiento que se había repetido insistentemente a lo largo del siglo y que, junto con la preocupación sobre «la abundancia de vagos y maleantes», había significado, en buena medida, el uso de la coerción como un medio de garantizarle mano de obra a las haciendas. La aplicación de las ordenanzas y códigos de policía que se extendieron a nivel provincial en la década de 1840, formalizaron este mecanismo al considerar como un jornalero y, por lo tanto, obligado a trabajar en la propiedad de otro, a todo aquel que no contase con una renta o producto en efectivo mayor de 100 pesos, así como todo agricultor con cultivos menores de 2 fanegas, contando con el recurso a la fuerza pública como garantía de su cumplimiento. Más allá de estas soluciones prácticas, nunca se abandonaron los proyectos planteados desde la ruptura del nexo colonial de atraer inmigrantes europeos al país pero que, pese a los esfuerzos realizados, no fueron exitosos ya que las condiciones de su inserción en la actividad productiva no resultaron atractivas para esa población. La escasez de mano de obra afectó con más intensidad a la zona centro costera, tanto por ser el principal escenario de las contiendas bélicas que se produjeron a lo largo de todo el siglo XIX como por verse azotado por fiebres endémicas o epidémicas en diversos momentos. En la zona de los Andes, que se había mantenido al margen de los enfrentamientos y que presentaba mejores condiciones de salubridad, el problema se presentó de manera menos aguda y, por esas mismas condiciones, se convirtió en un importante receptor tanto de población como de capitales de las zonas bajas, sobre todo durante la Guerra Federal. Así desde 1830, la región andina comenzó a experimentar un crecimiento demográfico que, en el último tercio del siglo alcanzó una tasa de 3,6 en tanto que, en la población total, ese crecimiento sólo fue de 1,7. Al lado de ellos, en ese período, la zona del Táchira se benefició de migraciones estacionales de mano de obra colombiana. Estas circunstancias contribuyeron a la rápida expansión del cultivo del café en los Andes de tal manera que, hacia fines de la década de 1870, esa zona aportaba el 45% de la producción de exportación de dicho producto.
La dependencia del mercado internacional:Con el ciclo del café el funcionamiento de la agricultura se hizo más vulnerable al comportamiento de las economías europeas y, en particular, a las oscilaciones de la demanda y de los beneficios de la libre competencia en el mercado externo. Las vinculaciones con ese mercado se desenvolvieron de manera dificultosa, tanto por las condiciones en que se encontraba el aparato productivo, como porque la producción debió participar en un mercado crecientemente competitivo y fluctuante. Si bien los precios internacionales del café mostraron un alza tendencial en el curso del siglo XIX, esta tendencia se vio interrumpida por caídas coyunturales condicionadas más por los niveles de la oferta mundial, sujeta a intensas variaciones climáticas que por modificaciones en la demanda. Esos vaivenes afectaron no sólo el funcionamiento de la agroexportación sino también la dinámica de la sociedad venezolana en su conjunto, de tal manera que la caída de los precios abría períodos críticos de intensas y variadas repercusiones. Descenso de los ingresos, desequilibrio de la balanza comercial, disminución en la demanda de bienes y servicios y del circulante, así como contracción de los gastos de los productores y del crédito ofrecido por los comerciantes y déficit fiscales, fueron algunos de estos efectos que, con frecuencia, estuvieron asociados a cambios políticos.
Estancamiento de la agroexportación:Condicionada por los factores mencionados, la agroexportación pareció encontrar un techo a su crecimiento hacia la última década del siglo XIX. En 1889, las exportaciones de café alcanzaron un nivel que, con alzas ocasionales y poco sostenidas, se mantuvo hasta la década de 1930 y los rendimientos por hectárea acentuaron su descenso iniciado a fines de la década de 1870. Para 1875, la producción por hectárea era de 2.225 kg, según las estimaciones realizadas por J.A. Barral en su obra Porvenir de las grandes explotaciones en Venezuela, publicada en 1881, mientras que en la década de 1890 Delgado Palacios la estimaba en 658 kg en la zona central. Esta tendencia decreciente era producto de la expansión hacia terrenos poco aptos para el cultivo y fundamentalmente, de los sistemas de trabajo basados en un escaso laboreo, adecuándose a la carencia de capitales y a la escasez de mano de obra. Aunque en los primeros momentos, la incorporación de nuevas tierras había permitido atenuar el efecto del descenso de la productividad en los volúmenes de producción, a fines de siglo, el ritmo de ocupación de este tipo de tierras comenzó a disminuir, ya que sólo quedaban disponibles aquellas tierras de más difícil acceso donde la producción se encarecería por los costos de transporte a los puertos de embarque. Por otra parte, no había mano de obra utilizable en las condiciones requeridas. El cambio de ritmo era aún apreciable en las áreas de los Andes y del macizo Oriental donde el proceso continuaba con más intensidad. Al finalizar el siglo XIX, la agricultura del café se hallaba incapacitada para competir con otras regiones de América Latina, como Brasil que, contando con ventajas comparativas que hacían más rentable su producción y le daban mayor posibilidad para tolerar los períodos de bajos precios, habían generado una considerable expansión de la oferta mundial. En esas condiciones, el café venezolano comenzó a perder significación en el mercado mundial, aunque hasta 1909 se mantuvo como segundo productor, muy distante del primer lugar ocupado por Brasil. Con altibajos, la situación de estancamiento se prolongó hasta 1929 cuando por la aguda caída de los precios internacionales, la producción de café y la agroexportación en general, entraron en una crisis que arrastró tras sí al resto de las actividades agropecuarias.
La hacienda:Este patrón de organización de la producción que se había establecido en Venezuela en el siglo XVIII con el auge del cacao, se extendió durante el siglo siguiente a lo largo del territorio, desarrollando rasgos que ya se advertían en aquel momento, entre los cuales cabe destacar la limitada capitalización, el laboreo poco especializado con bajos niveles de jornada-hombre por hectárea, la concentración de la propiedad de la tierra y la vinculación de la mano de obra fundamentalmente mediante mecanismos de coerción. La tendencia a la concentración de la propiedad de la tierra presente en los valles de Caracas y de Aragua desde fines del siglo XVIII, se acentuó a partir de la ruptura del nexo colonial, mediante la ocupación de tierras baldías nacionales y ejidales reconocida en las leyes de 1821 y 1848, de tierras de las comunidades indígenas disueltas durante el período de la Gran Colombia y de tierras de las órdenes religiosas. Al mismo tiempo, ocurrieron cambios de propietarios como consecuencia de la agitada dinámica sociopolítica del período. Las haciendas tendieron a ampliar sus linderos incorporando laderas y vertientes que, al cobrar valor económico con el café, eran la única vía de incrementar los volúmenes de producción, dado el mantenimiento de las condiciones tecnológicas de los cultivos. Esa ampliación, asimismo, permitió a la hacienda contar con tierras abundantes para la producción conuquera de la mano de obra, conjugando de manera permanente la producción para los mercados internos y para la subsistencia. Considerando la vinculación de la mano de obra a la hacienda durante el período, el rasgo dominante fue la generalización del peonaje. Al iniciarse el siglo XIX, parte de la mano de obra de la hacienda era esclava que, si bien había incrementado su número en las últimas décadas coloniales, no representaba la población trabajadora más importante. Humboldt estimaba ya que en ese momento existían 60.000 esclavos, de los cuales dos tercios se encontraban en la provincia de Caracas. De acuerdo con John Lombardi, en 1810 aquella población no representaba más de un 5%, aunque en las principales zonas agrícolas podía llegar al 9 o 10% de la población total. En el curso de las décadas siguientes, esta población fue disminuyendo como consecuencia de la prohibición de introducir esclavos a partir de 1810 y de las posteriores leyes de manumisión. Los siguientes datos que presenta este último autor son reveladores de la pérdida de significación de la esclavitud: en 1844 constituía el 1,75% de la población; sólo un 3% de la población tenía esclavos y de ella sólo un 20% poseía más de 10. Si bien gran parte de esa mano de obra se hallaba incorporada a las haciendas, su importancia residía en que representaba la mayor parte del capital de los hacendados, utilizado como garantía para sus préstamos. Al mismo tiempo, la población libre de negros, indios y pardos, que desde el período colonial representaba la mano de obra mayoritaria de la hacienda, como bien lo constataron Humboldt y Depons en la primera década del siglo XIX, se mantuvo en ascenso después de la ruptura del nexo colonial, de tal manera que, cuando se abolió la esclavitud en 1854, el peonaje, que era la forma de vincularse la población libre a la hacienda, estaba ya plenamente establecido. Los antiguos esclavos tendieron a convertirse en peones de las haciendas en condiciones económicas similares y a veces, peores a las de su situación anterior, a la vez que continuaban siendo objeto de una discriminación basada en el factor étnico. Aunque la existencia de una población sin tierras representaba una oferta potencial de mano de obra, las condiciones de trabajo y los niveles de remuneración parecían no ser muy atractivos y de allí los factores de resistencia y la expansión del conuco libre de los que tanto se quejaban los hacendados, y la puesta en práctica de mecanismos diversos: cesión en usufructo de tierras de la hacienda para la producción conuquera, endeudamiento mediante los adelantos hechos a los peones por los hacendados y otros mecanismos de coerción respaldados por reglamentaciones provinciales para normar el trabajo y combatir el vagabundeo, las cuales frenaban la producción independiente y obligaban a la población con escasos medios de subsistencia a contratarse en las haciendas.
La producción familiar conuquera y la agroexportación:Con el café, la producción familiar de cultivos mixtos se incorporó también a la corriente del mercado internacional. De importancia particularmente en los Andes, donde se había multiplicado desde los primeros años de la República con cultivos de caña de azúcar, papas, trigo, maíz, frutos menores y ganado, este patrón de producción, el conuco, se expandió en el territorio desde mediados del siglo. Esta producción se fundaba en la posesión de pequeñas y medianas extensiones de tierra por un grupo familiar que realizaba dicha producción usando su propia fuerza de trabajo y la de otros grupos familiares bajo formas de reciprocidad. La asociación del café con otros cultivos y actividades de subsistencia, al igual que en la hacienda, le daban a este patrón de producción una alta capacidad para adaptarse a las condiciones del mercado. Si bien el cultivo se realizaba con las mismas condiciones tecnológicas de la hacienda, el beneficio era rudimentario, por la imposibilidad de hacer inversiones para tecnificar esta tarea, como fue más frecuente en las haciendas. La producción de un fruto de poco acabado y con menor precio en el mercado, unido a las condiciones desventajosas de la comercialización establecidas por comerciantes intermediarios y a la necesidad de recurrir a créditos usurarios, entre otros factores, contribuyeron a que este patrón de organización de la producción tuviera una baja capacidad de generación de be http://www.fpolar.org.ve/nosotros/educacional/economia/agricultura.html

Sorprendentemente, el primer producto agrícola que descolló en Venezuela fue el trigo. Comenzando por El Tocuyo, el trigo se fue ampliando a Trujillo y Mérida, así como el Valle de Caracas. Para el quinquenio de 1601 a 1605 el principal producto de exportación de Venezuela fue el trigo, con un 63% del valor de todos los productos exportados!!!
Casi inmedaitamente comenzó la explotación del tabaco, cubriendo rápidamente las regiones costeras. Sin embargo, siempre hubo mucha oposición a este producto, pudiéndose citar como ejemplo, que el gobernador Sancho de Alquiza mandó a talar todas las plantaciones existentes... De todas maneras, el tabaco desplazó al trigo como principal producto de exportación alcanzando hasta el 61% del valor total de las explotaciones para el quinquenio 1615-1620.
La problemática del tabaco, llevó a muchos productores a cambiarse a otro cultivo que estaba llamado a convertirse en la reina de las exportaciones por los siguientes 200 años, el cacao. Pocas décadas más tarde, el fracaso de los conquistadores y de los Welser, evidencia que se trata sólo de una ficción.
por proseguir los cultivos que encontraron en los conucos de los indios, especialmente maíz y algodón. A comienzos del siglo XVI, se introduce la cría de ganado vacuno. Para el año 1599, los principales productos de la exportación venezolana fueron harina de trigo (3.200 arrobas), queso (12 arrobas), cueros (318 piezas), guayacán (50 quintales), zarzaparrilla (45 quintales) y lienzo criollo (50 varas). Tales productos y cantidades revelan el penoso desarrollo económico de esta provincia ultramarina de la corona de los Austria.
Para el inicio del siglo XVII, siguiendo a Uslar Pietri, ya ha desaparecido el cultivo del trigo y se inician los del cacao y el tabaco en los valles del Tuy. Durante mucho tiempo, será el cacao el eje de toda la vida económica de Venezuela. Es el primero de los grandes árbitros económicos que dominan, caracterizan y determinan toda la actividad de la vida venezolana.
Durante largo tiempo, llena la función absorbente y regularizadora que después desempeñará el café y más tarde el petróleo. Toda la exportación se hace con base en el cacao. La tierra cultivada está cubierta de cacaotales. El capital y el trabajo están invertidos principalmente en este rubro. Casi toda la moneda de que disponía el país provenía de los 500.000 pesos anuales de cacao que se exportaban a México. Cuando la cosecha era abundante, la balanza de comercio era favorable. Circulaba dinero, se incrementaba el comercio, se construían nuevas casas. La gente más rica y distinguida eran los "grandes cacaos".


http://www.auyantepui.com/historia/econ_col.html












INFLUENCIA DEL CAPITAL (BANCOS, CASAS IMPORTADORAS) SOBRE LOS CAMINOS DEL PÀRAMO
Concluida la guerra de la independencia, las casas comerciales de origen británico, francés y alemán sustituyen a los comerciantes españoles y canarios del período colonial. Los británicos se retiran a sus colonias a mediados del Siglo XIX, quedando en mano de alemanes el predominio de la actividad mercantil. Durante la colonia, el cacao fue el principal producto de exportación, pero al término de la guerra de la independencia, el café lo sustituye para ocupar el primer lugar de exportación durante aproximadamente un siglo. Las firmas alemanas que capitalizaban la exportación del café durante este período, sufren su primer revés durante la 1ª Guerra Mundial. http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1011-22512006000100012&lng=pt&nrm=iso&tlng=es
En diciembre de 1607 se crea el corregimiento de Mérida y La Grita, con lo cual la ciudad se separa administrativamente del Corregimiento de Tunja, al cual pertenecía. Dicho corregimiento, incluía además las ciudades de Barinas, San Cristóbal y el Puerto de San Antonio de Gibraltar en la costa oriental del lago de Maracaibo.
Los primeros pobladores de Mérida, una vez establecidos en la Meseta, necesitaban de una vía de comunicación con el exterior, para realizar el comercio del trigo, cacao, y tabaco. Un grupo de vecinos de la naciente ciudad organiza una expedición que se dirige hacia el Lago, atravesando los páramos andinos y establecen el Puerto de Gibraltar. Sobre este episodio nos apunta la pluma excelsa de Tulio Febres Cordero:
“...Poblada y conquistada Mérida en 1558, varios vecinos de esta ciudad emprendieron el descubrimiento de las tierras ribereñas del Lago de Maracaibo, entre ellos el capitán Miguel de Trejo, quien vino con el fundador de Mérida Juan Rodríguez Suárez y fue delos primeros que tuvieron encomiendas y fundaciones en dicha costa, creando allí puertos por donde se hacía el comercio con Venezuela. Este comercio y contratación que iba en aumento, fue causa para que se fundase en la laguna Nueva Zamora o Maracaibo con el fin de que este lugar sirviese a los de Venezuela para comerciar con los puertos ya existentes de Mérida.
En vista de esto, el cabildo de Mérida, con fecha 17 de Diciembre de 1591, cometió al Capitán Gonzalo de Piña Lidueña la fundación de una villa y puerto sobre la costa del Lago de Maracaibo, que Mérida poseía desde 1559, y donde estaban ya fundados y establecidos muchos de sus vecinos y se hacía de tiempo atrás el comercio con Venezuela, Santo Domingo, Cartagena y Santa Marta... “
Así pues, Lidueña funda el puerto en los primeros días del mes de febrero de 1592, con el nombre de Villa de San Antonio de Gibraltar.
A partir de 1622 se crea la gobernación de Mérida y La Grita, siendo su primer
gobernador el trujillano Juan Pacheco Maldonado, designado por el Rey de España en gratitud a sus valiosos servicios y con la finalidad de someter a los indios motilones del sur del lago de Maracaibo, que impedían la navegación por el río Zulia. Juan Pacheco Maldonado fue uno de los primeros conquistadores nacido en Venezuela, hombre de reconocida valentía y un aventurero incansable, quien ganó el cargo por sus servicios prestados a la corona en su lucha incesante contra los indios aguerridos del norte del lago de Maracaibo, los zaparas, adiles, toas, anzales, arubas, barautes, quiriquires y otros, hasta lograr la pacificación del territorio y someter a todas estas tribus.
Maldonado asumió el poder de su gobernación en 1625. Durante años estuvo recorriendo el amplio territorio fundando pueblos, repartiendo las tierras, mejorando los caminos y resolviendo toda clase de asuntos legales de los infinitos pleitos en su jurisdicción.
http://209.85.165.104/search?q=cache:4xqJXLDOcSUJ:webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Libros/Visitanmerida/peqhistoria.pdf+comercio+en+la+colonia+desde+merida+hacia+maracaibo+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=ve
Estas regiones se fueron redefiniendo a partir de la llegada de los españoles en el siglo XVI al mismo ritmo que se desarrollaba la actividad agro-exportadora. Según las demandas del mercado capitalista se estructuraron espacios sociales articulados internamente por la mutua conveniencia de hacer operativas las áreas de producción y de comercialización. Circuitos económicos que descansaron en una red de ciudades de acopio, dormitorio y puertos; diferenciados en cuanto a red de intereses de los diversos centros de poder económico y político. A estos espacios sociales de los períodos aborigen, monárquico y republicano ha denominado la reciente historiografía venezolana
“regiones históricas” por tener vínculos territoriales y humanos que los unieron y procesos socioeconómicos y culturales compartidos e integrados en la larga duración (Cardozo, 2005: 24–25).
El abastecimiento de la flota menor que tocaba en Cartagena de Indias, necesitada para la navegación de retorno hacia las Antillas y España de harinas, bizcochos y jamones entre otros alimentos de la dieta diaria, constituyó el estímulo externo que impulsó la formación del circuito agroexportador de la cuenca del Lago de Maracaibo, vinculado a las áreas productivas andinas, y el externo con el inmediato Caribe. Luego se añadirían tabaco, cacao, cueros y otras mercaderías. Al interior fue estimulado por la necesidad de proveer de textiles, armas, herramientas de trabajo, aceite y vinos, entre otras manufacturas, a los primeros asentamientos hispanos.
En un primer momento, el circuito fue plurinodal. Tres puertos del Lago, Moporo, Gibraltar y San Pedro en su costa oriental, más uno fluvial, Zulia, operaron como centros de acopio e intercambio con Cartagena de Indias, Santo Domingo y Sevilla. Progresivamente el puerto de Maracaibo se impuso como único centro nodal; su estratégica ubicación en el área de contacto entre la comunicación marítima y lacustre favoreció el proceso. Memorias, Año 2, Numero 4. Uninorte. Barranquilla. Colombia.
MMV – II Semestre. ISSN 1794-8886
Varios fueron los efectos que sobre este espacio social originó la aparición del
circuito agroexportador, así como cambios fundamentales y definitivos en relación al período prehispánico. Fueron los más significativos la exploración y apertura de la red vial matriz del occidente de la actual Venezuela y su integración a las principales rutas de la Provincia de Pamplona y del Caribe, acompañadas por ell proceso fundacional y ocupación del espacio sobre los ejes viales que enlazaban el circuito.
Progresivamente se dio la apropiación de las tierras productivas andinas y costa oriental del Lago de Maracaibo por parte de colonos hispanos, y su destino a la producción de excedentes. La introducción de afroprovenientes originó el surgimiento de relaciones de producción esclavistas y serviles, la definición de un sector dirigente que conjugó propiedad de la tierra, fuerza productiva y control del comercio. La imposición definitiva del puerto de Maracaibo como eje del circuito agroexportador precipitó en 1676 la unificación administrativa de todo el occidente de la actual Venezuela bajo la denominación de “Provincia de Mérida, La Grita y ciudad de Maracaibo”, dependiente de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá, y la designación de Maracaibo como capital de Provincia y sede de la “feria de hacendados y mercaderes” que se realizaba con giro anual de 200.000 pesos oro, botín atractivo para los bucaneros del Caribe.
En una segunda etapa que podría denominarse de expansión del circuito agroexportador, hacia mediados del siglo XVIII, los cambios operados en la política económica de la monarquía española incentivaron el interés en los productos agropecuarios, en especial del cacao, la libertad de comercio y el contrabando. Desde su interior esta región dinamizó el circuito con la demanda de géneros y efectos suntuarios para las minorías dirigentes en ascenso. Estas circunstancias señalaron un primer momento en esta etapa que se extendió hasta mediados de la década de 1820, al finalizar el dominio español sobre la Capitanía General de Venezuela.
En base de la explotación del cacao, trigo, tabaco y caña de azúcar, principalmente, se definieron en el piedemonte y valles andinos de las actuales
Memorias, Año 2, Numero 4. Uninorte. Barranquilla. Colombia.
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Venezuela y Colombia áreas altamente productivas. Cada una de ellas volcaba sus frutos en puertecillos del Lago de Maracaibo o de sus afluentes, era transportada al puerto de Maracaibo y de allí se remitía al Caribe y España. Trujillo y su jurisdicción por lo puertos de Moporo, Tomoporo o La Ceiba; Mérida por Gibraltar y San Pedro; La Grita y Bailadores por lo puertos de Las Guamas y Escalante; San Cristóbal, Cúcuta y jurisdicciones vecinas por San Faustino y San Buenaventura, puertos sobre el río Zulia.
Las áreas no andinas, Perijá y La Guajira, se comunicaban por tierra con Maracaibo, ambas integradas al tráfico de ganado con la Nueva Granada a través de Río de Hacha, Sinamaica y Valledupar. Durante este período, el comercio estuvo controlado por los vascos, en un primer momento, y luego por catalanes; se efectuaba con la mayor parte de los puertos españoles en el Caribe, Cartagena, Veracruz, Santo Domingo, Cuba, Puerto Rico, y con las colonias extranjeras principalmente a través de Curazao y Santo Tomás.
La expansión del circuito agroexportador originó significativos cambios que afectaron al todo social que habitaba la región histórica del Lago de Maracaibo. Se reactivó, en el último tercio del siglo XVIII, el proceso de ocupación del espacio, a partir del puerto de San Pedro, al sur del Lago, y surgieron nuevas fundaciones en las márgenes de los ríos Escalante y Zulia-Catatumbo con la finalidad de pacificar definitivamente a las tribus motilonas y así facilitar el libre acceso y uso de las áreas de mayor dinamismo económico, los valles de San Cristóbal y Cúcuta. La minoría dirigente, los “notables”, con residencia en Maracaibo, se destacó por su mayor poder económico y participación en la estructura de poder local y en los principales poblados andinos, unida por estrechos vínculos familiares.
Comercio del Lago de Maracaibo con Los Andes en el siglo XIX
En el resto de la Venezuela actual, también surgieron a lo largo de la dominación española circuitos económicos intensamente comunicados con el Caribe, caracterizados por el predominio de una ciudad puerto: Maracaibo, Coro, Puerto Cabello, Barcelona, Cumaná, Carúpano y Angostura. Así lo revela el siguiente mapa elaborado a partir de investigaciones realizadas durante las dos últimas décadas que han conceptualizado territorialmente a estos circuitos económicos bajo los nombres de regiones históricas o espacios geohistóricos.
En lo que respecta al circuito comercial del occidente de la actual Venezuela, éste funcionó a lo largo del siglo XIX, al igual que en los tres siglos anteriores, sobre la base estructurante del sistema de puertos del Lago de Maracaibo y afluentes fluviales que servían de depósito y trasbordo, como se afirmó, entre las áreas productivas de los valles y piedemonte andinos venezolanos y neogranadinos con el puerto de Maracaibo.
La importancia de la producción y comercialización del café, por la demanda europea creciente, desplazó a las tradicionales localidades de Gibraltar y Zulia como puertos intermedios entre Los Andes y el de Maracaibo; su lugar lo ocuparon La Ceiba y el eje Los Cachos – La Horqueta como salidas, respectivamente, de las áreas trujillanas y tachirenses. De hecho, estos puertos movilizaban para 1851 un 82%, café en su casi totalidad, de los frutos que se introducían anualmente al puerto de Maracaibo.
A medida que se afianzaba el café como principal producto de exportación regíonal, La Ceiba y el eje Los Cachos – La Horqueta se consolidaron como puertos de intercambio del comercio lacustre, constituyéndose a su vez en centro de vastos “hinterlands”, de los cuales dependían sus áreas productivas y poblados para los contactos económicos y comunicación con Maracaibo y el exterior. En términos de la exportación de excedentes y adquisición de los rubros complementarios de la dieta básica e insumos domésticos, cada uno de estos “hinterlands”, así como el resto de las micro–regiones, tuvo un comportamiento económico autónomo en relación a los demás espacios socioeconómicos de la extensa región de la cuenca del Lago de Maracaibo El francés Alexandre Boyer fue el factor principal de su definitivo impulso y vigencia como puerto lacustre de primer orden en las décadas de 1840 a 1860. Personaje poco conocido y de difícil seguimiento a través de la documentación de la época, pero sin lugar a dudas de gran significación en el proceso productivo de mediados de siglo, había arribado a Maracaibo hacia 1827 y desde aquellos años estuvo dedicado al comercio y otras empresas en la región. Estas actividades le permitieron hacerse de algunas propiedades en Maracaibo: dos casas en la parroquia Matriz o Catedral y una tercera en la parroquia de Santa Bárbara; los establecimientos de la Aduana de La Ceiba, mil pozos de sal situados en Salina Rica, una goleta y dos piraguas. Por estos últimos bienes recibió del gobierno venezolano la cantidad de 22.635
pesos cuando los vendió en 1853.
Según información aportada por el propio Boyer, sus proyectos contaban con una importante inyección de capital proveniente de sus socios en Europa. En 1847 se había establecido en París la “Sociedad Francesa en Maracaibo” con un capital de 375.000
Exposición que dirige Alexandre Boyer a la Comisión de la Cámara del Senado. Caracas, 5 de mayo de 1852. En: Archivo Histórico del Zulia (en adelante: AHZ). Año 1852, tomo. 8, legajo. 21, folio 40- 40 v.
Informe relativo a los contratos de administración de la aduana de La Ceiba y sus dependencias.

pesos
. Este dato resulta de suma importancia para el estudio del desarrollo del circuito agroexportador del Lago de Maracaibo pues quizás se trate de la primera inversión sistemática de capitales extranjeros en la región. A través de Alexandre Boyer, la “Sociedad Francesa en Maracaibo” organizó dos expediciones de inmigrantes; un total de más de trescientos franceses y corzos se radicaron en la ciudad – puerto y, principalmente, en los poblados de Trujillo, San Cristóbal y Cúcuta. Igualmente, invirtió 200.000 pesos en un establecimiento ubicado en Punta de Palmas, pequeño poblado en la desembocadura del Lago de Maracaibo que introdujo el uso de maquinaria a vapor para aserrar madera, moler trigo, procesar aceite de coco, desmotar y limpiar algodón Boyer había establecido las nuevas dependencias de la Aduana de La Ceiba en la orilla del Lago.
En relación a este último punto, describe el autor los mecanismos del “modus
operandi” del circuito agroexportador y el crédito mercantil, procedimiento directamente vinculado con la conformación de las nuevas clases sociales; muestra en toda su especificidad lo propio de la actividad económica y su funcionamiento en la región:
En Boconó y en poblaciones aledañas tales como Campo Elías y Niquitao un
sector de grandes comerciantes se especializó en el comercio del café. Este grupo constituía en todo caso la minoría. Un gran sector de pequeños comerciantes operando a través de pequeños almacenes (bodegas o pulperías) se especializó en acopiar las cosechas anuales producidas para el mercado interno correspondiente al enclave geográfico del Distrito Boconó...
Los comerciantes de café más importantes residenciados en el pueblo compraban el café mediante la operación de abastecer a los cosecheros con los géneros que ellos necesitarían durante el año... El crédito pudo tomar la forma de una venta anticipada, en la cual el valor monetario de los artículos provistos era considerado como el precio de compra de una cantidad específica de café. O el monto del café a ser entregado pudo no ser fijado, y el productor entregaría el café 'al precio de la plaza' en la fecha prevista. Quien controlaba el crédito trataba de prever las tendencias de los precios y de adoptar uno y otro método según el movimiento de los precios. Las compañías de comercio de Maracaibo, pues, hicieron las veces de bancos en el desarrollo de la economía cafetalera. Mediante el uso de compromisos crediticios, los principales comerciantes residenciados en los pueblos podían comprar café directamente de los pequeños comerciantes o grandes hacendados en las más pequeñas poblaciones y asentamientos. Tales compradores locales adquirían el café a través de las mismas relaciones de crédito establecidas por los grandes comerciantes: ellos proveían bienes para la producción y consumo a los pequeños productores o indirectamente a través de un intermediario tales como a cambio de café. Los intermediarios, a su vez, eran abastecidos de estos bienes por los grandes comerciantes residenciados en los pueblos. De este modo; el intermediario era acreedor en relación a los pequeños productores y deudor respecto a los grandes comerciantes...
El gran comerciante establecido en los pueblos compraba los bienes de producción y consumo necesarios a las compañías Comerciales de Maracaibo que exportaban café. De este modo, él estaba atado a los comerciantes de Maracaibo por la misma suerte de vínculo que él imponía a los comerciantes y productores de menos importancia en Boconó... Un préstamo abierto mediante una venta de mercancías por una firma de Maracaibo por ejemplo al 6 ó 12% anual de interés llegaría al productor, a través de varios intermediarios, a un interés mensual del 1.5 al 3%. El préstamo podía ser reembolsado con el café, desde el productor a través del comerciante local al comercio de Maracaibo (Roseberry, 1983: 83–84).
De este modo, complejo y generador de profundas brechas sociales entre los
grandes comerciantes radicados en Maracaibo y los intermediarios y cosecheros andinos, funcionó el sistema crediticio en un espacio económico donde las áreas productivas estaban muy retiradas y eran de tan difícil acceso vial desde el puerto que concentraba el café para su exportación.
Otra fue la realidad de estos mecanismos del crédito mercantil y sus efectos sociales en la región centro-costero venezolana, como ha quedado demostrado en el ensayo de Susan Berlung titulado El crédito mercantil de Páez a Guzmán Blanco: un análisis de la actuación de la Casa Boulton (Berlung, 1984)
Como consecuencia del gradual incremento de las relaciones comerciales entre los puertos del Lago de Maracaibo y las áreas productoras, en los valles medios y bajos de la Provincia de Trujillo a la par que se extendían los cultivos de café, comenzó a consolidarse una cerrada red de pueblos, caminos y encrucijadas que conducían en su casi totalidad hacia el puerto de La Ceiba. Desde las plantaciones vecinas a Carache, Boconó, San Lázaro, Pampán, Mendoza, Jajó, etc., se desplazaban las cargas de café, a lomo de mula, en dirección de los principales centros de acopio, localizados en las ciudades de Trujillo, Betijoque y Escuque.
Desde las haciendas, en las laderas de los valles, las cabalgaduras descendían
hacia los centros de acopio y La Ceiba, organizadas en recuas de ocho bestias, a través de zigzagueantes caminos de herradura adosados a las pronunciadas pendientes, peligrosos o inaccesibles en tiempo de lluvias por lo resbaladizo de los terrenos y las crecidas de las quebradas y riachuelos. Alcanzada la planicie próxima al Lago, los viajeros debían
avanzar por insalubres y selváticos terrenos, originados por los numerosos caños que desaguaban las corrientes y ríos de la cordillera. Especialmente intransitable era el ancho delta pantanoso del Motatán que corría paralelo a la costa del Lago, desde Moporo hasta La Ceiba. De cuatro a siete jornadas duraba el trayecto, en condiciones normales
El puerto de Maracaibo y sus relaciones con el exterior en el siglo XIX
Desde finales del siglo XVI, la actividad mercantil había sido para los “notables”
maracaiberos la casi exclusiva fuente de posible acumulación, y el cobro de derechos aduanales el principal aporte a las cajas reales y municipales. La aridez de las tierras vecinas a la ciudad debido a escasas lluvias y lo distante de los ríos más próximos les impedía dedicarse a otra actividad lucrativa que no fuera el comercio; la cercanía de Maracaibo al Golfo de Venezuela aportaba salinidad a las aguas de la desembocadura del Lago.
Luego de obtener su puerto en el último tercio del XVII la primacía en los intercambios regionales y con el resto de las colonias y la Metrópoli, se vio favorecido, a mediados del siglo XVIII, por la extracción de cacao en las naves de la Compañía Guipuzcoana. Mantenía un comercio regular con España y algunas posesiones europeas en las Antillas; aparentemente, el mayor volumen de los intercambios los originaba el comercio clandestino a través de La Guajira y costas próximas de Coro; durante la Independencia, el comercio sujeto a control descendió por la adhesión de las áreas productivas de la región andina a la causa de Caracas, destino de las embarcaciones a la actividad bélica e interrupción del tráfico antillano debido a la apoyo de los gobiernos europeos a los rebeldes americanos.
Después de 1824, la actividad comercial a través del puerto de Maracaibo fue en permanente ascenso. Primero, en las décadas de 1820, 1830 y comienzos de los 40, bajo el estímulo y control de británicos y norteamericanos, entre los más importantes; desde finales de la década de los 40 y por el resto del siglo bajo el creciente monopolio de las firmas alemanas.
La reactivación que experimentó el comercio en Maracaibo así como en el resto de las provincias venezolanas, concluida la guerra de Independencia, coincidió y fue a la vez resultado de la expansión del comercio mundial. Inglaterra, desde mediados del siglo XVIII, lideró este proceso e impuso un nuevo sistema de relaciones económicas que lo favoreció. Los textiles de algodón y otros productos industrializados sustituyeron rápidamente a la tradicional exportación de textiles de lana y al comercio triangular:
importación de azúcar desde sus colonias en el Caribe, tráfico de esclavos e intercambio con Norteamérica. La división internacional del trabajo convirtió a Inglaterra en una gran fábrica que asignó al resto de las naciones el doble papel de abastecedor de materias primas para sus telares y de alimentos para sus cada vez más congestionadas ciudades, y mercado para su creciente producción.
En la primera mitad del siglo XIX, América Latina participó débilmente en el nuevo orden, y sin mucho efecto sobre su economía. Esta participación quedó restringida a algunos países en capacidad de exportar productos agrícolas como el Brasil, Colombia, Ecuador, México, Venezuela y algunas áreas de América Central y del Caribe. Su inserción en el comercio internacional se realizó en competencia con áreas coloniales europeas y la región esclavista de los Estados Unidos que aportaron a los países “centro” alimentos y materias primas a más bajo precio: azúcar, tabaco, algodón, cacao, entre otros.
Sin embargo, la exportación desde aquellos países de ciertos productos competitivos, como el azúcar y el algodón, hacia puertos británicos en las Antillas y estadounidenses, sugiere una modalidad más en el papel asignado a la América Latina en el nuevo sistema de relaciones comerciales. Los plantadores de algodón en el sur de los Estados Unidos y los de azúcar en las Antillas, con la finalidad de no arriesgar la inversión inicial con una sobreproducción, siguieron la práctica de sembrar por debajo de los niveles normales de la demanda externa -en los géneros mencionados la demanda inglesa fundamentalmente- y cubrir el déficit con compras eventuales en las distintas áreas productoras latinoamericanas.
Esta desventajosa participación en el papel de subabastecedor se vio probablemente forzada por una segunda presión externa, efecto también del nuevo sistema, como fue la difusión de los productos europeos, principalmente ingleses. El aumento de las importaciones hizo que los gobiernos latinoamericanos y los comerciantes locales se volcaran hacia el interior de sus respectivas regiones en busca de productos exportables y a la conquista de nuevos mercados, aunque como en el caso del algodón y del azúcar no ofrecieran todo el margen de ganancia necesario para igualar la balanza comercial (Furtado, 1971: 39).
El mejor indicador de la importancia que adquirió Maracaibo y su circuito agroexportador en el comercio caribeño y atlántico generado por el nuevo orden económico fue el crecimiento gradual pero sostenido de su movimiento mercantil. Llegó a consolidarse, durante la década de 1830, como la tercera aduana del país después de La Guaira y Puerto Cabello, superando en ocasiones en cuanto a importación a la segunda pues las estadísticas internas no incluían las mercancías de tránsito hacia la Nueva Granada, que regularmente ascendía a más de 100.000 pesos (El Constitucional de Maracaibo, 10 de noviembre de 1837, n. 57).
En cuanto a la procedencia, ya se ha indicado -al analizar la navegación exterior desde el puerto de Maracaibo- cómo Inglaterra directamente o a través de Jamaica, Santo Tomás y Curazao, en el segundo tercio del siglo XIX se convierte en el principal generador y abastecedor de las importaciones locales, como ocurría con el resto del país y la mayoría de las naciones recién independizadas.
Las importaciones directas del puerto de Liverpool más las realizadas por la colonia británica de Jamaica, alcanzaron el 23% de las correspondientes al puerto de Maracaibo. Si a éstas, como se ha indicado, se le suman las que procedían de Santo Tomás y Curazao, representan un 71 % del total de las introducciones registradas por la estadística oficial, sin ponderar el comercio clandestino o de contrabando, principalmente inglés, efectuado a través de La Guajira.
En lo que se refiere a los intereses británicos en Maracaibo, su principal y más
próspero representante, durante el segundo tercio de siglo, lo fue Frederic Harris. Había nacido en 1799 en Brixton, Inglaterra, cerca de Londres. Viajó joven a Jamaica y sirvió en la milicia, alcanzando el grado de Lugarteniente. En 1824, se trasladó a Maracaibo donde pasó el resto de su vida dedicado al comercio. Hasta el año de 1828 fue socio de la firma "Logan, Harris & Co.", fecha en que se asoció a Hugh Bogle Jr., natural de Glasgow y constituyó la firma "Bogle, Harris & Co.", representada en Inglaterra por Michael Scott. Posteriormente, el éxito obtenido en los negocios le permitió formar la sociedad mercantil "Frederic Harris & Co.", a la cual incorporó a los también ingleses John Dall Morris y Robert Hamilton; hacia 1841, Harris nombró a John Charles White, en la ciudad de Londres, apoderado de la firma para el manejo de todos sus asuntos en la Gran Bretaña, Irlanda y Europa en general (Rincón, 2005, 18–19).
Diversos testimonios de la época coinciden en señalarlo como el "comerciante
más fuerte" en Maracaibo; el monto de sus operaciones puede ser estimado gracias a un acontecimiento fortuito.
Los comerciantes alemanes y la consolidación del circuito agroexportador
A principios de la década de 1840, los alemanes se hicieron presentes en la región histórica de la cuenca del Lago de Maracaibo. Desde los años de la República de Colombia, representantes diplomáticos, hombres de negocio y comerciantes germánicos se habían establecido exitosamente en otros puertos y ciudades venezolanas -La Guaira y Puerto Cabello en particular (Walter, 1986: 157–160).
El arribo a Maracaibo de los adelantados de este dinámico y emprendedor grupo, cuya influencia se haría sentir de inmediato y de modo creciente por el resto del siglo XIX y principios del XX, ocurrió en los primeros meses de 1842. Dos firmas alemanas, “Shön Willink & Co.” y “H. E. Schmilinsky & Co.”, iniciaron sus operaciones en Maracaibo. De inmediato se colocaron a la par del comerciante hasta entonces más sólido, el británico Frederic Harris, y desplazaron al resto de las extranjeras y marabinas que durante la anterior década habían controlado la actividad mercantil del circuito.
La competencia, en principio, se observó en el manejo del comercio con el exterior: Los registros conservados sobre introducción de frutos provenientes de los Andes y costa lacustre al puerto de Maracaibo, revelan cómo las operaciones de las firmas alemanas no superaban a las de comerciantes locales criollos y extranjeros. Pero en menos de una década, según el "Registro de introducción de frutos" correspondiente al año económico 1850–185l, las firmas alemanas, asociadas para esta fecha bajo la razón comercial "Graf y Schön" y "Schmilinsky Fahrenholtz y Cía." habían igualado y aún superado a las demás en operaciones con las áreas productivas de la región.
La "Clasificación de industriales" de 1854 constituye buen indicador de los cambios que introdujo la sólida incursión alemana en el circuito agroexportador
Marabino
. Las firmas "Schmilinsky Fahrenholtz y Cía.", "Graf y Schön" y "Montovio
Minlos y Cía.", asociación del prusiano Emil Minlos con el próspero italiano José A.
Montovio, la encabezaban como comerciantes de Primera Clase, junto a "Swift Penny y Cía." y "Roncajolo Hermanos"; en la Segunda Clase figuraba "Ellingius y Jurgensen". De este modo, las firmas alemanas asumieron el liderazgo del comercio marabino, en algunos casos asociadas con firmas locales de raigambre; éstas, intuyendo el avasallador avance alemán, eligieron la opción de unir capitales antes de verse desplazados o sucumbir como ocurrió con la mayoría.
Las firmas alemanas disponían de los capitales necesarios para iniciar y dar continuidad a sus operaciones en Maracaibo. Al contrario de lo ocurrido con los
comerciantes ingleses, franceses e italianos de la primera oleada de inmigrantes instalados con la ayuda de pequeños créditos mercantiles de firmas antillanas, los alemanes se establecieron en Maracaibo respaldados por sólidas casas comerciales de Hamburgo y Bremen, principalmente, El poder económico y nuevo estilo en la organización y conducción de los negocios de esa "aristocracia de mostrador" descollaba y aún deslumbraba con su apariencia externa. Aquellos comerciantes alemanes, impecables en su traje blanco de elegante corte y entalle, pulcras botas pulidas, camisa y cuellos a la última moda, cenaban formalmente trajeados y con corbata negra; se reunían en sitios exclusivos, a donde sólo a ellos les estaba permitida la entrada: "el club", con su orfeón y equipo de remeros.
Pero sobre todo sobresalían por su sistema de operar en los negocios. Eran quienes mejor conocían las necesidades del mercado en el circuito agroexportador, cultivaban excelentes relaciones con los líderes locales, se esmeraban en hablar un fluido castellano. En las casas comerciales observaban un rígido mecanismo de promoción del personal, de manera que los jóvenes empleados alemanes ascendían metódicamente de un puesto a otro hasta convertirse en socios de la firma, luego en jefes, y finalmente regresaban a Hamburgo donde asumían la responsabilidad del contacto comercial y financiero con Maracaibo. Este proceder dio origen a la expresión "Made in Germany", frase de cuño británico con la cual, en 1896, en un clima de justificada alarma definieron aquel arrollador empuje de la maquinaria económica alemana (Herwig, 1991: 26).
A diez años del establecimiento de las primeras firmas alemanas, los comerciantes de Maracaibo, criollos y extranjeros que habían logrado en las anteriores décadas el control del circuito agroexportador y su articulación con los mercados europeos y norteamericanos, se hallaban ahora desplazados de su rol económico, y veían cómo peligraba hasta su desempeño como sector dirigente en la marcha social, política y cultural de la ciudad y región. No es de extrañar que en este predicamento se produjeran frecuentes reuniones para tratar las causas y efectos de esta nueva situación, aun enfrentarla.
http://64.233.169.104/search?q=cache:mFOPE-Gi-qUJ:www.uninorte.edu.co/publicaciones/memorias/memorias_4/articulos/articulogermancardozo.pdf+caminos+de+recuas+para+transportar+la+produccion+de+trigo+en+los+andes+de+merida+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=8&gl=ve

EL AREA SUR DEL LAGO DE MARACAIBO SU INTERDEPENDENCIA CON EL PARAMO DE LOS CONEJOS

Aspectos resaltantes sobre este tema es la caracterización da el área de la Sierra de La Culata que da con el Sur del Lago de Maracaibo como zona de amortiguamiento, viene dado desde siglos antes de la llegada de los europeos a la región, hecho reflejado con el establecimiento de rutas y senderos para el traslado por parte de los aborígenes del sur del lago de productos propios de la zona: sal, cacao, pescado seco hacia las montañas andinas. Para recibir de la montaña: maíz, chimó, tabaco, carne de venado, papa, batata. Tejidos de algodón, alfarería. El tráfico y comercio aborigen se realizó por las cuencas de los ríos que nacen en la montaña y desembocan en el Lago de Maracaibo. Durante ese tiempo la espesa floresta de la montaña y el gélido clima de los páramos merideños sirvieron de barrera para impedir la continua y violenta invasión de tribus guerreras y belicosas de los Caribes y Arahuacas del sur del Lago.
Con la llegada de los europeos, estos siguieron las rutas y senderos construidos por los aborígenes para buscar oro, plata y otros minerales preciosos para lo cual se efectuaron avances sobre esa zona por conquistadores provenientes de la Provincia de Venezuela y de Pamplona para conquistar y asegurar los espacios a favor de una y otra provincia.
Durante la colonia otras relaciones socio-económicas-polìticas-administrativas se establecieron en esa zona, en la que se consolidó en primera fase de la Colonia la importante producción del cultivo de cacao, de gran valor en los mercados europeos, de allí que la zona Sur del Lago y los caminos que comunicaban con los Andes fueron de importancia estratégica en lo comercial y en la defensa, por cuanto le daba acceso a los puertos lacustre del Lago de Maracaibo y la salida al océano Atlántico.
Siglo XIV, Siglo XV, los primeros pobladores y habitantes del Sur del Lago era los indígenas: Los Vigías centinelas de las montañas y los cerros aledaños al Vigía, los Chamas, Guaeroríes, Chiguaras, Mocotíes, Bailadores, Tabayanes, Mormuquenas, Torondoys, Perijás, Machiques, Coro Coro, Onias, Guayabones, Motilones, Baris, los Yucpa y en el norte del Zulia los Guajiros, Mucujepes y otros... Los Chibchas y los Timotocuicas huyeron a las altas montañas, despoblados... Los Caribes se defendían como fieras no se entregaban mansamente, lucharon con valor indomable. Los Caribes eran los pobladores de todo el Zulia, eran muy bravos y con un carácter defieras, los más salvajes. Siglo XVI, etnocidio traumático, masacre total, invasión de sus propiedades, incendios torturas crueles, expropiación de sus bienes y joyas con la fuerza de las armas apropiación ilícita de todas las tierras ajenas y cultivadas en los territorios llanos y el hurto de sus tesoros naturales y el asesinato de sus caciques con premeditación alevosía y ensañamiento. 1635, ocupación y apropiación ilícita de todas las tierras cultivadas en el territorio o del Sur de Lago las mismas que pasarán como propiedad de la corona, durante la explotación de la ganadería y cacao. "En el año 1793 el Rey Carlos IV, decreta una exploración dirigida por Fray Eduardo de La Victoria, prefecto de las misiones" de la provincia en el río Chama desde El Vigía, hacia la desembocadura del lago, con el fin de hacerlo navegable y aprovechar la fertilidad de sus riberas, pues con los mismos materiales que arrastran sus aguas dan para la construcción de las escolleras" "... y sigue sonando el nombre de El Vigía, todavía faltaba mucho tiempo pare, su pobladura..." 26 de enero de 1952 se ordena la construcción del Puente sobre el río Chama, características de ancho 8 metros, su estructura de 630 metros el costo total de esta monumental obra es de 8.000.000 (ocho millones de bolívares). La constructora de esta estructura metálica es la firma alemana Demaqaktingesllschart, establecida en Hamburgo. El día 8 de diciembre de 1954 se inaugura el puente sobre el río Chama en la Carretera Panamericana. 1956 y 1958 se construye la carretera Panamericana.
Debido a esas razones los caminos correspondientes a esas zonas montañosas se le prestó importancia y fueron muy empleadas por constituirse en las vías más rápidas para el transporte de mercancías desde la cuenca alta y media del rió Chama, Barinas, Apure y llanos colombianos.
El poblado y posterior ciudad de Mérida que con el tiempo se constituyó en la sede política y administrativa de los poderes representativos del Rey de España en los Andes, trae como consecuencia la visita de personalidades y de autoridades que exigía la construcción y mantenimiento de caminos hacia la zona del Lago; el clima y salubridad de las tierras bajas hacía imposible o riesgoso la permanencia de los europeos en esos lugares por lo que se desplazaban continuamente desde Mérida a las plantaciones de cacao. Otro aspecto de relevancia para la construcción y mantenimiento de caminos desde Mérida al Lago de Maracaibo es la constante invasión y ataques de los piratas a las poblaciones costeras, por lo que se requería que desde Mérida se auxiliara a esas poblaciones de los ataques de piratas, de la violencia y sublevaciones aborígenes, de la presencia de armadas rivales a España en la búsqueda de arrebatar al imperio español la mayor cantidad de tierra posible.
Durante la Colonia hasta 1960 los caminos a través de las montañas mantuvieron su importancia por comunicar y sacar los productos de las plantaciones de café, de cacao, caña de azúcar, ganado, cueros, el trigo, hortalizas y verduras que abastecían el mercado europeo y la demanda de las islas del Mar Caribe.
Las montañas de la Sierra La Culata desde la Colonia aportaron a las poblaciones que se fueron consolidando en el recorrido de los caminos madera preciosa y para la construcción, también se extrajo madera de alto valor monetario para exportarla a Europa y el Caribe, se construyeron navíos; poco a poco se talaron las montañas para la organizaciones de plantaciones de café y de potreros para la cría de ganado lo que ha diezmado la inmensa y densa selva que cubría el piedemonte andino, tala y quema que no ha disminuido a pesar de la existencia de leyes y controles.


Entre San Antonio de Gibraltar ribereño al lago y representante en ese entonces de una extensa provincia neogranadina, y Maracaibo, puerta abierta hacia los rumbos del comercio, siempre existieron desavenencias por una cantidad de pequeños o grandes detalles. Desde el cobro de derechos extras o impuestos de peaje a los productos y mercaderías de o hacia Gibraltar, hasta el antagonismo por cuestiones de supremacía o de intereses, siempre había algo que los separaba. La rivalidad entre los dos puertos se remonta al mismo origen de Gibraltar y aún antes de su fundación. Los vecinos de Nueva Zamora realizaban incursiones depredativas en las encomiendas de Mérida y su costa del lago. Fundada Gibraltar, Piña Lidueña en venganza efectuó correrías en las costas y encomiendas de Trujillo y Maracaibo…10
A partir de ese momento se construyó una extensa red de caminos que conectaba a los centros poblados de Mérida y su área de influencia con el Sur del Lago de Maracaibo, esto hizo que los colonizadores españoles se interesaran en preservar la ubicación original de los centros poblados aborígenes, buscando encontrar las tierras más aptas para el cultivo y la mejor ubicación de los centros poblados con base en la red comunicacional. Por esta razón, a finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII, la Corona española buscó en el Nuevo Reino de Granada consolidar las fundaciones de pueblos de indios en todas sus provincias, el año de 586 que marca el inicio del proceso de población misional:
…entre los años 1586 a 1619, caracterizada por la imposición tributaria a los indígenas, el reparto de resguardos …significó el intento más serio por reagrupar a los naturales en pueblos estratégicamente ubicados en torno al eje vial económico y administrativo que, tomando a la ciudad de Mérida como núcleo, partía en dirección a la Laguna de Maracaibo y hacia las otras ciudades españolas, tales como Barinas, Trujillo, Pamplona, Tunja y Santa Fe de Bogota.11
Las ordenanzas de Mérida de 1620 y 162112 reúnen suficientes referencias para percibir los distintos cultivos que se practicaban en la jurisdicción de dicha ciudad, tanto por parte de los indios como por los encomenderos. En los centros poblados por indígenas predominaban los siguientes productos agrícolas: frutas, maíz, yuca, tabaco, hortalizas, legumbres, entre otras. Y en las poblaciones de vecinos encomenderos prevalecía: caña de azúcar, algodón, trigo, maíz, añil, cebada, cacao y tabaco. Durante estos años, la producción de cacao era principalmente en Gibraltar, al respecto Marco Aurelio Vila comenta:
Los encomenderos en las tierras bajas y lluviosas de la jurisdicción de Mérida y Gibraltar, poseían cacaotales. El trabajo en estas explotaciones agrícolas estaba aniquilando a los indígenas que eran llevados allí para realizarlo; casi todos ellos de temple sano y fresco; o sea de montaña. Se prohibió el traslado de estos indios a quienes se separaban de sus mujeres; y se ordenó que se utilizara mano de obra de negros esclavos…13
Los pueblos de indios establecidos en los valles piemontanos y llanuras litorales, desde Mérida a Gibraltar, consolidaron el eje vial que servía como ruta económica para intercambio comercial. Entre estos centros poblados tenemos: Pueblo de la Sal, Chaquinigo, Mocotapó, Torondoy, Mucumpis, Mucumpate, Mucutisis, Moxaxán, Tucaní, Tomón, Arapuey, Macao, Capaz, Galgas, Sarira, Chirurí y Mucujepe. Estos grupos aborígenes, que fueron reducidos a pueblos de indios, no tenían libertad de circulación y debían establecerse en áreas muy bien demarcadas. Les era imposible disponer de movilidad, estas comunidades no podían establecer cultivos en zonas frías y calientes.14 El aprovechamiento de la mano de obra local y el comercio trasatlántico de los bienes provenientes del exterior o producidos regionalmente, ameritaba tener y organizados los asentamientos en sitios de fácil acceso a la Laguna de Maracaibo y a la ciudad de Mérida.15
Las redes de comercio y comunicación se establecieron sobre una estructura de transporte y comunicación terrestre, fluvial y lacustre, que se fue constituyendo en el litoral de la cuenca del Lago de Maracaibo, con Gibraltar como puerto nodal ubicado en las cercanías de la desembocadura del río Chama. El comercio de mercancías entre Mérida y Gibraltar se conducía a través de dos vías de comunicación: la fluvial, circundando el río Chama, y la terrestre conformada por el camino de recuas,16 que saliendo de Mucuchíes atravesando el páramo, comunicaba al Pueblo de la Sal (Piñango) con Torondoy y llegaba hasta Gibraltar.17
Las tierras Sur Laguenses fueron pobladas hasta la segunda década del siglo XVII exclusivamente por españoles e indígenas, y a partir de 1622 comenzaron a introducir mano de obra esclava negra para las producciones cacaoteras del litoral lacustre. El cultivo del cacao en las tierras del Sur del Lago de Maracaibo tomó auge y desarrollo a finales del siglo XVII, debido, principalmente, a la introducción de la mano de obra esclava. Los litorales fueron utilizados en formas productivas y portuarias, y las demás tierras de esta región fueron empleadas como paisajes de recorrido, vacíos de poblamiento humano; es decir, sólo fueron utilizadas como vías de comunicación entre el interior de los paisajes andinos y su transición a los espacios exteriores. Es importante destacar que una de las características impuestas por el poblamiento hispánico en la legislación establecía, por las Ordenanzas de Descubrimiento Nueva Población y Pacificación de Felipe II, promulgadas en 1573,18 que en las zonas geográficas bajas no se debían desarrollar centros poblados ya que no son las más favorables para la sana expansión del poblamiento humano. Esos espacios tienden a ampliar las enfermedades, lo que condicionaba la vida humana para su desarrollo óptimo. Así, tenemos que el artículo 40 de las denominadas ordenanzas establecía las condiciones geográficas que debía tener un nuevo centro para su poblamiento: "No se elijan lugares muy baxos porque suelen ser enfermos; elijan en lugares medianamente lenbantados …"19
La mayoría de los poblados fundados en el período colonial estaban ubicados estratégicamente en las márgenes de los principales ríos y en las costas. Estos núcleos de poblamiento, en sus inicios, no eran otra cosa que pequeños puertos o puntos de resguardo, centros de acopio y trasbordo de productos, aduanas y hasta posadas, los cuales eran la expresión material de la necesidad que tenían los nuevos pobladores de expandir su influencia en espacios geográficos, con los cuales se garantizaba el contacto con el mercado externo.
Surgieron por su importancia de vía de penetración entre los actuales Andes venezolanos y las orillas lago, entre otros, los siguientes centros poblacionales: Puerto Zulia, el embarcadero del río La Grita, el puerto de San Faustino de los Ríos, y los Cachos; todos establecidos en las áreas de influencia del sistema hidrográfico Zulia-Catatumbo, con la salvedad del Puerto Escalante que estaba a orillas de su río homónimo.20
A principios del siglo XVIII la situación económica de Mérida se presentaba difícil, pues su población era escasa e incluso había sufrido disminución. Así lo corrobora una real cédula del 23 de septiembre de 1700, donde se expone la suma miseria de la ciudad de Mérida.21 No será sino hasta finales del siglo XVIII. Esto se debió a una real cédula del 17 de junio de 1796, que indicaba la necesidad de realizar el repartimiento de tierras en el delta del río Chama, allí donde este río cruza la llanura que se extiende al Sur del Lago de Maracaibo, para que la denominada provincia de Maracaibo y sus habitantes salgan de la miseria en que se hallaban, se repartieran tierras en la riberas lacustre entre los que puedan cultivarlas, y si no eran trabajadas en dos años las perdían.22 El transporte de productos de las zonas orientales neogranadinas y de la Sierra de Mérida, sólo fue posible después de la pacificación aborigen de finales del siglo XVIII.
Fundamentalmente la ocupación misionera en la cuenca del Sur del Lago de Maracaibo estuvo motivada por la presencia de comunidades aborígenes belicosas, las cuales atacaban constantemente los territorios poblados por españoles, perjudicando el transporte de las mercancías, a través de los medios hidrográficos, los denominados caminos de agua. Por lo que el poblamiento misional capuchino debe entenderse como un factor de avanzada, ideado para ejercer un mayor control sobre los ejes fluviales que desembocan en las costas del Sur del Lago de Maracaibo, que también fueron azotados por piratas
En general, en el siglo XIX las vías de comunicación entre las diferentes regiones de Venezuela desmejoraron notablemente. Ésta es una de las razones por las cuales Mérida comienza a perder presencia en el Sur del Lago, principalmente por la desaparición de caminos como el ya señalado de Gibraltar-Mérida, lo que trajo como consecuencia que los productores agrícolas y sus áreas ( Esto ocurre en parte por la primacía del camino de Mérida hacía el Río Chama y su desembocadura en el lago de Maracaibo, en consecuencia) los productores de la cuenca alta del Chama se vieron en la obligación de sacar su producción por el puerto Sur Laguense de La Ceiba, que desde su fundación estuvo bajo el control y jurisdicción de la ciudad de Trujillo. La utilización del puerto de La Ceiba fue una necesidad, por la que los campesinos de Mérida y todas las áreas de influencia poblacional del interland andino merideño se organizaran y constituyeran juntas de caminos, que desde 1830 hasta 1864 la diputación provincial de Mérida se encargó de estimular el desarrollo de dichas vías de comunicación, legislando sobre aspectos referentes a la construcción y mantenimiento de los caminos, a través de ordenanzas, acuerdos, resoluciones y decretos, sobre la apertura de caminos, construcción de puentes, asignación de tierras baldías, fomento de la industria y el comercio, recaudación y distribución de impuestos.26 Esto lo expone Pedro Cunill Grau cuando expresa:
…se analizarán los esfuerzos del poblamiento andino para asegurar sus comunicaciones hacia el sur del Lago de Maracaibo con el rosario de pequeños puertos lacustres y fluviales como La Ceiba, Puerto Escalante, Puerto Madera, Guamas y Puerto Táchira, todos ellos asentamientos andinos, a los que hay que agregar los establecimientos marabinos como Bobures, Santa Bárbara del Zulia, Santa María, Santa Rosa, Santa Cruz, San Carlos del Zulia y otros…27
El crecimiento económico y el desarrollo de centros poblados andinos, como es el caso de Mérida, Mucuchíes, Timotes, Piñango, Santa Cruz de Mora, entre otros; tenía un factor importante para su incremento como lo fue las vías de comunicación al Sur del Lago de Maracaibo, su construcción, ampliación y mantenimiento; para dar salida a sus productos y a la vez proveerse de las mercancías procedentes de las comarcas vecinas y del exterior.
Las vías de comunicación que se extendieron desde las tierras merideñas hasta el Sur del Lago de Maracaibo, arterias importantes para el comercio, permitieron la evacuación de los productos desde los paisajes andinos de páramos hasta los sitios de intercambio, hacia los centros de consumo o a los mercados de exportación. Aunque es de tener presente que las vías de comunicación eran muy irregulares y en tiempos de lluvias se hacían prácticamente intransitables. Algunos caminos presentaban inconvenientes en su recorrido, dado que el rumbo que tomaban era infinitamente largo, y a veces atravesaban parajes deshabitados y puntos de difícil acceso, además de presentar pasos que se tornaban peligrosos en las tierras altas, y el tráfico era con frecuencia interrumpido por las inundaciones de los ríos que atravesaban o que les servían de curso. Esta situación se repetía en la mayor parte de las vías merideñas a la región del Sur del Lago, lo que repercutía indudablemente en el desarrollo del comercio y la agricultura de las diversas localidades, los precios de los productos destinados al consumo interno y a la exportación se disminuían debido al retardo en el transporte y, en consecuencia, ocasionaba el encarecimiento de los productos de consumo.
Esta preocupación fue expresada por la prensa regional de la época. El rotativo El Comercial, del 10 de abril de 1897, señalaba: "La vía al Sur del Lago de Maracaibo, atraviesa climas cálidos, terrenos regularmente poblados, ricas plantaciones y da salida a los productos del valle del Mocotíes …Los caminos están expuestos en la serranía a los derrumbes del suelo y en la tierra llana a fuertes avenidas de los ríos durante las lluvias."30
Algunos pueblos interesados veían con inquietud la ineludible necesidad de trazar una ruta que reuniera la mayor suma de ventajas en beneficio de su desarrollo local. En el caso específico de la región del sur del lago de Maracaibo, los caminos que existieron durante este período eran:
1- El camino que partía en Ejido, siguiendo la ruta de Jají a la población de La Azulita, para concluir en el puerto de Arenales.
2- El camino que se extendía desde Lagunillas de Mérida hasta la población de San Carlos del Zulia.
3- El camino desde Chiguará que atravesaba Chamita, Chama, Cañitos, Caño del Padre y finalizaba en Santa Bárbara.
4- El camino de Tovar, que continuaba la vía de Santa Cruz de Mora, pasaba por Mocotíes, San Buenaventura y seguía la ruta Chama, Cañitos, Caño del Padre para concluir igualmente en Santa Bárbara.
5- Del mismo Tovar, otro camino tomaba la vía Zea, por el sitio de Las Tiendas del Estado Táchira y culminaba en el Puerto de Escalante, sobre el río del mismo nombre; camino que fue utilizado con mucha frecuencia por los arrieros que trasportaban la producción de Tovar, cuando la vía de Santa Cruz de Mora presentaba dificultades que impedían la circulación de bienes y productos.
6- El camino de herradura que enlazaba la población de Zea con el sitio de la Pedregosa en el Vigía, que sirvió durante mucho tiempo a Zea y las poblaciones de su influencia como núcleo de producción agrícola, para colocar sus productos en las poblaciones cercanas y a los mismos embarcaderos del Lago de Maracaibo. Próxima a esta localidad de Pedregosa se establecería el trazado del ferrocarril El Vigía-Santa Bárbara, que lo trataremos más adelante.31Como podemos observar, casi todos los caminos iban a desembocar en un punto.
En la relación de Mérida con los centros poblados del sur del lago, el trinomio rutas-poblaciones-puertos forjó la infraestructura de la red comercial en torno a las áreas que producían rubros agrícolas para la exportación, como es el caso de Gibraltar, Bobures, Santa María y San Antonio, entre otros. A lo largo de la cordillera de Mérida, por la cuenca alta del río Chama, y en las costas del sur del lago de Maracaibo se fueron desarrollando centros poblados, quedando casi totalmente intacta la región de tierra llana más allá del pie de monte andino, espacio que no estuvo sometido a la acción creadora del hombre, manteniéndose el paisaje natural representado en una zona de selva tropical lluviosa, quedando simplemente como un paisaje de recorrido, de paso de quienes realizaban el comercio entre las montañas y el litoral sur laguense, constituyéndose así en la vía de continuidad entre la vida comercial de Maracaibo y la agrícola de Mérida.
Esto fue expresado muy bien por el viajero alemán Christan Anton Göering,32 durante su permanencia de 8 años en Venezuela de 1866 a 1874, quien explorará Maracaibo, de donde parte al sur del lago, llega a Moporo y a través del río Escalante llega a San Carlos y Santa Bárbara, donde comienza su ascenso a la sierra nevada, pasando por una serie de caseríos y pueblos entre los que se destacan: Mucutíes, Estanques, Lagunillas, Jají, El Moral, Ejido, La Punta hasta llegar a Mérida. Estando en la meseta de Mérida organizó una expedición para La Otra Banda, Loma de Los Ángeles, San Jacinto, El Valle, El Páramo de Pan de Azúcar, El Encanto, Tabay, Mucurubá, Mucuchíes, Mucumpate, Torondoy A finales del siglo XIX la expansión del cultivo cafetalero transformó algunos paisajes merideños38 y la economía en agro-exportadora. Este impulso estimuló el requerimiento de una red de caminos hacia el sur del lago de Maracaibo y el desarrollo de vías fluvio lacustres39 hacia la ciudad de Maracaibo, cuyo puerto tenía vinculación hacia el exterior.
El ferrocarril de Santa Bárbara-El Vigía fue construido entre 1892 y 1896, siendo Santa Bárbara el puerto fluvial sobre el río Escalante antes de San Carlos del Zulia. Este trazado ferroviario de 60 Km de longitud, construido con capital francés, fue el único de la región andina que tuvo la garantía del Estado del 7% de interés anual sobre las inversiones realizadas. Si bien el ferrocarril mejoró las comunicaciones con Maracaibo, no transformó la vialidad de Mérida, pues no llegaba directamente a los centros de producción cafetalera, y a lo corto del trayecto se agregaba su funcionamiento irregular; las lluvias y las inundaciones destrozaban la vía y el recorrido se interrumpía.40 El ferrocarril de Santa Bárbara a El Vigía, permitió poner en contacto y unir el piedemonte andino merideño con el eje del Sur del Lago de Maracaibo. Los trenes necesitaban de las patas de los animales, que comunicaban los paisajes interiores de difícil acceso, así mismo como el tráfico fluvial y lacustre, con lo cual se establecieron auténticas redes regionales de comunicación con el trinomio recuas-tren-vapor.
El ferrocarril de Santa Bárbara-El Vigía, denominado el ferrocarril del Zulia, fue muy criticado por el rotativo El Comercial,41 donde se exponía que esta línea férrea duraba más de mes y medio sin funcionar,42 por las lluvias y la inundación del río Chama que destruían gran parte de las vías.43 Igualmente en este periódico de los comerciantes de Mérida, se realizaron reportajes donde se reprochaba sobre Al ser muy corto el recorrido y muy altos los costos de construcción y mantenimiento, no permitió cumplir con uno de los objetivos de su edificación, que era abaratar los fletes. A pesar de ello, el ferrocarril incrementó el transporte de carga y pasajeros; sin embargo, el Ferrocarril de La Ceiba (que tenía un recorrido de 35 Km. desde Sabana Mendoza hasta La Ceiba de 1887) y el Ferrocarril del Táchira (entre Encontrados-La Fría de 1894) no unían directamente los centros productores con el puerto exportador, teniendo que limitarse a cubrir un trayecto intermedio y a depender de otros medios de transporte suplementarios, como la navegación en barcos de vapor, y la mula. Las recuas eran el complemento indispensable del ferrocarril en la región andina, promoviéndose el establecimiento de servicios de mulas entre los centros productores y las estaciones, dependiendo el volumen del tráfico ferroca-rrilero de la existencia de suficientes animales.
El poblamiento de ciertos paisajes bajos, de la depresión del sur del lago de Maracaibo, se dio en el período decimonónico, posterior-mente a la Guerra de la Independencia. Primero surgió Torondoy, en 1830, como un punto importante entre las poblaciones de páramo como Piñango, con puerto lacustre como Bobures; La Azulita, en 1866, en un lugar que ofrecía enormes posibilidades al desarrollo del cultivo del café; Palmira, en 1869, sobre un pueblo conocido anteriormente como San José de Pocó; Mesa Bolívar en 1893, en las cerca-nías de El Vigía; Santa Polonia, en 1907, alre-dedor de un conjunto de haciendas productoras de café y, San Cristóbal de Torondoy, en 1910, vieja aldea dependiente de Piñango.
La disminución de las cosechas de café, la principal carga del ferrocarril de Santa Bárbara-El Vigía, y la competencia de la carretera Trasandina creada en 1923, hicieron que el ferrocarril fuera perdiendo su importancia como medio de transporte. La Trasandina unía los paisajes del centro de Venezuela (Caracas, Valencia, Maracay, San Carlos) con las zonas andinas (Trujillo, Mérida, San Cristóbal). Con la llegada del siglo XX, se inicia un proceso de cambios en los paisajes del territorio venezolano. Con el advenimiento del petróleo, se inicia en el país una política de saneamiento ambiental que permitió la ampliación de las fronteras agrícolas y poblacionales, siendo este hecho muy importante en los cambios paisajísticos del sur del lago de Maracaibo.48 La explotación petrolera a gran escala incentivó, a partir de 1922, grandes cambios espaciales, al iniciarse un poblamiento expresado en el dualismo entre el paisaje urbano petrolero y los paisajes rurales.
En 1936 se inicia la lucha contra el paludismo que azotaba gran parte del país. Esta tarea sanitaria constituyó un verdadero desarrollo del territorio nacional, al crear la oportunidad para emprender actividades agrícolas y pecuarias en zonas que anteriormente estaban totalmente marginadas del desarrollo poblacional, como era el caso del espacio territorial existente entre la costa del sur del lago de Maracaibo y el piedemonte Andino; lo cual determinó el desarrollo de esta región ante la economía nacional. El saneamiento de la región eliminó el principal obstáculo para el poblamiento, en consecuencia, la existencia de suelos fértiles atrajo la ocupación del espacio por el hombre, abriéndose una nueva brecha para la ocupación de un hábitat que se convertiría en una de las zonas más productivas del país.
En 1954 deja de funcionar el ferrocarril Santa Bárbara-El Vigía, como resultado de la construcción, desde 1952, de la carretera Panamericana. Inaugurada en 1955, fue uno de los cambios más importantes en la red vial del estado Mérida desde la apertura de la Trasandina, favoreciendo las comunicaciones con los otros estados andinos, el Zulia y el centro del país. La Panamericana dinamiza la incorporación de las tierras bajas del estado Mérida al sur del lago de Maracaibo, cuyo principal centro económico y nudo de comunicaciones ha sido El Vigía. Todo esto trajo como consecuencia que entre 1955 y 1960 se hicieran deforestaciones de las selvas pluviales tropicales heterogéneas, lo que originó que estas tierras, que fueron utilizadas desde el período colonial y durante el siglo XIX como paisajes de recorrido, tuviesen una nueva valoración, ya que se conformaron como una de las tierras más productivas no solamente de Venezuela sino también de América del Sur. Al respecto:

…la carretera Panamericana, bordeando el piedemonte andino-lacustre, construida entre 1952-55, más la troncal Barinas-La Pedrera-San Cristóbal 1964-66 …influye decisi-vamente en la estructuración de la red de asentamientos de la región, una vez que la economía petrolera, reemplaza al ciclo agrario y se establece el predominio de las actividades de comercio y los servicios. En este orden de ideas, la red de asentamientos de raíz colonial y la red cafetalera
esta región a finales del siglo XIX e inicios del XX, lo que permitió el avance de la frontera del poblamiento y el auge de actividades productivas, en tierras que en base a su deforestación, se transformaron en unas de las más ricas del país, sobre todo para el desarrollo de actividades agrícolas y pecuarias.
Igualmente, el auge de la carretera rompe la organización portuaria fluvio-lacustre desarrollada desde el período colonial, marcando la desaparición de los ferrocarriles y vapores, pasando a ser las vías calzadas las que en sus áreas cercanas estimularían los procesos de poblamiento, como es el caso de la carretera Panamericana.
A raíz de la construcción de la carretera Panamericana, surgieron asentamientos poblacionales importantes, como es el caso de El Vigía, que se ha convertido en un polo de atracción poblacional al monopolizar, debido a su situación estratégica, la mayor parte de la actividad comercial de la parte sur de la depresión del lago de Maracaibo. El Vigía destaca como polo de atracción poblacional por nuclearizar la actividad agropecuaria comercial del sur del lago de Maracaibo. Se ha caracterizado por crecimiento demográfico violento, pues en 1950 era un minúsculo pueblo de 1688 habitantes que apenas significaba el 0,79% del total de la población estadal merideña y en 1981 ya vivían allí 40.753 personas, que representaban el 8,87% de la población de la entidad; es decir, que en 30 años creció unas 24 veces, mientras que Mérida lo hizo unas 6 veces. Para 1990 ya había pasado los 65.000 habitantes, con un 11% de la población del estado. Esto lo indicaba Marco Aurelio Vila y Juan Jacobo Pericchi en 1968 al señalar:

La zona de El Vigía es sólo ahora que se inicia económicamente como tal; pero existía con plena personalidad una personalidad no desarrollada bajo el aspecto humano económico por sus características físicas. Estas características podrían sintetizarse diciendo que se trata de unas extensas tierras aluvionales de muy escaso e incluso nulo desnivel y con altas precipitaciones favorables a la agricultura y a los pastos.50
Por lo que podemos ir concluyendo que desde el periodo colonial hasta el siglo XIX, la zona sur del lago estaba casi exclusivamente reducida a un corredor de paso que relacionaba el lago de Maracaibo con la cordillera de Mérida, cuyos paisajes de tierras bajas eran dominados por selvas tropicales heterogéneas y por el predominio de enfermedades endémicas como el paludismo, entre otras
http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-29682005000200004&lng=es&nrm=iso

Santiago Garnica José
ÁGORA -Trujillo.Venezuela. ISSN 1316-7790-AÑO 9- N° 17-ENERO -JUNIO -2006. 45-83 167
SOCIOHISTORIA
Langlois Drawbridge at Arles, March 1888 Oil on canvas, 54 x65 cm Rijksmuseum kröller-Müller, Otterlo, the Netherlands Vincent van Gogh (1983-1890)
Los Sistemas de Transporte y La Articulación del Territorio Venezolano...
Santiago Garnica José
ÁGORA -Trujillo.Venezuela. ISSN 1316-7790-AÑO 9- N° 17 -ENERO-JUNIO-2006 168
Los Sistemas de Transporte y La Articulación del Territorio Venezolano desde finales del Siglo XIX
Santiago Garnica José Armando

Docente del Departamento de Ciencias Sociales UPEL – IPRGR jarmandos78@hotmail.com
El hombre al interactuar con el entorno adquiere una dimensión espacial (elemento intrínseco de las formas y los procesos sociales), por tanto, para la sociedad es un requerimiento relacionarse con dicho entorno y satisfacer sus necesidades. Allí ha sido fundamental el intercambio de productos, bienes o servicios, para lo cual, se han diseñado e implementado diversos sistemas de transporte, en algunos casos, adaptándose a las condiciones del medio, en otras modificándolo, con la finalidad de articular territorios distantes, mantener un control político - estratégico - militar, o explotar un recurso natural, ejerciendo de esta manera una acción modificadora del territorio.
Los más acelerados desarrollos en materia de transporte se han llevado a cabo prácticamente en los últimos cien años y ello ha tenido repercusiones en la articulación de los territorios. Así, desde fines del siglo XIX, Venezuela ha tenido una evolución interesante en relación con los sistemas de transporte, pasando de un incipiente sistema multimodal (carretero, ferroviario y fluvial), hacia una acentuada consolidación del sistema carretero para el intercambio de bienes y servicios y desplazamiento de la población, convirtiéndolo en el eje articulador del territorio venezolano.
Los sistemas de transporte han contribuido a la articulación del territorio venezolano en diversas formas y niveles. La explicación de esa dinámica se sustentará en atención a las siguientes interrogantes: ¿Cuales han sido las implicaciones territoriales del diseño e implementación de los diferentes sistemas de transporte en el país desde fines del siglo XIX?, ¿Cómo se caracterizan en la actualidad? y ¿Cuáles perspectivas existen en materia de transporte?
Dar respuesta a estas interrogantes exige dos planteamientos claves. El primero es que los sistemas de transporte constituyen la expresión espacial de los modos de producción que han variado a lo largo de la historia del país, ello ha tenido como resultado la articulación a diferentes niveles del territorio venezolano, pasando de un modelo económico agroexportador, caracterizado por un espacio fragmentado o desarticulado a un modelo petrolero, basado en la renta petrolera con un espacio centralizado en torno a la región centro - norte.
Los Sistemas de Transporte en la Venezuela Agroexportadora
Venezuela bajo el modo de producción agroexportador, a fines del siglo XIX y primer cuarto del siglo XX, ajustó los sistemas de transporte de la época a la dinámica espacial propia de este modelo económico. El país se encontraba inserto en la economía mundial como agroexportador con cultivos de plantación: café y cacao, como principales rubros. Al respecto Ceballos (1999:53) comenta que al país “se le exigía producir café y cacao para dar satisfacción al consumo exótico de los europeos y norteamericanos”. Estos productos agrícolas se localizaron en aquellas áreas cuyas condiciones agroecológicas favorecían altos rendimientos, lo cual tuvo implicaciones en la dotación de sistemas de transporte en el país.
El café se producía en las laderas montañosas de la región andina y el macizo oriental, mientras que el cacao era cultivado en los pequeños valles de la región centro norte. De otro lado, prácticamente la totalidad de los bienes manufacturados eran importados, debido a que la industria nacional era artesanal.
Ante este panorama, el papel de los sistemas de transporte era fundamentalmente facilitar la salida de estos rubros agrícolas al mercado internacional, articulando las zonas de producción con los puertos. Las haciendas cafetaleras movilizaban su producción con bestias de carga hasta los puertos fluviales que tienen salida al lago de Maracaibo; allí se instalaban las casas comerciales que se encargaban de la comercialización del producto. De esta manera se puede sintetizar que este sistema de transporte era multimodal, dado que involucraba el desplazamiento por carretera, fluvial y lacustre.
Posteriormente se diseñaron sistemas de transporte basados en el ferrocarril, cuyas rutas seguían los caminos de recuas desde el piedemonte de la cordillera hasta los puertos fluviales en la cuenca del lago de Maracaibo. De este modo se construyeron vías férreas en la década final del siglo XIX: Motatán – La Ceiba (85 km), La Fría - Encontrados (120 km) y El Vigía - Santa Bárbara (60 km). El sistema en esta zona, seguía siendo multimodal, incluyendo el ferrocarril.
De acuerdo con lo expresado por MARNR (1982:198) “dado el escaso intercambio interno, lo ocasional del transporte de producción de exportación hasta los puertos, determina la precariedad de las vías de comunicación, su tipo y su sentido”, en fin, un país pobre, desarticulado, con un sistema de transportes precario e ineficiente (las vías se adaptaron a las condiciones topográficas, y estaban condicionadas por las épocas de lluvia o sequía). Por lo que se puede decir que los sistemas de transporte no constituían un sistema integrado, dado que su orientación y características estaban determinadas por las especificidades económicas y topográficas de las distintas zonas productoras de los cultivos destinados a la exportación.
Los Sistemas de Transporte en la Venezuela Petrolera
Con el develamiento en el mundo de la importancia del petróleo bajo el modelo económico capitalista, sobre todo para impulsar motores de combustión líquida, y el descubrimiento de enormes yacimientos del hidrocarburo en algunas regiones, Venezuela experimenta una gran transformación económica, política, social, en fin, un cambio en su realidad geográfica. De esta manera, la actividad petrolera, y con más exactitud, la renta petrolera que devenga el Estado venezolano por ser el dueño de los recursos del subsuelo, se constituye en el eje dinamizador de la economía a partir del segundo cuarto del siglo XX.
De hecho, a partir de 1927 el petróleo se convierte en el primer producto de exportación de la Nación, cuando supera en ingresos a las producciones de café y cacao que estaban en decadencia ante la ausencia de renovación de los
viejos cafetos y la incorporación de enormes producciones de café en países como Colombia, Brasil y algunos países centroamericanos (Trinca, 1999). De esta manera el país se articula en función de esta actividad económica. Los antiguos hacendados cambian de actividad económica y pasan a ser importadores, ello marcó el fin de la agricultura de exportación, pasando a ser una nueva clase burguesa que acentuó el dominio de la región centro - norte en las decisiones de inversión en infraestructura de equipamientos y servicios (incluidos los sistemas de transporte) con la marginación socioterritorial de regiones agro-productoras como la andina, y el macizo oriental, y el surgimiento de nuevos asentamientos urbanos en la región costa oriental del lago y oriente (áreas con enormes yacimientos petrolíferos).
La opción del sistema de transporte unimodal, de tipo carretero se impuso al ferrocarril, debido a varias razones: Para el Estado era más rentable aprovechar los ingresos por concepto de renta petrolera invirtiendo en construcción de carreteras, puesto que un plan ferroviario nacional, implicaba deudas con empresas extranjeras, y no era oportuno por la experiencia de 1902 (el bloqueo de nuestras costas por parte de naciones europeas solicitando el pago de deudas), además el bajo kilometraje de las vías y el costo de los fletes explica los bajos volúmenes de carga, haciendo del ferrocarril un medio poco rentable comparado con las carreteras. El acelerado boom de los automotores incidió también de manera determinante (MARNR, 1982). Finalmente es pertinente agregar que las empresas transnacionales petroleras construyeron sus propias carreteras.
En los 60s, el kilometraje de carreteras siguió incrementándose, aunque en opinión de Ríos y Carballo (2000), si bien era una red vial primaria con serias deficiencias en la secundaria, marco la primacía del sistema carretero automotor en relación con otros modos de transporte. Se observa cómo las decisiones políticas en el territorio, y más específicamente aquellas que están relacionadas con los sistemas de transporte tienen una relación estrecha con el nuevo modo de producción que se instala en el país y el peso que ejercen los grupos de poder organizados en la región Centro - Norte, sentando las bases para que en la actualidad el país se caracterice por un sistema de transporte fundamentalmente unimodal (tipo carretero). De hecho, el mapa de la red vial del país, simula un árbol con numerosas ramificaciones que parten del centro hacia el occidente y oriente del país.


http://www.cideiber.com/infopaises/Venezuela/Venezuela-06-03.html
http://209.85.215.104/search?q=cache:q2jZXxpZrowJ:saber.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe%3FDocumento%3DT016300003626/8%26term_termino_2%3De:/alexandr/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/agoratrujillo/agora17/articulo7.pdf%26term_termino_3%3D%26Nombrebd%3Dsaber+evolucion+de+la+CARRETERA+MERIDA+-+EL+VIGIA+EN+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=28&gl=ve




Casi de inmediato con el inicio de la producción de los primeros pozos de petróleo en el área Oriental del lago de Maracaibo comenzó la construcción de la carretera de Agua Vivas – El Vigía; con la conexión Agua Vivas – Cabimas- Puerto Oriental del Lago de Maracaibo.
La ubicación, explotación y comercialización del petróleo en el Sur del Lago de Maracaibo Venezuela, lo convierte en el factor dominante de la economía del país, propiciando la declinación de la economía agrícola que imperó hasta entonces. El país adquiere un nuevo patrón de localización poblacional, como consecuencia de la redefinición de las funciones de los centros poblados, estableciendo, incluso, nuevas jerarquías a los mismos. Esto se reflejó con decisiva importancia en el área situada en el pie de monte de la Sierra La Culata, en la que se crearon y consolidaron centros poblados que crecieron de manera explosiva producto de la llegada de personas de varios estados del occidente del país, en ese mismo orden de ideas, la producción petrolera y la incidencia de un conjunto de situaciones que afectan a las familias que habitan en los páramos de la Sierra La Culata ocasionando que poco a poco pero inexorable los habitantes
http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1012-16172006000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es
Fecha:28 de julio de 1892La historia del ferrocarril de Santa Bárbara-El Vigía tiene sus orígenes a relación con la producción del café en Los Andes, a fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX. Las necesidades comerciales del café y otros productos andinos dió origen a una serie de proyectos en la región Los Andes que se va a concretar en el ferrocarril de Santa Bárbara-El Vigía; dicho ferrocarril tuvo innumerables contratiempos debido a las crecidas obstruyó la vía férrea provocando la paralización de dicho ferrocarril. En el año de 1887, el presidente Antonio Guzmán Blanco suscribió un contrato con el Duque de Morny, que tuvo por finalidad la construcción de un ferrocarril que se extendía desde el Lago de Maracaibo hasta la ciudad de Mérida. Se planteó en aquel compromiso legal que podría ser utilizado por la empresa de construcción, la canalización del Río Chama, Escalante y otros ríos navegables si se consideraba necesario. Además el Duque de Monry se comprometió a iniciar La construcción al año siguiente de la firma al convenio y concluirlo tres años después. Dicho contrato fue celebrado por el Congreso de la República de Venezuela el 8 de julio de 1888 pero el 13 de agosto de ese mismo año sufrió algunas modificaciones. El Duque de Morny encargó las construcciones de la obra a una compañía francesa denominada LEFAYETTE o compañía de Francia de Ferrocarriles Venezolanos como se le conoció en el país. El ferrocarril se extendía desde San Carlos de Zulia a Mérida y se destinaron 3.000.000,00 de bolívares para la realización de la obra, la primera sección (la única que se construyó) comprendía desde Santa Bárbara a El Vigía y se inició en el año de 1888. Llegaron a Santa Bárbara los representantes de una compañía Francesa para hacer el trazado de un ferrocarril. A principios de 1889 llegó a Santa Bárbara un barco a vapor de esa compañía, el cual había dejado en la boca del río una draga que realizó un buen trabajo y dejó a este en condiciones navegables. La primera sección del ferrocarril tenía una extensión de 60 kilómetros. Se establecía que la vía férrea tendría un metro de ancho entre los rieles y estos pasarían 20 kilómetros por metro lineal, el rancho de luz cuevas fue establecido en 100 metros. Así mismo habría en este trayecto 15 puentes con una longitud de 138 metros. La primera sección comprendes a las siguientes secciones Santa Bárbara del Caño del Padre al Castillo, 37 kilómetros allí a los Cañitos 48 kilómetros; y la última de los Cañitos a El Vigía con 60 kilómetros de extensión. La línea férrea comprendería los caseríos de La Maroma, el Ingenio de Bolívar, los Cañitos y el Castillo entre otros. La compañía francesa de ferrocarriles venezolanos terminó la construcción de la vía férrea, el 28 de julio de 1892, el ferrocarril de Santa Bárbara - El Vigía hizo su primer recorrido. La vía férrea tuvo numerosos problemas debido a las crecientes de río Chama y para 1899 su rendimiento había decrecido ya que su mantenimiento era costoso y la tarifa de transporte que se cobraba era demasiado alta. Con la llegada del ferrocarril El Vigía ya este pueblo, no era un pequeño poblado sino que tenia más habitantes y así nace la importante ciudad la cual hace historia de muchos hombres y mujeres que desde diferentes lugares vinieron a El Vigía. El ferrocarril fue abandonado y desparecido definitivamente en el año de 1952 éste perteneció a los jefes del comercio, Reinada el coriano era dueño de las piraguas de Bilivia, las cuales ayudaban a transportar y los Montesumas de Santa Bárbara eran millonarios y hacían tratos con todo estos señores ya mencionados. El ferrocarril como ya se dijo anteriormente se acabó en el año 52, todo esto debido a que se abrió la carretera de Santa Bárbara y empezaron a funcionar los carros. Hoy en día el Municipio Alberto Adriani, tiene una pequeña plaza que lleva por nombre La Plaza del Ferrocarril, ubicada en la plena avenida Bolívar, construida por el Concejo Municipal, donde funciona hoy en día una parada de transporte colectivo para dicha avenida. Fuente de Información: "El Vigía" La Estrella del Sur del Lago J. Daniel Merino W. 1998 Paso del Tren por el Puente La Maroma. Año 1923


LA CONSTRUCCION DE LA CARRETERA PANAMERICANA
La introducción del ferrocarril para la comercialización, no sólo del café nacional sino del producido en el noreste colombiano, profundiza la relación entre la actividad económica y el poblamiento; reforzando centros lacustres y originando nuevos asentamientos en encrucijadas de caminos y en los sitios de transbordos del tránsito carretero al férreo y de éste al lacustre.
La vialidad y su mejoramiento igualmente han jugado, en este siglo, un rol fundamental en la aparición y/o consolidación de poblamientos y, por ende, en la organización espacial. Con la construcción de la carretera Trasandina primero (1920-1926) y la carretera Panamericana después (1952-1955), los centros poblados ubicados en sus márgenes, se dinamizaron, en detrimento de aquellos que no se encontraban conectados a dichas vías.

La Panamericana y su importancia en el crecimiento de El Vigía
Fecha:19481955Los trabajos de construcción de la carretera Panamericana se iniciaron en el país, a partir del año 1948, y la longitud total de la vía desde la Guaira hasta San Antonio del Táchira es de 1.001 kilómetros. Se ha señalado que la carretera Panamericana "realizó el ideal de unión entre las nacionalidades de las tres Américas, permitiendo el intercambio por la vía terrestre de uno a otro extremo del Hemisferio Occidental... El sector venezolano de la carretera Panamericana arranca en el Puerto de la Guaira, continuando hasta la capital de la República por una de las modernas autopistas del continente, y luego se dirige hacia el Occidente del país, rumbo a la frontera colombiana, frente a la ciudad de Cúcuta. Su influencia abarca 12 Estados y el Distrito Federal dentro del país". La construcción de la Panamericana, constituyó para Venezuela una ruta de comunicación interna de incalculables beneficios que contribuyó a elevar el coeficiente económico del país. Esa vía tuvo una doble finalidad: acercar los principales centros de producción y de consumo, y ofrecer nuevas y promisoras zonas al trabajo y producción. Se afirma que a lo largo de la Panamericana, se encuentran los grandes núcleos de producción agropecuaria, las ciudades de mayor florecimiento industrial y las zonas donde es más activo el comercio. Para El Vigía, la construcción de la Panamericana fue de extraordinaria importancia, ya que antes de la construcción de esa vía, el paisaje geográfico de la zona de El Vigía, estaba muy poco intervenido por el hombre. La zona de El Vigía se presentaba como un área muy boscosa, casi virgen, con pequeñas manchas de utilización agrícola localizadas a lo largo de los principales cursos de agua» es por ello, que en el periodo pre - carretera, la zona de El Vigía presentaba en conjunto, una escasa utilización del espacio, aunque ya habían algunas áreas colonizadas tanto al SO, como al NE. La construcción de la carretera Panamericana y sus múltiples ramales modificaron radical y rápidamente la estructura geoeconómica y la proyección futura de la zona de El Vigía. La construcción de esa vía explica en parte la colonización de esa zona, pues "la construcción de la Panamericana siguió un trazado longitudinal a lo largo de la zona de contacto entre la llanura fluvio-lacustre y la cordillera de Mérida", y la apertura de caminos de penetración en el sentido transversal al eje principal de comunicación que era la carretera Panamericana, facilitó la ocupación del espacio de la zona del pie de monte, que se caracterizó por ser fundamentalmente un movimiento de las partes altas hacia las zonas bajas. En muchos de esos caminos secundarios, como en el eje de comunicación principal - La Panamericana - se formaron centros de colonización, que motivaron la formación de nuevos pueblos y el crecimiento de la población de El Vigía; ese proceso se dio entre 1953 y 1958. Lo antes expuesto se apoya en el hecho de que El Vigía se encontró a partir de un momento dado, situado en un cruce de carreteras de primer orden; la citada Panamericana y la que reuniendo el tráfico del surco central cordillerano, lo relaciona con Santa Bárbara (San Carlos del Zulia) a orillas del Escalante. Es obvio que la construcción y funcionamiento de la carretera Panamericana influyó notablemente en el desarrollo económico y crecimiento de su población, ya que gracias a esta importante arteria ".... El Vigía pasó a ser el centro económico - el polo - de esta franja cruzada por la nueva vía". La carretera Panamericana fue un nuevo factor de progreso para El Vigía, ya que lo convirtió en un centro de comunicaciones, y le permitió la comunicación en forma rápida con el resto del país, lo que vino en beneficio de la economía no solamente de El Vigía, sino también de toda la Zona Sur del Lago de Maracaibo. Ese pujante crecimiento de El Vigía va a determinar a su vez, las modificaciones político - administrativas que en torno a ella se dieron.
http://albertoadriani-merida.gov.ve/portal-alcaldias/historia2.html?id=397
LA CONSTRUCCION DE LOS FERROCARRILES EN EL SUR DEL LAGO
La construcción de los dos sistemas de trenes ubicados en la planicie del Sur del Lago uno desde Santa Bárbara a El Vigía, el otro Motatán en el estado Trujillo, incidieron notablemente sobre el movimiento de mercancías y personas por la Cordillera de La Culata, es especial por el páramo de Los Conejos. Si bien es cierto la ruta más directa y cercana desde la ciudad de Mérida hasta el puerto del Lago de Maracaibo es atravesando la Sierra La Culata, también es cierto que es la más ardua, fragosas, difícil e insegura; por el contrario desde el siglo XVII los colonizadores españoles que habitaban la ciudad de Mérida y el valle medio y bajo del río Chama, se propusieron diseñar y construir un sendero que llevara desde estos lugares hasta la población de El Vigía para proseguir por el río Chama hasta el Lago de Maracaibo para por navegación de cabotaje tomar en el puerto de Gibraltar las embarcaciones desplazadas con velas hasta el puerto de Maracaibo. Otra vía era la de Chiguará páramo el tambor vía la azulita, Caño Zancudo, Lago de Maracaibo; poco a poco el sendero que estaba plagado de dificultades y riesgos fue consolidándose, ampliándolo los vecinos y las juntas de gobierno hasta que en 19 se construyó la carretera La Trasandina.
Desde 18 se inicio la construcción de ambos sistemas férreos que brindaba para los comerciantes, agricultores, y transeúntes mas facilidades, seguridad para las personas y las mercancías y ahorro en tiempo; otra circunstancia que ocurrió fu la sustitución a partir de 1800 de la economía agro exportadora basada en el cacao y el trigo por la siembra de grandes áreas de café, áreas que en Mérida estaban situadas en el sector medio y bajo del Valle del río Chama por lo que cobró importancia la construcción y ampliación de las vías de penetración por el valle del río Chama hacia el Vigía que conectaban con las estaciones del Tren Santa Bárbara - El Vigía.



LA EVOLUCIÓN POLÍTICO ADMINISTRATIVA DEL LAGO DE MARACAIBO Y SU INFLUENCIA SOBRE EL PARAMO DE LOS CONEJOS
Claudio Alberto Briceño Monzón(*)
“Por tener vínculos territoriales y humanos que los unían y procesos socioeconómicos y culturales compartidos e integrados en la larga duración, hemos convenido en denominar región histórica a estos espacios originarios de los períodos aborigen, monárquico y republicano que precedieron a la actual nación venezolana y participaron en su construcción; espacios surgidos históricamente a partir de los poblados y ciudades que, como base primaria del proceso, se fueron articulando en lo económico, sociopolítico y cultural.”

Germán Cardozo Galué
El aspecto referido a la dependencia política y jurisdiccional de la región de Mérida y el área de influencia del páramo de los Conejos es muy importante debido a que condiciona las comunicaciones, la dirección de las mismas, la periodicidad, el tipo de movimiento de los caminos y por ende sus consecuencias sobre el poblamiento, y el comportamiento de las personas en la zona de estudio.
Las ciudades Mérida y Maracaibo desde sus fundaciones en el siglo XVI, tuvieron rivalidades en la dirección política e indirectamente religiosos. Mérida fue capital de provincia hasta el año 1676 cuando Maracaibo se une a la jurisdicción merideña, y por su importancia geoestratégica desplaza a Mérida en la dirección política de la provincia; pero en 1777 por bula del papa Pío VI elige sede de la diócesis a Mérida; y es designado su primer obispo, el fraile franciscano Juan Ramos de Lora. El 16 de septiembre de 1810 Mérida se separa de la provincia de Maracaibo y se adhiere a la declaración de la independencia decretada en Caracas el 19 de abril del mismo año. Maracaibo, no obstante, se mantuvo fiel a la corona española hasta 1823, en tanto el poderío militar español se concentró finalmente en esta ciudad. La flota española ocupó todo el lago de Maracaibo frente a las provincias sediciosas; como tal se declaró ocupante del territorio sur del lago y, por ende, del puerto de Gibraltar. La ruina de Gibraltar fue por la falta de comunicación con los pueblos de la cordillera y su ocupación por tropas realistas garantizó la posesión por parte de Maracaibo hasta el año 1823, fecha en que esta ciudad fue liberada de la dominación española por las fuerzas militares patriotas.
En este ensayo analizaremos la evolución política administrativa de Mérida y el dominio y jurisdicción del sur del lago, concibiendo el proceso de transformación en la administración política jurídica, en el dominio y conformación del territorio, desde la fundación de Mérida en 1558 hasta la posición actual en el siglo XXI.
1. Fundación de la ciudad y jurisdicciones político administrativas coloniales (1558-1810) El capitán Francisco de Cáceres, compañero de Fernández de Serpa en la conquista de la Nueva Andalucía, se trasladó al Nuevo Reino de Granada y pidió al Rey una gobernación, a espaldas de Guatavita y Gachetá. Ante el retardo de la concesión, emprendió por su cuenta la empresa y fundó en 1573 la ciudad de La Grita, creando la gobernación de este nombre. La capitulación de Cáceres sobre el gobierno de La Grita con la Audiencia de Santa Fe, tiene fecha del 2 de marzo de 1575. Esta capitulación fue confirmada por Felipe II en 1580, ordenándose a la Audiencia de Bogotá no ponerle impedimentos a Cáceres para el descubrimiento ¿y poblamiento de la provincia del Espíritu Santo. De este modo la gobernación de La Grita, venía a desempeñar una función de provincia intermedia entre Venezuela (Maracaibo) y el Nuevo Reino de Granada (Mérida).

Antes de la llegada del español a los territorios hoy conocidos dentro de la jurisdicción política de la ciudad de Mérida, los paisajes fueron ocupados por. El 21 de septiembre de 1810, por decisión de la Junta Patriótica de Mérida, se elevó al rango de universidad al Seminario de San Buenaventura.
3. Ver: Lucas Guillermo Castillo Lara. La Grita una ciudad que grita su silencio: Historia de Espíritu Santo de La Grita. Caracas: Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, N º 160, 1998.
grupos de aborígenes caracterizados por el desarrollo de la agricultura y por tanto, por la presencia de una cultura sedentaria y jerarquizada en el orden social.

Los paisajes montañosos merideños fueron transformados por los españoles desde el inicio de la conquista, estando condicionados por la ocupación del espacio por parte de los aborígenes nativos de estas regiones. En el proceso de poblamiento, el español impuso su propia forma de ocupación, la cual correspon día a su modo de vida. Dos características fundaméntales se originan por el ocupación hispánica en este nuevo hábitat. En primer lugar, los conquistadores implantaron unidades de poblamiento que se constituyeron en centros de toda la vida social y, por supuesto, en núcleos necesariamente estables. En segundo lugar, esas unidades sólo podían funcionar y desarrollarse en estrecha y continua conexión, lo cual inició la formación de una verdadera red de asentamientos humanos.

La ciudad de Mérida y la villa de San Cristóbal no formaban parte de la gobernación de La Grita, siendo jurisdicciones municipales del Nuevo Reino, sujetas directamente al corregimiento de Tunja. Vistos los inconvenientes, y ante la debilidad de la gobernación, el presidente de la Audiencia de Bogotá, Juan de Borja, dispuso la erección del corregimiento de Mérida, compuesto de las jurisdicciones de las ciudades de Mérida, La Grita, Barinas, villa de San Cristóbal y puerto de San Antonio de Gibraltar, lo cual fue aprobado por el Rey en cédula fechada en San Lorenzo del Escorial el 9 de mayo de 1607.
La ciudad de Mérida fue fundada en 1558 por Juan Rodríguez Suárez como consecuencia de un mandato que le fue dado por el Cabildo de Pamplona para.
“En la región venezolana, los datos que poseemos hasta el presente indican la existencia hacia 600 d.C., de pequeñas aldeas de posibles cultivadores Los cambios cualitativos y cuantitativos importantes comienzan a evidenciarse dentro de la vida de las comunidades altoandinas, hacia el siglo X de la era, cuando aparecen aldeas o conjuntos de aldeas asociadas con terrazas de cultivo y posiblemente sistemas de riego, cámaras subterraneas utilizadas indistintamente como tumbas o para el almacenamiento de los plusproductos de la producción agrícola, organizadas territorialmente en los valles fluviales serranos. …la base económica de estas comunidades se fundamentaba en el cultivo del maíz y la papa, así como de otros tuberculos como la cuiba, la ruba y la arracha.” Mario Sanoja e Iraida Vargas. Las Sociedades Aborígenes Venezolanas que los Navegantes Encontraron. En: Venezuela y… Los Países Hemisféricos, Ibéricos e Hispanohablantes: Por los 500 años del encuentro con la Tierra de Gracia. Caracas:
Universidad Simón Bolívar, Instituto de Altos Estudios de América Latina, 2000, p.16.
Los primeros centros de poblamiento sirvieron de base para explorar los territorios desconocidos del interior y como base de explotación y comercialización de las materias primas para la metrópolis. La penetración del territorio y ulterior trazado de algunas vías fundamentales en la circulación regional, condicionadas en gran medida por algunos accidentes geográfico-físicos, al imponer sus líneas directrices conformaron ejes de penetración.
Los primeros conatos de penetración hispana en la zona partieron de la provincia de Venezuela, pues en el año 1534 uno de los Welser alcanza a llegar al poblado indígena que existía en el páramo de Santo Domingo; posteriormente, en 1547, Juan Pérez de Tolosa, quien era para entonces gobernador de El Tocuyo, mandó a su hermano Alonso a explorar la región divisada desde lejos y que denominaban provincia de las Sierras Nevadas; esta incursión no llega a su término debido a las dificultades de acceso que presentaban los Andes. “Con el fútil pretexto de que sólo llevaba autorización para descubrir minas y no la de hacer fundaciones, el Cabildo pamplonés en cuyo seno hervían las intrigas y los odios, comisionó al yerno de Ortún Velásquez de Velasco, el capitán Juan Maldonado, para ir en persecución del recio conquistador Rodríguez Suárez en 1559, al que sometió a prisión y lo remitió a Pamplona, para ser de allí enviado a Santa Fe, en donde las autoridades coloniales le instauraron proceso criminal que culminó en inicua sentencia de muerte, la que resultó incumplida, pues el perseguido conquistador y fundador se fugó de la cárcel y vino a dar al Centro de Venezuela, para terminar su existencia signada por el valor y el infortunio, en las jornadas contra los Caracas.” Marco Figueroa. La antigua provincia de Mérida. En: Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Caracas, Nº 210, abril-junio, 1970, pp. 303-304.
8. “El objetivo principal del Corregidor, al aparecer como funcionario real, fue fortalecer la autoridad del Estado en la persona del Monarca, frente a la ciudad y a la villa, gobernada por los vecinos. Fue así desde el siglo XIV hasta el XVI. Al pasar a las Indias, conviven gobernadores y Así poco a poco Maracaibo fue sustituyendo en importancia a la ciudad de Mérida, por su relevante ubicación geoestratégica en la entrada de la denominada barra de Maracaibo, como un puerto obligatorio para el intercambio comercial entre los centros poblados del interior (Mérida, Trujillo, Barinas, La Grita, Cúcuta, Tunja, entre otras), y el comercio internacional sea con la Metrópoli española, Nueva España, o Inglaterra. Por esta razón de creciente competencia, Maracaibo 23
se fue transformando en un centro nodal de influencia comercial Gobernador. La trascendencia de Maracaibo la podemos observar en el siguiente documento del (Archivo General de Indias): Al Gobernador de Mérida y La Grita ordenándole que se comunique con el de Venezuela sobre la Fortificación que conviene hacer en la Laguna de Maracaibo y determinen lo que se pueda ejecutar. (A.G.I.) 6 de julio de 1676, Santa Fe, Leg. 540, Lib.1, ,f.137v. 138v.
23. Maracaibo asumió el control hegemónico del occidente venezolano en lo económico y administrativo. Por más de 2 siglos y medio, se convirtió en el centro de intercambio, coordinador y distribuidor de 2 extensos circuitos comerciales: el del interior de la región lacustre y andina y el exterior, el Caribe y el Atlántico, movilizados ambos sobre la base de los cultivos nativos y los europeos de reciente introducción. A Maracaibo arribaban diariamente embarcaciones menores procedentes de los puertecillos de Gibraltar, Tomoporo, Moporo, Puerto Zulia, Los Cachos y San Faustino, cargadas con el algodón, lienzos, cacao, trigo y bizcochos de las jurisdicciones de Trujillo, Mérida, Guanare, San Cristóbal, Pamplona y Salazar de las Palmas; el tabaco de Barinas y Pedraza; jamones, tocino, cueros, cordobanes y badanas de Trujillo y Mérida. Parte de esta producción cubría la demanda local y el grueso se reexportaba hacia Cartagena de Indias, Santo Domingo, Veracruz y Sevilla. en retorno, se abastecían Maracaibo y su región de ropa.

Hacia el interior y el exterior, motivo por la cual fue fortificada, ya que desde el siglo XVI esta ciudad y sus entornos (Golfo de Venezuela y lago de Maracaibo) fueron blanco de los ataques de piratas y corsarios, que buscaban tener el monopolio del comercio de la producción agrícola de los centros poblados que lograban interconectar sus productos a través, del intercambio comunicacional de los caminos de recuas y la navegación fluvial, por medio de los puertos en el lago de Maracaibo, como son el caso de La Ceiba para la producción de Trujillo y Gibraltar para la producción de Mérida.
En 1658 la corona española confió el encargo de civilizar y cristianizar a los indios no reducidos, a sacerdotes religiosos llamados misioneros. Al principio, los encomenderos no veían con gusto el establecimiento de las reducciones, puesto que en ellas los indios iban a ser sometidos sin dificultad a la autoridad de corregidores y párrocos. Las características más resaltantes de la misión son: Ubicación en una zona geográfica que no formara parte de las ciudades de españoles y de los pueblos de indios de doctrina. Exclusión de españoles y negros. Se rigen bajo un régimen especial transitorio, teóricamente de 20 años libres de toda encomienda y pago de tributo. En Mérida fue el centro económico de sus términos como ciudad; conformaba una economía autónoma, complementaria internamente y con vínculos comerciales con otras regiones

. Dentro de su jurisdicción como ciudad estuvieron en proceso de conformación hasta 60 pueblos de indios, un puerto sobre la Laguna de Maracaibo, de precaria existencia y sin rango civil alguno, el puerto de Mérida, y desde su fundación en 1592, la ciudad de Gibraltar, cuya defundada primero que Maracaibo, lo cual permite suponer que debieron dársele como términos por el Norte la parte del Sur del Lago; esta suposición se basa en el hecho que la Villa de San Antonio de Gibraltar fue fundada por vecinos de M. Con la fundación de Mérida se creó la necesidad de abrir caminos desde el interior del Nuevo Reino hasta el Lago de Maracaibo para buscar salida al mar, pues la vía lacustre resultaba más expedita a los fines propuestos que la del río Magdalena dada su mayor distancia.
.“…Las largas jornadas a través de tupidas selvas, las características del clima local, las dificultades del terreno, escarpado en unos lugares, cenagoso en otros, y los ataques de diversos grupos indígenas, motivaron a que cada cierto trecho de camino se construyeran lugares… donde viajeros y recuas se detenían para descansar… La importancia de Gibraltar se hizo notoria en corto tiempo; se obliga a los habitantes del Corregimiento a comerciar por este puerto, se instituye una serie de ordenanzas con el objeto de reglamentar las transacciones, se controlan pesas y medidas.
BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
pendencia de Mérida estuvo sometida a permanentes contradicciones. En Mérida, el trinomio rutas – poblaciones – puertos, forjó la infraestructura de la red comercial en torno a los centros poblados que producían rubros agrícolas para la exportación, como es el caso del puerto de Gibraltar que nació como puerto de salida de la producción merideña.
La mayor dificultad de los productores merideños era colocar sus productos en los puertos de la laguna, condición exigida por los comerciantes. La escarpada cordillera del norte se convirtió en un obstáculo muy difícil de salvar con la tecnología vial de la época. En línea recta, el valle del Chama está a sólo 30 kilómetros del lago de Maracaibo, pero superarlos con mercancías por los caminos de la época, significaba 8 ó 9 jornadas.

Los productores de la zona del páramo y del valle del Motatán preferían la ruta al puerto de Moporo, a más del doble de distancia del puerto de Mérida, pero por un camino mejor. Los calificativos de fragosos y ásperos fueron corrientes para los caminos andinos de la época. Muchos de los caminos transitados por los españoles ya estaban trazados desde antes de su llegada, como consta en las numerosas referencias sobre los caminos que encontraron los participantes en la incursión inicial al territorio merideño . El mantenimiento de los caminos estaba a cargo de los encomenderos, que lo hacían con los indios encomendados, por orden del cabildo o directamente del teniente de corregidor.

Por un camino de las características de los merideños del siglo regularán el creciente mercado situado a orillas del Lago.” Magaly Burguera. Historia del Estado Mérida. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la Republica, 1982, pp.86-89.
“…constituyó una ruta de vital importancia para las poblaciones de la provincia de Mérida, debido a que por allí se acarreaban los productos de sus tierras para ser embarcados desde Gibraltar rumbo al puerto de Cartagena de Indias, o bien, se transportaban las mercaderías procedentes de Castilla a estas mismas localidades...” Ileana Parra Las comunicaciones en el occidente venezolano: rutas, pueblos y puertos (Siglos XVI y XVII). Maracaibo: Universidad del Zulia, Facultad de Humanidades y Educación, 1983, (Cuadernos de Historia, N º 14), p 61.
.En 1602 los arrieros del pueblo de Mucurubá declararon que en ir y venir del puerto tardaban 15 días. (AGN Traslados AHN.) Ciudades de Venezuela. R. 13.
41. “…Los españoles, en efecto, no se desplazaban en los terrenos tan accidentados y peligrosos de la Cordillera sino siguiendo los caminos ya trazados por los indios. Caminos llamados hoy caminos de los indios al mismo tiempo que caminos reales. No se aventuraban en otras partes. Los indios lo sabían, y tenían mucho cuidado en no trazar nuevos caminos que pudiesen llevar a sus regiones de refugio. De modo que, para llegar ahí, hubiera sido preciso ser andinista, deporte que aparece en nuestra Cordillera sólo en la segunda mitad de nuestro siglo. (Algunas zonas de refugio fueron por ejemplo los altos cerros y páramos entre el páramo de Las Gonzáles y el de Los Conejos, entre éste y la Culata, entre la Culata y el Páramo de Mucuchies, en Piñango, en el Páramo de Timotes, en el de Chachopo, en los cerros de la zona de la Cordillera).” Jacqueline Clarac de Briceño.
Identidad étnica y arqueología de rescate cordillera de los Andes, Venezuela. En: Boletín Antropológico. Mérida, N° 13, julio- diciembre, 1987, pp.39-40.
42. Rodrigo Téllez fue muy activo en el mantenimiento de los caminos reales; incluso dirigió personalmente la construcción de un puente. (AGN Traslados AHN.) Ciudades de Venezuela. R.9
un arreo podía recorrer por jornada entre 4 y 4,5 leguas (22,29 y 25,08 km), de Mucuchíes a Mérida, uno de los caminos en mejores condiciones, un arriero tardaba día y medio.
En la Descripción Geográfica de la Ciudad de Nueva Zamora, su término y Laguna de Maracaibo, realizado por Rodrigo de Argüelles y Gaspar de Párraga, por orden del gobernador Juan Pimentel, se expone: “Hay en esta laguna un puerto que se desembarcan para ir a Trujillo, y otro puerto que se llama el de Mérida... Los puertos de esta laguna están muy abastecidos de agua y de leña, porque la laguna es dulce hasta la barra, y por la una costa y por la otra. En este pueblo y puerto hay falta de refrescos por ser la tierra nueva, recién poblada... Así mismo en los puertos de Trujillo y de Mérida, pueden adquirirse y traer los bastimentos y refrescos, y de los dichos pueblos, Trujillo y Mérida, ya han salido navíos cargados de harina y bizcocho, tocinos y jamones, y ajos y cordobanes y bandanas y otras cosas.”
44
El relato anterior nos permite observar como en 1579, se reconocía la existencia de puertos por parte de Trujillo y Mérida en la costa sur del lago de Maracaibo, con el intención de promover el desarrollo económico y comercial de estas ciudades con la metrópolis española y con la demás provincias americanas.
En la Relación Geográfica hecha por Diego Villanueva y Gibaja de la Gobernación de Venezuela, los Corregimientos de La Grita y de Tunja, y la Gobernación de los Mussos del año de 1607, se expone sobre Mérida:
“... tendrá unos 150 vecinos, 60 de ellos encomenderos, y tendrán en encomienda unos 3500 indios que están poblados a 3, y a 4, y hasta 10 y 12 leguas en el contorno de dicha ciudad. Es la tierra áspera y fría. Conservándose los indios más que en otros partes, y sirven a sus encomenderos, como los de la gobernación de Venezuela, en las gran. El colonizador introdujo el caballo, la mula y el asno, factores de carga que obligaron a rehacer los caminos y a construir puentes. La prolongada pluviosidad dio lugar a que los caminos de los valles se empedraran debido a que por ser terrosos, acumulaban el agua y se convertían en vías fangosas e intransitables. De estos caminos empedrados aún quedan vestigios en el valle del Chama, avanzando más o menos paralelos con las carreteras.
44.Rodrigo de Argüelles y Gaspar de Párraga. Descripción Geográfica de la Ciudad de Nueva Zamora, su término y Laguna de Maracaibo. En: Antonio Arellano Moreno. Relaciones Geográficas de Venezuela. Caracas: Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, 1964, (Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela, vol. 70), pp. 211-212.
jerías que tienen, que son: lienzo, trigo, cordobanes, azúcar, conservas, quesos, jamones, hilo de pita, alfombras y carpetas, fieltros para caminar, crías de ovejas y de cabras, y ganado mayor; sayales, frazadas. Tiene su contratación con la laguna de Maracaibo, por el puerto de Gibraltar, que dista 30 leguas del dicho lugar, por caminos...”
45
La descripción hecha por Diego Villanueva y Gibaja nos ratifica la comunicación constante entre la ciudad de Mérida y su espacio, con la laguna de Maracaibo por el puerto de Gibraltar, saliendo por éste una diversidad de productos como consecuencia de la amplia producción que los indígenas elaboraban para los encomenderos y que éstos se encargaban de comercializar.
Ya en 1788 los cabildantes de Maracaibo se quejaban de que Mérida era un lugar:
“…mal temperado por dominarle por las tardes especialmente el destempladísimo aire de la Sierra Nevada, ser escasa de todos víveres y mas de carnes de que se hace uso de la salada que se lleva de Barinas mala y costosa … el agua aunque muy abundante por los cuatro ríos que la circulan, de mala calidad para la salud, demostrándolo el que su uso a poco tiempo produce hinchazón de garganta, que vulgarmente titulan coto, el que a mas de imperfeccionar a los hombres los reduce a continuo aflicto de pecho … el viaje de Maracaibo a Mérida duraba al menos diez o doce días de transito de Laguna, navegando tres, cuatro, cinco y hasta seis según las estaciones, y si se hace la ruta por la Aduana de Moporo o desde Gibraltar”
Con esta carta del cabildo de Maracaibo del 24 de abril de 1788, se pueden observar las rivalidades entre los vecinos de la ciudad de Maracaibo y Mérida ya para finales del siglo XVIII, donde descalifican el clima merideño, la carestía de alimentos, la mala calidad del agua para la salud, entre otros.
Según el Informe sobre la Provincia de Maracaibo, hecho por José Domingo Rus en el año de 1794, esboza sobre la ciudad de Mérida:
45. Diego Villanueva y Gibaja. Relación Geográfica de la Gobernación de Venezuela, los Corregimientos de La Grita y de Tunja, y la Gobernación de los Mussos del año de 1607. En:
Antonio Arellano Moreno. Relaciones Geográficas p. 294.
Archivo General de Indias, Sevilla, Audiencia de Caracas. Legajo 397, Carta del Cabildo de Maracaibo del 24 de abril de 1788. “... a 60 leguas de Maracaibo al Sursureste, tiene en su jurisdicción de 12 mil almas hasta 13 mil, incluidos 600 esclavos poco más o menos, y los indios de 16 pueblos que comprende. Es país montañoso y de serranía, pero con varias lojas, vegas y algunos llanos fértiles, y distintos temperamentos. Se transita por lo regular, 30 leguas por tierra, en vía recta, y 30 por Laguna hasta esta ciudad. Está aquella situada sobre una mesa de tierra de 3 leguas de latitud y media de longitud, rodeada de cuatro ríos de los cuales, por acequias, se riega un poderoso terreno que a pesar de un temperamento delicioso recibe todo género de semillas de América y de España. Produce todo lo necesario para la vida de sus naturales, cacao para su gasto, y muy poco para extraer, pero se puede fomentar mucho cultivo pues solo en las riberas del río Chama que pasa por aquella ciudad y que desagua en la Laguna, se cogían 9 mil pesos de cacao al año de 83 de este siglo... Necesita para su fomento, entre otras cosas, que se haga navegable el río Chama, obra que ya tuvo principios en los años pasados, sobre lo que se creo expediente que está en la Intendencia, y se quedó así: y que los varios caminos que vienen a sus márgenes se abran y compongan, uno o dos, lo que parezca más proporcionado.”
El informe de José Domingo Rus, redactado a finales del siglo XVIII, puntualiza sobre la importancia de la situación geográfica de la ciudad de Mérida, distinguiendo la fertilidad de sus tierras, las características de su población, las técnicas de producción y su separación geográfica de la ciudad de Maracaibo, acuñando además la importancia de fomentar la navegabilidad del río Chama como vía de comunicación y comercio de la ciudad de Mérida hacia el sur del lago y Maracaibo. El activo comercio desarrollado por los vecinos de Maracaibo, Mérida y Trujillo, cuya producción era objeto de comercio, extendía ampliamente su circulación por el lago de Maracaibo y sus márgenes donde llegaban a través de la navegación de sus ríos.
Se puede concluir que durante el siglo XVI al XVIII, Mérida tenía una presencia vital en el sur del lago, con la fundación de puertos cuya supervivencia dependía de la producción y exportación de la ciudad de Mérida, es decir, que desde ese período Mérida ha tenido jurisdicción ribereña en el lago de Maracaibo, la cual ha sido mantenida de forma consuetudinaria hasta nuestros días, ya que Mérida, desde su fundación en 1558, nunca ha vivido de espaldas al sur del lago, es decir, que su emplazamiento ha tenido como eje de circulación natural de su producción, el sur del lago de Maracaibo.
47. José Domingo Rus. Informe sobre la Provincia de Maracaibo. En: Antonio Arellano Moreno.
Relaciones Geográficas … pp. 466-467.

BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
Ahora bien desde el punto de vista eclesiástico, la situación era distinta, ya que Maracaibo y sus términos de influencia jurisdiccional seguían sometidos a la competencia religiosa del obispado de la provincia de Venezuela, y Mérida y su área de dominio, es decir, los términos de autoridad de la Gobernación que existió desde 1622 a 1676, que comprendía la villa de San Cristóbal, y las ciudades de La Grita, Gibraltar, entre otras; y que estaban bajo la dependencia religiosa del Arzobispado del Nuevo Reino de Granada. Por lo que se planteaba la necesidad de crear una diócesis en esta basta zona de influencia geográfica-religiosa, ya que esta extensa extensión territorial era difícil dominar desde el punto de vista clerical, y por esta causa estos paisajes fueron desasistidos de sus pastores, por la lejanía y la dificultad de comunicación, lo que impidió el ejercicio cotidiano de las actividades eclesiásticas tales como: confirmaciones, nombramiento de curas, votos, demandas, etc; diligencias que debían tramitarse en el caso de Maracaibo y sus términos por Caracas y en Mérida y su área de influencia por Santa Fe de Bogotá.Todo ello llevo a la necesidad de la erección de una nueva diócesis, y es entonces cuando surge la rivalidad entre Maracaibo y Mérida por la sede de la diócesis.
La ciudad de Mérida representada en su poder civil por el teniente gobernador Joseph de Balza, que gobernaba la porción merideña de la provincia de Maracaibo, pidió en 1697 ante el Rey la creación de un Obispado que abarcara toda la provincia con los diezmos generados por la gobernación lo cual según el teniente gobernador alcanzaba para sostener al Obispado. El Rey solicitó información a la Audiencia de Nueva Granada, sobre la erección de la Diócesis en Mérida, la cual abarcaría toda la provincia, incluyendo a la ciudad de Maracaibo que dependía en lo eclesiástico de Caracas. El Consejo de Indias especificó luego que el valor de los diezmos era reducido para el sostén del gasto episcopal.
Por otra parte el desamparo episcopal de esta región continuó igual, lo que conllevó que tanto Mérida como Maracaibo plantearan nuevamente la necesidad de la creación de un Obispado para la administración religiosa de los territorios de la Provincia, donde Maracaibo se disputaba la sede con Mérida.
Finalmente el 16 de febrero de 1778, el Papa Pío VI, crea la Diócesis Emeritense, formada con territorios del Arzobispo de Santa Fe de Bogotá y del 48. Después de 1676 fue anexada la ciudad de Maracaibo la cual sustituyo la sede del gobierno emeritense, a pesar que la Gobernación siguió denominándose Mérida La Grita y Maracaibo, siendo que en 1751 termina llamándose Provincia o Gobernación de Maracaibo.
49.Ver: Lucas Guillermo Castillo Lara. El Centenario de la Diócesis del Zulia: A través del Archivo Secreto del Vaticano. Caracas: S.E., 1996, pp.21-26
biando el nombre de Sutherland dado a Ejido durante la unión con el Zulia, por Campo Elías








LA ORGANIZACIÓN Y ESTADO DE PROPIEDAD DE LAS TIERRAS EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS
EL PROCESO HISTORICO DE APROPIACION DE LA TIERRA Y LA ESPECIFICIDAD DE LA RENTA DEL SUELO EN AMERICA LATINA
Nos permitimos dividir el proceso de apropiación de la renta del suelo en América latina en tres fases: 1) la renta absoluta de la tierra, de carácter no capitalista, desde la Colonia hasta la segunda mitad del siglo XIX; 2) la renta diferencial de la tierra en su forma capitalista, combinada con la renta absoluta, desde fines del siglo XIX hasta 1950 aproximadamente, y 3) el predominio de la renta diferencial a raíz del desarrollo generalizado del capitalismo agrario a partir de 1950.
El surgimiento de la propiedad privada territorial –fundamento de la renta absoluta de las tierras y las minas- se remonta en Indoamérica a la conquista hispano-lusitana. Los conquistadores ibéricos se apoderaron por la violencia de las tierras de los aborígenes y luego se las repartieron bajo la figura jurídica de “mercedes de tierras”. La propiedad territorial nació fundamentalmente de la merced de tierras y no de la encomienda, ya que ésta no daba derecho a la propiedad del suelo sino solamente a la explotación de la mano de obra indígena. Sin embargo estas categorías socioeconómicas no estaban escindidas; la encomienda complementaba la merced de tierras; éstas habrían carecido de valor sin el trabajo humano.
Los usurpadores de la tierra aborigen se apropiaron de la renta absoluta no sólo a través del recargo en los precios de los productos de exportación, sino también arrendando el suelo: al principio por un canon pagado en trabajo o en especies y luego en dinero, relación de producción expresada en el régimen de aparcería, “arrendire” e inquilinaje que sustituyó el deprimido sistema de encomiendas a mediados a mediados del siglo XVIII.
http://64.233.169.104/search?q=cache:ieW-0Da0mfsJ:mazinger.sisib.uchile.cl/repositorio/lb/filosofia_y_humanidades/vitale/obras/sys/dth/a/c10.pdf+propiedad+de+la+tierra+en+la+conquista+de+Venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=34&gl=ve
A los conquistadores les fueron asignadas ‘capitulaciones o cédulas reales’ que les daban el poder de colonizar a través de la fundación de ciudades, mediante acta auténtica que “aseguraba jurídicamente, a través del poblamiento, la incorporación de las tierras de Indias a la Corona española” (Brewer-Carías, 1997: 35). Tales cédulas reales crearon las bases institucionales y administrativas sobre las que se organizaron los territorios conquistados para el ordenamiento urbano interno y el espacio territorial, incorporando el concepto de ciudad-territorio.
DERECHOS DE USO DE PARAMO
Entre los campesinos, descendientes de indígenas, persiste el derecho consuetudinario que les permite usufructuar las tierras de resguardo de sus antepasados, derechos que son afectados hoy por otros intereses locales y extranjeros, con fines científicos, eco-turísticos y urbanísticos.


Luis Bastidas Valecillos.Centro de Investigaciones Etnológicas. Universidad de los Andes, Mérida.
Concepción de la propiedad de la tierra. La concepción de estructura agraria entre los campesinos de la actualidad de las zonas que constituyeron las tierras aborígenes durante la colonia, es cambiante y dinámica. En efecto, hemos visto como el indio y luego el campesino se han apropiado del discurso de criollos y políticos; así como también de las nociones manejadas por éstos con relación al problema del uso y tenencia de la tierra, para fortalecer y sostener sus propias nociones al respecto. El campesino descendiente de indígenas se ha apropiado, en su propio beneficio, de las armas teóricas y legislativas empleadas contra él por la sociedad nacional. Esta actitud ha originado que las concepciones de los antepasados indígenas, unidas a la de los españoles de la época colonial, se encuentren presentes, aún hoy, en el medio rural merideño.

http://64.233.167.104/search?q=cache:stZtkXLwriAJ:www.insumisos.com/lecturasinsumisas/Mirada%2520etnohistorica%2520de%2520tierras%2520indigenas.pdf+CAMINOS+ABORIGENES+EN+LOS+PARAMOS+MERIDE%C3%91OS&hl=es&ct=clnk&cd=23&gl=ve
La propiedad y la producción tenían carácter comunitario dentro de una organización social, carente de antagonismos internos y divisiones clasistas. En parte del tiempo libre
http://64.233.169.104/search?q=cache:7t2HProLxEUJ:hoeger.com.ve/ama/pdf/sesion-biodiversidad-03.pdf+DERECHO+DE+PROPIEDAD+agraria+EN+LOS+paramos+de+merida+en+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=19&gl=ve
El asentamiento de la urbe colonial de Mérida se consumó en la segunda mitad del siglo XVI, desde esa época y hasta avanzado el siglo XVIII, se procedió a la distribución de tierra y el otorgamiento en propiedad a través de las mercedes. La ciudad colonial y sus áreas aledañas fueron entregadas a los primeros conquistadores y pobladores que se avecindaron en ella. En esa distribución se privilegió las zonas ubicadas en el Chama alto y medio y en las cuencas del río de Nuestra Señora, por sus condiciones propicias para el cultivo de productos agrícolas.
Los hispanos tomaron como base aquellas propiedades para la conformación de las unidades de producción que asumieron inicialmente la denominación de estancias, pero que progresivamente con la especialización de los cultivos y la concentración de la propiedad dieron paso a la estructuración de las haciendas.
Otro factor de importancia en ese proceso productivo, lo constituyó el repartimiento de indígenas en encomiendas que fueron aprovechados como trabajadores agrarios en aquellas estancias y haciendas. La incorporación de los naturales en las tareas agrícolas posibilitó la integración del milenario conocimiento de la cultura aborigen andina, caracterizada por labranza de frutos como el maíz, la papa, la yuca, ullucos, papayas, utilizando técnicas que
http://64.233.169.104/search?q=cache:yw2Czmxx_9gJ:saber.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe%3FDocumento%3DT016300002597/9%26term_termino_2%3De:/alexandr/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/procesoshistoricos/vol5num9/articulo6.pdf%26term_termino_3%3D%26Nombrebd%3Dsaber+DERECHO+DE+PROPIEDAD+agraria+EN+LOS+paramos+de+merida+en+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=4&gl=ve

El asentamiento de la urbe colonial de Mérida se consumó en la segunda mitad del siglo XVI, desde esa época y hasta avanzado el siglo XVIII, se procedió a la distribución de tierra y el otorgamiento en propiedad a través de las mercedes
3Dsaber+DERECHO+DE+PROPIEDAD+agraria+EN+LOS+paramos+de+merida+en+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=24&gl=ve
Las extensas comarcas cordilleranas, especialmente sus valles y mesetas, fueron objeto de repartimientos y a un conjunto de tributos Los historiadores de la Escolástica del siglo de oro español señalan tres etapas en la comprensión de América.
La primera, que se ha denominado la «Edad de bronce» de la conquista (1492-
1534), se inicia con el análisis teológico sistemático sobre el derecho de la conquista. La segunda tiene como eje central la colonización y los «derechos humanos»
de los indígenas. Se extiende de 1534 a 1568 y en ella hay que resaltar el concurso testimonial de los misioneros y catedráticos y la utilización del método histórico en la «duda indiana». Su sede fue la Universidad de Salamanca.
Nuestro trabajo se centra en el estudio de una forma de modalidad colectiva de tenencia de la tierra, y de manera específica, la otorgada a los Pueblos de Indios, conocida como tierras de comunidad en buena parte de Hispanoamérica bajo el dominio español. El tema medular de este trabajo podemos precisarlo en lo que se ha denominado Resguardos en la Nueva Granada, término que luego comprendió a los propios pueblos aborígenes y Fundo legal en México
.
La noción de propiedad individual fue desconocida en América por las comunidades prehispánicas. Para esas comunidades indígenas, formadas por familias vinculadas por lazos de parentesco, la tierra cultivable fue un recurso de utilización compartida, que con el trabajo cooperativo comunal, les proporcionaba bienes de subsistencia pertenecientes a la comunidad, aunque el usufructo de su producción fuese individual
Tal circunstancia permite deducir la estrecha relación que establecieron con la tierra que cultivaban, con la tierra fecunda, sobre la que el aborigen mantuvo un profundo sentimiento de posesión, en razón de su pertenencia ancestral, capacidad de asentarse y explotarla, lo cual caracterizó la estructura social de la comunidad, los medios técnicos de producción, sus creencias religiosas y las manifestaciones artesanales y artísticas que encontró el español a su llegada a tierras americanas.
A los largo de los siglos hispánicos, la Corona proveyó una serie de disposiciones legales que dictaminaron sobre las tierras comunales indígenas o Resguardos, encaminadas de a proteger, conservar y garantizar la supervivencia de la población nativa
Parte de ellas fueron recogidas en el Cedulario Indiano de Diego de Encinas (1596) y, la mayoría en la Recopilación de Leyes de los Reinos de las Indias de 1681. El tema del resguardo se ha abordado desde perspectivas diferentes y en una marco cronológico netamente diferenciado. Podríamos apreciar por un lado el aporte de siglos hispánicos y, por otro, el del siglo XIX, elaborado a la luz del proyecto moderno liberal. Mas, la producción científica sobre la tenencia de la tierra en países como México
http://209.85.215.104/search?q=cache:3-m2S8oJ_eUJ:www.anhvenezuela.org/admin/Biblioteca/353/Edda_O._Samudio_A..pdf+la+hacienda+en+los+andes+meride%C3%B1os+en+la+colonia&hl=es&ct=clnk&cd=43&gl=ve
Propiedad comunal indígena y posesión comunera campesina en Mérida, Venezuela, siglo XIX. Edda O. Samudio A. Universidad de Los Andes Mérida-Venezuela
Resumen
El estudio se centra en el análisis de dos modalidades de propiedad de la tierra que estuvieron presentes en Mérida el siglo XIX. Se plantea el proceso por el cual, en nombre de los postulados liberales, se legisló la liquidación de la propiedad comunal indígena, mediante el reparto de sus resguardos, mientras por otra parte, se consolida y fundamenta jurídicamente la propiedad o posesión comunera, con limitaciones en cuanto a su perdurabilidad. Se estudia comparativamente las características y comportamiento de ambas modalidades de tenencia, con la constante manifestación del dilema individuo y comunidad, que propugnaba la eliminación de la propiedad colectiva, característica relevante de la política agraria del siglo XIX.
Palabras clave: Comunidad, propiedad comunal, derechos, posesión comunera, política agraria.
Introducción
El tema motivo de esta comunicación está directamente vinculado a la tenencia de la tierra en el siglo XIX, cuestión fundamental en la Historia Agraria de Venezuela y, en general, de los países hispanoamericanos. Con la llegada de los españoles se inicia el proceso de ocupación violenta, de usurpación, reparto, donación y concesión de la tierra, entre otras maneras de apropiarse de ese bien raíz, posteriormente legalizado a través del instrumento jurídico de la “composición”, proceso que implicó el sometimiento y organización del indígena en torno a la encomienda, base de la estructura socioeconómica y de la iniquidad social en la América Hispana.
De esa manera, el hábitat del indígena fue progresivamente limitándose hasta confinarse en los Pueblos de Indios, dotados de las tierras comunales o resguardos, mientras en su entorno se consolidaban y expandían las propiedades de los notables vecinos de las ciudades. El análisis comparativo de esas dos modalidades de tenencia, relacionadas con formas tradicionales de propiedad en comunidad; una instituida en la colonia que se prolonga a la república, la comunal indígena y, la otra, de carácter asociativo, cuyos actores, en una buena parte, estuvieron vinculados a la propiedad comunal que consta en la documentación del siglo XIX como posesión comunera, constituyen el objetivo esencial de este trabajo.
Se parte de que las élites republicanas ceñidas a los principios liberales de la época, se empeñaron en asegurar el funcionamiento del mercado libre de tierras, eliminando las trabas que dificultaban la enajenación de la tierra en común y consecuentemente, la concurrencia de su mano de obra al mercado laboral. De esa manera se impuso la individualización, tanto de las tierras comunales indígenas como las que estaban bajo el régimen de posesión comunera, sin que se acompañara de una política complementaria de asistencia técnica a la producción, ni de apoyo a la comercialización de sus productos, proceder que se ha prolongado en el tiempo, hasta nuestros días. Tampoco se ofreció un sistema de crédito para la población campesina, sumida en una economía de subsistencia, ni al sector desposeído o sin tierra, resultante de ese proceso de minifundización, circunstancia que ocasionó mayor pobreza de la población rural.
Es preciso señalar que mientras el estudio sobre la propiedad comunal indígena ha motivado el interés de investigadores de la Ciencias Sociales, la historiografía sobre la posesión comunera es prácticamente inexistente, tema que fue motivo de un trabajo de investigación realizado por un grupo de estudiantes en las aulas de la escuela de Historia de la Universidad de Los Andes, hace más de una década
Este estudio se fundamenta básicamente en datos recogidos en trabajo de campo, en documentos notariales y en la legislación de la época.
La propiedad comunal indígena y la posesión comunera. Sus orígenes
Es bien conocido que desde el temprano siglo XVI hubo la preocupación por parte de la Corona de dotar de tierra a los Pueblos de Indios
3 ; no obstante, en los territorios neogranadinos, fue el primer presidente de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá, Andrés Venero de Leyva,
4 quien a mediados de esa centuria inició el proceso conducente al establecimiento definitivo del resguardo. Mérida formó parte de la jurisdicción neogranadina hasta 1777, cuando se le anexó a la Capitanía General de Venezuela y luego, en ladécada siguiente, a laRealAudiencia de Caracas
5 El cumplimiento de las Cédulas de El Pardo (1591) y la observancia de las Ordenanzas sobre resguardos
6 motivaron el envío de Oidores y de otros funcionarios reales a diferentes provincias neogranadinas, con la misión de conocer la situación de las tierras indígenas y los vecinos; así como el cumplimiento de la condición de “morada ylabor”
7 , a la vez que establecer si la posesión de esas tierras se ajustaba a lo determinado en la legislación indiana y si los asentamientos aborígenes disponía de tierra suficiente para la subsistencia. Consecuencia del conocimiento de la caótica realidad de los naturales merideños fue la asignación de resguardos a los Pueblos de Indios de Mérida, proceso que inició Juan Gómez Garzón, como Juez Medidor de Tierras en el año 1594
8 . En lajurisdicción emeritense estadotación de resguardos, al igual que en otras provincias, se extendió más allá de la primera mitad del siglo XVIII yestuvo enmarcada dentro del proceso de reordenamiento y reorganización de la población aborigen en Pueblos de Indios
9 En la Provincia de Venezuela, las tierras comunales indígenas fueron determinadas en la Instrucciones de Francisco de Berroterán, Gobernador y Capitán General, formuladas en 1694 y aprobadas por Cédula Real el año siguiente; mientras las de la Provincia de Cumaná, que comprendía el sector nor-oriental del actual territorio venezolano, fueron contempladas en las Ordenanzas del Gobernador Gaspar Mateo de Acosta en 1691
10 , pero tan sólo se hicieron efectivas con las Ordenanzas del Gobernador, José Ramírez de Arellano en 1700.
En consecuencia, latierra comunal indígena o Resguardo indígena formó parte del régimen de la tierra desde el temprano período hispánico. A través de esa institución se consagró la propiedad comunal otorgada a los Pueblos de Indios o reducciones, para su aprovechamiento y beneficio colectivo
11 . Por consiguiente, los indígenas no ejercían dominio sobre esas tierras, pues, la Corona conservaba la propiedad, y aquellos, el derecho al usufructo
12 . De esa manera se impedía que los indígenas hicieran de la tierra un bien comerciable para que ésta se transformara en el medio fundamental de vida de las comunidades aborígenes
13 Por su parte, la posesión comunera que parece haber estado presente en Venezuela desde la primera mitad del siglo XIX, comparte dos figuras jurídicas: la posesión y la comunidad. En consecuencia, se acoge la noción de que la posesión es la tenencia de una cosa o el disfrute de un derecho que ejercitamos por nosotros mismos o a través de otra persona que retiene el bien o ejercita el derecho en nuestro nombre; mientras la comunidad es definida como el derecho de propiedad que corresponde a varias personas sobre un mismo bien, en el cual, “...cada una tiene una cuota ideal o abstracta”
14 . No obstante, la indivisión de la cosa poseída entre los comuneros constituía exigencia medular en la comunidad, de manera que “...el derecho de cada uno se halla indistintamente sobre toda la cosa y sobre cada una de sus partes”
15 . En esta forma, cada comunero ejercía un derecho de dominio pro indiviso que se traducía a la posesión
16 sobre su cuota
17 y de los provechos o frutos correspondientes. Además, estaba en capacidad de vender, traspasar o hipotecar libremente su parte y, también, transferir su disfrute a otras personas para el “...usufructo, uso, habitación, anticresis o arrendamiento”
18 ; todo limitado a la parte correspondiente. De este modo, ese derecho que tenía un valor traspasable se fraccionó a través de la compra-venta, herencia ydonación, constituyendo un sistema de “aderechados”, con la posesión o dominio
19 de la cuota y no de la propiedad
20 . Esta última se adquiría con la división o liquidación de la posesión comunera que otorgaba la propiedad plena de la parte o lo correspondiente a la cuota. Así, la posesión conducía a la propiedad
21 por lo que se les ha considerado términos análogos.
22 No obstante, es necesario destacar que las bienhechurías o mejoras realizadas por elcomunero eran de su absoluta propiedad. La confusa situación que generó la convivencia de nativos y forasteros no fue un hecho particular de los pueblos de resguardo; también las posesiones comuneras fueron consideradas semilleros de desavenencias. Esta circunstanciajustificó ypropició su intervención, estableciendo cotos a su existencia. Esto fue regulado a través de disposiciones legales: en el caso de los resguardos, desde la temprana república; yen el de la posesión comunera, en la segunda mitad del siglo XIX.
La propiedad comunal y la posesión comunera en la legislación venezolana.
La Constitución Federal de Venezuela de 1811 definió la postura de la elite republicana respecto a las tierras comunales indígenas. Esta postura puede considerarse lineal e inquebrantable durante el resto de la centuria. Apoyándose en los derechos fundamentales del hombre y del ciudadano, las leyes republicanas favorecieron la participación de otros sectores de la sociedad en los espacios comunales indígenas, propiciando su partición y liquidación
23 . Estas fueron promulgadas en el orden cronológico
24 que se presenta a continuación:
Diciembre de 1811
11 de octubre de 1821
15 de octubre de 1828
2 de abril de 1836
7 de abril de 1838
16 de junio de 1884
25 de mayo de 1885
Los gestores de la República tuvieron el cuidado de que no persistiera aquella propiedad comunal, inalienable e inajenable, heredada de la colonia. Con ese
fin dispusieron, a partir de entonces, que las nuevas poblaciones indígenas tuvieran tierras para repartir progresivamente, de diez a cien fanegadas, conforme a la calidad del terreno, por familia indígena asimilada.
25 Además, permitían a los no indígenas asentarse en estos poblados, donándoles solares para sus viviendas, arrendándoles o vendiéndoles las tierras de labor. Quince años más tarde, una nueva Ley estipulaba que se dieran veinticinco fanegadas a cada familia indígena reducida a vivir en los poblados misionales, algunas semillas, instrumentos de trabajo, algún ganado, unos animales domésticos y el vestuario necesario. No obstante, en esta misma disposición se contemplaba conceder igual cantidad de fanegadas a familias venezolanas no indígenas y extranjeras que se avecindaran en esos asentamientos.
26 La lectura de la legislación venezolana que determinaba la parcelación o individualización y la plena propiedad de las tierras comunales indígenas, permite advertir un progresivo afinamiento en la forma de llevar a cabo aquel objetivo durante la centuria, característica que es notoria en las disposiciones promulgadas en los años ochenta, a la que se acogió un buen número de asentamientos en la región andina merideña, donde la propiedad comunal había tenido un dilatado y significativo arraigo.
Por su parte, la posesión comunera no respaldada de un compromiso previo entre comuneros, debía acogerse a lo establecido en el Título IV, “De la Comunidad”, del Código Civil. El contenido de este título del cuerpo de preceptos legales de 1873
27 evidencia el cuidado que tuvieron los legisladores de evitar que esta modalidad de tenencia constituyera una compleja institución de inmovilización de la propiedad de la tierra. Con este motivo, se definió claramente su naturaleza, la que tuvo entre sus características, la prescripción o transitoriedad. De esa manera, se impuso el principio de no obligar a ningún comunero a mantenerse en comunidad, cualquiera de ellos podía exigir su partición; sin embargo, se consideraba lícito permanecer en comunidad durante un lapso no superior a cinco años.
El ordenamiento jurídico llegaba todavía más lejos, pues el Artículo 640 establecía que la autoridad judicial, ante situaciones serias y apremiantes podía ordenar la división de la cosa en común, aún antes de haber cumplido el tiempo convenido
28 Entre esas situaciones se contemplaba: la enemistad entre comuneros, el desacuerdo en la administración de la cosa común y el haber caído en un estado de pobreza tal que varios comuneros no pudieran cumplir con los gastos de administración o conservación, sin que el resto estuviera dispuesto a suplirlos.
29 Respecto a las cosas comunes
30 , otra disposición (art. 633), determinaba que cada
comunero podía aprovecharse de ellas, pero debía emplearlas de acuerdo al destino que le había dado, sin atentar contra el interés de la comunidad o no permitir el ejercicio del derecho que otros comuneros tenían de servirse de ellas
31 . También, en cuanto a la división de aquellas cosas que al ser fraccionadas dejaban de prestar el servicio señalado, lo que en estos casos podía exigirse era la venta en almoneda pública
32 . Finalmente, se determinó que las reglas sobre la división de la herencia eran aplicables a la división entre comuneros (art. 642)
33 Similitudes y diferencias
El trabajo empírico respecto al comportamiento de estas dos instituciones agrarias en Mérida, permite establecer similitudes y diferencias importantes, en cuanto a su origen, características y evolución. Igualmente, es preciso destacar que cada una de ellas tuvo un desenvolvimiento no precisamente homogéneo; por el contrario, esa heterogeneidad es preciso conocerla, para poder aproximarse atinadamente a su caracterización.
En cuanto a su origen es necesario destacar que la propiedad comunal indígena fue una institución creada por la Corona española, como parte del proceso de reducción del aborigen, a través de la formación de Pueblos de Indios, ubicados en sitios determinados y dotados de tierras, cuya propiedad se nutrió de la raíz colectivista prehispánica. Por su parte, la posesión comunera surge en forma espontánea
34 , mezcla de elementos de la cultura occidental y de las sociedades tradicionales, a partir de la primera mitad del siglo XIX y se propaga en la segunda mitad de esta centuria, precisamente en el periodo que se inicia y se intensifica la disolución de la propiedad comunal indígena en Mérida. A ella concurrió principalmente población proveniente de asentamientos originalmente indígenas, en busca de satisfacer objetivos de índole social y económica.
Tal como se ha señalado, la propiedad comunal indígena tuvo su origen en la
concesión real de tierras a las poblaciones aborígenes para el usufructo, mientras la Corona conservaba su propiedad. Ésta, no sólo era de carácter comunal, sino inalienable, inajenable e imperecedera, perpetuidad que termina con el ordenamiento jurídico republicano. Pos su parte, la posesión comunera se constituyó mediante la compra de un lote de tierra por varios individuos, esta asociación de copropietarios o comunidad de “aderechados” tenía una vida determinada en la legislación; además, su liquidación podía ocurrir por voluntad de uno o varios de sus miembros o decisión de la propia autoridad de justicia. Por ejemplo, la posesión comunera de Hato de Estanques, se crea con las cuotas de cinco individuos, quienes se asociaron para comprar el sitio denominado Hato de Estanques e iniciaron rápidamente la proliferación de derechos otorgados o transferidos a través de la compra-venta, herencia y donación. De aquí resultó un enmarañado tejido de derechos que conformaba comúnmente la posesión comunera, en la que también se produjeron extensos lazos de parentesco.
En otros casos, un propietario inicia la posesión o propiedad comunera, al empezar un proceso de venta de derechos, la que promueve una larga y compleja sucesión de transferencia de los mismos, originando la conformación de un complejo régimen de derechantes, tal como ocurrió con la posesión comunera la Cueva o la Cueva de los Guáimaros, a la que se hará referencia particular.
La permanencia de la posesión comunera presenta igualmente diferencias importantes, posiblemente pocas se acogieron a una existencia de cinco años, establecida en el Código Civil, pero si hubo varias de ellas que concluyeron en el mismo siglo XIX; otras como Hato de Estanques, aldea del municipio Sucre
35 , se prolongaron por casi trece años
36 , cuando en el año 1900 unos comuneros solicitaron su partición, lo que originaría el juicio de partición, proceso judicial que culminó en 1902.
Casos extraordinarios como el de la posesión comunera de cría y labor de La
Cueva de Los Guáimaros
37 , poblado que pertenece a la Parroquia Matriz de Municipio Campo Elías
38 del Estado Mérida. Esta posesión ha logrado sobrepasar la centuria para llegar hasta nuestros días. Por cierto, esta modalidad de tenencia originó varios centros poblados merideños, al establecer iglesia, escuela, servicios y áreas de uso común;
algunos definidos en la partición; otros producto del crecimiento de la población y,
consecuentemente, la necesidad de satisfacer requerimientos que fueron surgiendo en la
propia comunidad .
Los Guáimaros es una localidad que actualmente tiene una población de 1.187
habitantes y 268 viviendas, distribuidos en tres sectores, de los cuales La Cañada es el
núcleo original y más importante de la posesión comunera. Sus orígenes están
definitivamente vinculados a la explotación de la mina de greda y al estanque que junto al terreno constituyen bienes indivisos y colectivos, señuelo para la formación de esta modalidad de tenencia, cuyos miembros originarios procedentes de localidades cercanas con antecedentes indígenas, desarraigados de su lugar de origen y sin tierra conformaron la comunidad alfarera que encontró en la posesión comunera la figura jurídica para organizarse y producir, garantizando su subsistencia y la permanencia por más de una centuria.
En la propiedad comunal no estaba permitida la enajenación, a pesar de que en el siglo XIX y, sobre todo, durante el proceso de disolución, se produjeron numerosas ventas consecutivas de derechos, mientras en la propiedad comunera, el derecho en posesión del común era transferible, por lo que se produjo el fraccionamiento e incremento de derechos. En la venta se incluía “los usos, costumbres y servidumbres, entradas y salidas de la posesión” dentro de los límites generales que incluía la posesión comunera. El derecho a las bienhechurías podía estar o no contemplado..
Conclusión
La población campesina que abandonó los espacios comunales, porque en el proceso de su disolución pasó a formar parte de la población sin tierra o porque la economía minifundista estranguló su existencia, nutrió con su raíz comunal el
surgimiento de la posesión comunera en el agro venezolano y, seguramente, hispanoamericano, eludiendo la acometida del pujante individualismo propugnado por las generaciones republicanas, permitiéndose así que haya llegado hasta nuestros días.
Así, las dos modalidades: propiedad comunal indígena y posesión comunera campesina no concordaban con los principios liberales que sustentaban y acogían los líderes de la época que no se detuvo al legislar la liquidación de la propiedad comunal indígena mediante el reparto de sus resguardos, mientras se consolidaba y fundamentaba jurídicamente las limitaciones a la posesión comunera, destinadas a su disolución. De esa manera, con la supresión de esas modalidades de propiedad culminó el dilema individuo Vs. comunidad que caracterizó de manera relevante la política agraria que persistió a lo largo del siglo XIX, la que tampoco se preocupó de encontrar medidas complementarias que le dieran a esa modesta población excomunera la posibilidad de participación en una economía sustentada en el individualismo.
http://209.85.215.104/search?q=cache:VpjaHdFhYzkJ:saber.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe%3FDocumento%3DT016300000827/1%26Nombrebd%3DSsaber%26term_termino_3%3D%26term_termino_2%3D/alexandr/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/procesoshistoricos/vol2num3/articulo3-1.pdf+produccion+agropecuaria+en+la+colonia+en+M%C3%A8rida+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=1&gl=ve
Este hecho se expresa particularmente en lo económico, al responder a viejas peticiones de los vecinos, relacionadas con las mercedes de tierras o repartimientos, y las encomiendas de indios.
Consolidada política y económicamente cada nueva fundación, desde allí se organizan y parten otras empresas de conquista y colonización que, a su vez, reproduciendo las numerosas Ordenanzas de Poblamiento, amplían y hacen más complejo el asentamiento español.
http://www.fpolar.org.ve/Encarte/fasciculo4/fasc0403.html

Derecho de conquista












INCIDENCIA DE LOS MOVIMIENTOS POLITICOS RELEVANTES EN LA HISTORIA DE VENEZUELA Y DEL ESTADO MERIDA EN EL PROCESO HISTORICO DEL PARAMO D E LOS CONEJO
Proceso de la Historia de Los andes.
La presión ejercida sobre los indígenas para imponerles el régimen económico y las creencias religiosas de los españoles provoca reacciones de la más diversa índole, algunas de las cuales culminan en la rebelión.
Cardozo Arturo.
El combate y la huida son las dos formas de lucha que utilizan los aborígenes frente a la invasión española; mientras tienen fuerza que oponer al peninsular, se baten con sus flechas; cuando ya están vencidos, se fugan a los montes para conservar sus principios y su libertad.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes
Una gran rebelión, la más importante en el suelo andino durante la colonia, es la de los comuneros del Socorro, este célebre movimiento de masas campesinas conmueve a toda América del Sur y penetra en los Andes venezolanos. Es un levantamiento en contra de las autoridades coloniales encargadas de cobrar los tributos. Los notables de Mérida se suman a la rebelión. Andes lo habían hecho Bailadores, Ejido y Estanques. Para 1782 la rebelión está totalmente vencida y procesados sus dirigentes. La rebelión de los Comuneros es una verdadera revolución.
En 1810 no había transcurrido un mes de la adhesión de los pueblos cordilleranos a la Junta Suprema de Caracas, cuando ya las autoridades maracaiberas están reuniendo fuerzas para sofocar la insurgencia, Alienta aun más el propósito de las autoridades coloniales, el nombramiento recaído en el Gobernador Miyares como Capitán General de Venezuela, quien tendrá como sede Maracaibo, mientras Caracas permanezca en rebelión. Se desata entonces una guerra civil entre la región lacustre y los pueblos andinos.
“Ellos ( los merideños) han palpado las medidas activas y eficaces que estos eclesiásticos, con los demás vocales seculares, han dado y ejecutado para la seguridad del país, cortando los caminos estrechos con fosos, poniendo en todas las alturas inmediatas a la costa montones de piedras para resistir con ellas a las tropas de Maracaibo.













































LA ORGANIZACIÓN POLITICO ADMINISTRATIVA DEL PARAMO DE LOS CONEJOS DESDE 1558 HASTA EL 2007
En 1607 se crea el Corregimiento de Mérida como una sección del Nuevo Reino de Granada. Lo integran Mérida como cabecera y las Tenencias de Barinas, La Grita, San Cristóbal y Gibraltar.
En 1625 el Corregimiento de Mérida es elevado a la categoría de Gobernación.
En 1676 Mérida desciende a la categoría de Alcaldía. Se le llamará oficialmente Mérida de Maracaibo.
Desde 1821 se constituye en la Provincia de Mérida
















INCIDENCIA DE LA REGULACION DE LA SIEMBRA DEL TABACO EN LA PROVINCIA DE VENEZUELA SOBRE EL COMERCIO Y ASENTAMIENTO POBLACIONAL EN EL PARAMO DE LOS CONEJ Breve referencia al Estanco del Tabaco en la Mérida Colonial
Durante el periodo colonial la Corona Española se preocupó en buscar los métodos más efectivos para conseguir el mayor provecho económico de sus posesiones en el Nuevo Mundo. A lo largo de este período, desde la metrópoli se elaboraron medidas para permitir que sus vasallos extrajeran todas las riquezas posibles de estos territorios en nombre del Rey.
Pero no todo el continente ofrecía las mismas posibilidades. Existían territorios ricos en yacimientos minerales, como ocurría en los Virreinatos de Nueva España o del Perú, mientras que en el caso de los territorios que hoy comprende la República de Venezuela no fue así y en las Provincias Panvenezolanas6 se debió estimular el crecimiento y el desarrollo del sector agrícola. Cultivos de especies foráneas como el arroz, el trigo y la caña de azúcar, entre otras, fueron introducidos con éxito en esta región; pero también se obtuvo grandes beneficios de rubros locales como el cacao, el maíz o el tabaco, que se dieron a conocer al resto del planeta.
El tabaco, consumido de diferentes formas, originó importantes ingresos por su comercialización interna y externa. Se llegó a producir en grandes cantidades para la exportación y Provincias como Barinas se enriquecieron con este comercio. Este producto tuvo buena aceptación en el gusto europeo y fue muy solicitado por su excelente calidad en países como Holanda, Prusia y Alemania, como lo comenta Eduardo Arcila Farías en su Historia de un monopolio (1977).
El 24 de Junio de 1777 se promulgó la Real Cédula "Sobre el establecimiento del Estanco del Tabaco en la Provincias de Venezuela, Cumaná, Maracaibo y Guayana e Islas de Trinidad y Margarita" (Cf. Arcila, Ob. Cit.:308-312). Esta medida pretendía aumentar las Rentas Reales mediante el monopolio de la actividad agrícola y manufacturera de este rubro para solventar el creciente gasto hecho por la Corona en el aspecto militar y de defensa de esto territorios, motivado por la situación mundial, ya que las monarquías enemigas como Inglaterra buscaban poseer colonias en el continente americano y disfrutar de las riquezas que allí se encontraban.
Esta cédula monopolizaba el comercio de todas las ramas y derivados del tabaco, entre los cuales se encontraba la pasta viscosa del chimó 7 y el mineral de urao 8, que se venían utilizando en Los Andes venezolanos desde tiempos prehispánicos (Dupouy, 1952).
Sobre el uso que daban los indígenas a estos géneros, comentaFray Pedro de Aguado (1987: 402) lo siguiente:
"El efecto para que los indios quieren este salitre es principalmente para comer, aunque en diferentes maneras se come; porque unos lo comen con echayo en lugar de cal y otros lo comen con la demás comidas en lugar de sal y otros hacen cierto betún de ello, a manera de meloja (chimó), y aquello lo comen lambiendo y dando muestras de saborearse mucho de ello (..) que en su propia lengua llaman xurao (urao), y es moneda muy principal entre estos indios..."
El Estanco causó diversas reacciones dentro de la población: revueltas, contrabando, desacuerdo entre las municipalidades. La oposición se hizo de manera violenta y en otros casos clandestina, "Su establecimiento lesionó a muchas familias humildes que vivían a expensas de la elaboración y venta
libre de cigarros y chimó, productos de gran consumo en la región" (Muñóz Oraa, 1971:78).
El contrabando fue una forma de resistencia ilícita que debió ser combatida sistemáticamente, la máxima autoridad encargada de perseguir este delito era el Intendente, bajo cuyo cargo se encontraba toda una serie de oficiales que estaban en la obligación de administrary proteger las Reales Rentas del Tabaco en las provincias, que a partir de 1776, estaban regidas por la Intendencia de Ejército y Real Hacienda de la Provincia de Venezuela.
La economía colonial de Venezuela ha sido estudiada desde diferentes enfoques y perspectivas. Estos análisis en la mayoría de los casos se han orientado a hacer enfoques generales sobre este tema, dejando de lado aspectos locales o regionales. Así, han quedado excluidos de esta vasta bibliografía, comercios secundarios o comercios que no representaban para la Corona grandes beneficios económicos, tal como el de los derivados de la comercialización del tabaco que ahora nos ocupa.
A tal respecto, el surgimiento y desarrollo del comercio ilegal de chimó y urao, que se llevó a cabo en la antigua Provincia de Mérida de Maracaibo entre los años de duración del Estanco del tabaco, es decir entre 1777 y 1830, así como sus consecuencias económicas y sociales, deben abordarse a través de fuentes primarias, como la documentación referida a las causas criminales seguidas a los contraventores de las prohibiciones del estanco, preservada en los archivos históricos.
A partir de 1777, cuando se dicta la real Cédula del establecimiento del Estanco del Tabaco en las provincias Panvenezolanas, en la que se limitaba su comercio a la Corona a través de sus representantes e instituciones (Intendencia General de Venezuela), se instituye como delito comprar o vender tabaco y sus derivados en ningún otro sitio que no fuera los denominados "estanquillos"9 controlados por el poder real.
Al ser el chimó un derivado del tabaco y el urao uno de sus componentes, estos productos tuvieron las mismas restricciones para su comercialización, lo cual afectó, igualmente, su consumo, por tanto, la provincia de Mérida de Maracaibo, como única productora de urao, vio envuelto a buen número de sus vecinos en una serie de juicios por el comercio clandestino de chimó.
Sobre el comercio de chimó y urao en Mérida no hemos encontrado ningún estudio sistemático, razón por la cual este análisis podrá constituir un aporte para ir llenando ese espacio vacío de la historia regional, reivindicando e integrando la historia de la Provincia con el ámbito nacional y demostrando que existen aspectos del periodo colonial todavía por estudiar, los cuales, bien pueden ser abordados no solamente desde una perspectiva histórica documental, sino desde la lexicografía histórica, en tanto sabemos que la lengua es un vehículo de manifestación de las circunstancias socio-históricas de los hablantes, tal como lo hemos propuesto en trabajos anteriores.10
En este sentido, esta investigación puede considerarse un primer paso para reconstruir un aspecto de la sociedad colonial merideña, destacando la importancia que tuvo el comercio del chimó y de uno de sus ingredientes principales como lo es el urao; productos que dejaron beneficios económicos hasta la eliminación del estanco en 1833, cuando http://www2.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-30692005000300011&lng=es&nrm=iso&tlng=eshumanic@ula.ve ya Venezuela conformaba una república independiente.



INCIDENCIA DE LA PRODUCCION DE TRIGO EN LOS ANDES VENEZOLANOS SOBRE EL TRAFICO DE MERCANCIAS Y ASENTAMIENTO POBLACIONAL EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS.
En Venezuela el trigo se cultiva desde la Colonia. Se producía en pequeña escala en los estados Aragua, Lara, Mérida y los Valles de Caracas. orientándose fundamentalmente hacia el consumo familiar. Luego, se extendió hacia otros estados del país y adquirió mayor importancia en los andinos. donde actualmente se produce en pequeñas cantidades. Su comportamiento productivo no se diferencia de otros rubros agrícolas de importancia económica, cuya producción ha sido vulnerada por la acumulación de capital procedente del sector petrolero y la cual ha servido para la compra de productos agrícolas a otros países, degenerando en una peligrosa dependencia, manifestada en un alto porcentaje de importación de alimentos para satisfacer las necesidades de la dieta básica.
Ranulfo Manchego N.Ingeniero Agrónomo. Investigador II. FONAIAP-Estación Experimental Mérida. Mérida. http://www.ceniap.gov.ve/publica/divulga/fd33/texto/factibilidad.htm











INCIDENCIA DE LA ACCION DEL CONTRABANDO EN EL SUR DEL LAGO SOBRE EL TRAFICO DE PERSONAS Y BIENES, EL POBLAMIENTO EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS
La Corona trata siempre de imponer un comercio cerrado entre la Península y sus colonias. Con este objetivo prohíbe todo intercambio directo entre los pueblos americanos y las demás potencias europeas. Sin embargo el subdesarrollo de España no le permite abastecer de mercancías a las colonias; tampoco es capaz su flota mercante de cubrir con eficiencia las diferentes rutas. A Maracaibo llegan apenas uno o dos barcos españoles por año. De la intransigente actitud real surge con gran fuerza el comercio clandestino con Holanda, Francia e Inglaterra y sus respectivas colonias antillanas. En 1634 los holandeses se apoderan de la estratégicas islas de Araba, Donaire y Curaza; con tan vecinas bases el contrabando se extiende a las costas de Coro y a todo el Lago de Maracaibo, Durante todo el siglo XVII los holandeses monopolizan el comercio con Los Andes, sirviendo Maracaibo de enlace. El comercio con los holandeses significa para los andinos el 67 % de la economía.
La jurisdicción de la Compañía se extiende solamente a la Provincia de Caracas por lo que el resto de Los Andes y Maracaibo permanecen durante 24 años excluidas del campo de operaciones de la Guipuzcoana, esta situación acelera las negociaciones clandestinas, porque ya no es solo Trujillo el que trata de evadir las onerosas condiciones y los bajos precios impuestos por el monopolio, sino las regiones de Barquisimeto y los llanos; a través de los caminos cordilleranos se desplaza buscando el Lago y al comprador holandés, la mayor parte de la producción interiorana de la Provincia de Caracas.
Para enmendar esta situación, el Rey extiende, en 1752, la jurisdicción de la Compañía Guipuzcoana hasta los territorios de Mérida y Maracaibo.
Cardozo Arturo. Proceso de la Historia de Los Andes.









INCIDENCIA DEL CULTIVO DE CAÑA SOBRE EL COMERCIO Y POBLAMIENTO EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS.




INCIDENCIA DEL CULTIVO DE CAFÉ SOBRE EL COMERCIO Y ASENTAMEINTO POBLACIONAL EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS













INFLUENCIA DEL PUERTO DE GIBRALTAR Y OTROS DEL SUR DEL LAGO SOBRE EL TRAFICO Y ASENTAMIENTO POBLACIONAL EN LE PARAMO DE LOS CONEJOS



LA ENCOMIENDA EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS




LA DOCTRINA EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS





PUEBLOS DE INDIOS EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS










RESGUARDOS INDIGENAS EN EL PARAMO DE LOS CONEJOS






EL PARAMO DE LOS CONEJOS LUGAR DE REFUGIO PARA LOS ABORIGENES QUE ESCAPABAN DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA





















EL ARREO DE MULAS
El arreo de mulas fue la forma más característica de la región para transportar las cargas de alimentos y otros. Este sistema fue ampliamente empleado hasta hace apenas medio siglo, debido a la inexistencia de transporte público y la deficiencia en la red de carreteras y vías públicas. Un arreo constaba de 8 mulas de carga y para escoger la mula o silla, se seleccionaba la más briosa o de mejor estampa y hasta se tomaba en cuenta el color del animal. Entre
los aperos tradicionales estaba la silla, el polleo y las alforjas para cargar el refrigerio o ropa que se utilizaba para cambiarse durante el viaje. Cada arriero viajaba solo o con un muchacho al que se llamaba macoreto o ayudante. Las cargas se llevaban por encargo y se trasladaba de un poblado a otro desde sal hasta gran variedad de alimentos. En el lugar de llegada descargaban y llevaban las mulas a los potreros, donde se pagaba un alquiler, por la carga se cobraba un flete, el cual aumentaba de un pueblo a otro. Cada arreo llevaba una mula llamada campanera, que servía de guía y se le colocaba en el pecho una campana de metal para avisar la presencia del arreo. También había una mula denominada culatera que era la última en cerrar el lote. Cada mula de carga era preparada con un apero que contenía enjalma, arritranca, puente, perchera, sudaderos, cabestro, hogador o cabezada, cincha, lazo y cinchón. Aún existen en la zona algunos implementos de acero y tela de la época que eran usados por los arrieros. Dependiendo de la distancia a recorrer y el peso de la carga, se elaboraban las amarras que podían ser riata suelta, riata amarrada, amarra de media carga y el pretal o perchera, cada mula cargaba 100 kg u 8 arrobas más el sobornal de aproximadamente 6 kg.
A. Consideraciones epistemológicas previas. Tiempo, espacio y reproducción cotidiana de la vida
http://www2.bvs.org.ve/scielo
Tratando de incursionar en una especie de socio génesis de los procesos culturales, nos hemos interesado por llevar a cabo estudios empíricos que nos remiten a sociedades premodernas, pero entendiendo que cada persona es parte de un proceso social e histórico y a la vez su vida misma es un proceso a menor escala. Entonces la noción de tiempo, por ejemplo, o de espacio, desde nosotros, desde nuestra racionalidad, constituyen procesos entrelazados a una trama de vida que en este caso vamos a llamar "reproducción cotidiana." La preocupación es porque todavía somos racionales y modernos, es decir, estamos atados a una razón instrumental basados en la idea de la capacidad del hombre moderno para prever y calcular, lo cual nos lleva a una excesiva formalización de la razón y a la pérdida de las raíces intelectuales de conceptos más sensibles como felicidad, justicia, entre otros, y es por eso que nos hemos enamorado de nuestro entorno para poderlo abordar buscando otros modos. Pero como dice Elías, la civilización no es racional ni irracional, sino que se pone y se mantiene ciegamente en marcha por medio de la dinámica propia de una red de relaciones y por medio de cambios específicos en los que los hombres están acostumbrados a vivir (1999).
Intentaremos desandar este ovillo teórico articulando primero tiempo y espacio a la reproducción cotidiana (Villena Fiengo, 1996), lo cual nos lleva a preguntarnos en principio por lo que es al mismo tiempo "tiempo social" y "tiempo físico." Las dos preguntas están obviamente unidas. Se ha indicado "que sólo el hombre, como ser autor reflexivo, lleva dentro de sí el tiempo, pero el proceso temporal envuelve no sólo lo humano, sino todo lo que existe." El hombre y la mujer participan del tiempo de la naturaleza, pero hacen también del tiempo una construcción propia. Así que de esto no podemos derivar un "tiempo social", sino precisamente una conformación social del tiempo. Sería así mismo erróneo indicar que nos sumergimos en un tiempo fluyente, en tanto tiempo absoluto, externo a los fenómenos, cuando es al revés, son los cambios, los eventos, los que crean el tiempo (Falero, 1998).
Para adelantar el estudio se apoya en el factor tiempo por lo que de manera conceptual y metodológica este factor se trata de la manera siguiente; según Elías (Zabludosky, 1999), lo que llamamos tiempo es en principio un "marco de referencia" social. Desde niños aprendemos una variedad de conceptos temporales de orientación, así como de instrumentos para determinar posiciones temporales de los acontecimientos. Así, al igual que como con otros "hechos sociales", el tiempo ocurre independiente de los hombres, y el lenguaje contribuye a esa fetichización. Se dice "el tiempo pasa", lo que denota una cosa separada, una existencia autónoma, a la que se le adjudican propiedades.
Para la física cuántica, la distinción entre pasado y futuro, por ejemplo, es un concepto "primitivo" o una especie de interfase entre el orden psíquico y el orden material. En este sentido, es imposible obtener una representación físico-matemática del tiempo. Es preferible hablar entonces en términos de temporalidad, es decir, referirse a una dimensión transicional del tiempo; el tiempo como el propio cambio: el transcurso.
En otro orden del conocimiento, por ejemplo, en el libro La sonda de Arcturo (The Galactic Cultural Strategy), citado en el Corán (Afihz, Al Sha), la Biblia (Job 32:8) y también por los chinos (Argüelles s/f), encontramos que el tiempo sigue una trayectoria en espiral. En el preámbulo del libro, se lee en un punto que se llama “nosotros los de Arcturo” (Argüelles s/f:10):
“No venimos a ustedes ni del pasado ni del futuro, sino que actuamos lateralmente, rodeándolos. Revoloteamos donde no pueden ver. Sonamos donde no pueden oír. Les hacemos cosquillas donde no pueden sentir. Lo que han tomado de nosotros, lo transmiten como mito o fantasía, pero eso sólo se debe a que no han superado su principal error: el miedo a la muerte.”
Si vamos un poco hacia atrás, en los años sesenta, Sergio Bagú proponía tres tipos de procesos sociales que se corresponden con tres dimensiones del tiempo a las que simultáneamente pertenecemos:
· El transcurso: procesos iniciados hace decenios
(o siglos) y hace poco.
· El espacio: que ocurre en su totalidad en una superficie reducida y en lugares distantes entre sí.
· La intensidad: ritmos muy lentos de desarrollo y ritmos vertiginosos. (Bagú, 1970: 104 y ss.)
B. Presente continuo en una aldea del páramo
Nos tomamos el derecho de aislar en el flujo histórico un espacio microsocial y un microproceso biográfico. Se trata de un lugar y de unos pobladores del páramo de Los Conejos, a tres mil trescientos metros sobre el nivel del mar, antiguo sitio de adoración, de lagunas encantadas y espacio de contemplación y no propiamente de asentamiento humano, ni de trabajo sino hasta la llegada de los colonizadores. Este espacio se organizaba en, tomando en cuenta los procesos itinerantes de ocupación y desocupación de un ambiente con características climatológicas y ecológicas ciertamente difíciles.
En 2007, describe el páramode Los Conejos como lugar situado al a distancia de kilómetros de la capital de Mérida en la falda de uno de los cerros de la cordillera del Norte
El grupo étnico de Mérida pertenece a una de las poblaciones más antiguas de América, de origen arawac, que por cierto tiene un significado asociado al tiempo. Así tenemos que THKUWA, que significa en tunebo “gente hacia atrás”, “gente mayor.” O de MU-KU, que ellos mismos utilizaron para referirse a sí mismos y a su tierra. (Clarac, 1996) Aquí encontramos una referencia al espacio en el primer radical MU = tierra sagrada o “tierra de los antepasados.” El radical Ku tendría el significado, según Ann Osborn en Clarac (1996), de parentesco matrilineal.
Es importante destacar que el hoy espacio rural del paramo de los Conejos, era antiguamente un espacio sagrado y por tanto no habitado por los indígenas, quienes se asentaron en los alrededores para desarrollar allí su vida cotidiana desde aproximadamente unos quince siglos antes de la llegada de los conquistadores (Clarac, 1996).
La importancia de esta zona aledaña a la tierra sagrada, que iba desde hasta el Páramo la
Culata, se debía por un lado a su agricultura sistemática en terrazas (donde se producía sobre todo la papa en variadas especies), y por otro lado a la presencia del páramo y al culto del Dios-Páramo, también identificado con el Sol y el Arco Iris; y al CHES, culto dirigido por los "mohanes" o sacerdotes de esta zona.
El cargo de los mohanes les venía por herencia aparentemente también como en Colombia, de Tío a sobrino, hijo de la hermana, aunque según Clarac (1998) en Mérida parece haber tenido más privilegio el sobrino de menor edad. Estos recibían un entrenamiento de varios años que comenzaba con el nacimiento como parte de una preparación especial.
El culto del Dios CHES se realizaba en la alta montaña y a orillas de lagunas de los páramos. Se le identificaba con el sol, con el dominio del agua y con el arcoiris. Hoy día entre los campesinos su nombre se relaciona con Arco, referencia masculina, quien "encanta" páramos, lagunas, pantanos, pozos de agua y ríos. También le dicen el Viejo, que con su esposa, la Vieja (Arca) están representados en la mayoría de las danzas actuales de la agricultura. Podría ser el dios más antiguo de la cordillera (Clarac, 1996).
La ocupación del espacio de las zonas altas en los Andes merideños se caracterizó por el desarrollo de diferentes modos de trabajo o tipos de técnicas de cultivo según la diversidad ambiental (Vargas en Puig, 1989). Pueden observarse dentro de un
inventario básico de obras agrícola prehispánicas, la construcción de canales de regadío y terrazas agrícolas destinados al transporte de agua hacia los cultivos y a la conservación de los suelos y su humedad en pendiente.
"El cultivo del maíz en las zonas altas en la época indígena está sustentada por dos evidencias: la presencia de huertas sembradas con la variedad ‘pollo’ en los alrededores del paramod e Los Conejos, y el testimonio de cultivo de este rubro en las tierras altas para el momento de la conquista. Es probable que el maíz, como la papa, hayan ofrecido sólo una cosecha anual en las tierras altas en vista de sus condiciones climáticas" (Puig, 1989: 94).
C. Testimonios orales de un trayecto de vida en el Parámo de Los Conejos
La reproducción cotidiana es el más propicio ambiente espacial y temporal para observar los procesos culturales y construcción socio-simbólica de cualquier grupo social. Es, por cierto, complejo, difícil de medir, pero tiene como objetivo la maximización de las condiciones de vida de la población día a día (Villena, 1996). Se podrían distinguir en este proceso tres momentos principales: a) la definición que hace el grupo de las necesidades, b) la obtención de satisfacciones y c) el proceso de consumo. Pero, es importante advertir que las unidades domésticas constituyen un espacio social privilegiado en la organización de la reproducción cotidiana porque es una institución fundamental en la organización y ejecución de los tres momentos señalados ya que la familia es mediadora entre los procesos que tejen la trama de la vida social al enlazar macroestructuras sociales con las acciones que en los diversos ámbitos de su existencia, los individuos desarrollan cotidianamente. (ibídem).
Insertar las nociones de tiempo y espacio en la reproducción de la vida cotidiana constituye para nosotros todo un reto. Hasta ahora nos acercamos al discurso tomado como materia prima. Luego trataremos de seguir la ruta dibujando una especie de mapa de vida (Pargas)2 no establecido rígidamente como modelo y que tiene la particularidad de organizar los datos en dos ejes: uno temporal y el otro espacial. Por ahora ilustramos los testimonios orales de hobres y mujeres del páramo de Los Conejos

CONCEPTO DE CALIDAD DE VIDA APLICADA A LAS COMUNIDADES DEL PARAMO DE LOS CONEJOS





UNIVERSIDAD DE LOS ANDES
FACULTAD DE ARQUITECTURA Y ARTE
COMISION DE T.E.G.A
Noviembre 2004
TUTOR: Prof. Norma Carnevalli.
orma Carnevalli.

LA SEMÁNTICA EN LA CALIDAD DE VIDA DE LOS HABITANTES DEL PÁRAMO ANDINO VENEZOLANO
El interés por la Calidad de Vida ha existido desde tiempos inmemorables. Sin embargo, la aparición del concepto como tal y la preocupación por la evaluación sistemática y científica del mismo es relativamente reciente. La idea comienza a popularizarse en la década de los 60 hasta convertirse hoy en un concepto utilizado en ámbitos muy diversos, como son la salud, la salud mental, la educación, la economía, la política y el mundo de los servicios en general.
En un primer momento, la expresión Calidad de Vida aparece en los debates públicos en torno al medio ambiente y al deterioro de las condiciones de vida urbana. Durante la década de los 50 y a comienzos de los 60, el creciente interés por conocer el bienestar humano y la preocupación por las consecuencias de la industrialización de la sociedad hacen surgir la necesidad de medir esta realidad a través de datos objetivos, y desde las Ciencias Sociales se inicia el desarrollo de los indicadores sociales, estadísticos que permiten medir datos y hechos vinculados al bienestar social de una población. Estos indicadores tuvieron su propia evolución siendo en un primer momento referencia de las condiciones objetivas, de tipo económico y social, para en un segundo momento contemplar elementos subjetivos (Arostegui, 1998).
En 1995, se siguen encontrando modelos conceptuales de Calidad de Vida. En un primer plano definida como la calidad de las condiciones de vida de una persona, como la satisfacción experimentada por la persona con dichas condiciones vitales como la combinación de componentes objetivos y subjetivos, es decir, Calida de Vida definida como la calidad de las condiciones de vida de una persona junto a la satisfacción que ésta experimenta (Borthwick-Duffy 1992) y, por último, como la combinación de las condiciones de vida y la satisfacción personal ponderadas por la escala de valores, aspiraciones y expectativas personales. (Felce y Perry 1995).
A pesar de esta aparente falta de acuerdo entre los investigadores sobre la definición de calidad de vida y la metodología utilizada para su estudio, el concepto ha tenido un impacto significativo en la evaluación y planificación de servicios durante los últimos años.
“Calidad de vida” puede conceptualizarce desde muchos puntos de vista aunque la mayoría definen el mismo sentido de bienestar humano. La Calidad de Vida es un concepto complejo, difícil de definir en
términos de funcionalidad. Sin embargo, es posible establecer una característica principal: su multidimensionalidad; Es decir, la calidad de vida, como la vida misma, cuenta con ingredientes múltiples. Es más, la calidad de vida puede depender del contexto o las circunstancias en las que vive la gente.
Desde una perspectiva semántica, el término “calidad” se refiere a ciertos atributos o características de un objeto particular (vida), y en cambio, el término “vida” es más amplio y envuelve a
los seres humanos. El problema inicial es que la vida puede analizarse desde diferentes perspectivas, por ello la calidad de vida debe ser necesariamente un concepto multifacético. Los ecologistas y biólogos están interesados en la calidad de los nichos ecológicos que contienen más o menos formas complejas de vida y emplean indicadores como la pureza del agua, balanzas naturales entre las especies, la deforestación, etc. Los científicos sociales (economistas,sociólogos,etc.) se preocupan
del bienestar de las poblaciones y utilizan medidas socio-económicas (como Productos Locales Brutos
o ingresos per capita), o sociales como el índice de delitos, indicadores de la desintegración de la familia, etc.
Finalmente, desde un punto de vista médico, para garantizar la calidad de vida, se han empleado indicadores epidemiológicos y socio-demográficos (como el índice de mortalidad, la esperanza de vida o la mortalidad infantil). Sin embargo, el ingreso per capita, el índice de delitos o la esperanza de vida, a pesar de ser indicadores importantes del nivel de desarrollo económico, social o sanitario de un grupo determinado, no parece reflejar totalmente el ser humano.
Resumiendo, en los últimos veinte años, la calidad de vida ha emergido como una imponente construcción que incluso ha llegado a provocar un cambio en los objetivos sociales. La política social ya
no aspira únicamente a obtener un mayor crecimiento económico, una mejor distribución de la riqueza o un aumento en la esperanza de vida de la población, sino también a lograr algún impacto positivo en el bienestar de las comunidades atendidas e influir en la manera en que los ciudadanos evalúan los programas sociales. Las variables como la percepción del control, el apoyo social percibido o incluso la satisfacción con la vida, son condiciones importantes para el bienestar social. Esta situación implica la introducción de un componente subjetivo en los objetivos sociales que ha sido acuñado con el término “calidad de vida”. Sin embargo, aunque este componente se acentúa en el contexto de cada disciplina.
El concepto de calidad de vida, lleva implícito un modelo de desarrollo. Al efectuarse un estudio acerca de calidad de vida es necesario establecer o aclarar la teoría del desarrollo a considerar. Es así como el concepto de calidad de vida surge en el campo de las filosofías “institucionalizadas”,
como concepción del desarrollo. Se utiliza como una forma de superar las limitaciones y contradicciones creadas por el crecimiento económico y que pueda permitir replantear con mas eficiencia la creación de la sociedad del bienestar.
En este caso se opta por la concepción sistemática, la estrategia va a priorizar la generación de satisfactores endogenos y sinérgicos. Así “las necesidades, serán entendidas simultáneamente como carencias y como ponencias” lo cual permitirá romper el vinculo vicioso de la pobreza. Por lo general, se asocia desarrollo a eficiencia: a la maximización de productividad y de utilidad. En la concepción del desarrollo a escala humana este supuesto debe ser revisado. Esto en razón de que se pueden sobredimensionar las necesidades humanas y amenazar, a la propia subsistencia.
Cross et al (1988) plantean que para lograr una calidad de vida equilibrada es necesario la elección de un estilo de desarrollo, que parta de la pobreza, en razón de que esta es un rasgo predominante de las sociedades tercermundistas.Además, recomienda abandonar los métodos de trabajo y modos de pensar propios de los países de economía avanzada, ya que esto solo acentúan las Antecedentes históricos, económicos y sociales de la región del páramo.

2 Características de las áreas rurales en el Páramo Andino del Estado Las áreas rurales que se encuentran en gran parte de la Región del Páramo se caracterizan por reflejar un modo de vida que continua conservando elementos que pertenecen a su historia, en algunos casos mas marcados que en otros como sucede con la organización social de los habitantes, relacionada particularmente con la actividad agrícola, que como se ha mencionado en términos anteriores pertenece a los primeros asentamientos indígenas que se dieron en la zona. Por otro lado es necesario mencionar la presencia de nuevos esquemas culturales relacionados con el proceso urbano que se viene dando en los últimos años en la zona andina y que de alguna manera influye en el desarrollo de estas áreas rurales.
De acuerdo con la variedad de factores que definen una población, entre ellos factores ambientales como; clima, relieve y geomorfología de la zona, se definen características del ámbito rural. En lo que respecta a la zona del páramo, los factores naturales han determinado cierta variedad en las poblaciones rurales, existen comunidades aisladas que podríamos diferenciar de los centros urbanos, que reflejan condiciones de vida desfavorables, la dificultad de acceso hacia estas comunidades no permite cubrir las necesidades mas inmediatas de la población, lo que produce un atraso notable en el proceso de desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida, sin embargo estas pequeñas poblaciones rurales continúan formando parte de un ecosistema que para ellos es considerado favorable.
Se torna bastante interesante el análisis de las áreas rurales en la Región del Páramo, aun cuando se ha determinado las deficiencias encontradas, el bajo nivel de vida, la carencia de recursos indispensables para satisfacer sus necesidades, estas poblaciones siguen enraizadas en un estilo de vida rico en sus tradiciones, costumbres y creencias que les da un sentido de pertenencia propia de esta región andina.

Indicadores sociales de calidad de vida en el pá
a en el pá páramo merideño. El Páramo Andino es una de las regiones de Venezuela donde se encuentran características tan relevantes como la inmensidad de sus paisajes naturales, el clima y el patrimonio histórico y cultural propios de esta zona. La Región del Páramo se halla en la parte noreste del Estado Mérida,
enmarcada por la Sierra de La Culata y la Sierra Santo Domingo al principio de la Cordillera Andina.
Posee una superficie de 1364 Km2 y limita al norte con el estado Trujillo, al sur con el municipio
Santos Marquina, al este con el estado Barinas y al oeste con los municipios Justo Briceño y
Caracciolo Parra Olmedo.
Los principales poblados se encuentran en su mayoría en las adyacencias de la carretera
trasandina (construida en los años 20). este eje vial sirve de comunicación entre los diferentes
centros poblados y permite el fácil intercambio comercial de bienes y servicios, el sector económico
esta dividido en actividades primordialmente agrícolas y otras con carácter mas turísticos, ambas
aprovechando las riquezas y el potencial natural presente en la región.
Indicadores de Calidad de Vida de la zona del Páramo.
La calidad de vida en los Paramos Andinos no deja de reflejar las mismas necesidades que en otras regiones del País. Las condiciones sociales, económicas, ambientales y culturales sirven como indicadores que permiten identificar de manera objetiva la naturaleza de los problemas y condicionantes de la población, sus necesidades primordiales tanto en la comunidad como a nivel individual.
Los indicadores de calidad de vida en la Región del Páramo Andinos, estarán enmarcados principalmente en los aspectos mas relevantes para la población, como la salud, educación, vivienda, recreación y deporte, además de los servicios básicos y equipamiento.
El análisis de la red de centros poblados, la configuración de los usos del territorio y las actividades económicas desarrolladas en la región del Páramo del Estado Mérida, se apoyan en consideraciones sobre la infraestructura de servicios, por cuanto constituyen elementos satisfactores para determinar las necesidades fundamentales de la población y la calidad de vida, calidad ambiental y crecimiento económico de estos centros poblados.
http://209.85.165.104/search?q=cache:I_jcKvfDHU8J:cinviv.ula.ve
CARACTERISTICAS DE LAS AREAS RURALES EN EL PARAMO ANDINO DEL ESTADO MERIDA.




INDICADORES SOCIALES DE CALIDAD DE VIDA.




FUNDAMENTO JURIDICO
Constitución nacional:En su preámbulo se declara el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad.
Ley orgánica del ambiente:Tiene como objeto establecer los principios rectores para la conversación, defensa y mejoramiento del ambiente en beneficio de la calidad de vida.
Ley orgánica de la administración central:Tiene como objeto determinar el número y organización de los Ministerio y sus respectivas competencias.
Ley forestal de suelos y aguas:Tiene como objeto regular la conservación, el fomento y aprovechamiento de los recursos naturales que en ella se especifican.
Ley de protección a la fauna silvestre:Tiene como objeto regular la protección y el aprovechamiento de la fauna silvestre y el ejercicio la caza.
Ley penal de ambiente:Tiene como objeto tipificar como delitos los hechos que violen las disposiciones relativas a la conservación, defensa, mejoramiento de ambiente y establecer las sanciones penales correspondiente.
Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE)Nuestro país presenta formaciones vegetales de gran variedad, belleza e importancia geobotánica. De ellas merecen consideración específica, las llamadas áreas bajo régimen especial.El régimen especial está constituido por un conjunto de normas y reglas que tiene por objeto la defensa, conservación y mejoramiento de determinados espacios, cuyas características y condiciones ecológicas difieran de la estructura y composición geográfica, paisajista, topográfica y socio-cultural del resto del territorio nacional, lo cual hace indispensable la formulación de criterios especiales, en torno a la forma de aprovechar y de preservar estos espacios. Las áreas bajo régimen especial son:- Parques Nacionales.- Zonas Protectoras.- Reservas Forestales.- Áreas especiales de seguridad y defensa.- Reservas de faunas silvestres.- Refugios de fauna silvestres.- Santuarios de faunas silvestres.- Monumentos naturales.- Zonas de interés turístico- Áreas sometidas a un régimen de administración especial, consagradas en los Tratados Internacionales.
http://www.monografias.com/trabajos14/patrimonioambiental/patrimonioambiental.shtml


www.ivic.ve/Ecologia/CIET
Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso
Parque Nacional “Sierra de la Culata”
REPÚBLICA DE vENEZUELA
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
DECRETO N° 670 DE 10 DE MAYO DE 1995
Gaceta Oficial 4907 (Extraordinaria) de 26 de mayo De 1995 De conformidad con lo dispuesto en los artículos 6º, 17 y 35 de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio y en concordancia con lo establecido en el Decreto Nº 276 del 07 de junio de 1989, publicado en la Gaceta oficial de la República de Venezuela Nº 4.106 Extraordinario del 09 de junio de 1989, contentivo del Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos Naturales, en Consejo de Ministros,
CONSEJOS DE PLANIFICACION LOCAL




PLANES DE ORDENAMIENTO





CONSEJOS COMUNALES



PLANES ESPECIALES










FUNDAMENTO AMBIENTAL
Parques NacionalesUn Parque Nacional es un área relativamente extensa, donde:
· Uno o varios ecosistemas no hayan sido alterados materialmente por la explotación y ocupación humana; donde las especies de plantas y animales, las condiciones geomorfologías y el hábitat son de especial interés científico, educacional y recreacional, o donde existen paisajes naturales de excepcional belleza.
· Donde las autoridades centrales del país hayan tomado medidas para impedir o eliminar a la brevedad posible, las explotaciones u ocupaciones en toda el área, y para garantizar efectivamente el respeto y la conservación de los valores ecológicos, geomorfológicos y estéticos, que dieron origen al establecimiento del respectivo Parque Nacional.
· Donde las visitas son permitidas, bajo normas especiales, para los fines inspirativos, educativos, culturales y recreacionales.
http://www.monografias.com/trabajos14/patrimonioambiental/patrimonioambiental.shtml
Parques Nacionales
http://library.thinkquest.org/28368/espanol/parques%20nacionales.htm
Los parques nacionales están dentro de las llamadas zonas intangibles, así que vamos a empezar definiendo que son zonas intangibles. Las zonas intangibles son espacios protegidos de excepcional importancia cultural y biológica en los cuales no pueden realizarse ningún tipo de actividad extractiva debido al valor que tienen para la Amazonía, el Ecuador, el Mundo y las generaciones presentes y futuras. Por lo tanto, son zonas que no pueden ser destinadas a las actividades petroleras, mineras, de extracción de madera, de colonización o cualquier otro tipo de actividad petroleras, mineras, de extracción de madera, de colonización o cualquier otro tipo de actividad humana que pueda poner en riesgo tanto a la diversidad cultural como a la biológica que en ellas se ha desarrollado.
Zonas intangibles también incluyen el reconocimiento, respeto y apoyo a los derechos territoriales, colectivos y al uso cotidiano y doméstico de los recursos naturales.
¿Por qué son zonas intangibles?
La decisión política de declarar zonas intangibles por la diversidad cultural y biológica parte de las siguientes consideraciones:
Es política del Gobierno buscar opciones de manejo de recursos de manera oportuna antes de entrar a concesiones de bloques petroleros, dando coherencia y equilibrio a la política de aprovechamiento de los recursos naturales.
Es necesario buscar alternativas para salir del contexto normal de desarrollo, así preservando zonas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las generaciones del presente y hasta futuras.
Siendo de responsabihttp://library.thinkquest.org/28368/espanol/parques%20nacionales.htmlidad de Estado valorizar y reconocer los sistemas, culturales y conocimientos de los pueblos indígenas, los cuales han contribuido a gran escala en el manejo
de medicinas actuales, aportando así en la ciencia moderna de la medicina.
Se debe pensar también en la economía y el desarrollo con un enfoque integral y sostenible, con una perspectiva de mediano y largo plazo. Considerando el valor futuro y de utilidad más rentable y beneficiosa que los recursos biológicos de los parques nacionales proporcionan al país.
Es deber del estado mantener una línea equilibrada de gestión pública que respete las áreas naturales protegidas, a la vez que permita un equilibrio entre las zonas dedicadas a la extracción de materiales y las zonas de conservación de la biodiversidad Las comunidades que habiten en las zonas intangibles puede hacer uso de la tierra según la necesiten, pues ellos son dueños de sus tierras.
Se debe así establecer una alianza basada en el respeto total de los pueblos indígenas, sus territorios, sus culturas y de las áreas de conservación. Esta alianza será el fundamento de los acuerdos entre instituciones estatales, no gubernamentales y organizaciones indígenas, involucradas en la administración de áreas protegidas y en la gestión de territorios indígenas.
Es fundamental reconocer los aportes, argumento y acciones de variados sectores de la sociedad que han procurado encontrar fórmulas viables de protección a estos grupos amazónicos y los espacios vitales en que habitan.
Tal como se señala en su Decreto de creación (Nº 640 del 07/12/89), éste Parque Nacional tiene el propósito primario de proteger los recursos biológicos, físicos, culturales, arqueológicos y paisajísticos de importancia nacional e internacional, y las formaciones vegetales, procesos ecológicos, especies biológicas y rasgos físicos únicos en el mundo, que no se encuentran representados en otras áreas protegidas de Venezuela.
En cuanto al clima está influenciado por dos regímenes de precipitación: Uno tetraestacional o bimodal (Patrón lacustre) que lo afecta en mayor proporción, y uno biestacional o unimodal (Patrón continental o Llanero) que afecta las cuencas altas del Chama y Motatán y la cuenca de Santo Domingo. Las variaciones de temperatura están condicionadas por el relieve, presentando un gradiente altotérmico aproximado de 0.6º C/100 mts. de desnivel. La temperatura promedio oscila entre los 28ºC. en los sectores más bajos y los 2ºC. en las cumbres más elevadas.
El rango altitudinal está comprendido entre los 800 m.s.n.m. en la cuenca de Guachizón, piedemonte del Sur del Lago de Maracaibo, y los 4.760 m.s.n.m. en el páramo de Piedras Blancas. El Parque esta constituido por dos tipos de relieve: Una zona de alta vertiente, sobre los 3.000msnm, coincidente con los páramos y desiertos fríos. Caracterizada por el modelado glaciar del paisaje; y una zona de media vertiente entre la cota de 3.000msnm. y el límite inferior del parque, en las que se encuentran menores pendientes, valles más amplios, formas redondeadas y escasa influencia glaciar en la conjunción de paisajes.
ttp://www.meridaweb.com/infoculata.html

LOS PÁRAMOS DE MÉRIDA
El nombre propuesto tiene un sentido emblemático, pues se refiere especialmenteal ecosistema Páramo, uno de los ambientes tropicales de montaña mássingulares del planeta, incluye el ecosistema Páramo, Y también otros ecosistemas de montaña que ocupan la Cordillera de Mérida (Selvas Nubladas, Selvas Siempreverde Seca,Bosques Altiandinos), y que trascienden los límites del Estado Mérida(Venezuela).

CARACTERISTICAS FISIOGEOGRAFICAS DEL PARAMO
a. Representatividad: Los ambientes de Páramo no están representados en elconjunto de Reservas de la Biosfera. Los Páramos Tropicales se distribuyen amanera de “islas” aisladas en la Cordillera de los Andes y hasta el presente noexiste esta categoría de protección para alguno de ellos.
b. Exclusividad: Los páramos conforman ambientes únicos sobre la tierra. Losambientes de páramo de Andes Septentrionales evolucionaron bajo condicionesambientales exclusivas para conformar paisajes glaciares de gran belleza y conbiotas altamente diversificadas.
c. Biodiversidad: La flora y la fauna de los páramos en los AndesSeptentrionales evolucionaron en ambientes de bajas temperaturas y ritmosecuatoriales, desarrollando adaptaciones únicas y transformándose en centros dediversificación y dispersión, como es el caso del género Espeletia. El uso de latierra permitió posteriormente formar mosaicos ecológicos de alta diversidad.
d. Protección de cuencas: Sobre un modelado glaciar, una gran diversidad deecosistemas colonizan y protegen las cabeceras de los ríos que se integran en lacuenca del Orinoco en el oriente y de Maracaibo en occidente.
3
e. Cultura e Historia: Desde milenios las poblaciones locales manejan el espacioagrario con la estrategia itinerante descanso-barbecho-cultivo (regeneración-fertilidad-producción), combinándose en la actualidad con recientes (cientos deaños) estrategias de pastoreo extensivo, para conformar usos del suelo donde latradición y la innovación se imbrincan en estrategias dinámicas que buscanadaptarse a las cambiantes condiciones del entorno.
f. Fragilidad: Las condiciones de alta montaña, la susceptibilidad erosiva de lossuelos y la vulnerabilidad de la biota, conforman condiciones de elevada fragilidadpor encima de los 4.000 metros de altitud.
Los diversos pisos ecológicos que conforman los Andes de Mérida,desde ambientes de Selvas Nubladas, Selvas Siempreverde Seca, PáramosArbustales y Rosetales, Pastizales Parameros, Bosques Altiandinos, hasta losmás extremos Páramos Desérticos y Desierto Periglacial en el piso altitudinal máselevado. Estos ambientes son hábitats naturales de una rica flora y fauna silvestreandina. En esta última se destacan grandes mamíferos que tienen lascaracterísticas de especies claves indicadoras de importantes áreas silvestres quedeben ser protegidas, como es el caso del oso andino (Tremarctos ornatus).
Entre los 2500 m a 3500 m, se encuentran poblaciones dispersas de campesinos dedicados a laagricultura tradicional y el pastoreo extensivo. Estas poblaciones y sus áreas deuso de recursos han sido incluidas principalmente en las zonas de Transición dela Reserva de Biosfera . Estas zonas fueron manejadas de manera conflictiva porlas autoridades del Parque Nacional, debido a la falta de un enfoque adecuadoque relacione conservación y desarrollo. Sin embargo, se espera que en laReserva de Biosfera las zonas de Transición no sólo permitan un desarrollosostenible para las poblaciones locales en actividades adecuadas al ambiente y alos contextos socioculturales regionales, sino que también permitan disminuir lapresión sobre las zonas asegurando así su mejorconservación.
Desde 1980 las investigaciones de la Universidad de los Andes (Mérida,Venezuela) han profundizado sobre las características del manejo tradicional delos recursos, de su transformación e impacto sobre el ambiente. Permitirá mejorar y profundizar estas investigaciones con énfasisexperimental y aplicados en la búsqueda de soluciones alternativas y con laparticipación de las comunidades locales.
Así también, el rescate, revalorización y reaplicación de prácticas campesinasapropiadas (como las formas itinerantes de cultivo - descanso - barbecho - cultivo,características de algunas regiones de los andes venezolanos),. La siempre relegada participación de las organizacionescampesinas podrá ser una realidad en zonas donde se busque, a través demedidas concertadas, como principal objetivo el desarrollo sostenible.
Las zonas de Transición delimitadas con esta finalidad permitirán aunar esfuerzosy crear un contexto adecuado para el encuentro de autoridades locales,organismos del Estado, campesinos e investigadores. El pastoreo intensivo sobrelas áreas naturales, la expansión de la frontera agrícola, las necesidades deaumentar la producción, la disminución de la diversidad en los agroecosistemas,las presiones del mercado regional, podrán transformarse en estas áreas entemas de investigación, discusión y planteamiento de soluciones alternativas yprácticas, que busquen conciliar desarrollo y conservación.
Se espera que la zona de Transición sea un contexto ideal para:
- Involucrar a todos los actores, especialmente a la población campesina,
organismos del Estado e investigadores en la resolución de problemas demanejo.
-
Asegurar que el desarrollo sostenible sea el principal objetivo de las poblaciones
involucradas en la Reserva de Biosfera.
-
Incentivar una investigación experimental con mayor aplicabilidad y mayor compromiso social.
Desde los años 70’s la Universidad de Los Andes, principalmente, ha venidodesarrollando tareas de investigación básica sobre los ecosistemas de montañatropical en los Andes de Mérida. Desde entonces investigadores de diferentespaíses han visitado y realizado estudios comparativos con otros ambientes depáramo, o con otros ambientes montañosos tropicales. Esto ha sido ciertoespecialmente en el marco de la “Década de Los Trópicos”, programa de la UniónInternacional de Ciencias Biológicas (IUBS) que busca realizar estudioscomparativos en montañas tropicales.
En numerosas reuniones internacionales organizadas y auspiciadas por la UniónInternacional de Ciencias Biológicas (IUBS), el Programa MAB-UNESCO y laUniversidad de Naciones Unidas (UNU), se han intercambiado información yvaliosas discusiones sobre estas montañas. Los Andes de Mérida también hansido sede para el desarrollo de estos encuentros comparativos, recibiendo adecenas de investigadores especialistas en ecología de montañas.
Por lo que estaregión cuenta con una muy buena historia de investigación, bastante informaciónacumulada y buenos antecedentes como área de investigación a nivelinternacional.
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http://www.pdvsa.com/lexico/i200w.htm

JUGO BURGUERA, luis.2006.Ríos y Municipios Como Proyectos Socio-Ambientales. IMMECA.MERIDA
AGRICULTURA ECOLOGICA. SUSTENTABLE. DE BAJO IMPACTO AMBIENTAL.





















DESARROLLO SUSTENTABLE

CONSERVACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS Y EL DESARROLLO RURAL SUSTENTABLE EN AMÉRICA LATINA: CONDICIONES, LIMITANTES Y RETOS
JULIA CARABIAS*
La segunda mitad del siglo XX quedará registrada en la historia como la época en que la sociedad generó la mayor cantidad de alteraciones en el planeta. Una de las que ha tenido mayor impacto es la pérdida de los ecosistemas naturales y de sus servicios ambientales, ya que se trata de modificaciones en las bases estructurales propias del planeta: cambio de temperatura, pérdida de agua dulce, oxígeno, suelo y especies biológicas. Las causas de estas transformaciones son múltiples y existe una gran riqueza de información que las documenta. En una amplia revisión bibliográfica Landa et al. (1997) y Didier (2002) analizan las diferentes variables que se han utilizado en diversos estudios de caso en el mundo para explicar dicho deterioro.
Entre las causas más importantes debemos resaltar las vinculadas a un desarrollo rural no planificado que ha utilizado extensivamente los recursos naturales con la concepción de que son ilimitadamente renovables. Diversos autores (Arizpe y Velázquez 1994, García 1988, Pearce 1990, Castilleja 1993, Bilsborrow y Geores 1994, Davis 1991, Toledo 2000) han analizado diferentes variables que se pueden resumir como sigue:
· demográficas: crecimiento poblacional, dispersión espacial, migración.
· productivas: agricultura y ganadería extensiva, tecnologías inadecuadas y contaminantes, asistencia técnica incorrecta.
· ambientales: sistemas productivos y ocupación territorial en espacios que deben estar destinados a la conservación.
· económicas: desarticulación entre la economía campesina y las economías nacionales, bajos precios de las materias primas y de la producción, subsidios perniciosos.
· comerciales: mercados especializados y a gran escala, demanda de productos para exportación, créditos condicionantes a tecnologías insustentables.
· sociales: calidad de vida, patrones intensivos de consumo y pobreza.
· culturales: pérdida de las tradiciones.
· políticas: políticas públicas sectoriales insustentables, falta de organización social, conflictos sociales y desestructuración de las instituciones tradicionales de representación.
Debido a la falta de planeación con una visión de sustentabilidad, estos procesos sociales, económicos y ambientales generaron impactos severos en la naturaleza, intensificándose profundamente a partir de la segunda mitad del siglo pasado.
En América Latina y el Caribe se ha perdido más de la tercera parte de los ecosistemas naturales terrestres. No obstante, sigue siendo la región del mundo que cuenta con más bosques cerrados1 y de mayor biodiversidad. La superficie de la región se ha transformado en un 8% para las actividades agrícolas y el 30% para las ganaderas. Anualmente se deforestan alrededor de 5.8 millones de hectáreas anuales, de las cuales el 95% ocurren en el trópico (PNUMA-CEPAL 2001).
Las evidencias del deterioro de la región han sido ampliamente documentadas: deforestación, erosión, salinización, extinción de especies biológicas, alteraciones de los ciclos hidrológicos a los niveles nacional, regional y local (PNUMA 2000, PNUMA-CEPAL 2001, López-Hernández 1995, Gallopin 1995), y con ello la preocupación y demanda social también se han incrementado.

BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

Como respuesta a las políticas de desarrollo rural que generaron profundos daños ambientales y agravaron la pobreza campesina, hacia finales de los años setenta y a principio de los ochenta, y en el contexto de los conceptos del ecodesarrollo primero y del desarrollo sustentable después, se fueron llevando a cabo proyectos de desarrollo rural alternativo con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población campesina sin deteriorar los recursos naturales. Estas experiencias se han ido documentado aisladamente a lo largo de dos décadas. Entre ellas se pueden mencionar las siguientes: La experiencia de cultivo de café orgánico como la de la Unión Majomut de los Altos de Chiapas, México (Perezgrovas et al. 1997), la silvicultura comunitaria de los ejidos productores forestales en la zona maya de Quintana Roo, México (Santos et al. 1998, Negreros-Castillo 2000) y en los Andes (Kenny-Jordan et al. 1999); la agroecología deLos Tuxtlas Veracruz, México (Robles et al. 1998) y de los indígenas en la Amazonía (Garí 2001, Zaffaroni 1999), así como otras experiencias (Altieri 2000, Sociedad Mexicana de Agricultura Sostenible 1999); los proyectos agrosilvopastoriles del sur de Sinaloa, México (Martínez et al. 1999); la milpa campesina en Yucatán (Jiménez-Osornio et al. 1997), la producción de maíz



Alejandro Bermeo Noboa,

1. INTRODUCCIÓN
Una vez que han transcurrido los diez años de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo – CUMBRE DE LA TIERRA, que se reunió en junio de 1992 en Río de Janeiro y de los dos años de la CUMBRE MUNDIAL SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE efectuada en septiembre del 2002 en Johannesburgo en septiembre de 2002. ha cumplido con relación a la búsqueda de alcanzar su Desarrollo Sustentable.
2. CONCEPTOS Y PROCESO
La Problemática Global, y Ambiente
El calentamiento global del Planeta Tierra; el agotamiento de la capa de ozono; la contaminación de las fuentes de agua dulce y de los océanos, del suelo y de la atmósfera; la pérdida de la biodiversidad y la destrucción acelerada de los bosques tropicales; la producción descontrolada y el manejo ineficiente de los desechos, constituyen una muestra del deterioro de las condiciones de vida en el planeta y son el resultado de la no aplicación de los principios básicos de convivencia, ya que se han impuesto los intereses económicos sobre los sociales y ambientales.
La preocupación por el deterioro ambiental aparece a mediados de este siglo, pero no es sino en dos décadas después cuando la situación empieza a tornarse crítica, al reconocer el mundo que se estaba llegando a los límites tolerables para la supervivencia de la vida sobre la Tierra y su preservación presente y futura. El dramático mensaje del CLUB DE ROMA, en su documento Los Límites del Crecimiento, alertaba que si la humanidad seguía creciendo al ritmo que lo hacía y, la industrialización, la contaminación y la devastación de los recursos naturales continuaban aumentando, los límites del crecimiento serían alcanzados en los próximos cien años.
Cuando la angustia empezó a hacer presa del mundo industrializado, se realiza, en 1972 en Estocolmo-Suecia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, obligando a dar un salto cualitativo en la forma de ver y afrontar los problemas del ambiente y del desarrollo, dentro de un enfoque integrado. Aparece el concepto de ECODESARROLLO, reconociendo que el desarrollo y el medio ambiente no solo que no se oponen, sino que constituyen dos aspectos inseparables y complementarios.
De Estocolmo, en 1972, a la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro, en 1992, o sea que pasaron otros veinte años, se profundizaron los procesos reflexivos y la toma de conciencia sobre el desarrollo y el medio ambiente, pero desgraciadamente se agudizaron los problemas ambientales mundialmente, en una clara demostración que las decisiones políticas seguían siendo demasiado dependientes del interés económico y material y que era necesario arribar a compromisos mucho más firmes y serios que detengan las peligrosas tendencias, en base a un proceso de concertación que armonice, en la práctica, la equidad social, la rentabilidad económica y la preservación ambiental, en un contexto de gobernabilidad política a nivel mundial, regional y nacional.
Debe destacarse, que en 1983, se presentó uno de los más importantes documentos de reflexión sobre la problemática ambiental y sobre el conflicto entre desarrollo y medio ambiente, que lo produjo las Naciones Unidas a través de la Comisión Bruntland, denominado NUESTRO FUTURO COMUN, cuyo mensaje y contenido fueron aceptados en todo el mundo, pues proponían lo que resultaba lógico y coherente con las circunstancias que se vivían. Introduce el concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE, entendido como “aquel tipo de desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer o reducir las opciones de las generaciones futuras”. Enfatiza en la necesidad de un nuevo orden económico y social, un nuevo orden de relaciones entre los seres humanos y la naturaleza, en el cual la base fundamental debe ser los principios políticos, económicos, sociales y ecológicos que garanticen un manejo sostenible de los recursos naturales y un Desarrollo Sostenible de la humanidad, caracterizado por una mejor calidad de vida para todos.
Para 1992, se tenía claro el criterio global en los países desarrollados o denominados países del Norte, ya que la mayor parte del deterioro ambiental provenía de la afluencia y el exceso de consumo; mientras en los países subdesarrollados o países del Sur, la pobreza era la principal causa y efecto del deterioro ambiental. En un caso el tema era la calidad de vida y en el otro, la vida misma.
También se reconocía que siendo el medio ambiente una responsabilidad de todos los países, la estrategia para superar los problemas debía considerar estas diferencias, así como una responsabilidad común pero diferenciada, en la medida que unos y otros hubieran contribuido al deterioro ambiental y en la medida en que sus capacidades reales les permitieran enfrentar la problemática.
Cumbre de la Tierra – Río 1992
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo – CUMBRE DE LA TIERRA, se reúne en junio de 1992 en Río de Janeiro, en medio de una extraordinaria capacidad de convocatoria. Es aquí donde se introduce claramente el concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE, con una visión holística y con un gran convencimiento de que ya no es una alternativa sino un imperativo obligado de la humanidad. Se establecen los acuerdos contemplados en cinco documentos de la Cumbre de Río:
· La Declaración de Río
· El Programa 21
· La Convención Marco sobre el Cambio Climático
· El Convenio sobre Diversidad Biológica
· La Declaración sobre la Ordenación, Conservación y Desarrollo Sostenible de los Bosques.
2. Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible – Johannesburgo 2002
El Ecuador en el período comprendido entre 1992 – 2002 enfocó sus actividades encaminadas al Desarrollo Sustentable a través de aplicaciones en los sectores que proveen Energía, el establecimiento del Mercado de Carbono, la implementación del Ecoturismo, la aplicación de la Agenda 21 a través de los Gobiernos Locales en el Biocomercio y el fortalecimiento del trabajo en los Grupos consolidados de países megadiversos.
Para la implementación de los procesos encaminados a lograr el Desarrollo Sustentable en el Ecuador la Ley de Gestión Ambiental (Ley No. 37. RO No. 245 30/07/99) establece el Capítulo I Del Desarrollo Sustentable, cuyo Art. 7 dice: “La gestión ambiental se enmarca en las políticas generales de desarrollo sustentable para la conservación del patrimonio natural y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales que establezca el Presidente de la República al aprobar el Plan Ambiental Ecuatoriano. Las políticas y el Plan mencionados formarán parte de los objetivos nacionales permanentes y las metas de desarrollo. El Plan Ambiental Ecuatoriano contendrá las estrategias, planes, programas y proyectos para la gestión ambiental nacional y será preparado por el Ministerio del ramo.
Para la preparación de las políticas y el plan a los que se refiere el inciso anterior, el Presidente de la República contará, como órgano asesor, con un Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable, que se constituirá conforme las normas del Reglamento de esta Ley y en el que deberán participar, obligatoriamente, representantes de la sociedad civil y de los sectores productivos.”
En el Texto Unificado de la Legislación Ambiental Secundaria en el Libro II De la Gestión Ambiental , en el Título I se define el Consejo nacional de Desarrollo Sustentable, con los siguientes Artículos:
Art. 1.- Integración.- El Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable estará integrado por:
1. El Presidente de la República o su delegado permanente, quien lo presidirá;
2. El Ministro del Ambiente o un Subsecretario del Ministerio del Ambiente;
3. El Ministro de Economía y Finanzas o su delegado;
4. El Ministro de Estado o su delegado, que a criterio del Presidente del Consejo y con relación a la temática de la agenda, deban concurrir;
5. El Director General de la Oficina de Planificación de la Presidencia de la República, ODEPLAN o su delegado;
6. Un representante de las Cámaras de la Producción de la Sierra y uno de la Costa; y,
7. Un representante de la sociedad civil.
Art. 2.- Objetivos.- El Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable constituye un órgano asesor del Presidente de la República que tiene como objetivo principal:
1. Presentar propuestas armónicas de políticas generales del desarrollo sustentable, que tiendan a la conservación del patrimonio natural y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales;
2. Presentar propuestas de estrategias, planes, programas y proyectos para la gestión ambiental nacional al Ministerio del Ambiente en cuanto al Plan Ambiental Ecuatoriano;
3. Pronunciarse sobre las consultas que le fueren planteadas por el Presidente de la República;
4. Expedir el Estatuto Orgánico Funcional del Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable y sus reformas cuando fueren necesarias;
5. Brindar asesoramiento preventivo en materia ambiental; y,
6. Otros que por disposiciones legales o reglamentarias deba realizar.
Art. 3.- Estructura.- La Presidencia del Consejo la ejercerá el Presidente de la República o su delegado permanente. La Secretaría Técnica y Administrativa del Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable la ejercerá el Ministro del Ambiente.
Art. 4.- De la Secretaria Técnica Administrativa.- El Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable tendrá una Secretaría Técnica Administrativa, que será el órgano ejecutor de las resoluciones del Consejo y de apoyo técnico, mediante la producción de estudios, análisis e información sobre el desarrollo sustentable. Su estructura, funciones, atribuciones constarán en el estatuto que será aprobado por el Consejo.
Art. 5.- De las sesiones.- El Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable se reunirá ordinariamente una vez al mes previa convocatoria del Presidente y Secretario del Consejo.
Se reunirá extraordinariamente cuando lo amerite la agenda a criterio del Presidente del Consejo.
El Presidente del Consejo podrá invitar a las sesiones del mismo a los técnicos, funcionarios o asesores que considere necesarios, quienes participarán en las sesiones a las que fueren invitados con voz pero sin voto.
El Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable sesionará ordinariamente en la ciudad de Quito. Su sede será el Ministerio del Ambiente.
Art. 6.- Cooperación interinstitucional.- Para el cumplimiento de sus objetivos las autoridades e instituciones públicas que tuvieren competencia ambiental estarán obligados a proporcionarle la colaboración y asistencia que solicite. El Consejo dictará las regulaciones necesarias para el ejercicio de sus facultades y su organización interna a través del estatuto correspondiente.
Art. 7.- Dentro de las políticas que el Consejo Nacional de Desarrollo Sustentable debe implementar de manera prioritaria e inmediata, por ser de necesidad nacional, se encuentran los programas, denominados de Ecoturismo, Biocomercio y Mercado de Carbono; los mismos que se encuentran dentro del Pacto Verde Social que el Ministerio del Ambiente está desarrollando.

3. Definición y Alcance del Desarroll
o Sustentable
La definición de Desarrollo Sostenible se ha ido ajustando a través de un proceso gradual de aproximaciones y acuerdos. Sin embargo, a pesar de los notables avances de reflexión y análisis, se considera que todavía subsisten las generalidades por encima de los criterios prácticos que faciliten su aplicación y evaluación.
La definición generalizada señala que el Desarrollo Sostenible constituye un proceso que pretende la satisfacción de las necesidades actuales permanentemente, sin comprometer la satisfacción de las necesidades futuras de las actuales generaciones y de las que vendrán, es decir, que no agota ni desperdicia los recursos naturales y no lesiona innecesariamente al ambiente ni a los seres humanos.
El Desarrollo Sustentable debe estar encaminado a lograr, al mismo tiempo, el crecimiento económico, la equidad y progreso social, el uso racional de los recursos naturales y la conservación del ambiente, en un marco de gobernabilidad política, con el objetivo de lograr mejores condiciones de vida para toda la población.
Para ello, el sistema político deberá promover la efectiva participación de todos los actores sociales en la toma de decisiones; el sistema económico deberá impulsar la generación de excedentes en forma segura y sostenida, garantizar una justa distribución de beneficios y considerar al medio natural y a los recursos naturales como bienes económicos, a fin de evitar su deterioro y uso irracional; el sistema productivo deberá respetar la base ecológica; el sistema tecnológico deberá desarrollar y aplicar soluciones limpias; el sistema de comercio deberá tomar en consideración los atributos ambientales de los productos y servicios, así como establecer una estructura de importaciones ambientalmente limpia; el sistema administrativo deberá tener eficiencia y modernidad; y, el sistema cultural deberá respetar la diversidad y heterogeneidad.
Los principios más importantes que establece la DECLARACION DE RIO SOBRE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO, para caminar por el sendero hacia el Desarrollo Sostenible son:
· El ser humano debe estar en el centro de las preocupaciones.
· La protección ambiental debe constituir parte integral del proceso.
· Todos los Estados y pueblos deben cooperar en la tarea de erradicar la pobreza como exigencia indispensable del Desarrollo Sostenible.
· Se debe dar especial prioridad a la situación y necesidades de los países menos desarrollados y más vulnerables desde el punto de vista ambiental.
· Es necesaria la solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra.
· Las responsabilidades de los Estados sobre la degradación del medio ambiente mundial, si bien deben ser comunes, deben ser diferenciadas, en la medida que han contribui contribuido a dicha degradación.
· Los Estados deben renunciar y eliminar patrones insostenibles de producción y consumo y promover políticas demográficas adecuadas.
· El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda.
· Los Estados deben cooperar para promover un sistema económico internacionalmente participativo y abierto, evitando que las medidas de política comercial con fines ambientales se constituyan en medios de discriminación arbitraria o en restricción velada del comercio internacional.
· Para la protección del ambiente, los métodos preventivos deben ser ampliamente aplicados, utilizando la Evaluación del Impacto Ambiental como instrumento nacional de política.
· La paz, el desarrollo y la protección ambiental son interdependientes e indivisibles.
El vasto programa de acción acordado por los 170 países participantes en la Cumbre de la Tierra, denominado Agenda 21, que tendía a hacer operativa la aplicación de los Principios de la Declaración de Río, abarcó todos aquellos aspectos que era necesario desarrollar e implantar por parte de los países comprometidos y por la comunidad internacional, a fin de ir alcanzando el ansiado Desarrollo Sostenible. Por supuesto, tal objetivo dependía de elementos jurídicos, institucionales, humanos, políticos y financieros, que debían prepararse y ponerse a disposición del proceso.
Se ha avanzado en el conocimiento, la reflexión, la toma de conciencia y concertación alrededor del Desarrollo Sostenible y en la preservación del medio ambiente, pero no así en cuanto a los compromisos adquiridos, que parecen haber sobrepasado las capacidades de los países y sobre todo la voluntad política de cumplirlos.
A pesar que los resultados hasta aquí alcanzados no son alentadores, no es menos cierto que el único camino para la humanidad es y seguirá siendo el Desarrollo Sustentable, por lo tanto, el compromiso ético y la evidencia de una realidad que no tiene camino de regreso, obliga a insistir en la exhortación a los países del Norte y del Sur, a los dirigentes políticos, a la sociedad civil y a los sectores empresariales, para que modifiquen sus patrones de conducta, pues pronto podría ser demasiado tarde en cuanto a la preservación del Planeta Tierra.
http://www.unep.org/GC/GC23/documents/Ecuador



SISTEMAS DE HUMEDALES CUENCA ALTA DEL RIO LAS GONZALEZ .PARAMO DE LOS CONEJOS, SIERRA DE LA CULATA MERIDA VENEZUELA

La Convención Ramsar y los antecedentes de la Estrategia Regional de Humedales Altoandinos.

La Convención sobre Los Humedales es un Tratado Intergubernamental, aprobado el 2 de febrero de 1971 en la ciudad iraní de Ramsar, de donde viene el nombre con el que comúnmente se conoce a la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas.
Este énfasis en la conservación de aves acuáticas se ha ampliado en el tiempo, con el propósito de abarcar todos los aspectos de la conservación y uso sustentable de los humedales, reconociendo que éstos son ecosistemas extremadamente importantes para la conservación de la diversidad biológica en general, y el bienestar de las comunidades humanas; por lo que el uso cada vez más difundido de "Convención sobre los Humedales", es completamente apropiado.
A los efectos de esta Convención, "...son humedales las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros.
Venezuela suscribe esta Convención y su Protocolo Modificatorio mediante Ley Aprobatoria publicada en Gaceta Oficial de la República N° 34.053 del16 de septiembre de 1988.
La máxima instancia de coordinación, seguimiento y decisión sobre la aplicación de la Convención Ramsar es denominada Conferencia de las Partes (COP)/ que sesiona cada tres años. Tiene competencia para aplicar, hacer seguimiento y evaluar la Convención; incluir o excluir áreas de la Lista de Humedales de Importancia Internacional; hacer recomendaciones a las partes sobre la gestión de conservación de humedales; establecer vínculos con organismos internacionales y adoptar otras recomendaciones o resoluciones.

Como resultado de la celebración de la COP VIII, realizada en 2002 en Valencia, España, se produjo la Resolución VIII39, que reconoce a los humedales altoandinos como ecosistemas estratégicos. En la misma, las partes se comprometieron a "...establecer programas de acción específicos para los humedales altoandinos y las cuencas que alimentan, a fin de preservar su valiosa biodiversidad, su función como reguladores del agua y como espacio de vida de muchas comunidades locales... ".
Este compromiso se concretó en la estrategia Regional de Conservación y Uso Sostenible de los Humedales Altoandinos, cuyo objetivo es promover la conservación y uso sostenible de los mismos, a través de un proceso de gestión regional de largo plazo, entre los países involucrados (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina; y Costa Rica que, aunque no es un país andino, posee áreas de páramo), a fin de mantener los bienes y servicios que ellos prestan y reducir los impactos y amenazas existentes.
los principios que guían esta Estrategia son: enfoque ecosistémico, sostenibilidad, participación, respeto y reconocimiento de la diversidad cultural, integralidad y principio precautorio.


Por humedales altoandinos se asume a los humedales y complejos de humedales que forman parte de los ecosistemas de páramo, jalea y puna, así como otros ecosistemas altoandinos. En el marco de la estrategia, los humedales altoandinos no son tratados como cuerpos de agua aislados, sino como complejos o sistemas de humedales y, en consecuencia, se incluyen sus micro-cuencas de captación. En este mismo sentido, la estrategia contempla las interrelaciones funcionales-ecológicas, sociales, culturales y económicas de los humedales altoandinos con sistemas satélites o asociados en otros pisos altitudinales. la idea de sistema supone la interconexión funcional entre humedales, mientras que la de complejo se refiere a una unidad armónica de paisaje que puede o no responder a un sistema.
La Resolución VIII.39 exhorta a las partes a identificar más humedales altoandinos en sus territorios para ser incluidos en la lista de Humedales de Importancia Internacional. En este sentido y para atender a tal compromiso, Venezuela, como parte signataria de la Convención, inicia los trabajos destinados a la identificación de complejos y sistemas de humedales altoandinos, uno de los cuales, el Sistema de Humedales Cuenca Alta del Río las González, se presenta en esta publicación. ­

Sistema de Humedales Cuenca Alta del Río las González, Parque Nacional Sierra de la Culata. Andes Venezolanos Caracterización General El Sistema de Humedales Cuenca Alta del Río Las González se encuentra en el Municipio Campo Elías del Estado Mérida; en la Región Andina al occidente de Venezuela, siendo la ciudad de Mérida, capital del Estado, la localidad de mayor importancia, ubicada en las proximidades del área, específicamente al sur de la cuenca.
La totalidad del área (4.977,08 has o el 56,41 % de la cuenca) se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional Sierra de La Culata (1990 - 200.400 ha) y de la Zona Protectora de la Subcuenca de la Quebrada Las González (1980 - 11.200 ha). Este Sistema de Humedales está conformado por el sector de la cuenca del río Las González localizado entre los 2.400 msnm y los 4.400 msnm que representa el límite altitudinal máximo, donde se encuentran secciones de bosque denso húmedo (selva nublada) y en mayor proporción, páramo.
Clima influenciado principalmente por la convergencia intertropical y localmente por el efecto orográfico de las corrientes convectivas de aire ascendente "y húmedo que proviene del Sur del Lago de Maracaibo, a través de la cuenca del río Chama. la precipitación media anual para la cuenca es de 1.172 mm., con régimen pluviométrico bimodal, con dos picos máximos en abril-mayo y en agosto­-octubre. En el área se presentan las zonas de vida Bosque Muy Húmedo Montano (Bmh-M), Páramo Pluvial Subandino (Pp-SA) y Tundra Pluvial Andina (Tp-A).
La ocupación humana está concentrada en el fondo del valle, conformada por 26 familias, distribuidas de manera aislada unas de otras, dedicadas a la producción agropecuaria muy extensiva bajo el sistema agrícola tradicional familiar.

Geología y Geomorfología
El área se ubica en el gran núcleo estructural de la Cordillera Andina Venezolana, en la denominada Sierra de La Culata. Su naturaleza montañosa la dota de una gran diversidad geológica, tanto en lo estructural como en lo litológico. La cuenca presenta diferentes formaciones, correspondiendo, en orden cronológico, a las siguientes: Sierra Nevada (Precámbrico), Aguardiente (Cretáceo), Apón-Río Negro y acumulaciones del Cuaternario.
En general, este sector de la cuenca del río Las González tiene un relieve típico de montaña. Las formas de la tierra corresponden, en la mayor proporción, a las derivadas del modelado glaciar (afloramientos rocosos, circos glaciares, morrenas y valles en forma de U), que han dado lugar a la presencia de gran cantidad de lagunas y otros humedales. Dentro del área propuesta, se distinguen los sectores: Monta,",as Altas: localizadas en las partes superiores de la cuenca, sobre los 3.200 msnm, correspondiendo con las cabeceras y vertientes altas en los páramos de Los Conejos, El Salado, El Campanario y La Paloma; la topografía es muy abrupta, con pendiente general superior al 50%, exceptuando los valles glaciares suspendidos que, al igual que la presencia de rocas aborregadas y numerosas lagunas, generalmente asociadas a circos, son evidencia del modelado glacial y periglacial; las cumbres y crestas son predominantemente agudas, producto de la gelifracción. Montañas Medias: Corresponde a la porción comprendida entre los 2.400 y los 3.200 msnm, predominan las cuestas de buzamiento, con manto rocoso superior de arenisca expuesto o con suelos muy delgados; además, escarpes de falla; la geodinámica está caracterizada por movimientos de masa (desprendimientos y derrumbes) asociados a los escarpes y a la dinámica de diaclasamiento presente en la roca. Acumulaciones Cuaternarias: Se presentan en las cabeceras del valle de origen fluvioglacial, con formas de U o artesas, paredes empinadas en sus inicios, con pequeños derrubios y sistemas de cárcavas activas; en el fondo del valle, dispuestas longitudinalmente, morfoestructuras producto de la deposición: terrazas, conos de deyección y morrenas, mayoritariamente entallados por los cursos de agua que drenan la zona.
Hidrografía
El río Las González es tributario del río Chama cuya cuenca es, por extensión y valores socioambientales, la de mayor, importancia en el Estado Mérida. la Cuenca de las González cuenta con un sistema de 23 lagunas mapeables a escala 1: 100.000, cuya ocurrencia es de origen glaciar, localizadas entre los 4.000 y 4.200 msnm, que representan un inestimable reservorio hídrico, entre las que se destacan Las Iglesias, Los Puentes, La Estrella, El Medio, Bolsico, Cuatro Brazos, Violín, Boquerón, Pozo Azul y La Escondida.
El recorrido del cauce principal tiene sentido noreste - suroeste; los cursos de agua que lo alimentan, son todos de régimen permanente y carácter torrencial. Asociados a los cursos de agua y a las lagunas, ocurren otros humedales: turberas, pantanos y céspedes.
Importancia Ecológica
El Sistema de humedales Cuenca Alta del Río Las González, forma parte de la Ecorregión Terrestre Prioritaria “Andes Tropicales", la de mayor diversidad de vida del planeta (Mittermeier). Incorpora ambientes de páramo y selva nublada, considerados parte de la Biorregión Páramos de los Andes del Norte, representativos de las unidades de vegetación de la alta montaña tropical y del Corredor de Conservación Norandino en Venezuela (Birdlife International), una de las áreas importantes para la conservación de las aves en los Andes Tropicales. Dentro de este sistema se presenta el relieve glaciar y periglaciar con una relativa riqueza florística.
Como producto de las interacciones entre clima, orografía, litología y pedología, se presentan una serie de formaciones vegetales en la cuenca, desde el espinar, en la zona baja semiárida, hasta el páramo periglaciar. Para el área existen las siguientes formaciones: Bosque Bajo Denso y Bosque Bajo Ralo (Bbd y Bbr), Matorral Denso y Matorral Ralo (Md y Mr), Bosque Medio Denso (Bmd),.Matorral Paramero Denso y Matorral Paramero Ralo (Mpd y Mpr), Páramo Secundario (Ps) y Páramo Desértico Periglaciar (Pp).
El Sistema se localiza dentro de la Región Fisiográfica Andes, donde se presentan elevados niveles de biodiversidad vinculados a las zonas montañosas altas, estimadas entre 4.500 a 5.000 especies según Steyermark, citado en el Libro Rojo de la Flora Venezolana (2.003), en el que, a su vez, se califica a los bosques montanos andinos en la categoría de En Peligro, de acuerdo a su estado de conservación.
La Cuenca Alta del Río Las González sólo cuenta con inventarios preliminares para algunos grupos de fauna. Por extrapolación de información disponible para áreas aledañas, con características ambientales similares, y por reportes verbales de los habitantes locales, se puede señalar o inferir que allí se encuentran especies reportadas en las listas internacionales y nacionales como especies en peligro (EP), vulnerables (V)/ casi amenazadas (CA), de menor riesgo (MR), o insuficientemente conocidas (IC). En términos generales, y como ya se ha señalado, las áreas asociadas a este sistema de humedales y los páramos en general, son áreas con alto nivel de especialización y endemismos. Un mamífero emblemático de los andes venezolanos y que es residente de áreas de este Sistema, el oso frontino (Tremarctos ornatus), es una de las especies que presenta el mayor nivel de amenaza, encontrándose En Peligro de Extinción, según se indica en el Decreto N o 1.486 delll de Septiembre de 1996/ publicado en Gaceta Oficial de la República de Venezuela N° 36.062 del 10 de Octubre de 1996/ debido principalmente a la destrucción y fragmentación de su hábitat.
En su contexto general este sistema de humedales sirve de hábitat a especies de fauna características de la alta montaña tropical, que enfrentan diferentes niveles de amenaza, como son el puma (Puma concolor), el ratón musaraña de Los Andes (Caenolestes fuliginosis), la musaraña (Cryptotis meridensis meridensis), el zorro guache paramero (Nassuella olivacea) y el venado matacán andino (Mazama bricenii). la vegetación presente en los humedales de este sistema, ofrece recursos alimenticios en épocas de sequía para los venados, el zorro guache paramero y la lapa de montaña (Agouti taczanowski) presentes en estas áreas.
Estos humedales también sirven de refugio para especies de aves migratorias continentales (unas 42 especies identificadas hasta ahora), y locales que pueden estarse moviendo verticalmente y desde el sur de la cuenca del Lago de Maracaibo hasta los Llanos Occidentales y viceversa, con la finalidad de buscar alimento o sitios para la reproducción (Rengifo et al 2005); además de especies amenazadas como el pato de torrentes (Merganetta armata) y el pato serrano (Anas flavirostris). En este sentido, Venezuela es considerada el sitio más importante en el norte de Sudamérica para la temporada invernal del pato barraquete aliazul (Anas discors) (Morrison et al 1985, citado por lentino 2005)/ especie que ha sido observada en los humedales cercanos con características similares, dentro del Parque Nacional Sierra Nevada (Rengifo et al 2005).
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En las turberas presentes en este sistema existen especies vegetales endémicas y amenazadas de los páramos venezolanos. En la Biorregión Páramo existen cerca de 130 especies dentro de la sub-tribu de las Espeletinae que agrupa a todos los frailejones. Allí, la mayor riqueza de especies y grado de endemismo se encuentran en Venezuela, siendo éste el centro de origen del grupo, con 63 especies endémicas. Este sistema de humedales, al localizarse en el núcleo de páramos de la Cordillera de Mérida, se presume concentre buena parte de estas especies endémicas, según estudios realizados en áreas similares (lCAE-ULA). También se encuentran pequeñas islas refugio de bosque altiandino, cuya principal especie es el coloradito (Polylepis sericea).
En las áreas de selva nublada, aun cuando no se han hecho inventarios ornitológicos, pudiese estar presente buena parte de las más de 200 especies de aves, reportadas por Rengifo et al 2005 para ambientes similares en La Mucuy (Municipio Santos Marquina, Parque Nacional Sierra Nevada) y La Azulita (Municipio Andrés Bello, Parque Nacional Sierra de La Culata), incluidas algunas especies endémicas como el perico multicolor (Hapalopsittaca amazonina theresiae), el perico cabecirrojo (Pyrrhura rhodocephala) y el muy amenazado paují copete de piedra (Pauxi pauxi).
El mamífero más estudiado de la región es el conejo de páramo (Sylvilagus brasiliensis), que por estar aislado en los páramos andinos venezolanos ha sido clasificado como una subespecie: Sylvilagus brasiliensis meridensis. Este conejo es importante en las redes tróficas del páramo, por representar una"presa para los búhos, el gavilán rabadilla blanca (Buteo leucorrhous), el águila real (Geranoaetus melanoleucus), el puma (P. concolor) y el gato salvaje de páramo (Leopardus tigrinus).
Dentro del Sistema de Humedales Cuenca Alta del Río Las González, se encuentran especies etnobotánicas actualmente amenazadas en otros sectores, debido al aprovechamiento secular al que han estado sometidas con diversos fines, destacando las siguientes: Bartsia pedicularoides, Bartsia laniflora, Genciana nevadensis, Halenia venezuelensis, Arcytophyllum microphyllum, Arcytophyllum caracasanum, Arcytophyllum nitidum, Oritrophium peruvianum, Oritrophium venezuelense y Polylepis serfcea. Al igual que en otras áreas aledañas, las especies del género Espeletia (frailejones) son tradicionalmente aprovechadas por los pobladores locales.
Por encima de los 4.000 msnm, se encuentra el páramo desértico periglaciar, constituido por un rosetal alto y abierto, con predominio de Espeletia timotensis, E. lutescens, E. semiglobulata, E. spicata y E. moritziana, las cuales, debido a sus formas .de vida y estrategias funcionales y reproductivas, resisten estos exigentes ambientes (Monasterio, 1980).
Las turberas allí localizadas, albergan especies endémicas de los páramos venezolanos, lo que constituye un justificativo de gran importancia para su conservación. Desde el punto de vista florístico, las comunidades vegetales asociadas a las zonas de humedales tienen una composición de especies muy distinta a la de la vegetación de las diferentes formaciones del páramo andino y altiandino adyacentes. De este modo, aun cuando ocupan una superficie relativamente pequeña, presentan gran cantidad de especies vegetales exclusivas, adaptadas a las condiciones particulares de estos ambientes (suelos anegados, heladas recurrentes).

Ha sido reportada, por los lugareños, la presencia eventual del ave emblemática del Estado Mérida y especie considerada En Peligro Crítico, el cóndor andino (Vultur gryphus). En cuanto a herpetofauna, se presenta la especie de rana Eleutherodactylus colostichos, indicada como endémica para el Páramo de Los Conejos y se presume además la presencia de otras especies (E. Lamarca, com per.). Igualmente, no se puede descartar la presencia de representantes del muy amenazado género Atelopus.
Como una transición entre el bosque medio y el páramo, se presentan bosques bajos densos de la parte alta y media de la cuenca (entre las cotas 2655 y 3200) que se corresponden con la zona de vida Bosque muy Húmedo Montano.las especies más representativas son el laurel (Ocotea sp.), el tampaco (Clusia sp.), el mortiño (Miconia sp.), el cedrillo (Guarea sp.) la mapora o helecho arborescente, considerada un fósil viviente (Cyathea sp.), el quitasol (Escallonia tortuosa), saisai (Weinmannia sp.) entre otras.
El bosque medio denso ubicado en la parte media superior de la cuenca, es el bosque primario clímax que corresponde con la formación vegetal señalada por Ewel y Madriz (1966) para la zona de vida "Bosque Húmedo Montano Bajo" y cierta representación del piso dimático inmediato superior. Algunos autores han denominado esta formación como selva nublada siempre verde de montaña, de carácter mesotérmico, marcadamente higrofilo. Es característico la presencia de mucho epifitismo (bromélias, orquídeas y musgos entre otros) indicador de la alta humedad atmosférica. Esta formación está compuesta por especies arbóreas que constituyen masas cerradas y compactas. Su estructura horizontal es la de un bosque estratificado donde se estima en más de un centenar las especies arbóreas por hectárea. En cuanto a su estructura vertical, está compuesto por tres estratos o pisos; el primero por individuos que pueden alcanzar alturas hasta de 25 m; el sotobosque es muy cerrado y en su conjunto ofrecen muy buena protección al suelo (Hoyo, S. 2.003). Entre las especies encontradas figuran el cedro de montaña (Oreopanax moritzii), el pino laso (Retrophyllum rospigliossi) especie protegida legalmente de la explotación o aprovechamiento, el saisai (Weinmannia sp.) y el matapalo (Ficus sp.), entre otros.
a-:Uso de la tierra pasado y actual
En la cuenca del río Las González, entre los 2.800 y los 3.600 msnm, se localiza la comunidad del Páramo de Los Conejos o Cañada de Las González, integrada por 26 familias, 14 residen allí permanentemente y las restantes se trasladan al sector para. desempeñar labores grícolas . En este asentamiento, sus habitantes se dedican a la agricultura bajo el sistema tradicional familiar, especialmente a la producción de papa, granos y algunas hortalizas en menor grado; la ganadería muy extensiva y la recolección de especies etnobotánicas, que son comercializadas de manera informal en las ciudades de Mérida y Ejido. En esta zona se mantienen patrones de arquitectura tradicional, particularmente para la construcción de viviendas, poco comunes hoy en la región. Desde el punto de vista arqueológico, existen cuevas que, según los pobladores, podrían contener interesantes muestras de la cultura precolombina que se arraigó en estos páramos.
Este modo de vida, cada día menos común en Los Andes venezolanos, representa un valor sociocultural relevante el cual, aunado a los valores naturales y paisajísticos de la cuenca y al creciente interés de visitantes provenientes de diversos puntos del país, podría hacer del turismo rural y de naturaleza una fuente económica alternativa para sus pobladores.
A la Cañada de Las González se accede por diferentes vías: desde el sector El Manzano, al margen de la carretera Mérida-jaj í, por el camino de recuas tradicional; desde el sector Piedras Blancas, aledaño a la misma carretera, por un camino carretero construido por los pobladores, de precarias condiciones de transitabilidad. Desde La Hechicera v Monte Zerpa, al norte de la ciudad de Mérida, parte el antiguo camino de recuas que comunicaba a esta ciudad con los puertos en la costa sur del Lago de Maracaibo siguiendo el mismo v desvic1ndose en las lagunas que dan origen ,11 río Albarregas, se accede igualmente a la sección superior de la cuenca v a la comunidad. Los tres accesos atraviesan bosques montanos, selvas nubladas y diferentes tipos de páramos.

Problemática
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La cuenca del río Las González tiene un gran valor estratégico como abastecedora de agua para consumo humano, destinado a poblaciones localizadas en la zona semiárida de la cuenca del río Chama, destacando Lagunillas, capital del Municipio Sucre y, en el mismo, San Juan de Lagunillas, alcanzando para el año 2.001, en conjunto, una población de 24.000 hab. En el Municipio Campo Elías, dentro de la misma zona semiárida abastece, a través del acueducto de Las Canalejas, a 16.000 personas, habitantes de 23 comunidades rurales o de rasgos urbanos, en las parroquias Matriz, La Mesa y Montalbán; este acueducto fue objeto, en el año 2.006, de ampliaciones y refacciones con una inversión de 2.300 millones de Bolívares. En el último municipio señalado, se abastecen 3 sistemas de riego que cubren 134 ha y benefician a 103 agricultores. Este servicio ambiental adquiere mayor relevancia si se considera que, para la zona semiárida del Estado Mérida, sector de expansión poblacional del Área Metropolitana de la ciudad de Mérida, no existen fuentes alternativas para satisfacer la creciente demanda de agua para estas y otras poblaciones. '
1: El sostenimiento en el tiempo de estos servicios depende, en buena medida, de la garantía de un uso sostenible de la cuenca alta, por lo que es imprescindible e impostergable el establecimiento de programas y proyectos en marcados en la noción de desarrollo rural sostenible, que a la par de garantizar una mejora sostenida de la calidad de vida de los habitantes de el Páramo de Los Conejos, mantenga inalterada la disponibilidad hídrica, en cantidad y calidad suficiente para sustentar los actuales y futuros desarrollos en la zona semiárida de la cuenca del río Chama.

Referencias bibliográficas:

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REPÚBLICA BOLlVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL AMBIENTE INSTITUTO NACIONAL DE PARQUES DIRECCiÓN REGIONAL MERIDA-TRUJILLO-BARINAS Oficina de Servicios Técnicos
INPARQUES:
Presidente: Jesús Alexander Cegarra Director Regional: Juan Carlos Velásquez
Esta Publicación:
Coordinación: Román Gerardo Pineda.
Textos: Román Gerardo Pineda, Gloria Zambrano, Mary Cruz Lamas, Elides Sulbarán.
Revision de Textos: Luis Daniel Llambí
Fotografías: Elides Sulbarán, Román Gerardo Pineda, Miguel Cabezas, Rafael Altuve, Jesús de Orión Mora, Archivos IMPARQUES, ICAE.
Diseño: Elides Sulbarán
Mapa Digital: Nelson Mattie PAT/INFOGEO 2007
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Diseño y diagramación: Maria Gabriela Alarcón y Silvia yzquierdo Digitalización e Impresión: PRODUCCIONES KAROL C.A. Telefax: 0274-2523870/2,527238 e-mail: produccioneskarol@yahoo.com Mérida Estado Mérida. Agoslo 2007
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Sobre el origen, el uso y el contenido del término sostenible
José Manuel Naredowww.ub.edu
Introducción Tras la aparición de Informe sobre Nuestro futuro común (1987-1988) coordinado por Gro Harlem Brundtland en el marco de las Naciones Unidas, se fué poniendo de moda el objetivo del "desarrollo sostenible" entendiendo por tal aquel que permite "satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas". A la vez que se extendía la preocupación por la "sostenibilidad" se subrayaba implícitamente, con ello, la insostenibilidad del modelo económico hacia el que nos ha conducido la civilización industrial. Sin embargo, tal preocupación no se ha traducido en la reconsideración y reconversión operativa de este modelo hacia el nuevo propósito. Ello no es ajeno al hecho de que el éxito de la nueva terminología se debió en buena medida al halo de ambigüedad que la acompaña: se trata de enunciar un deseo tan general como el antes indicado sin precisar mucho su contenido ni el modo de llevarlo a la práctica. En lo que sigue recordaremos cual fué el caldo de cultivo que propició su éxito, cuando otras propuestas similares formuladas con anterioridad no habían conseguido prosperar. Propuestas que van desde la pretensión de los economistas franceses del siglo XVIII, hoy llamados fisiócratas, de aumentar las "riquezas renacientes" sin menoscabo de los "bienes fondo", ... hasta las preocupaciones por la "conservación" en la pasada década de los sesenta o por el "ecodesarrollo" de principios de los setenta, a las que haremos referencia más adelante. Anticipemos, pues, que no es tanto su novedad, como su controlada dosis de ambigüedad, lo que explica la buena acogida que tuvo el propósito del "desarrollo sostenible", en un momento en el que la propia fuerza de los hechos exigía más que nunca ligar la reflexión económica al medio físico en el que ha de tomar cuerpo. Sin embargo, la falta de resultados inherente a la ambigüedad que exige el uso meramente retórico del término, se está prolongando demasiado, hasta el punto de minar el éxito político que acompañó a su aplicación inicial. La insatisfacción creciente entre técnicos y gestores que ha originado esta situación, está multiplicando últimamente las críticas a la mencionada ambigüedad conceptual y solicitando cada vez con más fuerza la búsqueda de precisiones que hagan operativo su uso.El presente documento tratará de responder a las mencionadas demandas de operatividad. Para ello se impone una clarificación conceptual previa que pasa por identificar las diferentes y contradictorias lecturas que admite el consenso político generalizado de hacer sostenible el desarrollo. Porque mientras la meta sea ambigua no habrá acción práctica eficaz, por mucho que el pragmatismo reinante trate de buscar atajos afinando el instrumental antes de haber precisado las metas. Sólo precisando las metas se podrán elegir instrumentos de medida apropiados para ver si nos alejamos o no de ellas y para evaluar las políticas y los medios utilizados para alcanzarlas. Para poner en práctica este esquema, se analizará primero el origen del término "desarrollo sostenible" y la utilización que se ha venido haciendo del mismo, para añadir después precisiones al propósito de la "sostenibilidad" desde los distintos sistemas de razonamiento que se contempla. Este esclarecimiento conceptual permitirá avanzar más sólidamente tanto en la búsqueda de aplicaciones operativas del mismo en el terreno que nos ocupa, como en el enjuiciamiento y la presentación del catálogo de buenas prácticas para una ciudad sostenible, que se abordan a lo largo de este documento.Sobre el origen y el uso del término "sostenible" La aceptación generalizada del propósito de hacer más "sostenible" el desarrollo económico es, sin duda, ambivalente. Por una parte evidencia una mayor preocupación por la salud de los ecosistemas que mantienen la vida en la Tierra, desplazando esta preocupación hacia el campo de la gestión económica. Por otra, la grave indefinición con la que se maneja este término empuja a hacer que las buenas intenciones que lo informan se queden en meros gestos en el vacío, sin que a penas contribuyan a reconvertir la sociedad industrial sobre bases más sostenibles. Reflexionemos sobre el origen de este término, para hacerlo luego sobre su contenido.El extendido uso del epíteto "sostenible" en la literatura económico-ambiental se inscribe en la inflación que acusan las ciencias sociales de términos de moda cuya ambigüedad induce a utilizarlos más como conjuros que como conceptos útiles para comprender y solucionar los problemas del mundo real. Como ya había advertido tempranamente Malthus en sus "Definiciones en Economía Política" (1827), el éxito en el empleo de nuevos términos viene especialmente marcado, en las ciencias sociales, por su conexión con el propio statu quo mental, institucional, y terminológico ya establecidos en la sociedad en la que han de tomar cuerpo. El éxito del término "sostenible" no es ajeno a esta regla, sobre todo teniendo en cuenta que nació acompañando a aquel otro de "desarrollo" para hablar así de "desarrollo sostenible". Recordemos las circunstancias concretas que propiciaron el éxito de este término y que enterraron aquel otro de "ecodesarrollo" que se empezaba a usar en los inicios de los setenta.Cuando a principios de la década de los setenta el Primer Informe del Club de Roma sobre los límites del crecimiento, junto con otras publicaciones y acontecimientos, pusieron en tela de juicio la viabilidad del crecimiento como objetivo económico planetario, Ignacy Sachs (consultor de Naciones Unidas para temas de medioambiente y desarrollo) propuso la palabra "ecodesarrollo"como término de compromiso que buscaba conciliar el aumento de la producción, que tan perentoriamente reclamaban los paises del Tercer Mundo, con el respeto a los ecosistemas necesario para mantener las condiciones de habitabilidad de la tierra. Este término empezó a utilizarse en los círculos internacionales relacionados con el "medioambiente" y el "desarrollo", dando lugar a un episodio que vaticinó su suerte. Se trata de la declaración en su día llamada de Cocoyoc, por haberse elaborado en un seminario promovido por las Naciones Unidas al más alto nivel, con la participación de Sachs, que tuvo lugar en l974 en el lujoso hotel de ese nombre, cerca de Cuernavaca, en Méjico. El propio presidente de Mejico, Echeverría, suscribió y presentó a la prensa las resoluciones de Cocoyoc, que hacían suyo el término "ecodesarrollo". Unos días más tarde, según recuerda Sachs en una reciente entrevista [Sachs, I. , 1994 ], Henry Kissinger manifestó, como jefe de la diplomacia norteamericana, su desaprobación del texto en un telegrama enviado al presidente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente: había que retocar el vocabulario y, más concretamente, el término "ecodesarrollo" que quedó así vetado en estos foros. Lo sustituyó más tarde aquel otro del "desarrollo sostenible", que los economistas más convencionales podían aceptar sin recelo, al confundirse con el "desarrollo autosostenido" (self sustained growth) introducido tiempo atrás por Rostow y barajado profusamente por los economistas que se ocupaban del desarrollo. Sostenido (sustained) o sostenible (sustainable), se trataba de seguir promoviendo el desarrollo tal y como lo venía entendiendo la comunidad de los economistas. Poco importa que algún autor como Daly matizara que para él "desarrollo sostenible" es "desarrollo sin crecimiento", contradiciendo la acepción común de desarrollo que figura en los diccionarios estrechamente vinculada al crecimiento.Predominó así la función retórica del término "desarrollo sostenible" subrayada por algunos autores [ Dixon, J.A. y Fallon, L.A. , 1991 ], que explica su aceptación generalizada: "la sostenibilidad parece ser aceptada como un término mediador diseñado para tender un puente sobre el golfo que separa a los `desarrollistas' de los `ambientalistas'. La engañosa simplicidad del término y su significado aparentemente manifiesto ayudaron a extender una cortina de humo sobre su inherente ambigüedad" [O'Riordan, T. , 1988 ]. En fin que parece que lo que más contribuyó a sostener la nueva idea de la `sostenibilidad' fueron las viejas ideas del `crecimiento' y el `desarrollo' económico, que tras la avalancha crítica de los setenta necesitaban ser apuntaladas.De esta manera, veinte años después de que el Informe del Club de Roma preparado por Meadows sobre los límites del crecimiento (1971) pusiera en entredicho las nociones de crecimiento y desarrollo utilizadas en economía, estamos asistiendo ahora a un renovado afán de hacerlas "sostenibles" asumiendo acríticamente esas nociones que se habían afianzado abandonando las preocupaciones que originariamente las vinculaban al medio físico en el que se encuadraban. La forma en la que se ha redactado y presentado en 1992 un nuevo Informe Meadows, titulado "Más allá de los límites" [Meadows, D.H. y D.L. , 1991 ] constituye un buen exponente de la fuerza con la que soplan los vientos del conformismo conceptual en el discurso económico. El deterioro planetario y las perpectivas de enderezarlo son bastante peores que las de hace veinte años, pero los autores, para evitar que se les tilde de catastrofistas, se sienten obligados a estas alturas a escudarse en la confusa distinción entre crecimiento y desarrollo económico, para advertir que, "pese a existir límites al crecimiento, no tiene por qué haberlos al desarrollo" [Meadows, D.H. y D.L. , 1991 ] y a incluir el prólogo de un economista tan consagrado como es Tinbergen, y galardonado además con el premio Nobel, en el que se indica que el libro es útil porque "clarifica las condiciones bajo las cuales el crecimiento sostenido, un medio ambiente limpio e ingresos equitativos pueden ser organizados".Sin embargo, a la vez que se extendió la utilización banalmente retórica del término "desarrollo sostenible", se consiguió también hacer que la idea misma de `sostenibilidad' cobrara vida propia y que la reflexión sobre la viabilidad a largo plazo de los sistemas agrarios, industriales... o urbanos tuviera cabida en las reuniones y proyectos de administraciones y universidades, dando lugar a textos como el que estamos elaborando que pretenden avanzar en la clarificación y aplicación de esta idea.Reflexiones sobre el uso acrítico y banal del término "desarrollo sostenible" Con todo, frente a la tendencia todavía imperante entre políticos y economistas a asumir acríticamente la meta del crecimiento (o desarrollo) económico, se acusa también la aparición reciente de algunos textos marcadamente críticos y clarificadores del propósito de moda del desarrollo sostenible. Entre éstos destacan el "Diccionario del desarrollo", dirigido por Wolfgang Sachs y el libro de Richard B. Norgaard titulado "El desarrollo traicionado". En la introducción al primero de ellos Sachs señala que " la idea del desarrollo permanece todavía en pie, como una especie de ruina, en el paisaje intelectual... Ya es hora de desmantelar su estructura mental. Los autores de este libro tratan conscientemente de trascender la difunta idea del desarrollo con el ánimo de clarificar nuestras mentes con nuevos análisis" [Sachs, W. , 1992 ] . Por su parte Norgaard subraya la inconsistencia de unir las nociones de sostenibilidad y desarrollo, concluyendo que "es imposible definir el desarrollo sostenible de manera operativa con el nivel de detalle y de control que presupone la lógica de la modernidad" [Norgaard, R.B. , 1994 ]. Y, en el reciente Congreso Internacional sobre "Technology, Sustainable Development and Imbalance", que tuvo lugar en Tarrasa (14-16 de diciembre de 1995) se levantaron voces críticas señalando que el objetivo de la sostenibilidad se revelaba incompatible con el desarrollo de un sistema económico cuya globalización origina a la vez la homogeneización cultural y la destrucción ambiental [Norgaard, R.B. , 1996 ] . Llegándose incluso a calificar a la "cultura del silencio" sobre estos temas que propició la retórica del "desarrollo sostenible", de verdadera "corrupción de nuestro pensamiento, nuestras mentes y nuestro lenguaje" [M'Mwereria, G.K. , 1996 ]. Es en el fondo esta "corrupción mental" la que ha impedido la clarificación conceptual y la revisión crítica del statu quo que reclamarían los avances significativos en favor de la sostenibilidad global. Para ello habría que bajar del pedestal que hoy ocupa la propia idea del crecimiento económico como algo globalmente deseable e irrenunciable y advertir que la sostenibilidad no será fruto de la eficiencia y del desarrollo económico, sino que implica sobre todo decisiones sobre la equidad actual e intergeneracional.Cuando el término "desarrollo sostenible" está sirviendo para mantener en los países industrializados la fé en el crecimiento y haciendo las veces de burladero para escapar a la problemática ecológica y a las connotaciones éticas que tal crecimiento conlleva, no está de más subrayar el retroceso operado al respecto citando a John Stuart Mill, en sus Principios de Economía Política (1848) que fueron durante largo tiempo el manual más acreditado en la enseñanza de los economistas. Cuando se aceptaba que la civilización industrial estaba abocada a toparse con un horizonte de "estado estacionario", este autor decía hace más de un siglo: "no puedo mirar al estado estacionario del capital y la riqueza con el disgusto que por el mismo manifiestan los economistas de la vieja escuela. Me inclino a creer que, en conjunto, sería un adelanto muy considerable sobre nuestra situación actual. Confirmo que no me gusta el ideal de vida que defienden aquellos que creen que el estado normal de los seres humanos es una lucha incesante por avanzar y que aplastar, dar codazos y pisar los talones al que va delante, característicos del tipo de sociedad actual, e incluso que constituyen el género de vida más deseable para la especie humana... No veo que haya motivo para congratularse de que personas que son ya más ricas de lo que nadie necesita ser, hayan doblado sus medios de consumir cosas que producen poco o ningún placer, excepto como representativos de riqueza,... sólo en los países atrasados del mundo es todavía el aumento de producción un asunto importante; en los más adelantados lo que se necesita desde el punto de vista económico es una mejor distribución... Sin duda es más deseable que las energías de la humanidad se empleen en esta lucha por la riqueza que en luchas guerreras,... hasta que inteligencias más elevadas consigan educar a las demás para mejores cosas. Mientras las inteligencias sean groseras necesitan estímulos groseros. Entre tanto debe excusársenos a los que no aceptamos esta etapa muy primitiva del perfeccionamiento humano como el tipo definitivo del mismo, por ser excépticos con respecto a la clase de progreso económico que excita las congratulaciones de los políticos ordinarios: el aumento puro y simple de la producción y de la acumulación". Sin embargo, los afanes que concita el simple aumento generalizado de éstos permanecen bien vivos, mientras que el problema de exceso de residuos predomina hoy sobre el ocasionado por la falta de recursos que, hace un siglo, se veía como el principal freno que impondría al sistema un horizonte de "estado estacionario". La situación actual se revela más problemática porque, en que en vez de toparse la expansión del sistema con el límite objetivo que impone la falta de recursos, esta expansión está provocando un deterioro ecológico cada vez más acentuado, con lo que la moderación y reconversión del sistema no sólo habría que aceptarla, como hacía J.S.Mill viendo su parte positiva, sino incluso promoverla para evitar que prosiga el mencionado deterioro. Es decir, hace falta que la sociedad reaccione a las señales de deterioro en las condiciones de habitabilidad de la Tierra, corrigiendo el funcionamiento del sistema económico que lo origina.Sobre el contenido del término "sostenible" Poca voluntad, se aprecia, de hacer planes de reconversión de la sociedad actual hacia bases más sostenibles o físicamente viables, por mucho que las referencias a la sostenibilidad aparezcan en multitud de publicaciones y declaraciones. Si hubiera verdadero afán de aplicar ese propósito habría que empezar por romper ese "cajón de sastre" de la producción de valor, para enjuiciar el comportamiento físico de las actividades que contribuyen a ella. Esto es lo que con poca fortuna pretendieron los autores hoy llamado fisiócratas cuando, hace más de dos siglos, proponían aumentar la producción de riquezas "renacientes" (hoy diríamos renovables) sin detrimento de los "bienes fondo" o de los stocks de riquezas preexistentes, siendo descalificados en este empeño por los economistas posteriores, que erigieron el mencionado "cajón de sastre" del valor como centro de la ciencia económica, separándolo del contexto físico y social en el que se desenvolvía. Vemos, pues, que no se trata tanto de "descubrir la pólvora" de la sostenibilidad como de desandar críticamente el camino andado, volviendo a conectar lo físico con lo monetario y la economía con las ciencias de la naturaleza.La mayor parte de la indefinición vigente procede del empeño de conciliar el crecimiento (o desarrollo) económico con la idea de sostenibilidad, cuando cada uno de estos dos conceptos se refieren a niveles de abstracción y sistemas de razonamientos diferentes: las nociones de crecimiento (y de desarrollo) económico encuentran su definición en los agregados monetarios homogéneos de "producción" y sus derivados que segrega la idea usual de sistema económico, mientras que la preocupación por la sostenibilidad recae sobre procesos físicos singulares y heterogéneos. En efecto, la idea de crecimiento (o desarrollo) económico con la que hoy trabajan los economistas, se encuentra desvinculada del mundo físico y no tiene ya otro significado concreto y susceptible de medirse que el referido al aumento de los agregados de Renta o Producto Nacional. Es decir, de agregados monetarios que, por definición, hacen abstracción de la naturaleza física heterogénea de los procesos que los generan, careciendo por lo tanto de información y de criterios para enjuiciar la sostenibilidad de estos últimos: para ello habría, como se ha indicado, que romper la homogeneidad de ese "cajón de sastre" de la producción de valores pecuniarios para analizar la realidad física subyacente.En primer lugar hay que advertir que la ambigüedad conceptual de fondo no puede resolverse mediante simples retoques terminológicos o definiciones descriptivas o enumerativas más completas de lo que ha de entenderse por sostenibilidad (al igual que ocurre con las nociones de producción o de desarrollo, que encuentran implícitamente su definición en la propia idea de sistema económico): a la hora de la verdad, el contenido de este concepto no es fruto de definiciones explícitas, sino del sistema de razonamiento que apliquemos para acercarnos a él. Evidentemente si, como está ocurriendo, no aplicamos ningún sistema en el que el término sostenibilidad concrete su significado, éste se seguirá manteniendo en los niveles de brumosa generalidad en los que hoy se mueve. Sin que las brumas se disipen por mucho que intentemos matizarlo con definiciones explícitas y discutamos si interesa más traducir el término inglés originario sustainability por sostenibilidad, durabilidad o sustentabilidad.Por lo tanto, clarificar la situación exige, en primer lugar, identificar cual es la interpretación del objetivo de la sostenibilidad que se puede hacer desde la noción usual de sistema económico, cuáles son las recomendaciones para atenderlo que se extraen dentro de este sistema de razonamiento y cuáles son las limitaciones de este planteamiento. Afortunadamente estas cuestiones han sido ya respondidas por un economista tan altamente cualificado para ello como es Robert M. Solow. Este autor, que había sido galardonado con el premio Nobel en 1987 precisamente en razón de sus trabajos sobre el crecimiento económico, se tomó la molestia de definir la sostenibilidad "desde la perspectiva de un economista" [ Solow, R. , 1991 ] y en hacer las oportunas recomendaciones al respecto [Solow, R. , 1992 ]. Tras advertir que si queremos que la sostenibilidad signifique algo más que un vago compromiso emocional, Solow señala que debemos precisar lo que se quiere conservar, concretando en algo el genérico enunciado del Informe de la Comisión Brundtland arriba mencionado. Para Solow lo que debe ser conservado es el valor del stock de capital (incluyendo el capital natural) con el que cuenta la sociedad, que es lo que, según este autor, otorgaría a las generaciones futuras la posibilidad de seguir produciendo bienestar económico en igual situación que la actual. Para Solow el problema estriba, por una parte, en lograr una valoración que se estime adecuadamente completa y acertada del stock de capital y del deterioro ocasionado en el mismo, por otra, en asegurar que el valor de la inversión que engrosa anualmente ese stock cubra, al menos, la valoración anual de su deterioro. "El compromiso de la sostenibilidad se concreta así en el compromiso de mantener un determinado montante de inversión productiva", pues, según este autor, "el pecado capital no es la extracción minera, sino el consumo de las rentas obtenidas de la minería" [ Solow, R. , 1992 ]. El tratamiento del tema de la sostenibilidad en términos de inversión, explica que se haya extendido entre los economistas la idea de que el problema ambiental encontrará solución más fácil cuando la producción y la renta se sitúen por encima de ciertos niveles que permitan aumentar sensiblemente las inversiones en mejoras ambientales. Como explica también la recomendación a los países pobres de anteponer el crecimiento económico a las precupaciones ambientales, para lograr cuanto antes los niveles de renta que, se supone, les permitirán resolver mejor su problemática ambiental.Como no podía ser de otra manera, vemos que la lectura del objetivo de la sostenibilidad que se puede hacer desde la idea usual de sistema económico, es una lectura que se circunscribe lógicamente al campo de lo monetario. Pero, como el propio Solow precisa, ello no quiere decir que el problema así planteado pueda encontrar solución en el universo aislado de los valores pecuniarios o de cambio, a base de que los economistas especializados descubran nuevas técnicas de valoración de los recursos naturales y ambientales y practiquen los oportunos retoques en las estimaciones del stock de capital y de los agregados, obteniendo así el "verdadero" Producto Neto que puede ser consumido sin que se empobrezcan las generaciones futuras. Solow reconoce que los precios ordinarios de transacción no aportan una respuesta adecuada y advierte que "francamente, en gran medida, mi razonamiento depende de la obtención de unos precios-sombra aproximadamente correctos" para lo cual, concluye, "estamos abocados a depender de indicadores físicos para poder juzgar la actuación de la economía con respecto al uso de los recursos ambientales. Así, el marco conceptual propuesto debería ayudar también a clarificar el pensamiento en el propio campo del medio ambiente" [Solow, R. , 1992 ]. Con independencia de la fe que se tenga en las posibilidades que brinda el camino sugerido por Solow de corregir los agregados económicos habituales, subrayemos, como él mismo hace, que su propuesta no está reñida con, sino que necesita apoyarse en, el buen conocimiento de la interacción de los procesos económicos con el medio ambiente en el que se desenvuelven, restableciendo la conexión entre el universo aislado del valor en el que venían razonando los economistas y el medio físico circundante o, con palabras diferentes, abriendo el "cajón de sastre" de la producción de valor para analizar los procesos físicos subyacentes.Con todo hay que advertir que el tratamiento de las cuestiones ambientales (y, por ende, de la propia idea de sostenibilidad) ha escindido hoy las filas de los economistas. En efecto, por un parte, se han magnificado las posibilidades del enfoque mencionado sin subrayar su dependencia de la información física sobre los recursos y los procesos. Por otra, toda una serie de autores más o menos vinculados a la corriente agrupada en torno a la revista y la asociación "Ecological Economics", advierten que el tratamiento de las cuestiones ambientales, y de la propia idea de sostenibilidad, requieren no sólo retocar, sino ampliar y reformular la idea usual de sistema económico. La principal limitación que estos autores advierten en la interpretación que se hace de la sostenibilidad desde la noción usual de sistema económico, proviene de que los objetos que componen esa versión ampliada del stock de capital no son ni homogéneos ni necesariamente sustituibles. Es más, se postula que los elementos y sistemas que componen el "capital natural" se caracterizan más bien por ser complementarios que sustitutivos con respecto al capital producido por el hombre [Daly, H. , 1990 ]. Esta limitación se entrecruza con aquella otra que impone la irreversibilidad propia de los principales procesos de deterioro (destrucción de ecosistemas, suelo fértil, extinción de especies, agotamiento de depósitos minerales, cambios climáticos, etc.). Ehrlich apunta que el flujo circular en el que la inversión corrige el deterioro ocasionado por el propio sistema que la produce, es inviable en el mundo físico: "es el simple diagrama de una máquina de movimiento perpetuo, que no puede existir más que en la mente de los economistas" [Ehrlich, P.R. , 1989 ]. Por eso sólo cabe representar el funcionamiento de organismos, poblaciones o ecosistemas en términos de sistemas abiertos, es decir, que necesitan degradar energía y materiales para mantenerse en vida. La clave de la sostenibilidad de la biosfera está en que tal degradación se articula sobre la energía que diariamente recibe del Sol y que en cualquier caso se iba a degradar (y no en que la biosfera sea capaz de reparar tal degradación).La imposibilidad física de un sistema que arregle internamente el deterioro ocasionado por su propio funcionamiento, invalida también la posibilidad de extender a escala planetaria la idea de que la calidad del medio ambiente esté llamada a mejorar a partir de ciertos niveles de producción y de renta que permitan invertir más en mejoras ambientales. Estas mejoras pueden lograrse ciertamente a escala local o regional, pero el ejemplo que globalmente ofrece el mundo industrial no resulta hasta ahora muy recomendable, ya que se ha venido saldando con una creciente importación de materias primas y energía de otros territorios y con la exportación hacia éstos de residuos y procesos contaminantes. Lo cual viene a ejemplificar la posibilidad común en el mundo físico de mantener e incluso mejorar la calidad interna de un sistema a base de utilizar recursos de fuera y de enviar residuos fuera. La otra posibilidad supondría rediseñar el sistema para conseguir que utilice más eficientemente los recursos y, en consecuencia, genere menos pérdidas ya sea en forma de residuos o de pérdida de calidad interna. El problema estriba en que una diferencia cualitativa tan capital como la indicada no tiene un reflejo claro en el universo homogeneo del valor, como tampoco lo tiene en general la casuística de los procesos físicos que se oculta bajo el velo monetario de la producción agregada de valor.Viendo las limitaciones que ofrece la aproximación al tema de la sostenibilidad que se practica desde el aparato conceptual de la economía estándar, la mencionada corriente de autores trata de analizar directamente las condiciones de sostenibilidad de los procesos y sistemas del mundo físico sobre los que se apoya la vida de los hombres. Se llega así, según Norton [Norton, B.G. , 1992 ], a dos tipos de nociones de sostenibilidad diferentes que reponden a dos paradigmas diferentes: una sostenibilidad débil (formulada desde la racionalidad propia de la economía estándar) y otra fuerte (formulada desde la racionalidad de esa economía de la física que es la temodinámica y de esa economía de la naturaleza que es la ecología). En lo que sigue nos ocuparemos de esta sostenibilidad fuerte, que se preocupa directamente por la salud de los ecosistemas en los que se inserta la vida y la economía de los hombres, pero sin ignorar la incidencia que sobre los procesos del mundo físico tiene el razonamiento monetario. Pues es la sostenibilidad en el sentido fuerte indicado, la que puede responder a la sostenibilidad de las ciudades y de los asentamientos humanos, en general, sobre la que se centra este documento.El segundo paso para superar el estadio de indefinición actual se centra así en la sostenibilidad de procesos y sistemas físicos, separadamente de las precupaciones económicas ordinarias sobre el crecimiento de los agregados monetarios. Reflexionemos, pues, sobre la noción de sostenibilidad fuerte para disipar sus propias ambigüedades, dejando ya de lado el tema del "desarrollo". Para ello, lo primero que tenemos que hacer es identificar los sistemas cuya viabilidad o sostenibilidad pretendemos enjuiciar, así como precisar el ámbito espacial (con la consiguiente disponibilidad de recursos y de sumideros de residuos) atribuido a los sistemas y el horizonte temporal para el que se cifra su viabilidad. Si nos referimos a los sistemas físicos sobre los que se organiza la vida de los hombres (sistemas agrarios, industriales,...o urbanos) podemos afirmar que la sostenibilidad de tales sistemas dependerá de la posibilidad que tienen de abastecerse de recursos y de deshacerse de residuos, así como de su capacidad para controlar las pérdidas de calidad (tanto interna como "ambiental") que afectan a su funcionamiento. Aspectos éstos que, como es obvio, dependen de la configuración y el comportamiento de los sistemas sociales que los organizan y mantienen. Por lo tanto la clarificación del objetivo de la sostenibilidad es condición necesaria pero no suficiente para su efectiva puesta en práctica. La conservación de determinados elementos o sistemas integrantes del patrimonio natural, no sólo necesita ser asumida por la población, sino que requiere de instituciones que velen por la conservación y transmisión de ese patrimonio a las generaciones futuras, tema éste sobre el que insiste Norgaard en los textos citados.Es justamente la indicación del ámbito espacio-temporal de referencia la que da mayor o menor amplitud a la noción de sostenibilidad (fuerte) de un proyecto o sistema: cualquier experimento de laboratorio o cualquier proyecto de ciudad puede ser sostenible a plazos muy dilatados si se ponen a su servicio todos los recursos de la Tierra, sin embargo muy pocos lo serían si su aplicación se extendiera a escala planetaria. Hablaremos, pues, de sostenibilidad global, cuando razonamos sobre la extensión a escala planetaria de los sistemas considerados, tomando la Tierra como escala de referencia y de sostenibilidad local cuando nos referimos a sistemas o procesos más parciales o limitados en el espacio y en el tiempo. Asi mismo, hablaremos de sostenibilidad parcial cuando se refiere sólo a algún aspecto, subsistema o elemento determinado (por ejemplo, al manejo de agua, de algún tipo de energía o material, del territorio) y no al conjunto del sistema o proceso estudiado con todas sus implicaciones. Evidentemente, a muy largo plazo, tanto la sostenibilidad local como la parcial, están llamadas a converger con la global. Sin embargo, la diferencia entre sostenibilidad local (o parcial) y la global cobra importancia cuando, como es habitual, no se razona a largo plazo.El enfoque analítico-parcelario aplicado a la solución de problemas y a la búsqueda de rentabilidades a corto plazo, predominante en la civilización industrial, ha sido una fuente inagotable de "externalidades" no deseadas y de sistemas cuya generalización territorial resultaba insostenible en el tiempo, siendo paradigmático el caso de los sistemas urbanos. Ya que las mejoras obtenidas en las condiciones de salubridad y habitabilidad de las ciudades que posibilitaron su enorme crecimiento, se consiguieron generalmente a costa de acentuar la explotación y el deterioro de otros territorios. El problema estriba en que este crecimiento no solo se revela globalmente insostenible, sino que pone también en peligro los logros en salubridad y habitabilidad, por lo que los tres aspectos deben de tratarse conjuntamente. El Libro verde del medio ambiente urbano (1990) de la Unión Europea (UE) superó los planteamientos parcelarios habituales, al preocuparse no sólo de las condiciones de vida en las ciudades, sino también de su incidencia sobre el resto del territorio. Este planteamiento coincide con la sostenibilidad global antes indicada y se mantiene en documentos posteriores: en particular el Informe final del Grupo de Expertos sobre Medio Ambiente Urbano de la UE, titulado Ciudades Europeas Sostenibles (1995) señala que "el desafío de la sostenibilidad urbana apunta a resolver tanto los problemas experimentados en el seno de las ciudades, como los problemas causados por las ciudades". Sin embargo, cinco años depués de haber enunciado la meta de la sostenibilidad global, todavía no se han establecido ni el aparato conceptual ni los instrumentos de medida necesarios para aplicarlo con pleno conocimiento de causa y establecer su seguimiento: el nuevo documento mencionado se lanza a discutir las políticas favorables a la sostenibilidad sin apenas añadir precisión sobre el contenido de ésta, ni sobre la compleja problemática que entraña la amplitud del enfoque adoptado, dadas las múltiples interconexiones que observan los sistemas intervenidos o diseñados por el hombre sobre el telón de fondo de la biosfera (en relación, claro está, con la hidrosfera, la litosfera y la atmósfera). Si queremos enjuiciar la sostenibilidad de las ciudades en el sentido global antes mencionado, hemos de precuparnos no sólo de las actividades que en ellas tienen lugar, sino también de aquellas otras de las que dependen aunque se operen e incidan en territorios alejados. Desde esta perspectiva enjuiciar la sostenibilidad de las ciudades nos conduce por fuerza a enjuiciar la sostenibilidad (o más bien la insostenibilidad) del núcleo principal del comportamiento de la civilización industrial. Es decir, incluyendo la propia agricultura y las actividades extractivas e industriales que abastecen a las ciudades y a los procesos que en ellas tienen lugar. Ya que el principal problema reside en que la sostenibilidad local de las ciudades se ha venido apoyando en una creciente insostenibilidad global de los procesos de apropiación y vertido de los que dependen.
Referencias bibliográficas Brundtland, G.H. (1987) "Our common Future" (, Oxford, Oxford University Press. (Trad. en castellano, Nuestro futuro común, Madrid, Alianza Ed., 1988).) Daly, H.E. (1990) "Toward some operational principles of sustainable development" (Ecological economics, vol. 2, n. 1, pp.1-6.) Dixon, J.A. y Fallon, L.A. (1991) "El concepto de sustentabilidad: sus orígenes, alcance y utilidad en la formulación de políticas" (Vidal, J. (Comp.) Desarrollo y medio ambiente, Santiago de Chile, CIEPLAN, (la versión original en inglés apareció en Society and Natural Resources, Vol. 2, 1989).) Ehrlich, P.R. (1989) "The limits to substitution: Meta resource depletion and new economic- ecological paradigm" (Ecological economics, vol. 1, n. 1 p.10.) Guimarâes, R.P. (1994) "El desarrollo sustentable: ¿propuesta alternativa o retórica neoliberal? (Revista EURE, Vol. XX, n. 61.) Malthus, T.R. (1827) "Definitions in Political Economy. Preceded by an Inquiry into the Rules wich Ought to Guide Political Economits in the Deviation from the Rules in their Writings" (Londres (Ref.Naredo, J.M. (1987,) "La economía en evolución. Historia y perspectivas de las categorías básicas del pensamiento económico" (Madrid, Siglo XXI).) Meadows, D.H. y D.L. (1991) "Beyond the Limits". ((Hay traducción en castellano de El País & Aguilar, Madrid, 1992).) J.S. Mill (1848) "Principles of Political Economy" (Nuestra referencia corresponde a la traducción del F.C.E., México, realizada sobre la 7. edición inglesa de 1871 corregida por el autor, pp. 641- 642.) M'Mwereria, G.K. (1996) "Technology, Sustainable Development and Imbalance: A southern Perspective" (International Conference on Technology, Sustainable Developmente and Imbalance, Tarrasa, Spain.) Norgaard, R.B. (1994) "Development Betrayed. The end of progress and a coevolutionary revisioning of the future" (Londres y Nueva York, Routledge, p. 22.) Norgaard, R.B. (1996) "Globalization and unsustainability" (International Conference on Technology, Sustainable Development and Imbalance, Tarrasa, Spain.) Norton, B.B. (1992) "Sustainability, Human Welfare and Ecosystem Health" (Ecological Economics, vol. 14, n. 2, pp. 113-127.) O'Riordan, T. (1988) "The politics of sustainability" (en Sustainable Management: Principle and Practice, Turner, R.K. (ed), Londres y Boulder, Belhaven Press y Westview Press.) Sachs, I. (1994) (Entrevista en Science, Nature, Societé, Vol. 2, n. 3, 1994.) Sachs, W. (1992) "The Development Dictionary. A Guide to Knowledge as Power" (Londres y New Jersey, Zed Books, p.1.) Solow, R. (1991) "Sustainability: An Economist's Perspective" (Dorfman, R. y Dorfman,







ECOTURISMO
El ecoturismo tiene un impacto económico como sector particular y como parte de la actividad turística en general. Por su naturaleza, el ecoturismo estimula, a la vez que da cabida al nacimiento de micro, pequeños y medianos negocios, tanto rurales como urbanos.
El turismo de masas implica inversiones que involucran cuantiosos recursos: tierras, construcciones de hoteles, muelles, terrenos de golf y aeropuertos. Además, estas inversiones no son reversibles ni pueden ser transferidas hacia otros sectores. Mas, el turismo de visitantes extranjeros, tal como se ha desarrollado hasta ahora, tiende a ser estacional. El ecoturismo se puede practicar con una inversión pequeña, en micro unidades, y, por tanto, es más asequible y de menores riesgos, al tiempo que puede contribuir al desarrollo social, en un ambiente de mayor redistribución y más equidad.
El ecoturismo involucra un mercado más amplio y permanente: el de los turistas extranjeros y el de los nativos o residentes en el país. Tiene más potencial para crecer. Una parte importante de los dominicanos, tal como sucede con los ciudadanos del mundo, en un país más que en otros, son consumidores de servicios turísticos y de bienes tangibles que provee la producción. El vínculo entre el ecoturismo y la producción es estrecho, por cuanto estimula a incrementar la oferta nacional, en bienes tradicionales y en productos nuevos producidos con el ingenio y particularidades locales.
Así, pues, el ecoturismo incrementa la producción de bienes y servicios, genera empleos e ingresos.
El ecoturismo es, además, parte integral del turismo y, como tal, puede surtir el impacto socio-económico nacional que es propio a ese sector: producción de bienes, auge de servicios, del comercio mayorista y detallista, de las finanzas, creación de empleos, ingresos, divisas, ahorro e inversión, y mejoría de los servicios públicos.
El ecoturismo puede contribuir al desarrollo cuantitativo y cualitativo de uno de los sectores más importantes de la economía: el turismo. Contribuye en efecto a darle un carácter sostenible, en términos sociales y ambientales.
El ecoturismo, asociado al turismo de masas "este último manejado con criterios cada vez más racionales y sostenibles", y como parte de la variedad y diversidad de las prestaciones y servicios que reciben los turistas, puede convertirse en un factor de mantenimiento y fortalecimiento del turismo tradicional. Debido a que el número de personas que viaja en el mundo buscando un contacto con la naturaleza y con las poblaciones autóctonas es cada vez mayor y tiene un crecimiento relativo superior al turismo de masas, el desarrollo del ecoturismo puede, entre otros elementos, imprimirle un significativo impulso a la actividad turística en general.
Por su creciente aporte al proceso de producción y generación de ingresos en la República Dominicana, tanto internos como en divisas, su contribución al empleo interno de fuerzas productivas, sobre todo humanas, y al logro de una participación relativamente ventajosa en el mercado mundial, el turismo es actualmente uno de los sectores más importantes de la economía dominicana. Su carácter dinámico, siendo un sector que conoce un crecimiento sostenido desde hace algunos veinte años, y el potencial de crecimiento que aún queda por desarrollar, confiere al turismo aún mayor importancia y muy buenas perspectivas.
Sin embargo, el desarrollo del turismo no está respetando en gran medida los criterios de la sostenibilidad o del desarrollo duradero. Por el uso irracional de los recursos naturales sobre los cuales reposa -costas, playas, biodiversidad marina- y la ausencia de una protección adecuada del medio ambiente en los escenarios en los cuales se desenvuelve, el turismo está poniendo en peligro no sólo su estabilidad, como sector que hace grandes contribuciones a la vida económica y social nacional, sino que amenaza con desperdiciar el gran potencial que presenta para su futuro desarrollo.
Las causas son diversas y existen desde hace varios años. Están vinculadas, entre otros elementos, a la ausencia de política turística, a la expansión del sistema "todo incluido", al incremento de las importaciones que genera el turismo; al hecho de que el criterio de rentabilidad, en muchos casos, no va acompañado del criterio de calidad; a la debilidad de la promoción, y a factores de otra índole.
El conjunto de elementos que mayor influencia tiene sobre su falta de sostenibilidad es, sin lugar a dudas, de orden ambiental. El deterioro de los ecosistemas costeros y marinos, así como la contaminación de las costas y la debilidad de las acciones que se llevan a cabo en materia de saneamiento ambiental, pueden conducir al turismo no sólo a la pérdida de su competitividad frente a otros destinos en el Caribe, sino simplemente a su autodestrucción.
El éxito de varios complejos que vinculan la actividad turística con la puesta en valor y protección del entorno ambiental debe ser tomado como referencia y ejemplo para superar esa situación.
El Estado no puede ver al turismo como simple generador de divisas. La empresa turística no puede tener solamente como estímulo para su establecimiento la alta rentabilidad que pueda producir, sino que debe recordar la raíz conceptual y literal del turismo como actividad que "estrecha los lazos culturales y de amor entre los pueblos", y que fomenta "la educación, sólida y fecunda, sobre la defensa de la flora y la fauna".
La débil participación de la población local en la actividad turística y, por lo tanto, en la obtención de los beneficios de la misma es otro factor que limita considerablemente el alcance y la estabilidad del turismo.
El sistema "todo incluido", que se está generalizando, minimiza el aporte en divisas al país y desvincula el turismo de las comunidades donde se desarrolla.
El turismo de masas pone en relación un país o instituciones llamadas emisoras con países receptores. Hoy en día, la exacerbación de la competencia conlleva a que las instituciones emisoras, como los "tour operadores" y agencias de viajes, tiendan a quedarse con una parte cada vez más importante de los ingresos generados por el turismo, y que el propio flujo turístico escape al control del país.
El ecoturismo contrarresta en gran medida esa tendencia, beneficiando tanto a las empresas turísticas tradicionales nativas como a los nuevos beneficiarios, ya que ejerce sus efectos multiplicadores en las distintas zonas que se desarrolla, a la vez que prolonga la estadía del turista extranjero. Esto adquiriría mayor fuerza con el establecimiento de una red de pequeños hoteles, albergues, fondas, paradores, centros de artesanía, museos y grupos artísticos, elementos todos imbuidos de sus particularidades locales.
El dinero que se extrae de todas esas actividades se puede consagrar, en parte, al mantenimiento, a la limpieza y al florecimiento de la naturaleza, de las ciudades y de las casas, y construcciones comunitarias de nuestros habitantes del campo, sin lo cual el turista no se siente atraído a realizar su visita y, mucho menos, a repetir su estadía o a promover al país ante los suyos.

Autor: Desconocidowww.
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¿Qué es el turismo?
(Proviene del latín TOUR y TORN = TORNAR)
Es un fenómeno social de masa, que se ha convertido para algunos países en factor importante y aún básico de su economía.
¿QUIÉN ES EL TURISTA?
Es la persona que viaja temporalmente y regresa a su lugar de origen.
TURISMO.
SEGÚN DE LA TORRE PADILLA…
"Es un fenómeno social que consiste en el desplazamiento voluntario y temporal de individuos que por motivos de descanso, recreación, cultura y salud, se traslada de su lugar de origen a otro en el que no ejerce actividad lucrativa ni remunerada, generando interrelaciones de importancia económica y cultural".
LAS CAUSAS DEL FENOMENO TURISTICO SE ATRIBUYE A 2 FACTORES:
a. Se han acortado las distancias por la fluidez en las vías de comunicación.
b. La elevación de los niveles de vida en el campo: económico, cultural, social y educacional de las grandes masas.
ECOTURISMO.
SEGÚN ZIFFER Y COLS. …
" Un viaje bien planeado, con desarrollo económico para el país, conservación de los recursos naturales y beneficios para los habitantes locales ".

SEGÚN LA CONSERVACIÓN INTERNACIONAL …
"Una estrategia que busca un compromiso entre el preservacionismo y el crecimiento exponencial como otra industria más que explota la naturaleza".
SEGÚN TOLBA (Dir. Ej. Del Progr. De ONU-Med. AMB./UNEP)
Ve al ecoturismo como dos fuerzas…
a. ASPECTO NEGATIVO: Se le puede calificar así por la destrucción de frágiles ecosistemas, por contribuir a la inflación, por cambiar estilos de vida locales, por causar contaminación marina, terrestre, etc.
b. ASPECTO POSITIVO: Puede promover empleos e intercambios económicos para beneficios de algún país; como fuentes de recursos para mantener parques y reservas ecológicas y artesanías como productos turísticos.
POR LO TANTO PODEMOS CONCLUIR…
El ecoturismo es una nueva modalidad de turismo ecológico que permite adoptar estilos de vida diferentes, siempre y cuando se respeten los límites de la naturaleza.
SEGÚN LA UICN entiende al ECOTURISMO como:
"Aquella modalidad turística ambiental responsable, consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestre) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural ( del presente y del pasado) que pueden encontrarse ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socio económicamente benéfico de las poblaciones locales".
Cevallos Lascuráin, 1993.
EL ECOTURISMO debe procurar:
· La conservación de la naturaleza.
· La comunicación de la historia natural en la que quedan contempladas las características culturales locales.
· El bienestar de las culturas locales en el sentido de una mejor calidad de vida y no necesariamente un mayor nivel de vida.
· El desarrollo sostenible de las presentes y de las futuras generaciones.
De cumplir con estos requisitos:
El ECOTURISMO, entonces, promueve los valores culturales y de conservación.
Entre muchas bondades que tiene esta unión, podríamos citar:
1. Favorece el desarrollo de una cultura ecológica, al promover la apreciación de los valores de la naturaleza.
2. Motiva la acción individual responsable y la organización social y política, a favor de la conservación de la naturaleza. (Forma más directa, amplia y participativa de hacer educ. amb.)
3. Genera fondos para financiar proyectos de conservación. (Autofin.)
4. Promueve el desarrollo socioeconómico regional.
5. Genera usos alternativos de los recursos naturales. Son aprovechados los usos no tangibles de los recursos.
6. Logra la integración de la conservación de la naturaleza, de la educación y del desarrollo socioeconómico, dándole un sentido regional. Promover la regionalización para el desarrollo sostenible.
RECURSOS NATURALES Y SU POSICIÓN DENTRO DEL MARCO TURÍSTICO.
RECURSOS NATURALES.
(Según Enrique Beltrán) Se entiende por todo cuanto hay en la naturaleza actual o potencialmente utilizable por el hombre.
FINALIDAD: Satisfacer necesidades básicas o biológicas del hombre, como la energía solar, aire, agua, minerales, cuelo, etc.
RECURSOS NATURALES TURÍSTICOS.
Son todos los elementos de la naturaleza con determinada atracción que motivan al sujeto a abandonar su domicilio.
FINALIDAD: Satisfacen necesidades de recreación esparcimiento, como son los bosques, playas, lagos, volcanes, etc.
EJEMPLO DE RECURSOS NATURALES CON GRAN ATRACCIÓN TURÍSTICA A NIVEL MUNDIAL:
1. Las selvas de Costa Rica.
2. La selva del Amazonas.
3. Las Cataratas del Iguazú.
4. Las Sabanas de Kenya.
A NIVEL NACIONAL:
1. El Santuario de la Mariposa Monarca.
2. La Selva de los Tuxtlas.
3. Los Arrecifes de Coral en Cancún.
CLASIFICACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES Y DE LOS RECURSOS NATURALES TURÍSTICOS.
Se clasifica a los Recursos Naturales bajo diferentes criterios como son:
IRREMPLAZABLES.
EICHLER PERENNES.
PASAJEROS.
AGOTABLES.
OWEN
INAGOTABLES.
- Especies en peligro de extinción.
NO RENOVABLES
ARMAND & - Minerales (excepto sal).
GUERASIMOV
- Suelos fértiles.
RENOVABLES - Vegetación natural.
- Fauna útil al hombre.
INAGOTABLES - Luz Solar.

El esquema que propone este tipo de Agricultura Orgánica o Ecológica, fue ideado por Luis Román Ardila Núñez, un Ingeniero Agrícola colombiano, después de unir varios conceptos entre los cuales está la Trofobiosis, la Alelopatía y el Modelo de Sol y Malezas; este modelo orgánico de producción se ha trabajado durante cerca de ocho años en países tropicales como Colombia y, recientemente, en Venezuela y enfocando específicamente la producción de plantas medicinales, aromáticas y condimentarias.
Aspectos Técnicos del modelo [editar]
Desde el punto de vista Técnico, la Agricultura Sensitiva, opera con base en tres ciencias que ya habían sido investigadas anteriormente; entre ellas están la Trofobiosis (del griego Trophos, alimento y biosis, manejo vital), ciencia que definió Francis Chaboussou, en el año de 1.969 y que manifiesta que siempre que una planta se encuentre en equilibrio nutricional, es decir siempre que no exista en ella ningún exceso ni defecto de nutrientes, esa planta tendrá unas excelentes herramientas para defenderse del ataque de plagas y enfermedades.
Por otro lado esta la Alelopatía (del griego Alleton, que significa mutuo y Pathos, perjuicio); este término, ideado por Hans Molisch en 1.937, trata sobre la ciencia que estudia los principios activos de las plantas, y cómo esos principios generan un efecto positivo o negativo en otro ser vivo y casi siempre un insecto.
Finalmente se encuentra el Modelo de Sol y Malezas, conocido técnicamente como Biotecnología Tropical, que fue ideada por el Ingeniero Nasser Ioussef, en 1.980, con base en un modelo de 1.935 llamado Agricultura Natural de No intervención del maestro Zen Masanobu Fukuoka; el Modelo de sol y malezas maneja diez principios, entre los cuales los más destacados son Dejar luz y sol a las plantas y Evitar el sombreamiento del cultivo objetivo; en términos simples, sol y malezas explica que la agricultura en el trópico, puede ser exitosamente aplicada mediante la conjugación de esos dos principios o mandamientos, como los llama Nasser; la explicación de este modelo ocurre porque el 90% de la alimentación de las plantas son elementos que la planta toma del aire (Carbono, Oxígeno y Nitrógeno).
En resumen, la Agricultura Sensitiva considera una serie de manejos de equilibrios, en donde el primero debe ser llevar a la planta a un correcto manejo en su alimentación interna (la que logra del aire más la que manejamos artificialmente al llevar al suelo los microelementos necesarios, que no se hallan fácilmente en el suelo), aplicando conscientemente la Trofobiosis; posteriormente, deben manejarse Sol y Malezas, para manejar el equilibrio entre el cultivo objetivo y sus vecinas, las malezas; finalmente y en caso de que lo demás no funcione y halla alguna alteración o ataque, debe manejarse la Alelopatía, para buscar el correcto equilibrio entre el cultivo objetivo y los insectos.
Aspectos Filosóficos del modelo [editar]
Además de lo técnico, la Agricultura Sensitiva permite la aplicación de diferentes corrientes filosóficas, a la producción agrícola; los autores y las obras en las que se soporta el modelo son, en líneas generales la Antroposofía, en el libro "Agricultura Biodinámica", de Rudolf Steiner, escrito en 1.924; la Teoría de los cuatro Elementos, en "Del Timeo" de Platón, del 350 A.C.; la Teoría de los Humores, en "Medicina Unani", de Claudius Galenus, en 180; la Clasificación botánica, en "Botánica Oculta" de Paracelso, en 1.538; la Teoría de las Signaturas en "Basilica Chymica" de Oswaldus Crollius, en 1.608; y, en la época actual, Los cuatro Acuerdos en "Los Cuatro Acuerdos" de Miguel Ruiz y Las 7 leyes de la Naturaleza de Luis Ardila.
Estas corrientes se fusionan, al entender la fisiología de las plantas, pues cuando éstas se encuentran en equilibrio, trabajan con el Aire, la Tierra, el Agua y el Fuego representado por el sol, para llevar a cabo sus propósitos: nacer, crecer, reproducirse y morir. Esto ocurre con total naturalidad en los bosques y demás zonas no intervenidas por el hombre.
Y aquí se presenta una frase importante: "Debemos ser conscientes de una cosa; cuando, por ejemplo nosotros regamos una planta, agregamos agua artificialmente, sin prestar atención a la cantidad que ella requiere exactamente; es decir, nosotros con la acción del quinto elemento (el éter) generamos un desequilibrio".
Al emplear la conciencia para indagar la cantidad exacta de agua que la planta requiere, en vez de forzar a la planta a consumir un número determinado de litros por día, la Agricultura Sensitiva genera una mejor condición, pues busca acercarse al equilibrio; para lograr esto, se requiere que el productor "lea" en la planta, la información que ella nos proporciona, mediante el empleo de la Atención, entendida como la potenciación de los siete sentidos de la persona que opera el modelo.
Es importante referenciar que la naturaleza está compuesta por Energía e Información; por otro lado, Paracelso explica que la naturaleza se forma por Fuerza y Resistencia y que es la acción de la segunda sobre la primera, la que permite a la naturaleza generar todas las acciones y los sujetos.
Para los practicantes de esta tipo de agricultura, la Resistencia corresponde a la Información y por supuesto, sirve a la naturaleza para controlar procesos, como Paracelso lo describe. Igualmente la Fuerza corresponderá a la Energía, que impulsa y mantiene a la Naturaleza y a todos los seres que pertenecen a sus cuatro Reinos.
Estos conceptos ayudan a identificar un hecho particular: se requieren dos cualidades de la Conciencia para entender y colaborar con estos procesos; estas dos cualidades son la Atención y la Intención, que operan a la Energía y a la Información, respectivamente.


Cultivo de Romero (Rosmarinus officinalis) bajo Agricultura Sensitiva
De este modo y finalmente la afirmación que expone completamente a la Agricultura Sensitiva, se convierte en un principio claro:
"Siempre que trabajemos con un ser vivo en equilibrio y realicemos sobre él una operación, una acción cualquiera, llevaremos a ese ser al desequilibrio, determinando con nuestra atención los elementos que generan esa descompensación; posterior a ello, buscaremos retornarle su equilibrio, siendo nuestra intención más impecable, la necesidad de devolverlo a su estado más natural”.
Para profundizar más en este tema y revisar más imágenes sobre la aplicación de este modelo pueden visitar los enlaces externos que aparecen al final de esta página.
http://es.wikipedia.org/wiki/Agricultura_sensitiva





CRUZ HERNANDEZ, Isabel. ASOCIACION MEXICANA DE UNIONES DE CREDITO DEL SECTOR SOCIAL (AMUCSS).1993.
Algunos objetivos de Desarrollo rural regional que están presentes en las luchas y procesos de organización campesina son los siguientes:
1.- Concebimos al desarrollo rural regional como un espacio de reproducción económica pero también social y cultural. El aspecto sustentable del desarrollo rural no sólo debe ser el ecológico; debe también tener un elemento organizativo de sustento: la existencia de organizaciones campesinas múltiples, que garanticen la existencia de un espacio para la sociedad del campo.
2.- El desarrollo rural regional no será posible sin determinado nivel de control de los procesos financieros por parte de las organizaciones campesinas.
3.- El control autogestivo y un nivel de autosuficiencia financiera por parte de las ORGANIZACIONES CAMPESINAS es condición básica para lograr una articulación en condiciones menos desventajosas en una agricultura globalizada.
La modernización de la agricultura mexicana requiere un nuevo sistema de financiamiento rural. El sistema centralizado de financiamiento al campo es un esquema agotado, por su inoperancia y pesado funcionamiento, y por su reducida capacidad de respuesta a los requerimientos de una agricultura moderna (administración empresarial, flexibilidad y capacidad de innovación tanto en la operación como en los esquemas de financiamiento del nuevo desarrollo. Los pequeños productores, sin capacidad de negociación ante la banca, con problemas para reunir garantías reales, con una cultura agrícola tradicional o reproductora de paquetes tecnológicos costosos, requieren un esquema de organización financiera basada en Uniones de Crédito, fondos de garantía, cajas de ahorro y otras formas de integración financiera que les permitan negociar en mejores condiciones el acceso al crédito. Estas formas organizativas necesitan sin embargo un proceso de maduración y de integración que les permita una capitalización básica.
Desde el punto de vista de las organizaciones campesinas, los retos más importantes son lograr crear las bases de capitalización mínimas necesarias y desarrollar un control administrativo de las mismas. Capital y recursos humanos en una estrategia de control autogestivo de los procesos financieros.
Tomado de la exposición de Isabel Cruz Hdz. en el Taller sobre Políticas hacia una Agricultura Campesina Sustentable. México D.F. 2-3 de julio 1993. Taller organizado por RIAD-México: CECCAM, CNOC, UNORCA y GEA/Progama PASOS. México. Ficha No. 566, elaborada con fecha 1994/01/19 por ALATORRE, Gerardo. GEA = Grupo de Estudios Ambientales A.C.















AGRICULTURA ECOLOGICA

problemas de contaminación en suelo, agua, aire y alimento, lo cual ha originado desaparición y susceptibilidad de la especie vegetal y animal, con incidencia de enfermedades en el hombre.
El aprovechamiento sostenible de los recursos naturales involucra el mantenimiento de la fertilidad de los suelos, evita la contaminación de suelo y agua, mantiene la diversidad y equilibrio en los agroecosistemas, además de garantizar alimento sanos y libres de residuos tóxicos, con buen contenido de nutrientes.
En base a lo anterior, las prácticas sostenibles empleadas en la agricultura natural, se fundamenta integralmente hacia una mejor calidad de vida.
Fundamentos Básicos de la Agricultura Natural u Orgánica
"La agricultura sustentable debe ser un modelo de organización económica, donde se integren los miembros incorporando a la naturaleza como parte del proceso y no como motivo de su explotación, lo que sucede en la agricultura denominada moderna, es decir, debe ser sustentable ecológicamente, económicamente viable, socialmente justa y culturalmente apropiada."
Entre los objetivos principales que debe cumplir una agricultura sustentable, tenemos::
a. Utilización principal de recursos locales, minimizando el uso de insumos externos.
b. Uso de tecnologías apropiadas y accesibles.
c. Impulso de la independencia y autosuficiencia de los productores.
d. Integración entre los seres humanos y la naturaleza.
e. Preservar la biodiversidad.
f. Mantener la fertilidad de los suelos.
g. Reciclamiento de los recursos naturales.
h. Producción de alimentos, fibras y medicinas de alta calidad.
i. Conservación tanto de la cultura de los productores, como de los consumidores.
j. Dignificar la vida ciudadana, profundizando las relaciones democráticas al interior de las sociedades.
k. Desarrollar y promover propuestas para una conciencia social crítica que permita superar, tanto la crisis social, como ambiental, provocada por el sistema dominante de políticas, programas y prácticas agrícolas (Alatorre, 1992).
Avance en la aplicación gradual de las prácticas sustentables encaminadas a la adopción de la agricultura natural u orgánica en la Biogranja Integral Izcalli
Tomando como base la determinación de las áreas destinadas para su conservación, recuperación y producción, como resultante del diagnóstico e integración del plan de manejo de la Biogranja Integral Izcalli, se procedió a estructurar prácticas graduales e integrales a mediato, mediano y largo plazo de manera modular, encaminadas a proporcionar las condiciones apropiadas de cada acción y aprovechamiento de los recursos naturales de manera sustentables.
Dentro de las prácticas aplicadas, se incluye el manejo de cobertera con abono verde, aprovechando la leguminosa local denominada pica-pica mansa, la cual proporciona fertilización natural en el suelo, control de maleza, mejoramiento en la textura y estructura del suelo, conservación de humedad, control de erosión y aprovechamiento de la semilla para alimentación complementaria en animal y humano, esto, bajo previo manejo para su consumo, entre otros beneficios de aportación.
Así mismo, en la conservación del suelo se han realizado trazos de curvas de nivel, mediante el aparato A, con la siembra posterior de la leguminosa denominada cocuite, formando terrazas de muro vivo que contribuye a evitar la erosión del sustrato.
En las áreas acondicionadas para la producción de cultivos como maíz, frijol y tomate criollo, jamaica, cacahuate, plantas con propiedades medicinales y de control o de regulación de insectos, plantaciones de especies en proceso de extinción, frutales, entre otros., se han empleado la diversificación de especies mediante su intercalación, uso de reguladores botánicos de insectos por medio de extractos acuosos, barreras naturales, hongos entomopatógenos, parasitoides, abono natural obtenido del reciclaje de desperdicios orgánicos mediante la acción de la lombricultura, trampas amarillas, cero labranza en la conservación del recurso suelo, rescate de los ciclos lunares, esto, como actividades encaminadas a la obtención del equilibrio de la energía y aprovechamientos sustentables de los recursos naturales.
Aunado a lo anterior, se han establecido letrinas ecológicas, estufas Lorenas ahorradoras de energía, así como graneros subterráneos para la conservación de granos y semillas, entre otras acciones.
http://members.fortunecity.es/bioizcalli/pagbii08.htm

LOS PARAMOS
3.6 Visión científica
Parte de la visión contemporánea del páramo la brinda ese modo de ver el mundo llamado ciencia, producto precisamente de la concepción científica del mundo surgida bajo la influencia de las geometrías no euclidianas, la teoría de la relatividad y la teoría cuántica. La visión científica, la más reconocida por los académicos y, por tanto, la más difundida hoy, proyecta aspectos y características del páramo, muchas de ellas novedosas, pero igualmente particulares, condicionadas por los intereses de conocer, por las modalidades temáticas, los campos disciplinarios y las necesidades de explicar y comprender. Esta visión, empeñada en el conocimiento científico de la estructura, composición, función, origen, etc., de los ecosistemas en los paisajes parameros, ha omitido necesarios contextos planetarios, históricos, culturales, socioambientales, etnológicos y políticos, fundamentales para alcanzar un pensamiento que no sólo explique sino que permita comprender el ambiente páramo.
La visión científica, dominante en los últimos 60 años sobre los páramos andinos, ha contribuido al conocimiento de aspectos importantes en cuanto a su origen, evolución, flora, fauna, ecología, edafología, ecofisiología, dinámica de poblaciones, geomorfología, glaciología, palinología, climatología, sistemas de producción, economías campesinas y diversidad ambiental, entre otros; sin embargo, sabemos muy poco sobre ese conjunto de ecosistemas que diariamente se transforman y desaparecen en los campos de papa o la ganadería de altura.
La tradición investigativa sobre los ambientes y ecosistemas parameros ha estado dominada por las ciencias naturales, que como plantea Bernal et al. (1991), ha contado con el desarrollo científico de la botánica, la zoología y la ecología, pero dicho desarrollo no es comparable con la diversidad ecosistémica de las altas montañas y con la riqueza de su biota. Además, el páramo ha sido socializado desde hace varios milenios, contando con ricas formulaciones culturales y diversos procesos sociohistóricos y productivos, los cuales no han sido objeto de investigación sistemática, permitiendo que la visión naturalista domine los niveles del conocimiento y la interpretación de los paisajes ecuatoriales fríos de alta montaña.
En nuestra formación social a pesar de privilegiarse el conocimiento naturalista, éste va a la saga de los procesos de ocupación, uso, transformación y deterioro de aquellas estructuras ecosistémicas, viendo cómo su objeto de trabajo y estudio se desvirtúa o desaparece en la producción y reproducción de la sociedad en la naturaleza; manifestando a su vez suficiente incapacidad al proponer alternativas, para que en el proceso de la interacción sociedad colombiana-páramos, prime la identidad sobre la depredación. Sólo se procura conocer una parte de la totalidad del ambiente páramo, reducidamente considerada natural, aunque sus paisajes hace tiempo poseen fuertes e importantes determinaciones sociales.
El páramo como territorio, como lugar, como espacio, como hábitat, como continuidad, se ha ido transformando al punto de encontrar tanto diversidad biótica y ambiental como productiva y cultural. El páramo ha permitido desarrollar en el ámbito humano muchas formas de producir, de recrear la vida, de sustentar un pensamiento mítico, de percibir la variabilidad ambiental, de elaborar sentidas manifestaciones estéticas y poéticas, al punto de cargarse de tantas representaciones y sentidos que no es posible trazar límites entre lo físicobiótico y lo sociocultural.
El páramo ha permitido construir y plasmar proyectos socioambientales de singular importancia, recorridos por la experiencia global de sus hombres. No es sólo una rica realidad objetiva; es hábitat en tanto que espacio vivenciado, atravesado por la vida; es lugar de sensaciones y percepciones donde crecen la alegría, la soledad y la nostalgia bajo la influencia decisiva de las nieblas, el frío, el viento, las luces y las sombras.
Tal vez como otros lugares, pero tal vez como él mismo, el páramo ha permitido fundamentar la vida social como espacio del hombre.
Sin desconocer los aportes del conocimiento científico, es fundamental mirar el páramo como globalidad para comprender las necesarias interacciones de su historia social y natural; responsables a su vez de esa realidad ambiental que hoy encontramos en sus espacios constituidos. La visión científica contemporánea ha estado sustentada por varios proyectos académicos, institucionales y profesionales, tanto nacionales como internacionales, algunos de los cuales mencionaremos a continuación.
En los Andes venezolanos existen varios equipos de investigación sobre los páramos de Piedras Blancas, Mucuchíes,

El mosaico integrado por estos elementos conforma tipos de vegetación, entre los cuales son más frecuentes los matorrales, pastizales, frailejonales, y prados (Rangel, 1989a).
Los páramos de los Andes, uno de los paisajes más grandiosos de nuestro planeta, según opinión de Vareschi (1970); constituye un exclusivo ambiente de alta montaña ecuatorial. Su especial situación intertropical lo relaciona al sur con las punas de los Andes centrales; con la franja árida pericaribeña en el extremo septentrional; con las masas oceánicas del Pacífico oriental y el mar Caribe meridional; con variadas selvas litorales, interandinas y amazónicas; y con extensas sabanas septentrionales de Suramérica.
Latitudinalmente, comprende una franja ecuatorial sobre ambos hemisferios con una amplitud cercana a los 20º, equivalentes a 3.200 kilómetros. Entre el Norte de Perú y el Norte de Colombia, los páramos ocupan diferentes estructuras montañosas, siendo unas compactas y uniformes en territorio de Perú y Ecuador, mientras que en territorio colombiano, los ejes cordilleranos se separan y fragmentan, permitiendo la formación de ambientes interandinos cuya dinámica condiciona o afecta algunos páramos localizados bajo influencia de cañones secos, altiplanos y valles amplios con dinámica de circulación diaria.
Altitudinalmente, los páramos han sufrido múltiples variaciones, debido a las sucesivas glaciaciones- interglaciaciones surgidas desde el Plio-Pleistoceno. Estos cambios climáticos extendieron el páramo cerca de la cota 2000 metros durante las fases más rigurosas, en tanto que durante las interglaciaciones se redujeron considerablemente hasta alcanzar un carácter insular dentro del mar de selvas que copaban las montañas y las cúspides enhiestas de la morfología andina. Pero no sólo los cambios climáticos globales lograron esa fluctuación altimétrica y esas importantes variaciones en su área, sino que condicionaron los procesos de colonización y ocupación biótica del espacio correspondiente para cada fase glaciar-interglaciar, logrando desarrollar complejas sucesiones poblacionales sobre amplios espacios de selvas alto andinas, nubladas, y andinas, en una colonización descendente motivada por los procesos de disminución de la temperatura (Mapa No. 2).

Las selvas muertas por el frío, incendiadas por radiación solar y generadoras de suelos profundos, debían ceder sus espacios y potencialidades de nutrientes a la vegetación pionera que descendía de los páramos «altos». Cuando tenía lugar la interglaciación, el proceso de ocupación del espacio montañoso andino era bien diferente, pues dicho espacio aparecía en buenas partes desnudo, lavado, cepillado, erosionado y fraccionado por la acción de los glaciares y su conocida dinámica. La micro y mesomorfología surge como ambientes diversos, donde los cuerpos de agua acumulados —lagunas de origen glacial— provocan una distribución no regular de la vegetación, manteniéndola en cierto nivel de insularidad durante un buen tiempo. Por otra parte, la falta de suelo hacía más difícil y lento el proceso de ocupación del espacio heredado de los hielos, contrario a la colonización descendente sobre las vertientes. Los materiales desagregados por la abrasión y gelifracción de los hielos, depositados como campos de morrenas, y algunos acumulados fluvioglaciares, llegaron a constituir espacios relativamente favorables no sólo por el potencial de nutrientes contenido en esas moles desagregadas, sino por la cantidad de humedad que retienen.
Otros ambientes más secos, de mayor o menor exposición, carentes de suelos, con rocas fáciles de copar, etc., hacían de la colonización ascendente un factor diferencial en cuanto la heterogeneidad de nichos, a su vez, sumamente exigente para los procesos adaptativos y evolutivos de las especies. Ha de tenerse presente que este proceso antes anotado, implicando colonización de espacios selváticos o campos labrados por los hielos, tuvo lugar muchas veces, llegando a cerca de 25 fluctuaciones durante la última glaciación como lo anota Van der Hammen.
Luego de iniciados los procesos de ocupación humana y particularmente a partir de la intervención hispánica hasta hoy, las variaciones altitudinales del páramo han vuelto a cambiar, no sólo porque el 90% del espacio ocupado por los páramos ha sido incorporado como un espacio productivo sino porque por lo menos un 60% del área actual del páramo ha sido ensanchada por la acción socioproductiva de los habitantes de los Andes.
Nuevamente el páramo vuelve a descender. Ahora las selvas no mueren ateridas por el rigor del frío, sino por la acción indiscriminada del saqueo, la tala, la quema, la potrerización y la necesidad de nuevas tierras que amplíen la
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PLANES ESPECIALES
CAPITULO III

MARCO METODOLOGICO

Tipo de Investigación


El trabajo de investigación se propone revisar las situaciones problemáticas en los órdenes humanos, ambientales que ocurren en el páramo de Los Conejos, en la Sierra de La Culata del estado Mérida, Venezuela, para analizar sus causas y los efectos que lo generan y proponer las posibles soluciones a través de un plan operativo para el desarrollo sustentable social y ambiental en el área de impacto, se emplea la investigación etnográfica la que, descriptiva, de campo y de proyecto factible, la que según la UPEL (1998) define como proyecto factible “una investigación dirigida a solucionar problemas, requerimientos, necesidades de organizaciones o grupos sociales” (p.7); la investigación etnográfica se define como,







el proyecto de investigación se propone como aporte, el diseño de un plan operativo para el desarrollo sustentable del páramo de Los Conejos en la Sierra de La Culata del estado Mérida, mediante el empleo de las metodologías, principios y estrategias de la agroecología, el ecodesarrollo, el ecoturismo para mejorar la calidad de vida y del ambiente en el área de impacto.

La investigación es de carácter descriptiva, la define Hernández y Baptista (1998) de la siguiente manera “se recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único con el propósito de describir variables y analizar su incidencia e intervención en un momento dado” (p.61) para lo cual se describe, se interpreta y se entiende en su naturaleza e implicaciones; los datos se recolectan en un solo momento y tiempo único.

Diseño de la Investigación

Aunado al tipo de investigación etnográfica, se emplean las metodologías de investigación: descriptiva, de campo, documental; de Proyecto Factible, de la que, Álvarez (2000), expresa que para desarrollarlo se consideran las siguientes fases que se consideran pertinentes para aplicarlas al proyecto de investigación:

1. Fase de Investigación Diagnóstica.

Comúnmente conocida como examen de la situación o diagnóstica: Fase de detección de la necesidad. En esta área se procedió a recolectar la información a través de la aplicación de un cuestionario que permitió determinar las dificultades que presentan los habitantes del páramo de Los Conejos y el ambiente de este lugar, para a partir del diagnóstico diseñar un plan operativo para mejorar la calidad de vida y del ambiente del páramo citado.

2. Fase de Elaboración de la Propuesta.

Los resultados obtenidos del diagnóstico permiten diseñar la propuesta para el diseño de un plan operativo de trabajo para mejorar el nivel de vida de los habitantes y del ambiente a través del ecodesarrollo sustentable para el páramo de Los Conejos.

3. Fase de Evaluación de la Factibilidad.

Esta fase se enmarca en la factibilidad: agroecologica, técnica, institucional, organizacional, legal, económica y social.
Con la finalidad de lograr tale propósitos, se utiliza también la investigación de campo, para lo cual se establece contacto directo con la población, donde las tareas son tomadas directamente de la realidad, partiendo de los datos originales. En tal sentido el manual de la UPEL (1998) expresa “se entiende por investigación de campo, el análisis sistemático de problemas en la realidad, con el propósito bien sea de describirlos, interpretarlos, entender su naturaleza y factores constituyentes explicar sus causas y efectos o predecir su ocurrencia…” (p.5)

Así mismo el estudio utiliza la modalidad de Investigación descriptiva, puesto que permite recoger y analizar datos. Al respecto Hernández y otros (1998) señalan que el estudio descriptivo “especifica las propiedades importantes de: personas, grupos, comunidades o cualquier fenómeno se somete al análisis “(p.60) Los estudios descriptivos presentan puntos de vista personales y datos basados en observaciones; es descriptiva ya que examina las características del problema planteado, se elabora un instrumento para la recolección de datos; se verifica la validez y confiabilidad del mismo, para después analizar e interpretar los resultados.

El trabajo se apoya también en una investigación documental ya que la misma proporciona una visión global de la realidad por investigar y permite establecer categorías conceptuales para determinar el carácter teórico y practico de la investigación, al respecto el Manual de la UPEL (1998) “ se entiende por investigación documental, el estudio de problemas con el propósito de ampliar y profundizar el conocimiento de su naturaleza, con apoyo de trabajos previos, de información bibliográfica y datos: impresos, audiovisuales o electrónicos. La originalidad del estudio se refleja en el enfoque, en los criterios, las conceptualizaciones, las reflexiones, las conclusiones, las recomendaciones y en general en el pensamiento del autor. “(p.6)

Población y Muestra.

Población.

En términos estadísticos la población se considera como el conjunto de todas las posibles mediciones que pueden hacerse de una característica en estudio, Seltiz (1998) definen la población como “el conjunto de todos los casos que concuerdan con una serie de especificaciones” (p.210).

En lo que respecta al trabajo se considera una población finita conformada por las personas que habitan el páramo de Los Conejos, por encima de la cota de los 1800 msnm ubicadas en la Sierra de La Culata, en el estado Mérida, Venezuela. Población que se corresponde con el Censo correspondiente al año 200 tal como se expone en el cuadro Nº 2












Cuadro Nº 2
Distribución De La Población.
Población del Paramo de Los Conejos con base al Censo Poblacional en la Sierra de La Culata Estado Mérida, Venezuela para el Año 2005



































Fuente:
Muestra

Es una parte de la población con características comunes, definida por Chávez (1994) como “una porción representativa de la población, que permite generalizar sobre ésta, los resultados de una investigación, es la conformación de unidades dentro de un subconjunto que tiene por finalidad integrar las Informaciones” (P.164). En el caso del estudio, la muestra quedó integrada por doscientas personas, los cuales fueron seleccionados mediante el método de azar simple probabilístico, sin reemplazo por ser la población homogénea en sus características, las personas seleccionadas constituyen el % del total de la población.

Para determinar el tamaño de la muestra de los docentes a entrevistar se empleo la fórmula señala por Sierra y citada por Chávez (1994) la cual se expresa en los siguientes términos:



Donde:
n= Es el tamaño de la muestra.
N= Es el tamaño de la población.
P= Probabilidad de éxito 50 %
q= Probabilidad de fracaso 50%
E= error de muestreo seleccionado por el investigador: 10 %
4= Constante que representa el nivel de confianza de 95,5 %
Aplicando la formula se tiene que:

4

Para determinar la muestra para aplicar la encuesta al azar se consideraron todos los habitantes que conforman la muestra, agrupados por sectores o comunidades.

Para tener una mayor representatividad el autor decidió considerar una muestra conformada por 200 habitantes.

Cuadro Nº 3
Distribución de la Muestra.


















Fuente:
Técnica e Instrumento de Recolección de Datos

La técnica usada para la recolección de datos es la encuesta, la que se aplica a través de un cuestionario como instrumento, el que según Hernández y Otros (1998) “consiste en un conjunto de preguntas respecto a una o más variables a medir, las que recogen fundamentalmente la variable independiente y la variable dependiente” (p.25) este instrumento quedó estructurado mediante preguntas cerradas de si y no.

Como instrumento se utilizó el cuestionario para la recolección de datos al respecto Hernández y otros (1998) señalan que “está constituido por un conjunto de preguntas respecto a una o más variables a medir” (p.34) El instrumento consta de preguntas divididas en partes, las de ubicación y las que tratan sobre, las alternativas de respuesta del cuestionario son: si y no.
Con el cuestionario se encuestaron a 200 personas todos habitantes del páramo de Los Conejos .En el páramo de Los Conejos del estado Mérida, Sierra de La Culata Venezuela. En el año 2007.

Validez del instrumento

La validez según Hernández y otros (1998) se “refiere al grado en que un instrumento realmente mide la variable que pretende medir” (P.243) para hallar la validez del cuestionario dirigido a los habitantes del páramo de Los Coenejos, el instrumento fue sometido a evaluación mediante el juicio de expertos con el propósito de precisar a través de un análisis de los ítems la correspondencia de estos con el contexto histórico. Para lograrlo se solicitó la opinión de cinco expertos: Magíster y Especialistas con experiencia en la realización de tratamiento estadístico. Estos consideraron que el instrumento recoge la información que pretende medir; relacionados con los contenidos y los objetivos planeados. Una vez procesados los datos de los expertos se procedió a calcular la validez mediante el método del coeficiente de proporción de rangos expuesto por Hernández y otros (1998) el cual dio como resultado , lo que indica que el instrumento tiene validez y concordancia satisfactoria. Anexo C.

Confiabilidad del Instrumento

Al respecto Hernández y otros (1998) afirman que la confiabilidad “de un instrumento de medición se refiere al grado en que su aplicación repetida al mismo sujeto u objeto produce iguales resultados” (P.242) en este sentido para determinar la confiabilidad se aplicó el instrumento a una muestra piloto de 20 habitantes de la Sierra de La Culata tomados al azar, ajenos a la muestra de estudio, la misma fue determinada mediante la aplicación del coeficiente Alpha de Crombach, obteniéndose un valor de , que indica alta precisión y confiabilidad del instrumento, Anexo D

El cálculo de dicho coeficiente se hizo a través de la siguiente fórmula:

r=


Descripción de la metodología

La recolección de los datos se llevó acabo en cada uno de los sectores y comunidades que constituyen el páramo de Los Coenejos, el investigador explicó a cada uno de los encuestados el objeto que se perseguía con el cuestionario. Los datos obtenidos mediante el cuestionario se tabularon y se analizaron para el tratamiento de los datos se usó la estadística descriptiva y como estadístico se empleó la media estadística, como medida de tendencia central, además se utilizaron las frecuencias estadísticas en términos de porcentaje.

Para la realización del presente estudio se procedió de la siguiente manera:

Fase I. Constituida por:

Determinación del problema a investigar.
Revisión bibliográfica y de diversas fuentes de información relativas a la presente investigación.
Búsqueda de antecedentes, relacionados con el estudio.
Se seleccionó la muestra objeto de estudio en la presente investigación.

Fase II. Comprendió:
Construcción, validación y determinación de la confiabilidad del instrumento (cuestionario)
Aplicación de la encuestas a la muestra seleccionada.

Fase III. Conformada por:
Elaboración del diagnóstico de la problemática a través del análisis de los resultados.
Realización del análisis de los resultados utilizando métodos estadísticos, distribución de frecuencias y porcentajes para presentar los resultados en cuadros y gráficos.
Sobre la base del diagnostico obtenido al analizar los resultados se procedió a realizar la propuesta.

Fase IV. Conformada por:
El objetivo de la propuesta: Diseñar un Plan de trabajo para mejorar la calidad de vida de las personas y el ambiente en le páramo de Los Conejos, en La Sierra de La Culata, Mérida, Veneuela.
Presentación del trabajo.

Análisis de los Datos

La información recolectada con la aplicación del cuestionario a la muestra se cuantificó y tabuló para luego procesarla mediante un análisis cuantitativo, apoyado en las técnicas de la estadística descriptiva, en tal sentido se realizó un análisis de cada uno de los ítems, tomando la frecuencia de cada uno y agrupándolos en valores porcentuales considerando la medida de tendencia central, dichos datos se presentan en cuadros considerando las alternativas que contempla la Escala de Likert y en gráficos de barras respectivamente.





CAPITULO IV

DIAGNOSTICO QUE SUSTENTA LA PROPUESTA

Análisis e Interpretación de los Resultados


En este capítulo se presenta el análisis e interpretación de los resultados obtenidos al aplicar el instrumento a la muestra seleccionada, haciendo uso de la estadística descriptiva y para la representación gráfica corresponde a los diagramas de barra en términos de porcentaje. Los datos se tabularon y se les calcula el porcentaje para cada frecuencia utilizando como medida de tendencia central la media aritmética.

La primera parte del cuestionario corresponde a datos personales . La segunda a las variables en estudio relacionadas con.

Parte I
Dimensión:
Indicador:
Item:






Conclusiones del Diagnóstico













CAPITULO V

LA PROPUESTA

Consiste en el diseño de un plan de trabajo basado en el ecodesarrollo para mejorar la calidad de vida y del ambiente del paramo de Los Conejos en La siera de La Ciulata en el estado Mérida, Venezuela,.

Presentación de la Propuesta

El diseño e implementación de la propuesta se basa en los resultados obtenidos del diagnóstico


el otro origen de la información se obtiene de las respuestas aportadas por los de postgraduados en educación a través de un cuestionario. El diagnóstico en términos generales permite identificar las amenazas, debilidades, fortalezas y oportunidades que afectan a los habitantes del paramo de Los Conejos y los ecursos naturales en el mismo lugar.



A partir de los argumentos expuestos se presenta un plan

conformado por cuatro fases que se explican a continuación: La fase I hace referencia al diagnóstico de necesidades, la fase II trata sobre el diseño y elaboración de la propuesta, la fase III se relaciona con la discusión de la propuesta y la fase IV se refiere a la evaluación de la propuesta.

.



Justificación

El plan

se justifica, por cuanto su finalidad es

.

.





Fundamentación

Fundamentación Pedagógica y Andragógica



Fundamentación Legal

Constitución Nacional. 1999.

.

Ley Orgánica de

Reglamento



Fundamentación Etica



Objetivos de la Propuesta.

Objetivo General

Diseñar un
Objetivos Específicos.



Estructura de la Propuesta

La propuesta en su diseño y metodología educativa se basa en la


Procedimiento

Comprende cuatro fases: la primera es el diagnóstico de necesidades, la segunda se corresponde con el diseño del plan, la tercera trata de la ejecución del plan y la cuarta fase se relaciona con la evaluación del diseño y de la eficacia de aplicar el plan, lo que se logra mediante una prueba piloto.

Fase 1: Diagnóstico de la situación problemática.
Fase 2: Estructuración del modelo.
Fase 3: Acciones a ejecutar (programación).
Fase 4: Evaluación y seguimiento.






Fase 1: Diagnóstico de la situación problemática


La propuesta parte del estudio de la grave situación presente en el.

Estudios realizados por diferentes organizaciones internacionales de prestigio como: UNESCO, Banco Mundial, OEI y del país, Universidad Central de Venezuela, Universidad católica Andrés Bello, investigaciones relacionados con.

Con base a la situación de deficiencia estimadas en las diferentes investigaciones mencionadas y el diagnóstico aplicado como elemento de este estudio, existentes en se propone formular un programa de estudio para.


Fase 2: Estructuración del modelo

Los procesos de

Este proceso permite la formulación de estrategias a seguir como los medios o acciones por los cuales se logran los objetivos, se presentan seis alternativas de estrategia aplicables:

1. .

El

Fase 3: Acciones a Ejecutar (Programación)

Determinar el Plan Funcional:

La propuesta de.

Fase 4: Evaluación y Seguimiento

La evaluación que se emplea para medir el logro de los participantes está conformado por procedimientos y técnicas novedosas de evaluación aplicadas en
En esta fase del modelo, la evaluación y el seguimiento son etapas decisivas en la comparación de los resultados reales con las metas esperadas y la toma de acciones correctivas para hacer que los resultados concuerden con los planes. Las acciones correctivas a introducir en un tiempo estipulado pueden incluir el replaneamiento de las estrategias, objetivos, metas y políticas o de la misión de proyecto de , de la evaluación efectiva y un adecuado seguimiento se obtiene información de retroalimentación oportuna y adecuada.

La evaluación es una tarea compleja y sensible. El énfasis exagerado en la evaluación puede ser costoso y contraproducente. A nadie le gusta ser evaluado en forma muy estricta. Sin embargo la carencia de la evaluación o la poca evaluación puede producir peores problemas. La evaluación permite determinar los siguientes aspectos de avance del proyecto:

1. Calidad de la
2. Análisis de los factores internos y externos.
3. Medición del desempeño organizativo.
4. Calidad del proceso de
5. Realización de acciones correctivas.

Dichas actividades sirven para analizar los resultados que se obtienen del proceso de capacitación, comparar los resultados logrados con las estrategias planificadas y efectuar los cambios necesarios para el control de las operaciones.

Administración de la Propuesta

La característica fundamental de la administración de la propuesta es lograr el cumplimiento de los objetivos trazados para lo cual se requiere de un ambiente apropiado que facilite el logro de los resultados por consiguiente el recurso humanos es importante porque a través de él se cumplen las tareas en un proceso de integración de recursos para lograr objetivos y alcanzar metas preestablecidas en la forma más eficiente posible, aunado con el diseño de un plan de trabajo completo e integral.

En este sentido, la administración de esa propuesta , se elaboró en la base a las personas que van a desempeñar las tareas, funciones o ejercer las actividades y tiempo de ejecución. A continuación los lineamientos a seguir: Recursos Humanos:.

Funciones: Planificación, organización, control, ejecución, asistencia, puntualidad y responsabilidad; disponibilidad
Actividad:
- Convocar a los participantes.
- Participar sobre los cursos a realizar.
- Talleres de capacitación


Tiempo:

La jornadas de trabajo se llevan a cabo a través de los talleres de capacitación y actualización en los contenidos del planrograma, en un tiempo de un año distribuidos de acuerdo a las facilidades y condiciones de cada participante, previa fijación de la fecha y disponibilidad de los expertos que vayan a dictar los talleres y se proveerá una actividad de seguimiento al mes de la realización de la primera jornada y otras de seguimiento cada tres meses.


Factibilidad de la Propuesta

La puesta en practica del plan centra su factibilidad en los requerimientos de tipo: educativo, Técnico, institucional, organizacional, legal, financiero y social

Factibilidad Educativa

Por razones de orden profesional, ético, motivacional y material de diferente orden,

Las condiciones mencionadas hacen posible que el Ministerio de
. En el mismo orden de ideas las organizaciones gremiales educacionales proponen en las convenciones colectivas cláusulas para la capacitación permanente de los postgraduados.

Factibilidad Administrativa y Económica.

El Ministerio de
El financiamiento más importante para viabilizar económicamente la propuesta está en la capacidad de autofinanciamiento por parte de los docentes postgraduados.

Factibilidad Legal

Está sustentada en un amplio marco legal que reglamenta la
: La Constitución Nacional, la Ley de Universidades,

Se citan algunas de las leyes que tratan sobre la
.

Factibilidad Técnica.

Para desarrollar un plan
Factibilidad Social

Operacionalización de la Propuesta.

La propuesta se implementa mediante un plan operativo estratégico que está conformado por un conjunto de objetivos, estrategias, actividades, evaluación y recursos destinados a la
, entre las principales actividades que contiene el plan operativo están:
Presentación de la propuesta a las autoridades Obtención de recursos financieros para el desarrollo de la propuesta por parte del

Selección del personal que facilitará

Motivación dirigida a los participantes.
Formulación del plan
Elaboración del cronograma de trabajo.
Organización de grupos de trabajo.
Diseño de talleres y de seminarios.
Presentación de trabajos al grupo de participantes.
Lecturas y reflexiones.
Diseño de procesos de evaluación, coevaluación y auto evaluación.
Aplicación de proyectos sobre
Formulación de estrategias para el diseño de prácticas relacionadas con.


Diseño de la Propuesta

Plan
EN EL ESTADO MERIDA.

Diseñado por:
Audiencia:

Fuente: Rivera (2005)



Fuente: Rivera (2005)




Fuente: Rivera (2005)

























Fuente: Rivera (20005)



Fuente: Rivera (2005)





Sistemas organizacionales
Fuente: Rivera (2005)








Fuente: Rivera (2005)

Fuente: Rivera (2005)












Fuente: Rivera (2005)


DISEÑADO POR:
AUDIENCIA: de Mérida estado Mérida.


















CAPITULO VI

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

CONCLUSIONES

Tomando en consideración los resultados obtenidos al aplicar el instrumento para el diagnóstico sobre Mérida, se llega a las siguientes conclusiones:


Con base a las conclusiones expuestas se reitera la importancia de la propuesta de este trabajo, que consiste en el
























RECOMENDACIONES

Las recomendaciones que se someten a consideración pretenden llamar la atención de las autoridades educativas del Gobierno Central y Regional sobre las políticas, los planes y los programas educativos que pueden desarrollarse para mejorar las






CAPITULO III
MARCO METODOLOGICO
TIPO DE INVESTIGACION
DIESEÑO DE LA INVESTIGACION
MUESTRA
TECNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOLECCION DE DATOSVALIDEZ DEL INSTRUMENTO
CONFIABILIDAD
DESCRIPCION DE LA METODOLOGIA
ANALISIS DE LOS DATOS
CAPITULO IV
DIAGNOSTICO QUE SUSTENTA LA PROPUESTA
CAPITULO V
PROPUESTA DEL PROYECTO
PRESENTACION
JUSTIFICACION
FUNDAMENTACION TECNICA
FUNDAMENTACION LEGAL
FUNDAMENTACION ETICA
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
OBJETIVO GENERAL
OJETIVOS ESPECIFICOS
ESTRUCTURA DE LA PROPUESTA
PROCEDIMIENTO
DIAGNOSTICO DE LA SITUACION PROBLEMÁTICA
ESTRUCTURACION DEL MODELO
ACCIONES A EJECUTAR
ADMINISTRACION DE LA PROPUESTA
FACTIBILIDAD DE LA PROPUESTA
OPERACIONALIZACIONN DE LA PROPUESTA
DISEÑO DE LA PROPUESTA


Planificar y fomentar el desarrollo económico y social de las comunidades campesinas.
Fomentar planes para el logro de una racional y mejor explotación de la tierra y de los recursos naturales del páramo de Los Conejos.
Solicitar créditos para el fomento campesinos para elevar la producción agropecuaria.
Impulsar la alfabetización y educación del campesino en los ciclos fundamental, técnico y profesional, de acuerdo a los planes y programas de desarrollo rural, fomentando su acceso a la cultura en todas sus manifestaciones.
Fomentar la producción agropecuaria y organizar el abastecimiento alimentario.
Promover el acceso progresivo a la organización cooperativa de la tierra de los trabajdores agrarios, y a los servicios de educación, salud, vivienda, seguridad social, recreación, comunicaciones, comercialización de los productos, asistencia técnica y artesanal, con el fin de mejorar el ingreso y calidad de vida de los habitantes del páramo de los Conejos.
La producción de alimentos gozará de la especial atención del Plan de Acción. Para tal efecto, se otorgará prioridad al desarrollo integral, sostenible de las actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales y agroindustriales así como también a la construcción de obras de infraestructura física para mejorar la calidad de vida de las personas y del ambiente.
Promover la investigación y la transferencia de tecnología para la producción de alimentos e incrementar la productividad.
Será objetivo permanente de las actividades del Plan el desarrollo prioritario, integral y sostenido de las actividades agrícola, pecuaria, acuícola, pesquera, agroindustrial y artesanal; la tecnificación y recuperación de suelos, la investigación científica y la transferencia de tecnología.
El Plan estimulará los proyectos de forestación, reforestación, sobre todo con especies endémicas, de conformidad con la ley. Las áreas reservadas a estos proyectos serán inafectables.
El Plan promoverá las condiciones para el desarrollo rural integral, con el proposito de generar empleo y garantizar a la población campesina el bienestar y su participación e incorporación en el desarrollo nacional, y fomentará la actividad agropecuaria y forestal para el optimo uso de la tierra, con obras de infraestructura, insumos, créditos, servicio de capacitación y asistencia tecnica.
El Plan prestará atención especial al desarrollo integral del sector agropecuario, fomentará el aprovechamiento óptimo del suelo, su adecuada utilización y conservación a fin de mantenerlo en condiciones productivas y garantizará el derecho de todo agricultor a una existencia decorosa.


Tomar medidas para asegurar mercados estables y precios equitativos a los productos y para impulsar el establecimiento de entidades, corporaciones y cooperativas de producción, industrialización, distribución y consumo.
Establecer medios de comunicación y transporte para unir las comunidades campesinas e indígenas con los centros de almacenamiento distribución y consumo.
Realizar estudios de la tierra a fin de establecer la clasificación agrológica del suelo.
la racionalización y la regularización del uso de la tierra y de las prácticas de cultivo para impedir su degradación, así como el fomento de la producción agropecuaria de bajo impacto y diversificada;
la promoción de la pequeña y de la mediana empresa agrícola; necesaria para su asentamiento y arraigo, con énfasis en la vialidad, la educación y la salud;
el establecimiento de sistemas y organizaciones que aseguren precios justos al productor primario;
La solicitud de créditos agropecuarios, a bajo costo y sin intermediarios; la defensa y la preservación del ambiente; el apoyo a la mujer campesina, en especial a quien sea cabeza de familia; la participación de la mujer campesina, en igualdad con el hombre, en el plan.; la participación de los sujetos de la comunidad agraria en el respectivo proceso, y la promoción de las organizaciones campesinas en defensa de sus intereses económicos, sociales y culturales;
la educación del agricultor y la de su familia, a fin de capacitarlos como agentes activos del desarrollo nacional;
Estudio y tipificación agrológica de suelos, para establecer los rubros agrícolas en las regiones aptas;
Estimular el interés de la población en las tareas agropecuarias, creando centros de capacitación profesional en áreas rurales, y

El Plan promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, y en consecuencia garantiza la seguridad alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor. La seguridad alimentaria deberá alcanzarse desarrollando y privilegiando la producción agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. La producción de alimentos es de interés comunal y fundamental al desarrollo económico y social. A tales fines, el Plan dictará las medidas de orden, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra, infraestructura, capacitación de mano de obra y otras que fueran necesarias para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento.
El Plan promoverá las condiciones para el desarrollo rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su incorporación al ecodesarrollo comunal. Igualmente fomentará la actividad agrícola y el uso óptimo de la tierra mediante la consecución de las obras de infraestructuras, insumos, créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica.



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Como citar esta página:
Base de Datos Políticos de las Américas. (1998) Fomento del desarrollo agropecuario. Análisis comparativo de constituciones de los regímenes presidenciales. [Internet]. Georgetown University y Organización de Estados Americanos. En: http://pdba.georgetown.edu/Comp/Agrario/fomento.html. 24 de abril 192007.


http://pdba.georgetown.edu/Comp/Agrario/fomento.html




CAPITULO VI
CONCLUSIONES.
RECOMENDACIONES
BIBLIOGRAFIA
www.saber.ula.ve Proyecto de vida: tiempo y espacio en las representaciones de habitantes del páramo de Mucuchíes (preámbulo de una investigación en curso)
Luz Pargas http://www2.bvs.org.ve/scielo.

ANEXOS


REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
CONSEJO COMUNAL DEL PARAMO DE LOS CONEJOS
PROYECTO ESTUDIO ETNOGRAFICO DE LA COMUNIDAD DEL PARAMO DE LOS CONEJOS, SIERRA DE LA CULATA, MERIDA, VENEZUELA.
ENCUESTA SOCIOECONOMICA, AMBIENTAL Y AGRARIA DE LA COMUNIDAD
FECHA DE LA ENCUESTA AGOSTO DE 2007

PRESENTACION
Esta encuesta está avalada por los dirigentes fundamentales de la comunidad del páramo de Los Conejos. Se propone recabar información para elaborar el proyecto de acción para mejorar la calidad de vida de las personas y el ambiente en el área citada. La información recabada se empleará de manera confidencial y no acarrea para el informante obligación alguna. Se agradece la sinceridad y honestidad al suministrar la información y la mayor receptividad para el cumplimiento de esta actividad que beneficia a los habitantes de esta parte de la Sierra de La Culata.

AREA DE APLICACIÓN DE LA ENCUESTA: a personas que habitan por encima de la cota de los 1800 msnm en el páramo de Los Conejos demarcado por el Reglamento del Parque Nacional Sierra de La Culata, estado Mérida, Venezuela.
I DATOS DEL ENCUESTADO.
I.1Apellidos_______________________________ Nombres_________________________________
I.2 Dirección_______________________________
I.3 Número de personas que constituyen el grupo familiar principal____________________________
Familiares que viven en el páramo_________
Familiares que viven permanentemente fuera del páramo________
Está Ud, dispuesto a quedarse a vivir permanentemente en el páramo Si___No____
I.4 Está casado Si______No_____Otro_____
I.5

II DATOS SOCIOECONOMIICOS
II.7 Ud trabaja Si_____ No______
II.8 Es suficiente su ingreso familiar para satisfacer las necesidades Si__No__
II.9 Trabaja en agricultura Si__No___.Artesanía Si___No__. Otro Si__No___
II.10 Trabaja para el gobierno Si__No__, empresa Si__ No_ Propio Si_No____
II.11 Nivel de estudio Básica 1,2,3,4,5,6,7,8,9, media diversificada 4, 5, 6, universitaria:semestre 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10, postgrado.
II.12 Sabe leer Si__ No__
II.13 Lee libros Si__No__, periódicos Si__No__, otros Si__No__
II.14 Desea seguir estudiando Si__ No___
II.15 Recibió capacitación en un oficio o trabajo Si__ No__
II.16 Recibe ayuda de alguna forma del gobierno Nacional_ regional_Munici__
II.17 Tiene radio__, TV___celular___, otro medio de comunicación___
II.18